dimecres, 29 de gener del 2014

La JOC es forma a Mollet del Vallès


Càritas Diocesana de Terrassa


Amor ple de vida


Comunicat d'una experiència obrera

COMUNICADO V ENCUENTRO-CONVIVENCIA
ENTRE TRABAJADORES INMIGRANTES Y ESPAÑOLES

Con motivo de la celebración de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado (19-01-14) la Delegación de Pastoral del Trabajo de Madrid hemos celebrado el V ENCUENTRO-CONVIVENCIA ENTRE TRABAJADORES INMIGRANTES Y ESPAÑOLES, junto al EPPO y varios grupos de la parroquia S. Pablo (Vallecas).

Nosotros pretendemos con este encuentro vivir un espacio de reflexión en torno al trabajo y la fe cristiana, tanto entre los inmigrantes como entre españoles. ¿Qué mejor método que dar el protagonismo a los trabajadores para expresar sus condiciones de vida y de fe?
Un joven cocinero español dio testimonio de que actualmente hay inmigrantes que han tenido que buscar su derecho a trabajar en Alemania. Las condiciones de acogida fueron tan duras que a los seis meses decidió volverse a España. Después en España también sólo encuentra trabajo precario.
Un licenciado venezolano ha pasado en España por los oficios de pintor, mozo de almacén, camarero, reparador, albañil… siempre en trabajos temporales de unos meses. Igualmente su esposa, especialista en farmacia, encuentra trabajos de limpiadora y cuidadora de niños. Se preguntan “¿Donde está la justicia cuando te pagan por media jornada y trabajas 12 horas? Menos mal que con estos trabajos precarios podemos sobrevivir. Además, desde hace tres años, trabajamos como voluntarios en la acogida de emigrantes en una parroquia”
Carmen, española, ha tenido en su vida laboral la experiencia de realizarse en su trabajo vocacional con discapacitados. Pero ahora lleva dos años y medio en paro. En su propia carne ha vivido escenas de entrevistas de 30 personas a la vez en un local improvisado, sin puerta, donde el informante explicaba en qué consistía el trabajo de atención a personas dependientes: “lo importante es que los clientes no se quejen. Para eso, debéis tratarles bien. Pero conversación poca. Vosotros estáis para trabajar y nada más. No se cobra hasta que los clientes no paguen. Si estáis interesados, a la salida dejar el currículo”. Algunos nos fuimos sin entregar el currículo antes de que acabara la entrevista.
Un inmigrante ecuatoriano lleva 13 años en España con su esposa y dos niñas también ha experimentado la estabilidad de un trabajo continuado antes de la crisis; él se sentía acogido y realizado: “Me enseñaron el oficio, tuvieron paciencia conmigo... el trato, el trabajo, el salario fue bueno. Pero en estos últimos años han empezado los despidos de sus compañeros, los retrasos en la nómina y sentí en mis carnes el miedo del despido. Por eso me he cambiado de empresa; Llevo 18 días en esta nueva empresa. No puedo decir si es mejor o peor lo que tengo hoy día, pero espero que las condiciones de las que me hablaron se cumplan”.
Como núcleo de estos testimonios acogemos que la causa de la inmigración es la falta de oportunidades y seguridad en su propio país. Sólo que las condiciones laborales enturbian las posibilidades de realización personal a límites de indignidad. No se dan las bases de un “trabajo decente” tal como lo resume la Doctrina Social de la Iglesia. Ni siquiera llega al nivel del concepto propuesto por la Organización Internacional del Trabajo. Así lo vamos a hacer llegar al Parlamento
Europeo en Bruselas en la campaña de los Movimientos Cristianos de Europa (MTCE) quienes intentan concienciar de las situaciones injustas ante lo que consideramos un “trabajo decente”.
En este V Encuentro de la Delegación del Trabajo de Madrid los inmigrantes y españoles sienten las mismas necesidades de sentirse acogidos, ayudados... a la vez que las dificultades de sentirse lejos, solos, y con miedo de volver a su país porque no han visto cumplido su sueño por el que habían salido.
Todos valoran y viven el apoyo de su familia nuclear en estos momentos y su fe, junto con los grupos y parroquias a los que se han unido, les ha ayudado a vivir de mejor manera la realidad que toca.
Piden a la Iglesia y a la sociedad que sigan luchando por nuevas formas de organización social, económica, más justas y humanas en las que la persona sea lo primero. Algunos ya lo encuentran en algunos grupos eclesiales: “Ahí podemos escuchamos el grito del Papa Francisco “Si os han quitado el trabajo, no nos dejéis robar la esperanza”.
Los testimonios escuchados esta tarde nos han vivenciado la fuerza de la fe cuando resuena en nuestro interior la voz: “Venid a mi los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré”. Uno de los testimonios confesaba: “Mi fe ha tenido muchos altibajos en estas circunstancias... te encuentras solo aunque sabes que hay mucha gente. Piensas que se han olvidado de ti”. Necesitamos que alguien en la Iglesia haga resonar los pasos cercanos de Cristo.
¿Habrá creyentes que visualicen la presencia de Cristo y acompañen a los trabajadores inmigrantes y españoles hasta poder confesar: “En Cristo encuentro consuelo y Él renueva mis fuerzas”?

