dilluns, 3 de febrer del 2014
dimecres, 29 de gener del 2014
Comunicat d'una experiència obrera
COMUNICADO V ENCUENTRO-CONVIVENCIA
ENTRE TRABAJADORES INMIGRANTES Y ESPAÑOLES
ENTRE TRABAJADORES INMIGRANTES Y ESPAÑOLES
Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado (19-01-14) la Delegación de Pastoral del Trabajo de Madrid hemos celebrado el V ENCUENTRO-CONVIVENCIA ENTRE TRABAJADORES INMIGRANTES Y ESPAÑOLES, junto al EPPO y varios grupos de la parroquia S. Pablo (Vallecas).
Nosotros pretendemos con este encuentro vivir un espacio de reflexión en torno al trabajo y la fe cristiana, tanto entre los inmigrantes como entre españoles. ¿Qué mejor método que dar el protagonismo a los trabajadores para expresar sus condiciones de vida y de fe?
Un joven cocinero español dio testimonio de que actualmente hay inmigrantes que han tenido que buscar su derecho a trabajar en Alemania. Las condiciones de acogida fueron tan duras que a los seis meses decidió volverse a España. Después en España también sólo encuentra trabajo precario.
Un licenciado venezolano ha pasado en España por los oficios de pintor, mozo de almacén, camarero, reparador, albañil… siempre en trabajos temporales de unos meses. Igualmente su esposa, especialista en farmacia, encuentra trabajos de limpiadora y cuidadora de niños. Se preguntan “¿Donde está la justicia cuando te pagan por media jornada y trabajas 12 horas? Menos mal que con estos trabajos precarios podemos sobrevivir. Además, desde hace tres años, trabajamos como voluntarios en la acogida de emigrantes en una parroquia”
Carmen, española, ha tenido en su vida laboral la experiencia de realizarse en su trabajo vocacional con discapacitados. Pero ahora lleva dos años y medio en paro. En su propia carne ha vivido escenas de entrevistas de 30 personas a la vez en un local improvisado, sin puerta, donde el informante explicaba en qué consistía el trabajo de atención a personas dependientes: “lo importante es que los clientes no se quejen. Para eso, debéis tratarles bien. Pero conversación poca. Vosotros estáis para trabajar y nada más. No se cobra hasta que los clientes no paguen. Si estáis interesados, a la salida dejar el currículo”. Algunos nos fuimos sin entregar el currículo antes de que acabara la entrevista.
Un inmigrante ecuatoriano lleva 13 años en España con su esposa y dos niñas también ha experimentado la estabilidad de un trabajo continuado antes de la crisis; él se sentía acogido y realizado: “Me enseñaron el oficio, tuvieron paciencia conmigo... el trato, el trabajo, el salario fue bueno. Pero en estos últimos años han empezado los despidos de sus compañeros, los retrasos en la nómina y sentí en mis carnes el miedo del despido. Por eso me he cambiado de empresa; Llevo 18 días en esta nueva empresa. No puedo decir si es mejor o peor lo que tengo hoy día, pero espero que las condiciones de las que me hablaron se cumplan”.
Como núcleo de estos testimonios acogemos que la causa de la inmigración es la falta de oportunidades y seguridad en su propio país. Sólo que las condiciones laborales enturbian las posibilidades de realización personal a límites de indignidad. No se dan las bases de un “trabajo decente” tal como lo resume la Doctrina Social de la Iglesia. Ni siquiera llega al nivel del concepto propuesto por la Organización Internacional del Trabajo. Así lo vamos a hacer llegar al Parlamento
Europeo en Bruselas en la campaña de los Movimientos Cristianos de Europa (MTCE) quienes intentan concienciar de las situaciones injustas ante lo que consideramos un “trabajo decente”.
En este V Encuentro de la Delegación del Trabajo de Madrid los inmigrantes y españoles sienten las mismas necesidades de sentirse acogidos, ayudados... a la vez que las dificultades de sentirse lejos, solos, y con miedo de volver a su país porque no han visto cumplido su sueño por el que habían salido.
Todos valoran y viven el apoyo de su familia nuclear en estos momentos y su fe, junto con los grupos y parroquias a los que se han unido, les ha ayudado a vivir de mejor manera la realidad que toca.
