diumenge, 19 d’agost del 2012
dissabte, 11 d’agost del 2012
Una carta sobre el humanisme cristià
Carta al ministro del Interior sobre los
sucesos de Écija
09.08.1
Mi querido señor ministro: Acabo de oír por radio sus declaraciones a propósito de los sucesos en el supermercado de Écija. Reconoce Ud. que hay mucha gente que lo está pasando mal, pero arguye con el clásico axioma moral: el fin no justifica los medios.Como el ideario de su partido apela a “los principios del humanismo cristiano”, me permito recordarle que según esos principios no hubo en aquella acción ningún uso de medios moralmente ilegítimos (en su legalidad no entro ahora) Los principios del humanismo cristiano proclaman que “en casos de extrema necesidad todas las cosas son comunes” (in extrema necessitate omnia sunt communia). Porque “la distribución y apropiación de las cosas que procede del derecho humano no puede impedir que estas cosas remedien las necesidades de los hombres. Por eso todo lo que uno tiene de más lo debe a los pobres para su sustento. Y si la necesidad de alguien es tan grave y tan urgente que hay que remediarla con lo primero que se tenga a mano…, entonces cualquiera puede remediar su necesidad con los bienes de los demás, tanto si los quita de modo público como secreto; y esta acción no reviste carácter de robo ni de hurto”.
Mi querido señor ministro: Acabo de oír por radio sus declaraciones a propósito de los sucesos en el supermercado de Écija. Reconoce Ud. que hay mucha gente que lo está pasando mal, pero arguye con el clásico axioma moral: el fin no justifica los medios.Como el ideario de su partido apela a “los principios del humanismo cristiano”, me permito recordarle que según esos principios no hubo en aquella acción ningún uso de medios moralmente ilegítimos (en su legalidad no entro ahora) Los principios del humanismo cristiano proclaman que “en casos de extrema necesidad todas las cosas son comunes” (in extrema necessitate omnia sunt communia). Porque “la distribución y apropiación de las cosas que procede del derecho humano no puede impedir que estas cosas remedien las necesidades de los hombres. Por eso todo lo que uno tiene de más lo debe a los pobres para su sustento. Y si la necesidad de alguien es tan grave y tan urgente que hay que remediarla con lo primero que se tenga a mano…, entonces cualquiera puede remediar su necesidad con los bienes de los demás, tanto si los quita de modo público como secreto; y esta acción no reviste carácter de robo ni de hurto”.
Estas
palabras no son del alcalde de Marinaleda ni del innombrable Carlos Marx. Son
deSanto Tomás de Aquino, uno de los pilares de ese humanismo cristiano
al que Uds. dicen seguir. Y puede verlas en la Summa Theologica (2ª 2ªe,
cuestión 76).
A
ellas añadirá el cardenal Cayetano, gran comentador de Tomás, que
un juez puede distribuir entre los necesitados el dinero sobrante de los ricos.
Me pregunto, pues, si no están Uds. en el atolladero de aplicar la ley contra
unos principios que dicen regular el ideario de su partido, quedando como embusteros
ante la ciudadanía.
Entiendo
además que si Ud. esgrime ese principio de que el fin no justifica los medios,
se volverá inmediatamente contra toda la política de este gobierno: para
un fin de suyo legítimo y necesario como es rebajar nuestra deuda, ha recurrido
el gobierno a medios inmorales (temo que quizás también anticonstitucionales) como
son privar a mucha gente de derechos constitucionales, de los ingresos mínimos
indispensables, abocarlos al hambre, a la desesperación, a la falta de asistencia
médica indispensable, a tener que recurrir a unas Caritas ya desbordadas y a
quedarse sin vivienda después de un enorme esfuerzo y encima con una deuda
impagable para la que ni siquiera vale el principio lógico de la dación por
pago.
La
mayoría de los medios que han aplicado Uds. para saldar la deuda española son
inmorales y no se justifican por ese fin tan legítimo.
