diumenge, 25 d’octubre de 2009

Experiència d'economia solidària



Red de Economía Social Riojana

Arrimando el hombro



Un grupo de personas de La Rioja, convencidas de que la economía solidaria tenía futuro, crearon en 2002 la Asociación de Economía Social Riojana, para colaborar con
personas carentes de capital, pero llenas de ilusión e ideas.



Una charla de Andrés Esteban, miembro fundador de la Asociación para la Financiación Solidaria de Zaragoza, sobre el uso que dan los bancos convencionales al dinero y la filosofía de la banca solidaria, convenció a unos cuantos de los presentes –el acto se celebró el 19 de abril de 2002– de que podían hacer algo más que teorizar sobre la necesidad de encontrar alternativas al actual sistema financiero.

Antes de que las buenas intenciones cayeran en saco roto, el 23 de abril del mismo año, se reunieron para conocerse, organizarse, debatir y echar a andar como colectivo. Se pusieron en contacto con otros grupos de economía ética y solidaria que ya estaban en funcionamiento en Zaragoza, Álava, Navarra…, visitaron alguna sucursal bancaria para preguntar por inversiones éticas, recopilaron información
sobre las finanzas éticas y contactaron con prejubilados de la banca para solicitarles colaboración, así como a todos a quienes se les ocurrió.

Poco a poco, fueron definiendo sus objetivos e identidad. Así Economía Solidaria Riojana (ESOR) se ha conformado como una asociación que facilita microcréditos a personas con proyectos económicos y sociales. Según el presidente de esta asociación, Jesús Díaz, se trata de «fondos éticos, ya que garantizan que la inversión tenga fines sociales».

La colaboración de los socios fundamentalmente se desarrolla en dos campos: en el estrictamente financiero, aportando dinero a cada proyecto aprobado –nunca más
del 10% de lo requerido en el global del proyecto, con el fin de cuidar el riesgo que asume cada inversor solidario–, y en el de militancia personal, colaborando en el análisis tanto de la viabilidad económica como del interés social de los proyectos. Las aportaciones económicas son devueltas como en cualquier banco, para que el inversor decida seguir respaldando otras iniciativas o utilizarlo para otras
cuestiones personales, si así lo desean.

La devolución del préstamo solidario juega un papel muy importante a nivel pedagógico dentro de la filosofía de ESOR, tanto para quien recibe el préstamo solidario que debe mantener un nivel de compromiso) como para el inversor solidario(que evita la actitud paternalista de una donación al uso).

Los algo más de una decena de socios implicados en ESOR se reúne semanalmente en la sede de HOAC La Rioja, ubicada en la Avenida de la Paz 38. Hasta el momento ya ha se
han financiado quince proyectos. El más elevado ha sido de 10.000 euros. Para Díaz, «además de ayudar, se consigue saber dónde está nuestro dinero y qué finalidad tiene». Entre otras actuaciones, gracias a ESOR un inmigrante ha creado su empresa auxiliar de la construcción y un es pañol ha comenzado a trabajar en el reparto de prensa. «Las inversiones socialmente responsables permiten a las personas, comunidades, empresas o asociaciones benéficas el invertir de forma acorde a sus principios y creencias», asegura la asociación, que entiende la economía solidaria
como un paso más en la consecución de una economía más humana y solidaria, más centrada en la persona en vez de en el beneficio económico, al fin y al cabo.

La asociación también adelantó un dinero a un pianista, además de organizar un concierto para recaudar fondos para que pudiera seguir formándose. Posteriormente se le apoyó para que recibiera el apoyo de una fundación cultural y lograse
dar clases pagadas, pudiendo así devolver el préstamo en un breve espacio de tiempo. Una empresa dedicada a montar obras de teatro para niños también recibió el apoyo
de ESOR para el arreglo de su local de ensayos (c/ Labradores 20). En Nalda, un pueblo próximo a Logroño, igualmente financió el adelanto de los sueldos y seguros de los contratados, mientras llegaba el total de la subvención pública concedida, a una iniciativa socio cultural a través de la cual se promueve la creación de empleo y que, entre otras cosas, organiza actividades recreativas y talleres en verano.