Piden a la Iglesia y a la sociedad que sigan luchando por nuevas formas de organización social, económica, más justas y humanas en las que la persona sea lo primero. Algunos ya lo encuentran en algunos grupos eclesiales: “Ahí podemos escuchamos el grito del Papa Francisco “Si os han quitado el trabajo, no nos dejéis robar la esperanza”.
Los testimonios escuchados esta tarde nos han vivenciado la fuerza de la fe cuando resuena en nuestro interior la voz: “Venid a mi los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré”. Uno de los testimonios confesaba: “Mi fe ha tenido muchos altibajos en estas circunstancias... te encuentras solo aunque sabes que hay mucha gente. Piensas que se han olvidado de ti”. Necesitamos que alguien en la Iglesia haga resonar los pasos cercanos de Cristo.
¿Habrá creyentes que visualicen la presencia de Cristo y acompañen a los trabajadores inmigrantes y españoles hasta poder confesar: “En Cristo encuentro consuelo y Él renueva mis fuerzas”?
Delegación Diocesana de Pastoral del Trabajo
Iglesia de Madrid
dimarts, 28 de gener del 2014
Encara hi ha marxa digna

Marcha de la dignidad
Bajo el nombre
de Marchas de la Dignidad, integrantes de alrededor de veinticinco
colectivos sociales y sindicales de todo el país prevén realizar en
marzo una gran marcha a pie hasta confluir en Madrid el día 22 de ese
mes con el objetivo de mostrar el rechazo de “la mayoría social” al pago
de la deuda y luchar por el empleo digno y los servicios públicos de
calidad.
Así, las
Marchas de la Dignidad, una acción social que pretende convocar a la
mayoría ciudadana contra la situación que vive el país y que ya se están
moviendo en las redes sociales, serán presentadas públicamente el
próximo 10 de enero en Mérida en un acto en el que intervendrán Julio
Anguita y el portavoz del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Diego
Cañamero.
Según ha podido
saber eldiario.es/andalucia de fuentes de la organización de las
Marchas de la Dignidad, el objetivo principal de esta acción es “hacer
visible lo que demanda la mayoría de la sociedad” en el país ante la
actual situación y advierten que la concentración prevista en la capital
tras las marchas a pie “no será el fin sino el inicio de una acción
sostenida” en defensa de sus reivindicaciones.
Se trata, según
informan dichas fuentes, de realizar una movilización de la “mayoría
ciudadana” con un objetivo común de toda la sociedad como señalan que es
“negarse a pagar la deuda ilegítima contraída con la banca”, por las
consecuencias que ello está teniendo sobre el país. Junto a ello, la
reivindicación de un empleo digno y el mantenimiento de los servicios
públicos y de calidad, centran el mensaje unitario que se quiere lanzar
al Gobierno con esta acción social que llegará a Madrid el 22 de marzo de 2014.
Entre los
colectivos que participan en esta acción y que trabajarán hasta entonces
en la organización de la misma en las distintas regiones del país, se
encuentran la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), el
Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), el Frente Cívico, la
Coordinadora por los Servicios Públicos de Madrid, Red Solidaria
Popular, CGT, Socialismo 21, CNT, la Coordinadora por la Renta Básica, y
la Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras
Especulativas para Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC).
Asimismo,
también se han sumado hasta el momento a esta iniciativa Red Roja, la
asociación de Parados y Precarios de Asturias, la Intersindical
Valenciana, Comisiones de Base (COBAS), la Plataforma por la Escuela
Pública de Vallecas, Corriente Roja, Unión Popular de Klase,
Construyendo la Izquierda, Rebelión, Crónica Popular, Madres contra la
Represión y diversos colectivos de parados. A ellos, se espera que se
sumen más colectivos y ciudadanos a título individual de aquí a la fecha
de la marcha.
Los distintos
colectivos vienen empleando estos meses previos para trabajar en la
organización de la marcha a pie y en la intendencia que necesitará cada
una de las columnas de participantes conforme avance en su camino.
Esperan ultimar los preparativos en las próximas semanas, con reuniones
en cada una de las regiones desde las que partirán las marchas.
De ese modo, la
fecha de inicio prevista para el comienzo de la andadura dependerá de
la cercanía de los territorios a Madrid pero, en cualquier caso, se
estima que será entorno a primeros del mes de marzo. La organización
prevé que se dispongan varias columnas de participantes que irán a pie
desde Andalucía, Extremadura, la zona del Levante, Castilla León,
Cataluña, Asturias y País Vasco, aunando así a integrantes de todas las
comunidades autónomas hasta llegar a Madrid.