Hace
poco habló el presidente del Gobierno de posibles nuevos recortes en esa misma
dirección, para reunir 65.000 millones de euros imprescindibles. Su gobierno
debe saber que, en España, hay 16 personas que poseen ellas solitas
unas fortunas cercanas a los 60.000 millones. Sólo 16 personas entre más de
cuarenta millones de españoles. No creo pues que, a la luz del humanismo
cristiano, pueda caber duda de cuáles hubieran sido los medios legítimos.
Porque,
por otro lado, se repite ahora que todo el dinero que nos va a prestar
draconianamente la UE es “para tapar los agujeros de los Bancos”. Ya habíamos
oído mil veces que el problema de nuestra deuda era sobre todo de carácter
privado y no público; y ahora lo vemos confirmado al saber dónde van a ir esos
primeros 30.000 millones que esperamos recibir el mes que viene. Los
Bancos y sus agujeros han sido efectivamente los primeros causantes de nuestro
desastre actual (sin negar ahora otros factores exteriores a España).
Y
lo fueron porque, para un fin de legitimidad muy discutible (como era el
enriquecerse más y más) pusieron en juego medios absolutamente
ilegítimos, otorgando préstamos que sabían que no podían ser devueltos pero
de los que esperaban resarcirse con expropiaciones forzosas mucho más pingües
de lo que se expropió en el supermercado de Écija.
¿Sabe
Ud. cuántas viviendas inútiles son hoy propiedad de los Bancos? Un ministro del
interior debe conocer ese detalle. Como sabrá también que a bastantes gentes
ancianas y no muy letradas que tenían en Bankia unos ahorros
de seis mil o diez mil euros que constituían toda su fortuna, se las engañó
haciéndoles firmar un papel que “iba a ser su solución”, y se les convirtieron
los depósitos en acciones, robusteciendo al Banco y debilitándolas a ellas al
impedirles disponer de su dinero ahora que lo necesitan.
Si
Ud. está decidido a no permitir que para fines en sí legítimos se usen medios
ilegítimos, no dudo de que, antes que al alcalde de Marinaleda y su
grupo, llevará Ud. a los tribunales a una serie de banqueros de cuyo
nombre prefiero no acordarme para esperar a que los investigue la justicia.
O
mejor: déjeme decirle que dudo mucho de que Ud. se atreva a hacer eso
que sería tan justo: porque son esos Bancos quienes financian buena parte
de sus campañas electorales que, tal como están, son otro medio ilegítimo que
no queda justificado por el fin de ganar unas elecciones. Y, por supuesto, esto
último no vale sólo para su partido sino también para otros del Estado.
Puedo
equivocarme como todo ser humano. Pero siempre he tenido la impresión de que,
en su partido, suelen argumentar apelando a grandes principios universales
indiscutibles, pero que no se aplican al caso concreto que se discute. Y que
además suelen exigir a los demás lo que no se exigen a Uds. mismos.
Debo confesar que las declaraciones suyas que acabo de oír por radio, me
confirman una vez más en esa impresión.
Gracias
por haberme leído. Quedo de Ud. atentísimo
José Ignacio González Faus
diumenge, 5 d’agost del 2012
Els bisbes de les Esglésies de Catalunya parlen sobre la crisi econòmica

NOTA DE LA CET (Conferència Episcopal Tarraconense) SOBRE LA CRISI ECONÒMICA
Gabinet d'Informació de l'Església a Catalunya
30/07/2012
A la carta pastoral Al servei del nostre poble, que els bisbes de Catalunya publicàrem al gener de l'any 2011, advertíem que la crisi econòmica tan greu que patíem ja en aquell moment era un dels reptes més importants que la nostra societat havia d'afrontar.