«Vamos a necesitar mucha más ayuda para mantener la cadena de préstamos solidarios. Cada vez hay más dificultades para devolver lo prestado, por lo que no podemos
continuar haciendo nuevos préstamos al mismo ritmo», explica Jesús Sedano, quien no obstante confía en que con la ayuda de otros colectivos e incluso el apoyo puntual de subvenciones públicas, como las de los ayuntamientos, se pueda sostener esta financiación solidaria.

Jesús Sedano es un sacerdote de 69 años, que en 1975 se hizo cura obrero y que impulsó la creación de Chavicar, una empresa de inserción social dedicada a la recuperación y el reciclaje de chapa, vídrio y cartón –las primeras sílabas de cada residuo forman el nombre de esta iniciativa–. En la actualidad, pertenece a la HOAC y es responsable de Cáritas en la zona riojana del Najerilla, además de pertenecer al grupo de trabajo de Economía Solidaria Riojana dedicado al análisis de los proyectos.

Uno de los problemas que Sedano detecta son las dificultades del colectivo
inmigrante, quienes se acercan a la asociación en busca de ayuda económica para hacer frente a los pagos de la hipoteca. Sin embargo, en palabras de Sedado, «les hemos tenido que explicar que no es esa nuestra finalidad, entre otras cosas porque carecemos de un fondo; el dinero se recauda en el momento en que el proyecto
es aprobado y se va a poner en marcha».

Junto a ARCO, Cáritas, CASAL, El Colletero, El Trastero, Mar del Iregua, Nalda Cooperativa, PANAL, PROCLADE, Sodepaz-Rioja y Sotermún, ESOR se integró el pasado
mes de marzo en REAS Rioja (Red de Economía Alternativa y Solidaria de La Rioja), y que a nivel estatal está compuesta por más de doscientas entidades.

Se trata, tal y como relata Rafael Larriva, de la Fundación Cáritas, de entidades que, por su cuenta, llevan años luchando por una economía más solidaria y que, ahora, han decidido «unir fuerzas para lograr mayor intensidad en su acción». Jesús Sedano, socio fundador del colectivo riojano, explica que «el trabajo en red nos facilita mucho las cosas y nos ayuda, ahora que queremos abrirnos más a la sociedad».

Otro de los campos a los que se dedican los miembros riojanos de la Red de Economía Alternativa y Solidaria es el del apoyo a la banca ética que ya funciona en nuestro
país. Jesús Díaz, de Economía Solidaria, reconoce que éste es uno de los ámbitos que más les «ilusiona». En España existe Triodos Bank y Fiare (esta última con sucursales en Euskadi, Navarra, Andalucía, Comunidad Valenciana, Galicia, Madrid y Cataluña), bancos que cuentan con una «auditoría social» que vigila que se cumplen sus objetivos. Así, REAS Rioja tiene entre sus proyectos apoyar la instalación
de una sucursal de este tipo de bancos en su comunidad.


Existen más áreas donde REAS Rioja tiene intención de avanzar: el desarrollo del mercado social en la Comunidad, la introducción de auditorias sociales en las entidades sociales, el establecimiento de cláusulas sociales en los contratos públicos, etc. Prefieren avanzar en firme, aunque sea más lento.

En el fondo, se trata de conseguir que «la actividad económica» sea «un instrumento de la persona», no un fin en sí misma. Así lo expresa Blanca Valdemoros, responsable
de Sodepaz-Rioja. La idea que se esconde tras la llamada economía solidaria, «es poner a la persona en el centro de la actividad económica», concluía. ¦


José Luis Palacios(Revista Noticias Obreras1.489 [1-10-09 / 15-10-09]620)