dimecres, 10 d’abril de 2019

Declaració del Moviment Mundial de Treballadors Catòlics davant el 1 de Maig

Declaración del MMTC - Día Internacional de l@s trabajador@s - 1° de mayo de 2019

 

COMPROMISO CON LA DIGNIDAD HUMANA, LA COGESTIÓN Y LA SOSTENIBILIDAD

El trabajo es un elemento indispensable de la dignidad humana. Por eso la dignidad del hombre, dada por Dios, debe ser respetada en el mundo del trabajo. En Alemania, Europa y el mundo, millones de personas no tienen trabajo para alimentarse a sí mismas y a sus familias. La mecanización, la automatización y la digitalización no deben llevar a la exclusión de millones de personas. La explotación de los recursos causa daños irreparables y condiciones de trabajo inhumanas. La digitalización de la economía está llevando a condiciones de trabajo precarias en todo el mundo. Por otra parte, el 60 por ciento de ellos están empleados en el sector informal: sin seguridad social, sin derechos laborales y con salarios bajos.

Con el Papa Francisco, decimos "no" a una "economía de exclusión y disparidad de ingresos". ¡Esta economía está matando! (Evangelii Gaudium, 53). "Debido a esta situación, grandes masas de la población se sienten excluidas y marginadas: sin trabajo, sin perspectivas, sin salida" (Evangelii Gaudium, 53).



EXIGIMOS TRABAJO PARA TODOS Y SALARIOS DECENTES EN EL MUNDO DIGITAL!

Cien años de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) no han otorgado de ninguna manera a todos los empleados en todo el mundo derechos sociales y condiciones de trabajo de conformidad con las normas de la OIT. Millones de trabajadores se ven privados de derechos laborales y humanos fundamentales. Los trabajadores* no pueden crear comités de empresa ni organizarse. El desarrollo hacia la paz, el progreso y la justicia social sólo es posible si todos los países del mundo ratifican las normas de la OIT.

EXIGIMOS LA IMPLEMENTACIÓN MUNDIAL DE LA CODETERMINACIÓN Y LOS DERECHOS DE TRABAJO según la OIT!

El trabajo y las condiciones de trabajo siguen causando daños a la salud y la muerte. Trabajo decente significa condiciones de trabajo saludables y un trabajo que proporcione un medio de vida. Europa necesita una regulación global para un salario mínimo vital en los diferentes países de la Unión Europea. Las empresas que operan a escala mundial deben estar legalmente obligadas por los gobiernos a aplicar los derechos laborales y las normas de salario mínimo en sus cadenas de producción.

EXIGIMOS UN SALARIO MÍNIMO JUSTO Y SOSTENIBLE EN EUROPA Y EN TODO EL MUNDO.

Hay que poner fin a la explotación de los seres humanos y a la explotación de nuestra madre Tierra. La paz, el progreso y la justicia social para todos sólo son posibles si se alcanzan los objetivos del desarrollo sostenible en todo el mundo.

No hay paz sin desarrollo sostenible y justicia.
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Mensaje redactado por la coordinación de la KAB de Alemania

Declaració del MTCE davant les Eleccions Europees del maig de 2019

 

El MTCE (Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa) es una coordinación de movimientos de trabajadores cristianos de 10 países europeos, que lucha a favor de una Europa socialmente justa a partir del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia. Con vistas a las elecciones al Parlamento Europeo, que tendrán lugar del 23 al 26 de mayo de 2019, presentamos nuestras principales reivindicaciones. De este modo, cumplimos con nuestra responsabilidad como ciudadanos de la Unión Europea (UE) aportando nuestro punto de vista de trabajadores y trabajadoras cristianos.

El criterio de toda acción política

El fundamento de nuestras posiciones es la dignidad de cada persona y nuestra condición de hijas e hijos de Dios. La política a todos los niveles debe proteger esta dignidad y promoverla, que, para los cristianos, es una exigencia del Evangelio.