Lamentablement, un any i mig més tard de la publicació d'aquell escrit, aquesta crisi global, lluny de minvar, ha anat prenent unes dimensions extraordinàries que afecten la majoria dels sectors econòmics. Són moltes persones i famílies, treballadors, petits i mitjans empresaris, autònoms i funcionaris els qui pateixen unes greus afectacions que les mesures econòmiques recents han fet més dramàtiques.
Així mateix, la crisi ha provocat que alguns àmbits tan fonamentals com l'atenció sanitària, l'educació o els serveis socials s'hagin vist afectats per uns ajustaments que, en força casos, perjudiquen moltes de les persones que en són usuàries.
Catalunya, a més, té una situació econòmica i un sistema de finançament que fan molt difícil la reactivació del país, malgrat els grans sacrificis que la població es veu obligada a fer, especialment les persones que han quedat sense treball, els joves i aquells que disposen de rendes mínimes. Moltes són les veus que clamen contra aquesta situació i, darrerament, s’han fet sentir en nombroses manifestacions, on s’ha fet palès el desencís envers l’acció política i financera, el rebuig davant la dubtosa moralitat d’algunes persones i institucions, i un angoixant pessimisme sobre el possible redreçament de la situació.
Durant els darrers mesos, l'acció social de l'Església a casa nostra, realitzada per Càritas, Parròquies, institucions dependents de les Congregacions Religioses i dels diversos Moviments i Associacions catòliques, no solament s'ha mantingut, sinó que s'ha incrementat, tant pel que fa a l'atenció material i espiritual als qui es troben en situació de pobresa, com en la resolució de problemes més urgents, com ara l'atenció als afectats pels desnonaments o l'atur juvenil.
Com a Bisbes de les Diòcesis amb seu a Catalunya, volem agrair el treball que fan totes aquestes institucions d'Església en col•laboració amb altres institucions i amb les Administracions i, especialment, la tasca dels nombrosíssims voluntaris, així com també l'esforç de tantes persones i famílies que amb la seva contribució econòmica fan que es pugui dur a terme.
Així mateix, l'acció social de l'Església Catòlica no queda relegada a l'interior de les fronteres de les nostres Diòcesis ja que, malgrat la crisi econòmica que patim, continuem atenent i finançant solidàriament un gran nombre de projectes al Tercer Món –que ha de suportar una crisi endèmica més intensa–, al capdavant dels quals s'hi troben molts missioners preveres, religioses i religiosos, laiques i laics catòlics.
Benet XVI ha dit recentment: "No és deure de l'Església definir les vies per afrontar la crisi actual. No obstant això, els cristians tenen el deure de denunciar els mals, de testimoniar i mantenir vius els valors en què es fonamenta la dignitat de la persona i de promoure aquelles formes de solidaritat que afavoreixen el bé comú, perquè la humanitat esdevingui la família de Déu" (Discurs a la Fundació Centesimus Annus, 17.10.2011). Per això, cal amarar de compromís ètic el món de l'economia i les finances, perquè la dignitat de la persona humana sigui defensada i promoguda sempre, i perquè s’eviti tota especulació que acaba provocant un veritable desastre social. També cal combatre decididament els brots de corrupció en l’àmbit de les institucions i administracions. I en concret, cal que sigui una prioritat de tota la nostra societat la preocupació pel gran nombre d’aturats, per tantes famílies que viuen l’angoixa d’una possible pèrdua del treball, l’interès pels joves que s'han de poder incorporar per primer cop al món laboral, així com també el compromís pel manteniment dels llocs de treball, vetllant sempre perquè tinguin condicions dignes.
Cal analitzar els errors comesos aquests darrers anys, per no tornar a caure-hi més, i reconèixer que potser tots hem intentat viure per damunt de les pròpies possibilitats. S’hauria de poder demanar responsabilitats, especialment, a aquells que han provocat desordres financers i especulació. La societat, si vol ser justa, ha de posar les mesures necessàries per tal que els capitals prenguin també responsabilitats en ordre al bé comú i al just repartiment dels beneficis.