Delegación Diocesana de Pastoral del Trabajo
Iglesia de Madrid

La teva llum amb la Llum del Crist enmig d'una societat que camina a les fosques


dimarts, 28 de gener del 2014

Encara hi ha marxa digna

  marxa madrid dignidad
 
Marcha de la dignidad
 
Bajo el nombre de Marchas de la Dignidad, integrantes de alrededor de veinticinco colectivos sociales y sindicales de todo el país prevén realizar en marzo una gran marcha a pie hasta confluir en Madrid el día 22 de ese mes con el objetivo de mostrar el rechazo de “la mayoría social” al pago de la deuda y luchar por el empleo digno y los servicios públicos de calidad.
Así, las Marchas de la Dignidad, una acción social que pretende convocar a la mayoría ciudadana contra la situación que vive el país y que ya se están moviendo en las redes sociales, serán presentadas públicamente el próximo 10 de enero en Mérida en un acto en el que intervendrán Julio Anguita y el portavoz del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Diego Cañamero.
Según ha podido saber eldiario.es/andalucia de fuentes de la organización de las Marchas de la Dignidad, el objetivo principal de esta acción es “hacer visible lo que demanda la mayoría de la sociedad” en el país ante la actual situación y advierten que la concentración prevista en la capital tras las marchas a pie “no será el fin sino el inicio de una acción sostenida” en defensa de sus reivindicaciones.
Se trata, según informan dichas fuentes, de realizar una movilización de la “mayoría ciudadana” con un objetivo común de toda la sociedad como señalan que es “negarse a pagar la deuda ilegítima contraída con la banca”, por las consecuencias que ello está teniendo sobre el país. Junto a ello, la reivindicación de un empleo digno y el mantenimiento de los servicios públicos y de calidad, centran el mensaje unitario que se quiere lanzar al Gobierno con esta acción social que llegará a Madrid el 22 de marzo de 2014.
 
Entre los colectivos que participan en esta acción y que trabajarán hasta entonces en la organización de la misma en las distintas regiones del país, se encuentran la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), el Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), el Frente Cívico, la Coordinadora por los Servicios Públicos de Madrid, Red Solidaria Popular, CGT, Socialismo 21, CNT, la Coordinadora por la Renta Básica, y la Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras Especulativas para Ayuda a los Ciudadanos (ATTAC).
Asimismo, también se han sumado hasta el momento a esta iniciativa Red Roja, la asociación de Parados y Precarios de Asturias, la Intersindical Valenciana, Comisiones de Base (COBAS), la Plataforma por la Escuela Pública de Vallecas, Corriente Roja, Unión Popular de Klase, Construyendo la Izquierda, Rebelión, Crónica Popular, Madres contra la Represión y diversos colectivos de parados. A ellos, se espera que se sumen más colectivos y ciudadanos a título individual de aquí a la fecha de la marcha.
 
