dimarts, 27 de novembre de 2018

Ja tenim un nou Pla Pastoral a la diòcesi de Terrassa

Las cinco claves de la huelga de los médicos de atención primaria

Unos 5.700 médicos de cabecera, pediatras, odontólogos y ginecólogos de los centros de atención primaria (CAP) del Institut Català de la Salut (ICS) están llamados a cinco días de huelga, entre este lunes 26 de noviembre y el próximo día 29. En paralelo, el sindicato convocante, Metges de Catalunya (MC), también llama a la huelga a los 10.000 facultativos que trabajan en la sanidad concertada: 53 hospitales de agudos, 86 equipos de atención primaria, 50 centros sociosanitarios y 25 de salud mental gestionados por las patronales. El paro pretende evidenciar el enojo de los facultativos por la sobrecarga de trabajo, el colapso de las consultas y por una mejora de la calidad asistencial. Estos son los principales motivos de queja de los profesionales.

1. Falta de inversión: El sindicato Metges de Catalunya denuncia que "el presupuesto que se asigna a la atención primaria no para de menguar desde el 2010". Y pone cifras: esta área ha pasado de recibir el 18,4% de la cuantía de salud de la Generalitat hace ocho años al 16,9% actual, lejos del 25% que los profesionales consideran necesario.

2. Déficit de profesionales: Los médicos aseguran que faltan profesionales en todos los ámbitos de la salud que confluyen en los centros de atención primaria. Un ejemplo: consideran que hay un déficit del 30% de facultativos en Pediatría. De ahí que la oferta que hizo Salut el pasado miércoles para intentar frenar la huelga (incorporar a 200 médicos de familia más) parece insuficiente.

3. Pérdida de poder adquisitivo: Metges de Catalunya también reprocha la bajada de un 30% del poder adquisitivo de los facultativos que trabajan en los centros de atención primaria (CAP). Y advierte del perjuicio doble de esta situación: el sueldo inadecuado provoca que muchos médicos opten por buscar trabajo en hospitales en lugar de los ambulatorios. El gremio quiere recuperar las retribuciones y condiciones de trabajo recortadas en el 2010, percibir el pago del complemento de carrera profesional desde su concesión, sin demoras, y hacer voluntarias y no obligatorias las guardias, entre otras demandas.

4. Listas de espera interminables: Las listas de espera para obtener cita en un CAP son mucho más largas de lo aconsejable, solo el 33% de los pacientes consigue cita en el CAP en menos de cinco días, ante lo que la huelga reclamará el acceso a la consulta ordinaria programada en 48 horas, 30 días de demora máxima para derivaciones preferentes y 90 días máximo para las ordinarias.

5. Poco tiempo para atender al paciente: El sindicato avisa de que los profesionales están "agotados" y que la estructura organizativa actual no les permite dar un servicio correcto, pues tampoco se dedican los minutos necesarios a cada enfermo. Según sus cálculos, son necesarios 12 minutos para atender a cada persona. También reclaman que cada profesional tenga que recibir un límite de 28 visitas diarias y  fijar una ratio de 1.300 pacientes por médico de familia, 1.000 por pediatra y 8.800 por ginecólogo.

Fuente: El Periódico

Pastoral Obrera davant la precarietat

 
Posted: 26 Nov 2018 03:25 AM PST
Comunicado de las XXIV Jornadas Generales de Pastoral Obrera.
 