A la carta Al servei del nostre poble, dèiem: “És hora, també, de mirar endavant i de treballar més esforçadament pensant en les generacions futures. Els bisbes fem una crida a tots els agents socials -autoritats, empresaris, dirigents, treballadors- a no decaure en l’esforç, malgrat la duresa de les circumstàncies, i a treballar amb esperança, fent-ho d'acord amb els grans valors humans i cristians” (4,f).
Com a pastors de l'Església Catòlica, no podem deixar de dir a tothom que, en el fons d’aquesta actual crisi econòmica i financera, hi ha una crisi de valors i de fe. Quan l’home abandona Déu, es perd a si mateix. Quan les persones volen construir una societat sense Déu, acaben deshumanitzant-se, perquè obliden la gran pregunta de Déu a Caín, que travessa la història humana: “Què n’has fet del teu germà?” (Gn 4,9).
En aquests moments d’incertesa i de dificultats, estem convençuts de la capacitat del nostre poble per afrontar i superar els reptes que la crisi econòmica planteja. Així com en altres moments històrics difícils, el nostre país ha sabut redreçar-se amb nova fortalesa, també ara podrem anar endavant si mantenim la confiança en nosaltres mateixos, si enfortim la nostra tradicional laboriositat i esperit de sacrifici, si els dirigents saben conduir-nos posant com a prioritari el bé comú, i si tots ens ajudem i cerquem la veritable solidaritat entre els pobles d'Europa i del món, il•luminats per l’Evangeli que sempre ens crida a la conversió.
Volem col•laborar a mantenir l’esperança, i la demanem a Déu. Junts i amb l’esforç de tots, amb la voluntat d’acord i de col•laboració dels Partits polítics, dels Sindicats i de les Patronals, podrem superar aquesta crisi tan dura. Ens cal retornar als valors autèntics, als que no es marceixen, i a un estil de vida personal i familiar, institucional i eclesial, auster, generós i responsable, sense deixar la solidaritat envers els qui tenen menys o han de suportar més càrregues. Solament una fe que es tradueix en caritat envers el proïsme esdevé creïble i convincent.
Certament, creiem que Càritas –que és la institució eclesial de la caritat- encerta decisivament quan proposa: Viu senzillament, perquè d’altres, senzillament, puguin viure. Per això humilment fem una crida perquè tots ens orientem vers una manera de viure i d’actuar més modesta i senzilla, que no estigui per sobre de les nostres possibilitats. Així mateix, reclamem que tots fem un esforç d’ajudar i de compartir solidàriament amb els més febles de la societat, com ja estan duent a terme, exemplarment, molts cristians i moltes altres persones de bona voluntat. I finalment invitem a valorar i aplicar els principis fonamentals de la Doctrina Social de l'Església, ja que proposen orientacions vàlides per a la construcció d’una societat justa, lliure i solidària, especialment si els oferim en diàleg amb tots aquells que es preocupen seriosament per la persona humana i el seu món.
Salardú, 27 de juliol de 2012
dimarts, 24 de juliol del 2012
Diners, on sou?
¡Sí que hay dinero!
Vicenç Navarro, 21-Julio-2012
Durante el debate parlamentario
que tuvo lugar en las Cortes españolas a raíz de la presentación del Presidente
Rajoy de las medidas de recortes que su gobierno iba a realizar, el Ministro de
Hacienda y Administraciones Públicas del gobierno español, el Sr. Cristóbal
Montoro, indicó que éstas eran necesarias porque “el Estado no tenía más
dinero”, punto acentuado por el propio Presidente Rajoy
cuando subrayó que el nivel de deuda pública en España había alcanzado niveles
inaceptables que forzaron la toma de medidas excepcionales, considerando la
bajada del déficit como la prioridad número uno de su gobierno. El Presidente
Rajoy indicó también que tal bajada del déficit público era la condición
indispensable para salir de la crisis, pues sólo con esta bajada se recuperaría
la confianza de los mercados financieros y España podría volver a recibir
prestado dinero a unos intereses más bajos.