Los distintos colectivos vienen empleando estos meses previos para trabajar en la organización de la marcha a pie y en la intendencia que necesitará cada una de las columnas de participantes conforme avance en su camino. Esperan ultimar los preparativos en las próximas semanas, con reuniones en cada una de las regiones desde las que partirán las marchas.
De ese modo, la fecha de inicio prevista para el comienzo de la andadura dependerá de la cercanía de los territorios a Madrid pero, en cualquier caso, se estima que será entorno a primeros del mes de marzo. La organización prevé que se dispongan varias columnas de participantes que irán a pie desde Andalucía, Extremadura, la zona del Levante, Castilla León, Cataluña, Asturias y País Vasco, aunando así a integrantes de todas las comunidades autónomas hasta llegar a Madrid.
Asimismo, prevén mantener un número fijo de integrantes de medio centenar de personas en cada una de las columnas, personas que irán haciendo etapas de alrededor de 30 kilómetros al día y realizarán paradas para descansar y comer en municipios desde los que se prestará apoyo a los participantes en la marcha.
 
"No se trata de hacer una columna masiva de gente a pie, sino de sostener a un grupo desde cada territorio que converjan en Madrid y allí, ya sí masivamente, se unan a personas de todo el país", explican las fuentes consultadas, que hacen un llamamiento a toda la sociedad para participar en esta acción y “mostrar la fortaleza y el poder de la sociedad”.
En el caso de Andalucía, la organización mantendrá en el mes de febrero una reunión en Córdoba, punto geográfico de la comunidad autónoma desde el que se prevé que parta un mes después la columna de la marcha andaluza.
La organización que prepara esta acción a nivel estatal ha previsto que cada una de las columnas llegue un día antes del final de la marcha a municipios de la comunidad de Madrid distantes de la capital en torno a 25 kilómetros, para descansar y aunar posiciones de cara a la concentración final el sábado 22 de marzo.
 
 

divendres, 24 de gener del 2014

Veus que no arriben



Apuntes para una lectura creyente 
de los acontecimientos de Gamonal

Ofrecemos unos apuntes, no es algo acabado. Los acontecimientos vuelan jornada a jornada. Reflexionar sobre algo tan vivo tiene sus límites.

Es un intento de lectura creyente. No es un análisis socio-político-económico. Nos interesa ofrecer a los cristianos un intento de respuesta a una pregunta decisiva: ¿por dónde pasa el Dios de Jesús en todos estos acontecimientos de Gamonal?
 
La pregunta la hacemos porque creemos en la encarnación. Y eso es más que una fórmula que repetimos los domingos en Misa. La historia, nuestra historia, es historia de salvación. ¿Dónde descubrimos huellas de esa salvación?

Acaso esta pregunta y sus intentos de respuesta, molesta. Hay cristianos que siguen prefiriendo reducir a Dios bajo el control eclesiástico en los templos. Hay cristianos que prefieren una comodidad anodina y anónima, con miedo a manifestar y sacar consecuencias del compromiso exigente de la fe. Sentimos que estos cristianos se pierdan la experiencia gozosa del encuentro con el Dios de los pobres. Nosotros queremos dar testimonio de ella.

Por eso este escrito no es para polemizar o responder. Es un reflejo de la experiencia que hemos vivido a lo largo de estos intensos días. Y la ofrecemos como servicio. Con los pies plantados en la llamada “zona 0”. Con el caliente resonar aún de nuestra participación en manifestaciones y asambleas. Huyendo de hacer teología fácil y cómoda de salón.


“El sábado se hizo al servicio del hombre y no el hombre al servicio del sábado” (Mc. 2, 27)

Esta radical afirmación de Jesús es la que hemos experimentado de fondo. El sábado en boca de Jesús es la norma impuesta por el poder religioso – político. Se había convertido en algo insoportable. Un elemento de muerte y opresión.

Jesús realiza sus signos liberadores en sábado. Es toda una provocación que señala al Dios de la Vida que quiere vida para todos sus hijos/as. No huye del conflicto que esta práctica supone. Se enfrenta a sus defensores con mirada de rabia e indignación. Jesús subvierte aquel “desorden ordenado” que se encuentra.

