dimarts, 8 de març de 2011

Carta a l'Iker


A l'enterrament del dissabte passat li vaig llegir aquesta carta a l'Iker, un nen de quasi dos mesos.

Granollers, 5 de marzo de 2011

Querido Iker

Aunque no me conozcas te escribo este puñado de líneas de cercanía y fraternidad. Me siento muy unido a ti por esa lucha de casi dos meses de vida rasgada por la precariedad humana. Contigo me he preguntado, a pesar de que no te ha dado tiempo a pronunciar ningún tipo de palabras, qué significa todo esto. Yo, la verdad, por muy cura que sea, cuando me comunicaron la noticia de tu muerte algo por dentro se me rasgó. Ya me cuesta digerir cualquier muerte, pues te puedes imaginar la tuya tan tierna, tan delicada… Y sólo me puse a rezar por ti y, sobretodo, por tus padres. Me sentía tan impotente que casi rompo a llorar por las preguntas sin contestar desde mi limitación humana. Le dije a mi Amigo Jesús: “Ayúdame a tener las fuerzas suficientes para poder acompañar con respeto y discreción a esta pareja, por favor, te lo suplico”. He tenido la tentación de callarme pero, ¿cómo podía no decir nada de ti? Ya sabes que sería una falta de respeto a tu dignidad divina que llevas impregnada en todo tu ser. Y que llevamos todos y todas.

Es la primera vez que hago una ceremonia con un niño como tú. Eres especial no sólo por tus defectos desde el vientre de tu madre Sonia sino por las virtudes del hecho que habías nacido fruto del amor de tus padres. ¡Qué ganas tenían de tener un hijo! ¡Qué paciencia desde la confianza! ¡Qué bajadas y subidas, subidas y bajadas en el camino a realizar! Seguro que, a pesar de que ahora están rotos por el dolor, no perderán la esperanza para intentarlo de nuevo. En el fondo, estamos llamados a la vida por muchas zancadillas que nos dé el mal.

Sé que tus padres Sonia y Michel del barrio obrero de Bellavista te han arropado con el calor de su amor. Casi dos meses es un tiempo muy corto pero casi dos meses amando sin parar es muchísimo. Muchísimo, querido Iker. Es lo mismo que nos hace nuestro amigo Jesús, que ahora conocerás con más detalle junto a tu hermano y a tantos niños como mi hermana que no llegó a nacer. Él nos ama intensamente por lo que somos y no por lo que deberíamos de ser según nuestros planes. Y eso es lo más importante, lo esencial, lo imprescindible… aunque nos salga por dentro una rabia, un insulto, un grito de desesperación hacia Dios o a quien sea… Tan normal, porque somos de carne y hueso.

Ya me gustaría explicarte qué te vas a encontrar. Después de tanto estudiar libros y más libros he llegado a la conclusión que no sé nada. Sólo me queda el fiarme de las palabras de un hombre que creo que es expresión humana de Dios, Jesús de Nazaret, que rompe contra el muro de la muerte. Y que todos estamos llamados a participar con él. Sí, es una gran noticia de vida para siempre, aunque se quede escondida entre otras noticias. No me hagas más preguntas que estaríamos bastante tiempo respondiendo, balbuceando como un niño. Porque tendría que explicarte mi vida con las de tantas personas que han sufrido y vivido en la esperanza. Lo único que te puedo decir es que te encontrarás con Jesús en una situación diferente en Dios. Y eso me lo creo aunque de vez en cuando me tienten las dudas.

De mi corazón me sale un deseo. Abrazar a tus padres y en el silencio darles un beso de consuelo como muestra de mi ofrecimiento de cura de estar por casa.

De paso, mi pequeño Iker, quiero darte las gracias por haber nacido. No. No me interpretes mal. No por tu corta vida de aquella manera sino por el significado de tu presencia que ha hablado por si sola. No te he llegado a conocer pero tu madre Sonia y tu padre Michel es el testamento que nos has dejado para que ellos sigan escribiendo vida y más vida, aunque al principio les cueste.