Es sorprendente que la Administración Rajoy
continúe repitiendo esta creencia (creencia basada más en la fe que en la
evidencia) cuando todos los datos acumulados muestran lo erróneos que son los
supuestos sobre los que se basa.
Pero antes de mostrar tales datos,
es importante subrayar, una vez más, lo que tienen en común los países hoy
intervenidos España, Grecia, Portugal e Irlanda. Todos ellos tienen Estados
pobres (su gasto público, incluyendo el gasto público social por habitante, es
de los más bajos de la
Eurozona), con escasos ingresos al Estado (entre los más
bajos de la Eurozona),
poco redistributivos (entre los menos redistributivos de la Eurozona), y basados en
una fiscalidad altamente regresiva (de los más regresivos de la Eurozona). La causa de
que todos estos países tengan estos puntos en común es que todos ellos tienen
un contexto político semejante. Durante su reciente historia (los últimos
cincuenta años) las fuerzas conservadoras han tenido una enorme influencia
sobre sus Estados. Fueron gobernados por muchas décadas por gobiernos
ultraconservadores. El contraste con los países escandinavos (que tienen los
Estados más desarrollados, con mayores políticas redistributivas y políticas
fiscales más progresivas en la UE)
se basa en que en aquellos países las fuerzas progresistas han sido las
dominantes en su vida política, al revés que en los países intervenidos.
Se podría argumentar que España,
como también aquellos países, tiene un Estado pobre porque es un país pobre.
Pero los datos no confirman esta situación. El PIB per cápita es el 94% del
promedio de la UE-15,
y en cambio, el gasto público es sólo un 72% del promedio de la UE-15. En realidad, si
fuera un 94%, España se gastaría 66.000 millones más en su sector público y en
su subfinanciado Estado del Bienestar (tanto en sus transferencias como
en sus servicios públicos). Pero no se los gasta, no porque no existan. Sí que
existen. Lo que ocurre es que el Estado no los recoge. Y ahí está el punto
clave que no se cita. La regresividad de la política fiscal que España tiene en
común con todos los países intervenidos. Han tenido que pedir prestado dinero
porque el Estado no recoge el suficiente.
Pero lo que es incluso peor es que
durante la era de bonanza (estimulada por la burbuja inmobiliaria), el Estado
español bajó más y más los impuestos, bajada que favoreció particularmente a
las rentas superiores, que adquieren la mayoría de sus rentas de la propiedad
de capital. Esta bajada de impuestos determinó –según ha indicado el Fondo
Monetario Internacional- nada menos que la mitad del déficit estructural del
Estado, déficit que permaneció oculto durante la expansión económica por el
elevado crecimiento de ingresos al Estado, apareciendo, sin embargo, en toda su
crudeza cuando el boom explotó. Y ahora el Estado tiene que pedir prestado el
dinero a los bancos (donde los súper ricos depositan los ingresos que habían
adquirido como consecuencia de la bajada de sus impuestos), teniendo que pagar
intereses para conseguir el dinero, que podría haberse obtenido, si no hubieran
bajado los impuestos.