Consecuencias y sugerencias

Consideramos las siguientes demandas, de vital importancia para el desarrollo de nuestras sociedades en el contexto europeo:
  • • La dimensión social de la UE debe obligar a los Estados miembros a que hagan justicia a cada ser humano concreto con sus preocupaciones y necesidades, ya que más de 120 millones de personas en Europa corren el riesgo de caer en la pobreza y la exclusión social. La dignidad de cada una de estas personas nos exige una respuesta urgente.
  • • Como sugiere la Comisión Social de la COMECE (Comisión Europea de Conferencias Episcopales) en su documento de noviembre de 2018, "Modelar el futuro del trabajo", pedimos el esfuerzo de todos para configurar el trabajo de acuerdo con los criterios de la dignidad humana (condiciones laborales justas, ingresos dignos, horarios de trabajo equilibrados), de la sostenibilidad (asumir nuestra responsabilidad a través de la acción ecológica), la cogestión a través del diálogo social y la participación de todos en el proceso de trabajo.
Proponemos
  • • La creación y el mantenimiento de puestos de trabajo dignos, seguros y estables, como objetivo prioritario de la agenda política, porque los contratos de trabajo precarios impiden una planificación del futuro adecuada, especialmente en el caso de las generaciones más jóvenes.
  • • La garantía de una clara protección social y laboral de todos, incluyendo a los trabajadores “falsos autónomos”.
  • • La eliminación de la diferencia de remuneración entre hombres y mujeres por el mismo trabajo.
  • • Que la Unión Europea establezca normas para aliviar las peores formas de pobreza, que sufren un número cada vez mayor de ciudadanos. Una protección social adecuada es la mejor forma de luchar contra el nacionalismo xenófobo y el populismo.
  • • La formación permanente, especialmente en el campo de la digitalización para poder acceder más fácilmente al trabajo.
  • • Que se garanticen los períodos de descanso y la conciliación de la vida laboral y familiar. El domingo libre de trabajo es un requisito indispensable para una vida familiar adecuada.
  • • Adoptar medidas urgentes para proteger el medio ambiente. El concepto del crecimiento cuantitativo tiene que ser reemplazado por el concepto del crecimiento cualitativo.
  • • Una mayor justicia fiscal que asegure la redistribución y la equidad, que combata la pobreza y que asegure oportunidades para todas las personas, mediante la introducción de un impuesto sobre las transacciones financieras.
  • • Tomar medidas eficaces para garantizar que los bancos y las bolsas de valores estén al servicio del bien común, y para que las pérdidas no vuelvan a repartirse entre todos, mientras que los beneficios queden manos de unos pocos.
  • • Que la UE y sus Estados miembros reaccionen ante la difícil situación de los refugiados, que organicen su distribución justa por países, que creen formas legales de migración y que adopten medidas concretas para combatir las causas. La dignidad humana tiene validez universal y una política de rechazo no hace justicia a nuestra condición de hijos e hijas de Dios.
  • • Que se valore y promueva el compromiso de una sociedad civil activa que se informa y se organiza, generando así valores y actitudes para consolidar la democracia. Pedimos, que se promueva la participación activa de todos los ciudadanos en la construcción de la política y la toma de decisiones.
Con este manifiesto queremos contribuir a la construcción de Europa allí donde vivimos y desde la situación y la realidad concreta de cada uno. Queremos contribuir a elaborar un discurso político y social con criterios de paz, de diálogo y de cooperación.
                          
Bruselas, marzo de 2019

Ante las elecciones la HOAC se moja para una renovación de la democracia

Renovar la democracia es la reflexión elaborada por este movimiento de trabajadores cristianos para ayudar a profundizar en las implicaciones y las responsabilidades de nuestro voto. Para las elecciones europeas, se adhiere a la Declaración del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (MTCE).

La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) invita a reflexionar sobre el derecho y el deber que tenemos «de votar con libertad para promover el bien común» (Gaudium et spes, 75) y a ejercer la política como «vocación de servicio, diaconía laical que promueve la amistad social para la generación de bien común» (Papa Francisco, marzo 2019).
Justo en un momento delicado de la vida social, marcado por la desigualdad generada por los «sacrificios impuestos», «el auge de mesianismos racistas y ultranacionalistas» en toda Europa, las nuevas forma de exclusión que deterioran la vida de inmigrantes o de las personas mayores, pero también por una demanda abrumadora de compromisos para avanzar en la igualdad de las mujeres y por la creciente concienciación ante los problemas medioambientales.
Las candidaturas que concurran a las elecciones deben garantizar las oportunidades para la participación política y respetar las normas de las sociedad, sus instituciones y sus derechos civiles, para reforzar la legitimidad de las medidas adoptadas por los líderes políticos y generar el apoyo necesario para ser eficaces. 