Algo así hemos palpado estos días en Gamonal. Los poderes económicos y políticos de la ciudad tienen al pueblo machacado. El dolor y el sufrimiento se ha instalado en muchas familias obreras.

Por esto, es necesaria una mirada compasiva, sin la cual no se entiende nada  de lo que ha sucedido. Jóvenes con un futuro incierto, padres de familia en paro, pensionistas ahogados y exprimidos en ayudas a sus hijos, estudiantes desmotivados, trabajadores en precario, excluidos arrastrados con la ayuda de los 400 euros…

Y en medio de tanto dolor, un grito se oye detrás del NO AL BULEVAR AHORA. No a tanta barbarie y sangría hecha a base de políticas de recortes, reformas y flexibilizaciones de las leyes, ajustes y supervisiones de la Troika. No a unas leyes, instituciones y estructuras que no están al servicio de las personas y sus necesidades. No a esos poderes ocultos que manejan la situación desechando personas, pensando únicamente en una avaricia sin fin. No a tanta injusticia instalada “legalmente”.

Tras tanta movida, grito, manifestación y pancarta hay un sentir común: Lo primero es la persona y sus necesidades, los primeros son los empobrecidos y su dignidad. Es una provocación gastarse tanto dinero en proyectos que no responden a esta demanda primera.


Niña, a ti te lo digo, levántate (Mc 5, 41)
  Aquella niña era la hija de Jairo, uno de los jefes de la sinagoga. Estaba agonizando. Se estaba quedando sin vida. Y eso que era joven, doce años.

Algo así debían pensar los que se frotaban las manos viendo cómo la resignación avanza en nuestra joven democracia. La maquinaria del paro y la precariedad había llevado a muchos a la agonía: “nada se puede hacer, la situación no se puede cambiar”, se oía en los últimos meses.

El Dios de Jesús está en ese ponerse en pie, en ese resucitar para vencer a la muerte de quienes quieren someternos al silencio y la resignación. Ese salir del letargo en que nos adormecen los medios de propaganda. Jesús Resucitado anda entre quienes levantan la cabeza, alzan la voz, espabilan sus miedos, salen a la calle y luchan por la dignidad.

Lejos de ser una demostración de fuerza, la victoria de esta nueva batalla de Gamonal (no contra las tropas napoleónicas, sino contra los que se creían poderes omnipotentes), es un canto a la recuperación de la condición de clase; un triunfo de la voluntad popular y un signo de esperanza en que otro barrio, otra ciudad y otro mundo es posible desde la humildad de un barrio de familias obreras –o más bien, con muchas familias en paro--.

La lucha en la calle; la defensa del barrio, la llamada a la participación, son un signo, una invitación a seguir en la brecha y a no cejar en el empeño de construir una sociedad más digna en la que se tenga en cuenta la opinión de los ciudadanos y ciudadanas.

Más allá de la lucha común y de la oposición a un proyecto, está la firme decisión de un barrio que toma la calle y que ha despertado su conciencia de clase. La idea de que la ciudad se construye desde abajo y que las imposiciones megalómanas, lejos de hacer comunidad, derivan en una protesta sin precedente en España.

El ‘efecto Gamonal’, como ya se le empieza a llamar, es una invitación para todos a hacer ver a los gobernantes que el pueblo está vivo y que la esperanza empieza a reverdecer en un mundo, una sociedad, viciada por el poder de las mayorías absolutas y la corrupción político-económica-mediática encarnada en los órganos de gobierno de ciudades, comunidades autónomas, y en el Estado y en determinados medios de comunicación dominados por los caciques de cada ciudad.
La opresión ejercida por los grupos de poder pueden dar la impresión de mantener la paz y el orden, pero es el germen continuo e inevitable de rebeliones y guerras. Situaciones de injusticia  como las que vivimos pueden calificarse de "violencia institucionalizada". Y no debe extrañarnos que brote la "tentación de la violencia". Porque no hay que abusar de la paciencia de un pueblo que soporta durante años una condición que difícilmente aceptarían quienes tienen una mayor conciencia de los Derechos de los Pobres que, en definitiva, son Derechos de Dios. Y convenzámonos: nunca habrá paz en Gamonal ni en lugar alguno de este planeta si no practicamos la Justicia. Y practicarla todos, sin reservas, vale más que tener siempre en nuestros labios el nombre de Dios.