Y ahí está el problema más silenciado
en los medios y en los debates. Fue
una lástima que ninguno de los que participaron en el debate en las Cortes
Españolas hiciese las siguientes preguntas al Presidente Rajoy: ¿Por qué el
Estado español decidió congelar las pensiones a fin de conseguir 1.200 millones
de euros, en lugar de revertir la bajada del impuesto de sucesiones, con lo
cual habría obtenido casi el doble de ingresos ( 2.552 millones). O, ¿por qué
en lugar de recortar nada menos que 7.000 millones en sanidad, el gobierno no
eliminó la reducción del Impuesto de Sociedades a las empresas que facturan más
de 150 millones de euros al año, lo que significa menos del 0,12% de todas las
empresas, con lo cual hubieran obtenido más de 5.600 millones de euros? O, ¿por
qué quiere ahora establecer el copago sanitario en lugar de aumentar los
impuestos de los fondos SICAV y las ganancias especulativas? O, ¿por qué quiere
aumentar el IVA, en este momento de recesión, que afectará a las clases
populares, en lugar de aumentar el impuesto de Sociedades al 35% para empresas
que ganen más de un millón de euros al año, con lo cual ingresaría 14.000
millones de euros más? O, ¿por qué quiere destruir puestos de trabajo en los
servicios públicos en lugar de establecer un impuesto a las transacciones
financieras, con lo cual, tal como ha señalado el sindicato de técnicos del
Ministerio de Hacienda, se conseguirían 5.000 millones de euros? O, ¿por qué en
lugar de forzar reducciones de los Estados del Bienestar gestionados por las
CCAA no reduce la economía sumergida diez puntos, con lo cual aumentaría 38.500
millones de euros?
Estas son las preguntas que
deberían haberse hecho y no se hicieron. El señor Rajoy no las habría podido
contestar y habría quedado en evidencia, mostrando, que en contra de lo que
dice, sí que
hay alternativas y sí que hay dinero.
Vicenç Navarro es Catedrático de Políticas
Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
dijous, 19 de juliol del 2012
La nostra dignitat no es retalla

Manifestació contra les retallades del Govern central !!
Des de la Plataforma PROU RETALLADES i els sindicats, tornem a convocar a tota la ciutadania a sortir al carrer demà dijous 19 de juliol per denunciar les dures mesures ultraliberals aprovades pel Govern espanyol, i que perjudiquen especialment als col·lectius més vulnerables com són les persones en atur i els pensionistes, així com els treballadors i treballadores públics i la població en general.
Només aconseguiran
provocar més atur i recessió econòmica!!
Perquè
hi ha alternatives!! NO CALLEM!!
Manifestacions i
concentracions a:
-Manifestació a Barcelona: 19.30h, Ronda Sant Pere cantonada amb plaça Urquinaona.
-Manifestació a Sabadell: 19.00h, plaça Marcet.
-Manifestació a Terrassa: 19.00h, plaça Lluís Companys.
-Manifestació a Girona: 19.30h, plaça de la Independència.
-Manifestació a Tarragona: 19.30h, plaça Imperial Tarraco.
-Concentració a Tortosa: 18.30h, plaça Barcelona.
-Concentració a Lleida: 19.30h, davant la Subdelegació del Govern (plaça de la Pau, 1).
-Concentració a Vic: 19.30h, plaça Major.
Feu difusió i
participeu-hi!!!
A twitter utilitzeu #19J
#nocallem
PROU RETALLADES!!
dimecres, 18 de juliol del 2012
Aclariments sobre la salvació de l'Estat Espanyol

El País, 16 07 12
Tras dos décadas de fondos europeos, España no ha
construido un modelo productivo. El problema es la falta de dinamismo de
nuestra economía y no la ausencia de estímulo, que apenas generaría crecimiento
Ángel Pascual-Ramsay*. 16/07/2012 00:34
Europa no
salvará a España. Ni puede ni debe. Pero sí que ayudará, si asumimos nuestra
responsabilidad de modernizar el país. De hacerlo depende no sólo el futuro de
España sino incluso la supervivencia del proyecto europeo. La falta de
perspectivas de crecimiento de las economías del sur, y especialmente España,
está haciendo dudar a la Europa del norte de la viabilidad del euro. Si
mostramos que España puede crecer, con verdaderas reformas y no solo brutales
recortes, daremos a nuestros socios europeos la confianza que necesitan para
apostar por una mayor integración fiscal y económica, y ayudaremos a Europa a
salvarse a sí misma. Hoy Europa es el problema y España (puede ser) la
solución.