Por último, o mejor dicho, por penúltimo, me brota una música de mi interior: “Dejad  que los niños se acerquen a mí. Dejad que Iker venga a mí”. Ves, Iker, ves… No tengas miedo.

Un abrazo
Pepe, un cura de estar por casa

Dones coratge


Possiblement la fortalesa és una característica pròpia de les dones. Sense ser feminista, però sí amb una nota femenina a les meves paraules d'home, moltes dones al llarg de la meva vida han mostrat el coratge de viure, sobreviure i conviure. Des de la meva mare Vicenta fins l’Anna, una mare soltera de dos fills petits, passant per l’Andrea, una catequista d'El Salvador, que es va fer la morta per salvar la seva fillola…

I la llista es podria ampliar amb l'última dona que m'ha impressionat per la seva gran enteresa i lluita, la Carmen Avendaño. Vam tenir l'honor de tenir-la amb nosaltres, fa uns dies, a l’auditori municipal de Bellavista. A l’acte organitzat per Dimas, una empresa d'inserció que aposta pels exclosos a l'hora de donar feina. La Carme, aquesta mare gallega de dos fills que havien caigut en les urpes doloroses de la droga, va donar postres, des de la vida, que la força està en el fet d'aixecar-se amb el cap ben alt més que per la potència d'un cop de puny superficial d'impotència i violència animal. Sense pèls a la llengua va ser contagiant el seu esperit indòmit als assistents. "Sempre direm que els nostres fills drogoaddictes no són uns delinqüents, són només malalts, encara que ens considerin boges i terroristes" ens va ser compartint aquesta dona coratge fent esment al vídeo que havia inaugurat l'acte.
Estem a un parell de dies per celebrar el Dia Internacional de la Dona Treballadora (el 8 de Març impregnat de justícia) i tres dies per començar el temps de Quaresma (el 9 de març carregat de cendra). I em surt un clam unitari davant tantes dones que encara es troben en ple dejuni dels seus veritables drets, demanant almoina per als seus fills que ni treballen ni estudien i resant, malgrat tot, el Déu que, més d'un sant home, li han dibuixat amb barba i triangle de barret per l'horror dels nostres germans musulmans. Com si el Pare de Jesús de Natzaret tingués hormones masculines o femenines!. El Déu de tots i totes s'escapa de les nostres projeccions humanes per seguir irradiant identitat amorosa a la masculinitat i feminitat de la nostra humanitat.

El 8 de Març és d'aquelles dates significatives que accentuen el treball diari i quotidià de les dones amb els homes. Ni més ni menys. Perquè els homes sense elles serien menys persones obertes a la perenne edificació per la força de l'amor. I les dones sense ells anirien perdent el valor de la trobada com a fruit d'humanitat en constant fecunditat. En tots els aspectes de la vida, en tots els contextos, en tots els encreuaments dels camins. A tot el món obrer, que el nostre barri no deixa de ser testimoni amb la seva gent d'aquí o d'allà, però, de sempre, amb les dones.

Abans d'acabar, voldria regalar unes paraules que il·luminen molt de la sociòloga Maria Rivas (del llibre Mujeres y hombres en conflicto. Trabajo, familia y desigualdades de genero d'Edicions HOAC): En la mesura que les dones s'han integrant en el mercat laboral, ha anat desapareixent el model familiar "home proveïdor d'ingressos-dona mestressa de casa" i s'ha anat configurant un nou model que tendeix a consolidar-se: l'home manté el seu rol gairebé intacte però la figura de la mestressa de casa tradicional tendeix a desaparèixer, la qual cosa no significa que la dona abandoni les seves tasques de cuidadora i gestora de la llar, sinó que de fet assumeix un doble paper, el familiar i el laboral. Doble paper que té costos importants per a ella en la seva qualitat de vida, ja que en l'àmbit laboral se li exigeix comportar-se com un home i en la família com una dona…

Per tant, encara segueix tenint sentit celebrar el 8 de Març.