El pueblo ha tomado el ‘Estado Social y Democrático de Derecho’ que propugna el Título Preliminar de la Constitución Española y lo ha hecho efectivo en las calles. Es un testimonio de evangelio hecho carne en los ciudadanos y ciudadanas que quieren trabajar por el bien común y en favor de las personas empobrecidas por el sistema. La manera más cercana de llevar a la práctica la voluntad del Padre imbricada en cada línea del evangelio de Jesús de Nazaret.


Jesús le dijo: ábrete y al momento se le abrieron sus oídos, se le soltó la traba de la lengua y comenzó a hablar correctamente (Mc. 7, 34 – 35)

Jesús se encuentra un pueblo sumido en la pobreza, machacado por los impuestos romanos y los privilegios de las clases dominantes. Un pueblo que ha cerrado los oídos a la esperanza. Un pueblo enmudecido por las leyes asfixiantes. Contextualizar el evangelio de Jesús nos ayuda a comprender por qué sigue siendo Buena Noticia hoy.

El mundo obrero en transformación sigue siendo expoliado día a día: las condiciones de trabajo son, en muchos casos de esclavitud, los salarios han perdido su poder adquisitivo,
las pensiones se han ido rebajando progresivamente, muchos jóvenes han salido del país, bastantes trabajadores inmigrantes se han visto obligados a regresar… En esas circunstancias el pueblo permanecía enmudecido por “el pan y circo” de los grandes poderes mediáticos. Ya no escuchaba el grito de organizaciones y profetas que alertaban de la difícil situación.

Los acontecimientos de Gamonal han despejado los oídos de muchos que pensaban que “los del pueblo unido, jamás será vencido”, era un slogan ya caduco. Han destaponado una situación que se estaba haciendo insostenible. Han hecho saltar las alarmas de que no se puede hacer democracia a espaldas de las personas.

Y la gente ha salido de sus miedos y rabias contenidas. Y ha roto a hablar, a gritar, a vocear. “Gamonal, no quiere Bulevar” era una manera de decir “Basta ya”. Y aquí hay mucho del Dios de Jesús. Que se manifiesta en los pobres que toman la palabra en las asambleas, que escriben sus lemas en las pancartas, que se prestan el micrófono para compartir lo que nadie les deja decir…

Vuelve a ser verdad aquello de María: “derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes”. El Dios que no se confunde con el “desorden ordenado” que han establecido los poderosos y que piden mano dura para los rebeldes. El Dios de Jesús apuesta de nuevo para que los últimos sean los primeros. Lo cual nos descoloca y nos saca de la comodidad en la que nos instalamos también los cristianos y las comunidades.


“Dadles vosotros de comer” (Lc. 9, 13)

El episodio le conocemos. Las multitudes están hambrientas. Los discípulos le piden a Jesús que les despida. Nada se puede hacer por ellos. Jesús les cuestiona: dadles vosotros de comer. Y ellos echan mano al zurrón: cinco panes y dos peces. Una ridiculez para tantos. Jesús toma aquello poco, levanta los ojos al cielo, lo bendice y empieza a repartirlo hasta saciar todas las hambres.

El hambre y la sed de justicia no la van a aplacar otros. No podemos esperar salvadores llovidos del cielo. La justicia sólo es posible desde otra mirada más creyente a la realidad. Dios ya está haciendo posible ese nuevo mundo más equitativo. Sólo basta colaborar con él poniendo al servicio de este proyecto los pocos panes y peces que tenemos.

Y así parece haberlo entendido la gente sencilla. Siempre es la gente sencilla la que entiende esto de los planes de Dios (que no son nuestros planes). Los inteligentes y bien pensantes se quedan a dos velas. Ni lo huelen.