Pero, lejos
de responder al reto, el país parece empeñado en buscar culpables externos.
Nada bueno vendrá de esta actitud. España no funciona bien, la responsabilidad
es nuestra y en el fondo lo sabemos. Urge asumir la gravedad de la situación y
la necesidad de afrontarla colectivamente. Un primer paso es desmontar varios
mitos exculpatorios que dominan hoy la conversación pública española:
- § La culpa es de Merkel y de Alemania. Falso. La postura de Alemania es racional y razonable. Se le está pidiendo a un país que tiene grabado a fuego por su historia el peligro de la laxitud fiscal que ponga el dinero para financiar un proyecto que piensan, con razón, puede ser un cubo sin fundo y acabar quebrándoles a ellos también. Pedimos disparar con pólvora alemana. Y Merkel, presionada por su preocupada opinión pública, lógicamente se niega. Antes quiere garantías de que las economías del sur pueden repagar sus deudas y la UE es económicamente viable.
- § El problema es el BCE. No. La negativa del BCE a comprar deuda española y la incapacidad de España para acceder a los mercados es un problema acuciante, pero no el de fondo, que es nuestra falta de potencial de crecimiento. La prima de riesgo es síntoma, no causa del problema. Si el BCE comprara masivamente nuestra deuda o actuara como prestamista de última instancia, el paciente España seguiría enfermo. Y una mayor rebaja de tipos de interés apenas tendría impacto, pues en una recesión de endeudamiento la prioridad es reducir deudas, no obtener crédito barato para inversión o consumo. En el Reino Unido el Banco de Inglaterra hace lo que se pide al BCE pero el país sigue en deflación.
- § Los responsables son la UE y su política de austeridad. Es cierto que la UE sigue inexplicablemente colonizada por una política económica neoliberal que la crisis ha desacreditado y que las desastrosas políticas de reducción del déficit, que toda evidencia empírica muestra son suicidas en una recesión de endeudamiento como la que vivimos, nos están llevando a una tercera recaída económica. Pero nada de lo que le estamos pidiendo a Europa nos sacaría de nuestro agujero particular. El problema es la falta de dinamismo de nuestra estructura económica y no la falta de estímulo, que, aunque sí evitaría que las cosas fueran a peor, apenas generaría crecimiento, como vimos con el Plan E.
- § El origen del problema es el mal diseño institucional de la UE. Sólo a medias. Efectivamente, hay desequilibrios entre regiones y no existen mecanismos de ajuste e instituciones que los gestionen. Pero transferencias de la UE no subsanarían el problema de base: tras dos décadas de fondos de cohesión y estructurales, España no ha construido un modelo productivo dinámico que produzca crecimiento y empleo de calidad.
- § España no va tan mal; en las crisis siempre cunde el desanimo. España va mal, y negarlo es tan irresponsable como contraproducente. Nos hemos contado una historia de país rico, innovador y dinámico que no es cierta. Nuestra economía es poco competitiva, está concentrada en sectores de baja productividad y las empresas no invierten lo suficiente en I+D y formación. No tenemos recursos naturales ni ventajas competitivas en sectores de alto crecimiento y empleo. Muchos mercados están protegidos de verdadera competencia por un ancestral corporativismo. Nos enfrentamos al siglo XXI con estructuras del siglo XX e incluso del XIX.
- § Es culpa de los políticos y su falta de liderazgo. Los principales responsables son sin duda los políticos e igual o más la élite empresarial y financiera, que ha llevado al país al borde de la quiebra. Pero no son sino reflejo de una dejación de responsabilidad colectiva. Como dijo Ortega en su España Invertebrada, cuando las masas dicen que no hay líderes, es que no hay masas. Demasiados corruptos han sido legitimados con mayorías absolutas. Demasiados españoles exigen servicios sociales pero piden pagar sin IVA.