Asimismo,
prevén mantener un número fijo de integrantes de medio centenar de
personas en cada una de las columnas, personas que irán haciendo etapas
de alrededor de 30 kilómetros al día y realizarán paradas para descansar
y comer en municipios desde los que se prestará apoyo a los
participantes en la marcha.
"No se trata de
hacer una columna masiva de gente a pie, sino de sostener a un grupo
desde cada territorio que converjan en Madrid y allí, ya sí masivamente,
se unan a personas de todo el país", explican las fuentes consultadas,
que hacen un llamamiento a toda la sociedad para participar en esta
acción y “mostrar la fortaleza y el poder de la sociedad”.
En el caso de
Andalucía, la organización mantendrá en el mes de febrero una reunión en
Córdoba, punto geográfico de la comunidad autónoma desde el que se
prevé que parta un mes después la columna de la marcha andaluza.
La organización
que prepara esta acción a nivel estatal ha previsto que cada una de las
columnas llegue un día antes del final de la marcha a municipios de la
comunidad de Madrid distantes de la capital en torno a 25 kilómetros,
para descansar y aunar posiciones de cara a la concentración final el
sábado 22 de marzo.
dilluns, 27 de gener del 2014
divendres, 24 de gener del 2014
Veus que no arriben
Apuntes para una lectura creyente
de los
acontecimientos de Gamonal
Ofrecemos unos apuntes, no es algo acabado. Los acontecimientos vuelan
jornada a jornada. Reflexionar sobre algo tan vivo tiene sus límites.
Es un intento de lectura creyente. No es un análisis
socio-político-económico. Nos interesa ofrecer a los cristianos un intento de
respuesta a una pregunta decisiva: ¿por dónde pasa el Dios de Jesús en todos
estos acontecimientos de Gamonal?
La pregunta la hacemos porque creemos en la encarnación. Y eso es más que una fórmula que repetimos los domingos en Misa. La historia, nuestra historia, es historia de salvación. ¿Dónde descubrimos huellas de esa salvación?
Acaso esta pregunta y sus intentos de respuesta, molesta. Hay cristianos que siguen prefiriendo reducir a Dios bajo el control eclesiástico en los templos. Hay cristianos que prefieren una comodidad anodina y anónima, con miedo a manifestar y sacar consecuencias del compromiso exigente de la fe. Sentimos que estos cristianos se pierdan la experiencia
gozosa del encuentro con el Dios de los pobres. Nosotros queremos dar
testimonio de ella.
Por eso este escrito no es para polemizar o responder. Es un reflejo
de la experiencia que hemos vivido a lo largo de estos intensos días. Y la
ofrecemos como servicio. Con los pies plantados en la llamada “zona 0”. Con el
caliente resonar aún de nuestra participación en manifestaciones y asambleas.
Huyendo de hacer teología fácil y cómoda de salón.
“El sábado se hizo al servicio del hombre y no el
hombre al servicio del sábado” (Mc. 2, 27)
Esta radical afirmación de Jesús es la que hemos experimentado de
fondo. El sábado en boca de Jesús es la norma impuesta por el poder religioso –
político. Se había convertido en algo insoportable. Un elemento de muerte y
opresión.
Jesús realiza sus signos liberadores en sábado. Es toda una
provocación que señala al Dios de la Vida que quiere vida para todos sus
hijos/as. No huye del conflicto que esta práctica supone. Se enfrenta a sus
defensores con mirada de rabia e indignación. Jesús subvierte aquel “desorden
ordenado” que se encuentra.
Algo así hemos palpado estos días en Gamonal. Los poderes económicos y
políticos de la ciudad tienen al pueblo machacado. El dolor y el sufrimiento se
ha instalado en muchas familias obreras.
Por esto, es necesaria una mirada compasiva, sin la cual no se
entiende nada de lo que ha sucedido.
Jóvenes con un futuro incierto, padres de familia en paro, pensionistas
ahogados y exprimidos en ayudas a sus hijos, estudiantes desmotivados,
trabajadores en precario, excluidos arrastrados con la ayuda de los 400 euros…
Tras tanta movida, grito, manifestación y pancarta hay un sentir
común: Lo primero es la persona y sus necesidades, los primeros son los
empobrecidos y su dignidad. Es una provocación gastarse tanto dinero en
proyectos que no responden a esta demanda primera.