Los temas sin agenda

Sin la pretensión de abordar una extensa relación de temas sin agenda, la reflexión fija la atención en lo alejado «que están de las maquinarias electorales» aquellos que afectan a la vida de las  trabajadoras y los trabajadores, en especial los más vulnerables, que deberían ser el objetivo principal de una acción política a la altura de la dignidad humana, como son: la pobreza y exclusión, el empleo insuficiente y precario; la insostenible deuda pública y privada, la orientación económica hacia el crecimiento que no resuelve la desigualdad entre sectores de la población, ni entre comunidades autónomas, ni atiende las necesidades de las personas; la débil solidaridad y cooperación internacional al tiempo que aumenta el gasto militar; y el fracaso de las políticas contra el calentamiento global basadas en la mercantilización del entorno.

El papel de los medios de comunicación social

Los medios de comunicación social, convertidos en actores principales de la vida pública, tienen la responsabilidad de transmitir la información adecuada para que las personas sean cada vez más conscientes de «la dignidad de su humanidad, más responsables, más abiertas a los demás, particularmente a los más necesitados y a los más débiles» (Redemptor hominis, 15). Sin embargo, a menudo promueven una visión de las campañas electorales como «una competencia descarnada por el poder, sin mayor vocación de servicio», sustituyendo el debate de ideas y propuestas por el espectáculo y el escándalo. Es deseable acabar con la práctica de «insulto, la falacia y la crítica indiscriminada a la clase política», para no contribuir «al envilecimiento de la vida social y al deterioro de la conciencia cívica». Lo que depende también del papel de cada persona y colectivo en las redes sociales y de los medios elegidos para informarnos. 

Renovar nuestra cultura política

Este periodo es «una oportunidad extraordinaria para promover otra política», a través de «un mayor grado de participación y compromiso personal» que va más allá del voto. Incorporando la dimensión política a nuestras vidas podemos exigir que «se atienda a las verdaderas necesidades del pueblo, buscando el bien común y priorizando a los más empobrecidos, y que los programas reflejen la acción de gobierno que efectivamente se quiere llevar a cabo».

Superar el pensamiento único

La HOAC apuesta por «una mayor democratización de las estructuras de poder» y «la transformación social en función del bien común». Para ello, apoya las propuestas que van en línea de favorecer y reforzar «la presencia de los agentes sociales, para fomentar el asociacionismo y promover una ciudadanía activa», de tal forma que la solidaridad sea el estilo y el medio para la realización de una política que quiera mirar al verdadero desarrollo humano «por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos». (Christifideles laici, 42).
Finalmente, la Hermandad Obrera de Acción Católica invita a los trabajadores cristianos a hacer suya esta reflexión, ampliada con la Declaración del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa, y a compartirla en sus lugares de trabajo, en los ambientes en los que se relacionan y en las organizaciones de la sociedad civil en las que participan, junto con la lectura crítica de los programa electorales, pues «permite hacerse una idea bastante aproximada del alcance de las reformas que se plantean unos y otros, de las prioridades y de cómo se concibe la asignación de los recursos. Incluso las ausencias, los silencios programáticos, permiten discernir mejor entre las opciones que se presentan aparentemente diferenciadas por cuestiones poco relevantes».

Un bon testimoni de cristià obrer: Jaume Ribas

 

La talla humana i cristiana de Jaume Ribas Garcia 

El militant va morir a l’Hospitalet de Llobregat el 9 de març passat


«És gràcies a aquests i aquestes militants que primer van estimar la JOC, i que en van ser els seus fundadors a casa nostra, com també ho van ser després de l’ACO, ara fa més de 60 anys, que el Moviment de l’ACO continua viu.» Jordi Fontbona, consiliari de l’ACO, destacava en l’homilia que es va fer a l’enterrament de Jaume Ribas Garcia el dia 10 de març passat, la importància dels «històrics de l’ACO».
A l’homilia, que podeu consultar a l’enllaç, es reflecteixen trets molt significatius de la vida de Jaume, probablement desconeguts pels militants més joves de l'ACO i que, d'alguna manera, «demostren la talla humana i cristiana dels nostres primers militants, dels que molts ja han marxat i que agraïts reconeixem el seu llegat», subratlla Jordi Fontbona.
En aquest comiat, perfilat fins al darrer detall pel propi Jaume Ribas, hi va haver gran riquesa i la participació entranyable dels seus fills i néts. La seva neta, Meritxell, filla del Justo i la Montse, i que tenia una relació molt estreta i profunda amb el seu avi, va fer una aportació molt emotiva que, a l’ensems, és una semblança que descriu molt bé qui era en Jaume.
També us enllacem una reflexió pòstuma de Jaume Ribas Garcia a l’entorn de la corresponsabilitat, i que ha transcrit la seva jove, Conxi Yuste, a partir d'una conversa sobre per què ser corresponsable a l'ACO, poc abans de morir.

Font: ACO