Por eso, estos días en Gamonal ha circulado la solidaridad, el compartir, la donación de lo poco y pequeño: desde megafonía para las asambleas hasta plásticos para el improvisado campamento, desde las cartulinas para las pancartas hasta las mesas de campaña… Por no hablar de ese bote solidario en el que se han recaudado 9.000 euros para lograr la libertad de los apresados. ¡Cuánta generosidad improvisada a borbotones! ¿No estará el Dios de Jesús por ahí?


“Haced discípulos de todos los pueblos” (Mt. 28, 19)

El proyecto de Jesús no finaliza, no se queda entre cuatro paredes, no enmohece en las sacristías ordenadas. Lo de liberar a los cautivos y dar vista a los ciegos se expande como la pólvora. El Espíritu de Jesús arrasa el mundo viejo poseído por los ídolos del poder y el honor. Un mundo nuevo se abre paso. Y los seguidores de Jesús, con otros más, lo van haciendo posible.

Algo así se puede pensar del “efecto Gamonal” que como mecha encendida ha irradiado todo el territorio español rebasando sus fronteras. Porque el mundo nuevo donde habita la justicia no tiene color ni bandera. De ahí que multitud de otras ciudades se hayan sumado al movimiento.

Hay un proyecto de Mundo Nuevo querido por el Padre Dios, arrancado en su hijo Jesús y empujado por su Espíritu que no deja de bullir y abrirse paso. Por eso, el ruido de Gamonal ha tenido eco más allá. En todos los pueblos y rincones. Gracias a las nuevas tecnologías que se escapan al control del poder. Nuevas herramientas al servicio de la libertad y la movilización.

La solidaridad sentida más allá de Gamonal y venida desde tantos rincones sabe a fraternidad universal, a pueblo unido en marcha, a familia global que desde todos los cruces de los caminos buscan sentarse a la Mesa común del banquete de la justicia y la solidaridad preparado por el Padre Dios.



Julio Cesar Rico Berzosa – Fco. Javier García Cadiñanos
Eduardo Cámara Navarro – Teodoro Nieto Medrano
Carlos López Ahedo (enero 2014)