Niña, a ti te lo digo, levántate (Mc 5, 41)
El Dios de Jesús está en ese ponerse en pie, en ese resucitar para
vencer a la muerte de quienes quieren someternos al silencio y la resignación.
Ese salir del letargo en que nos adormecen los medios de propaganda. Jesús
Resucitado anda entre quienes levantan la cabeza, alzan la voz, espabilan sus miedos,
salen a la calle y luchan por la dignidad.
Lejos de ser una
demostración de fuerza, la victoria de esta nueva batalla de Gamonal (no contra
las tropas napoleónicas, sino contra los que se creían poderes omnipotentes),
es un canto a la recuperación de la condición de clase; un triunfo de la
voluntad popular y un signo de esperanza en que otro barrio, otra ciudad y otro
mundo es posible desde la humildad de un barrio de familias obreras –o más
bien, con muchas familias en paro--.
La lucha en la calle;
la defensa del barrio, la llamada a la participación, son un signo, una
invitación a seguir en la brecha y a no cejar en el empeño de construir una
sociedad más digna en la que se tenga en cuenta la opinión de los ciudadanos y
ciudadanas.
Más allá de la lucha
común y de la oposición a un proyecto, está la firme decisión de un barrio que
toma la calle y que ha despertado su conciencia de clase. La idea de que la
ciudad se construye desde abajo y que las imposiciones megalómanas, lejos de
hacer comunidad, derivan en una protesta sin precedente en España.
El ‘efecto Gamonal’,
como ya se le empieza a llamar, es una invitación para todos a hacer ver a los
gobernantes que el pueblo está vivo y que la esperanza empieza a reverdecer en
un mundo, una sociedad, viciada por el poder de las mayorías absolutas y la
corrupción político-económica-mediática encarnada en los órganos de gobierno de
ciudades, comunidades autónomas, y en el Estado y en determinados medios de
comunicación dominados por los caciques de cada ciudad.
El pueblo ha tomado
el ‘Estado Social y Democrático de Derecho’ que propugna el Título Preliminar
de la Constitución Española y lo ha hecho efectivo en las calles. Es un
testimonio de evangelio hecho carne en los ciudadanos y ciudadanas que quieren
trabajar por el bien común y en favor de las personas empobrecidas por el
sistema. La manera más cercana de llevar a la práctica la voluntad del Padre
imbricada en cada línea del evangelio de Jesús de Nazaret.
Jesús le dijo: ábrete
y al momento se le abrieron sus oídos, se le soltó la traba de la lengua y
comenzó a hablar correctamente (Mc. 7, 34 – 35)
Jesús se encuentra un
pueblo sumido en la pobreza, machacado por los impuestos romanos y los
privilegios de las clases dominantes. Un pueblo que ha cerrado los oídos a la
esperanza. Un pueblo enmudecido por las leyes asfixiantes. Contextualizar el
evangelio de Jesús nos ayuda a comprender por qué sigue siendo Buena Noticia
hoy.
las pensiones se han
ido rebajando progresivamente, muchos jóvenes han
salido del país, bastantes trabajadores inmigrantes se han
visto obligados a regresar… En esas circunstancias el
pueblo permanecía enmudecido por “el pan y circo” de
los grandes poderes mediáticos. Ya no escuchaba el grito de
organizaciones y profetas que alertaban de la
difícil situación.
Los acontecimientos
de Gamonal han despejado los oídos de muchos que pensaban que “los del pueblo
unido, jamás será vencido”, era un slogan ya caduco. Han destaponado una
situación que se estaba haciendo insostenible. Han hecho saltar las alarmas de
que no se puede hacer democracia a espaldas de las personas.
Y la gente ha salido
de sus miedos y rabias contenidas. Y ha roto a hablar, a gritar, a vocear.
“Gamonal, no quiere Bulevar” era una manera de decir “Basta ya”. Y aquí hay
mucho del Dios de Jesús. Que se manifiesta en los pobres que toman la palabra
en las asambleas, que escriben sus lemas en las pancartas, que se prestan el
micrófono para compartir lo que nadie les deja decir…
Vuelve a ser verdad
aquello de María: “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los
humildes”. El Dios que no se confunde con el “desorden ordenado” que han
establecido los poderosos y que piden mano dura para los rebeldes. El Dios de
Jesús apuesta de nuevo para que los últimos sean los primeros. Lo cual nos
descoloca y nos saca de la comodidad en la que nos instalamos también los
cristianos y las comunidades.