Posiblemente la fortaleza es una característica propia de las mujeres. Sin ser feminista, pero sí con una nota femenina a mis palabras de hombre, muchas mujeres a lo largo de mi vida han mostrado el coraje de vivir, sobrevivir y convivir. Desde mi madre Vicenta hasta Anna, una madre soltera de dos hijos pequeños, pasando por Andrea, una catequista de El Salvador, que se hizo la muerta para salvar a su ahijada…

Y la lista se podría ampliar con la última mujer que me ha impresionado por su gran entereza y lucha, Carmen Avendaño. Tuvimos el honor de tenerla con nosotros y nosotras, hace unos días, en el auditorio municipal de Bellavista. En el acto organizado por Dimas, una empresa de inserción que apuesta por los excluidos a la hora de dar trabajo. Carmen, esta madre gallega de dos hijos que habían caído en las garras dolorosas de la droga, dio muestras, desde la vida, que la fuerza está en el hecho de levantarse con la cabeza bien alta más que por la potencia de un puñetazo superficial de impotencia y violencia animal. Sin pelos en la lengua fue contagiando su espíritu indómito a los asistentes. “Siempre diremos que nuestros hijos drogadictos no son unos delincuentes, son sólo enfermos, aunque nos consideren locas y terroristas” nos fue compartiendo esta mujer coraje haciendo mención al video que había inaugurado el acto.
Estamos a un par de días para celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora (el 8 de Marzo impregnado de justicia) y a tres días para comenzar el tiempo de Cuaresma (el 9 de Marzo cargado de ceniza). Y me sale un clamor unitario ante tantas mujeres que aún se encuentran en pleno ayuno de sus verdaderos derechos, pidiendo limosna para sus hijos que ni trabajan ni  estudian y rezando, a pesar de todo, al Dios que, más de un santo varón, le han dibujado con barba y triángulo de sombrero para el horror de nuestros hermanos musulmanes. ¡Como si el Padre de Jesús de Nazaret tuviera hormonas masculinas o femeninas!. El Dios de todos y todas se escapa de nuestras proyecciones humanas para seguir irradiando identidad amorosa a la masculinidad y feminidad de nuestra humanidad.

El 8 de Marzo es de aquellas fechas significativas que acentúan el trabajo diario y cotidiano de las mujeres con los hombres. Ni más ni menos. Porque los hombres sin ellas serían menos personas abiertas a la perenne edificación por la fuerza del amor. Y las mujeres sin ellos irían perdiendo el valor del encuentro como fruto de humanidad en constante fecundidad. En todos los aspectos de la vida, en todos los contextos, en todos los cruces de los caminos. En todo el mundo obrero, que nuestro barrio no deja de ser testimonio con su gente de aquí o de allá, pero, de siempre, con las mujeres.

Antes de acabar, quisiera regalaros unas palabras muy iluminadoras de la socióloga María Rivas (del libro Mujeres y hombres en conflicto. Trabajo, familia y desigualdades de genero de Ediciones HOAC): En la medida que las mujeres se han integrando en el mercado laboral, ha ido desapareciendo el modelo familiar “hombre proveedor de ingresos-mujer ama de casa” y se ha ido configurando un nuevo modelo que tiende a consolidarse: el hombre mantiene su rol casi intacto pero la figura del ama de casa tradicional tiende a desaparecer, lo cual no significa que la mujer abandone sus tareas de cuidadora y gestora del hogar, sino que de hecho asume un doble papel, el familiar y el laboral. Doble papel que tiene costes importantes para ella en su calidad de vida, puesto que en el ámbito laboral se le exige comportarse como un hombre y en la familia como una mujer...

Por tanto, aún sigue teniendo sentido celebrar el 8 de Marzo.

Pepe Baena