dimecres, 22 de gener del 2014

Un missatge papal



MENSAJE DEL PAPA AL FORO ECONÓMICO MUNDIAL DE DAVOS
 
Ciudad del Vaticano, 22 enero 2014 (VIS).-Los participantes en el 44° Foro Económico Mundial que se celebra en Davos (Suiza) han recibido un mensaje enviado por el Papa Francisco, en que invita a los Jefes de Estado, economistas y empresarios que participan en ese encuentro a abordar la economía con un enfoque inclusivo que tenga en cuenta la dignidad de toda persona humana y el bien común. El Papa manifiesta también su esperanza de que el encuentro represente una oportunidad para reflexionar en profundidad sobre las causas de la crisis económica que sacude al mundo en los últimos años.
La edición 2014 de la reunión anual del Foro Económico Mundial, cuenta con la presencia de 40 jefes de Estado y de Gobierno y con más 2.500 participantes procedentes de casi 100 países; entre ellos más 1.500 líderes empresariales de las mil compañías que forman parte del Foro, además de representantes de organizaciones internacionales, la sociedad civil, los medios de comunicación, la educación y las artes.
Reproducimos a continuación el mensaje del Papa a Klaus Schwab, Presidente ejecutivo del Foro económico mundial, que ha sido leído por el cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, Presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz:
“Le agradezco mucho su amable invitación para dirigirme a la reunión anual del Foro Económico Mundial, que, como de costumbre, se celebrará en Davos-Klosters, a final del mes. Confiando en que este encuentro brinde una oportunidad para una reflexión más profunda sobre las causas de la crisis económica que sacude al mundo en los últimos años, quisiera aportar algunas consideraciones con la esperanza de que puedan enriquecer los debates del Foro y dar una contribución útil a su importante labor.
La nuestra, es una época de grandes cambios y avances significativos en diversas áreas, y esto tiene consecuencias importantes para la vida humana. Efectivamente "son de alabar los avances que contribuyen al bienestar de la gente, como, por ejemplo, en el ámbito de la salud, de la educación y de la comunicación" (Evangelii Gaudium, 52), así como en muchos otros sectores de la actividad humana, y hay que reconocer el papel fundamental desempeñado por la economía moderna en estos cambios, a la hora de fomentar y desarrollar los recursos inmensos de la inteligencia humana. Sin embargo, los objetivos logrados -aunque hayan reducido la pobreza de un gran número de personas - a menudo han llevado aparejada una amplia exclusión social. De hecho, la mayor parte de los hombres y mujeres de nuestro tiempo siguen experimentando la inseguridad cotidiana, y no raramente con consecuencias trágicas.
Con respecto a vuestra reunión, me gustaría hacer hincapié en la importancia que tienen los distintos sectores políticos y económicos en la promoción de un enfoque inclusivo que tenga en cuenta la dignidad de toda persona humana y el bien común. Me refiero a la atención que debería plasmar cualquier decisión política y económica, pero que, de momento, parece ser poco más que un replanteamiento. Los que trabajan en estos sectores tienen una responsabilidad precisa para con los demás, especialmente con los más frágiles, débiles y vulnerables. Es intolerable que todavía miles de personas mueran cada día de hambre, a pesar de las grandes cantidades de alimentos disponibles y, a menudo, simplemente desperdiciados. Del mismo modo, no pueden dejar de impresionarnos los innumerables refugiados que buscando condiciones de vida con un mínimo de dignidad, no sólo no consiguen encontrar hospitalidad, sino que a menudo mueren trágicamente mientras se desplazan de un lugar a otro. Sé que estas son palabras fuertes, incluso dramáticas , pero al mismo tiempo quieren reafirmar y desafiar la capacidad de este Foro para marcar la diferencia. De hecho, los que han demostrado la capacidad para innovar y mejorar la vida de muchas personas a través de su creatividad y experiencia profesional, pueden ofrecer una contribución adicional poniendo sus capacidades al servicio de los que aún viven en medio de una terrible pobreza.
Hace falta, por lo tanto, un renovado, profundo y amplio sentido de responsabilidad por parte de todos. "La vocación de un empresario es una noble tarea, siempre que se deje interpelar por un sentido más amplio de la vida" (Evangelii Gaudium , 203). De este modo, los hombres y las mujeres pueden servir más eficazmente al bien común y hacer que los bienes del mundo sean más accesibles para todos. Sin embargo, el crecimiento de la igualdad requiere algo más que el crecimiento económico, aunque si lo presupone. Se requiere, en primer lugar, "una visión trascendente de la persona" (Benedicto XVI , Caritas in Veritate, 11 ), porque "sin la perspectiva de una vida eterna, el progreso humano en este mundo se queda sin aliento". (Ibid) . Además, necesita decisiones, mecanismos y procesos encaminados a una mejor distribución de la riqueza, la creación de fuentes de empleo y la promoción integral del pobre, que va más allá de una simple mentalidad de asistencia.
Estoy convencido que una apertura tal a lo trascendente puede dar forma a una nueva mentalidad política y económica, capaz de reconducir toda la actividad económica y financiera dentro de un enfoque ético que sea verdaderamente humano. La comunidad económica internacional puede contar con muchos hombres y mujeres de gran honestidad e integridad personal, cuya labor se inspira y guía por nobles ideales de justicia, generosidad y atención por el auténtico desarrollo de la familia humana. Os exhorto a aprovechar estos grandes recursos humanos y morales, y a haceros cargo de este desafío con determinación y visión de futuro. Sin ignorar, por supuesto, los requisitos específicos, científicos y profesionales, de cada sector, os pido que os esforcéis para que la humanidad se sirva de la riqueza y no sea gobernada por ella.
Estimado Presidente, queridos amigos: Espero que podáis ver en estas breves palabras un signo de mi atención pastoral y una aportación constructiva para que vuestra actividad sea siempre más noble y fecunda. Renuevo mis mejores deseos para el éxito de la reunión e invoco la bendición divina sobre vosotros y los participantes del Foro, así como sobre vuestras familias y vuestro trabajo”.