“Dadles vosotros de
comer” (Lc. 9, 13)
El episodio le
conocemos. Las multitudes están hambrientas. Los discípulos le piden a Jesús
que les despida. Nada se puede hacer por ellos. Jesús les cuestiona: dadles
vosotros de comer. Y ellos echan mano al zurrón: cinco panes y dos peces. Una
ridiculez para tantos. Jesús toma aquello poco, levanta los ojos al cielo, lo
bendice y empieza a repartirlo hasta saciar todas las hambres.
El hambre y la sed de
justicia no la van a aplacar otros. No podemos esperar salvadores llovidos del
cielo. La justicia sólo es posible desde otra mirada más creyente a la
realidad. Dios ya está haciendo posible ese nuevo mundo más equitativo. Sólo
basta colaborar con él poniendo al servicio de este proyecto los pocos panes y
peces que tenemos.
El proyecto de Jesús
no finaliza, no se queda entre cuatro paredes, no enmohece en las sacristías
ordenadas. Lo de liberar a los cautivos y dar vista a los ciegos se expande
como la pólvora. El Espíritu de Jesús arrasa el mundo viejo poseído por los
ídolos del poder y el honor. Un mundo nuevo se abre paso. Y los seguidores de
Jesús, con otros más, lo van haciendo posible.
Algo así se puede
pensar del “efecto Gamonal” que como mecha encendida ha irradiado todo el
territorio español rebasando sus fronteras. Porque el mundo nuevo donde habita
la justicia no tiene color ni bandera. De ahí que multitud de otras ciudades se
hayan sumado al movimiento.
Hay un proyecto de
Mundo Nuevo querido por el Padre Dios, arrancado en su hijo Jesús y empujado
por su Espíritu que no deja de bullir y abrirse paso. Por eso, el ruido de
Gamonal ha tenido eco más allá. En todos los pueblos y rincones. Gracias a las
nuevas tecnologías que se escapan al control del poder. Nuevas herramientas al
servicio de la libertad y la movilización.
Julio Cesar Rico Berzosa – Fco. Javier García
Cadiñanos
Eduardo Cámara Navarro – Teodoro Nieto Medrano
Carlos López Ahedo (enero 2014)
dimecres, 22 de gener del 2014
Un missatge papal

MENSAJE DEL PAPA AL FORO ECONÓMICO MUNDIAL DE DAVOS
Ciudad del Vaticano, 22 enero 2014 (VIS).-Los participantes en el 44° Foro
Económico Mundial que se celebra en Davos (Suiza) han recibido un mensaje
enviado por el Papa Francisco, en que invita a los Jefes de Estado, economistas
y empresarios que participan en ese encuentro a abordar la economía con un
enfoque inclusivo que tenga en cuenta la dignidad de toda persona humana y el
bien común. El Papa manifiesta también su esperanza de que el encuentro represente
una oportunidad para reflexionar en profundidad sobre las causas de la crisis
económica que sacude al mundo en los últimos años.
La edición 2014 de la reunión anual del Foro Económico Mundial, cuenta con
la presencia de 40 jefes de Estado y de Gobierno y con más 2.500 participantes
procedentes de casi 100 países; entre ellos más 1.500 líderes empresariales de
las mil compañías que forman parte del Foro, además de representantes de
organizaciones internacionales, la sociedad civil, los medios de comunicación,
la educación y las artes.
Reproducimos a continuación el mensaje del Papa a Klaus Schwab, Presidente
ejecutivo del Foro económico mundial, que ha sido leído por el cardenal Peter
Kodwo Appiah Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz:
“Le agradezco mucho su amable invitación para dirigirme a la reunión anual
del Foro Económico Mundial, que, como de costumbre, se celebrará en
Davos-Klosters, a final del mes. Confiando en que este encuentro brinde una
oportunidad para una reflexión más profunda sobre las causas de la crisis
económica que sacude al mundo en los últimos años, quisiera aportar algunas
consideraciones con la esperanza de que puedan enriquecer los debates del Foro
y dar una contribución útil a su importante labor.
La nuestra, es una época de grandes cambios y avances significativos en
diversas áreas, y esto tiene consecuencias importantes para la vida humana.