Con el lema “Acompañar en la precariedad” el Departamento de Pastoral Obrera, de la CEAS de la Conferencia Episcopal Española ha celebrado, del 23 al 25 de noviembre en Ávila, las XXIV Jornadas generales de Pastoral Obrera, cuyo objetivo ha sido profundizar en cómo acompañar a las personas empobrecidas del mundo obrero.
La ponencia presentada por D. José Luis Segovia Bernabé, Vicario de Pastoral Social e Innovación de la Archidiócesis de Madrid, ha señalado la necesidad de reconocer que la precariedad, fruto de la injusticia en el trabajo y de la vulneración de los derechos personales de los trabajadores y los derechos sociales de las familias, es un elemento de este sistema que deshumaniza; evitable, por tanto.
Ha invitado a no olvidar que está en la misma naturaleza de la Iglesia acompañar en la precariedad la vida de tantos trabajadores desde la encarnación en sus mismas condiciones de vida, haciéndose sacramento de la impotencia compartida. Desde esta sacramentalidad, que hemos de vivir toda la Iglesia, hemos de ofrecer a Jesucristo, salvación para todos, en la tarea política de construir humanidad que sane, reconstruya, y reconcilie la relación humana, social y con la creación.
Hemos compartido la experiencia de acompañamiento en la precariedad, desde la Asociación de Barrios Ignorados de Andalucía, que nos ha llamado la atención sobre las fracturas vitales que la precariedad provoca, la pobreza que genera, el aislamiento y descarte social de familias enteras, especialmente de los jóvenes que los habitan, a quienes se aboca a un presente de exclusión, carente de sentido y un futuro sin esperanza.
La experiencia del acompañamiento al precariado desde el sindicato, que hemos escuchado, nos reafirma en la necesidad de pedir a las organizaciones sindicales que realicen su imprescindible función social, poniendo en el centro a los trabajadores precarizados, a los desempleados, a los trabajadores pobres, para, como pide el papa Francisco, construir justicia juntos.
Desde esas reflexiones y experiencias hemos acogido retos y llamadas:
A hacernos Sacramento de la impotencia compartida viviendo en la precariedad, como Iglesia que habita en medio de las casas de sus hijos e hijas para poder compartir en la esperanza su propio camino de humanización. La evangelización pasa por el camino de la compasión, de la pasión compartida, para crecer en comunión con los empobrecidos.
A recordar a toda la Iglesia el ineludible camino de seguimiento de Jesucristo en medio de los gozos y las tristezas de toda la humanidad y, especialmente, del mundo obrero que comporta nuestra fe. El mundo obrero precarizado y empobrecido sigue existiendo. Solo con los pobres podremos recorrer los caminos del Evangelio.
A exigir de todas las Administraciones la inclusión social de todos los descartados —personas, familias, barrios— mediante políticas que hagan reales los Derechos Humanos: derecho a trabajo decente, a vivienda, a educación, salud… Y a exigir que realicen su tarea ineludible al servicio del bien común desde la restauración de la dignidad del trabajo humano, de las personas trabajadoras y sus familias.
Como dice el papa Francisco, “cualquier forma de trabajo tiene detrás una idea sobre la relación que el ser humano puede o debe establecer con lo otro de sí.” (LS 125) “El hombre es el autor, el centro y el fin de toda la vida económico-so­cial. No obstante, cuando en el ser humano se daña la capacidad de contemplar y de respetar, se crean las condiciones para que el sentido del tra­bajo se desfigure. (CA 37) Tenemos necesidad de preservar el trabajo humano, por eso es necesa­rio que se siga buscando como prioridad el objetivo del acceso al trabajo por parte de todos”. (LS 127)
“El gran objetivo debería ser siempre permitirles a los pobres una vida digna a través del trabajo, porque el trabajo es una necesidad, parte del sentido de la vida en esta tierra, camino de ma­duración, de desarrollo humano y de realización personal.” (LS 128)
En la precariedad, la esperanza. ¿Cómo hacer para no dejarse robar la esperanza en las «arenas movedizas» de la precariedad? Con la fuerza del Evangelio.1
En este día contra la violencia de género en que hemos orado desde el dolor de las víctimas, y con esta esperanza, nos convocamos para la celebración el año próximo de las XXV Jornadas, en la celebración del veinticinco aniversario de la publicación del documento de la CEE La Pastoral Obrera de toda la Iglesia.
Ávila, 25 de noviembre de 2018.
Fiesta de Jesucristo, rey del Universo.

1 Mensaje del santo padre Francisco a los participantes en el Congreso Nacional de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI),  24-26 de octubre de 2014, Salerno.