Efectivamente "son de alabar los avances que contribuyen al bienestar de
la gente, como, por ejemplo, en el ámbito de la salud, de la educación y de la
comunicación" (Evangelii Gaudium, 52), así como en muchos otros sectores
de la actividad humana, y hay que reconocer el papel fundamental desempeñado
por la economía moderna en estos cambios, a la hora de fomentar y desarrollar
los recursos inmensos de la inteligencia humana. Sin embargo, los objetivos
logrados -aunque hayan reducido la pobreza de un gran número de personas - a
menudo han llevado aparejada una amplia exclusión social. De hecho, la mayor
parte de los hombres y mujeres de nuestro tiempo siguen experimentando la
inseguridad cotidiana, y no raramente con consecuencias trágicas.
Con respecto a vuestra reunión, me gustaría hacer hincapié en la importancia
que tienen los distintos sectores políticos y económicos en la promoción de un
enfoque inclusivo que tenga en cuenta la dignidad de toda persona humana y el
bien común. Me refiero a la atención que debería plasmar cualquier decisión
política y económica, pero que, de momento, parece ser poco más que un
replanteamiento. Los que trabajan en estos sectores tienen una responsabilidad
precisa para con los demás, especialmente con los más frágiles, débiles y
vulnerables. Es intolerable que todavía miles de personas mueran cada día de
hambre, a pesar de las grandes cantidades de alimentos disponibles y, a menudo,
simplemente desperdiciados. Del mismo modo, no pueden dejar de impresionarnos
los innumerables refugiados que buscando condiciones de vida con un mínimo de
dignidad, no sólo no consiguen encontrar hospitalidad, sino que a menudo mueren
trágicamente mientras se desplazan de un lugar a otro. Sé que estas son
palabras fuertes, incluso dramáticas , pero al mismo tiempo quieren reafirmar y
desafiar la capacidad de este Foro para marcar la diferencia. De hecho, los que
han demostrado la capacidad para innovar y mejorar la vida de muchas personas a
través de su creatividad y experiencia profesional, pueden ofrecer una
contribución adicional poniendo sus capacidades al servicio de los que aún
viven en medio de una terrible pobreza.
Hace falta, por lo tanto, un renovado, profundo y amplio sentido de
responsabilidad por parte de todos. "La vocación de un empresario es una
noble tarea, siempre que se deje interpelar por un sentido más amplio de la
vida" (Evangelii Gaudium , 203). De este modo, los hombres y las mujeres
pueden servir más eficazmente al bien común y hacer que los bienes del mundo
sean más accesibles para todos. Sin embargo, el crecimiento de la igualdad
requiere algo más que el crecimiento económico, aunque si lo presupone. Se
requiere, en primer lugar, "una visión trascendente de la persona"
(Benedicto XVI , Caritas in Veritate, 11 ), porque "sin la perspectiva de
una vida eterna, el progreso humano en este mundo se queda sin aliento".
(Ibid) . Además, necesita decisiones, mecanismos y procesos encaminados a una
mejor distribución de la riqueza, la creación de fuentes de empleo y la
promoción integral del pobre, que va más allá de una simple mentalidad de
asistencia.
Estoy convencido que una apertura tal a lo trascendente puede dar forma a
una nueva mentalidad política y económica, capaz de reconducir toda la
actividad económica y financiera dentro de un enfoque ético que sea
verdaderamente humano. La comunidad económica internacional puede contar con
muchos hombres y mujeres de gran honestidad e integridad personal, cuya labor
se inspira y guía por nobles ideales de justicia, generosidad y atención por el
auténtico desarrollo de la familia humana. Os exhorto a aprovechar estos
grandes recursos humanos y morales, y a haceros cargo de este desafío con
determinación y visión de futuro. Sin ignorar, por supuesto, los requisitos
específicos, científicos y profesionales, de cada sector, os pido que os
esforcéis para que la humanidad se sirva de la riqueza y no sea gobernada por
ella.
Estimado Presidente, queridos amigos: Espero que podáis ver en estas breves
palabras un signo de mi atención pastoral y una aportación constructiva para
que vuestra actividad sea siempre más noble y fecunda. Renuevo mis mejores
deseos para el éxito de la reunión e invoco la bendición divina sobre vosotros
y los participantes del Foro, así como sobre vuestras familias y vuestro
trabajo”.
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