Todo lo
anterior es por supuesto matizable. Alemania podría estar jugando un papel más
útil y el BCE debería actuar como prestamista de última instancia. Pero lo
cortés no quita lo valiente. La principal causa de nuestro actual predicamento
es la falta de ambición reformista durante los últimos quince años (aquel
‘España va bien’ suena hoy a irresponsable complacencia). Superarlo pasa por
tomar conciencia del inmenso reto al que nos enfrentamos y acometer este
verdadero proyecto de regeneración nacional. Basta ya de echar la culpa a
Europa.
Y es que
España afronta un reto histórico. El mundo está experimentando un cambio
sísmico por la eclosión de las economías emergentes. Tres quintos de la
población mundial se están incorporando al sistema económico global. Con
ingentes reservas de mano de obra barata, y cada vez más innovación (China ya
produce más patentes que EE UU y más ingenieros que el todo occidente junto),
van a generar una dislocación económica como el mundo no ha visto en siglos.
España no
tiene mimbres para competir en este entorno tan competitivo. O se reforma o
languidecerá. El país necesita un verdadero shock de modernidad; no sólo
recortes sociales o cambios en los márgenes, sino auténticas reformas que
dinamicen el país y desmantelen intereses creados. Hay que desmontar el mito de
que las reformas son necesariamente sinónimo de sacrificio. Las verdaderas
reformas estructurales rompen privilegios y benefician a la mayoría. La
fiscalidad progresiva y la creación del estado del bienestar son buenos
ejemplos. El equivalente en la España de hoy deben ser reformas que
democraticen la innovación; que den acceso a los instrumentos que permiten
innovar a una base mucho mayor de ciudadanos y empresas, y liberen así todo el
potencial creativo del país.
Debemos para
ello liberalizar la economía, rompiendo el corporativismo que la tiene
atenazada, y que resulta en un mercantilismo plutocrático dominado por
las grandes empresas, en connivencia con los poderes públicos y en detrimento
de la mayoría de empresas y emprendedores. Debemos reformar la Administración,
para acabar con el corporativismo conservador del alto funcionariato y
su práctica monopolización de la vida política. Y debemos construir una
sociedad civil pujante y más cívica, que vigile a sus líderes y alumbre una
cultura fiscal más responsable que haga viables los servicios sociales que
demandamos.
Pero nada de
esto será posible si se arrastra a España a un ajuste demasiado rápido
socialmente inviable con imposibles exigencias de austeridad. La única solución
pasa por pedir a la UE un gran pacto por el que demos garantías de reforma y
crecimiento cediendo aún más soberanía en política económica, a cambio de
financiación del BCE y mayor flexibilidad en el ajuste fiscal, pues las
reformas no generan crecimiento a corto plazo. Necesitamos espacio para el
estímulo y para implementar políticas de crecimiento, empezando por una nueva
política industrial.
Ante todo y
sobre todo, debemos sustituir la cada vez más preocupante culpabilización
de Europa por empatía y diálogo; entender las razones de nuestros socios, que
las tienen, y explicar las nuestras, que también las tenemos; y superar la
dinámica acusatoria y nacionalista que tan desastrosa ha sido para Europa en el
pasado y que tan peligrosamente parecemos estar repitiendo.
*Angel Pascual-Ramsay
Nació en Madrid en 1973. Titulado de ICADE, Cambridge
y Harvard, ha trabajado en los sectores público y privado. Entre 2008 y 2011
fue asesor de tendencias económicas y geopolíticas globales del Departamento de
Análisis y Estudios del Gabinete de la Presidencia del Gobierno. En la
actualidad es Director of Global Risks del ESADEgeo-Center for Global Economy
and Geopolitics. Es autor de varias publicaciones de política económica e
internacional.
dimarts, 17 de juliol del 2012
Desallotjament ajornat

RESUM DE LES ACCIONS RELACIONADES AMB LES NAUS DE JOSEP PLA
ELS FETS: Possible desallotjament de les
naus de Josep Pla anunciat pels mossos d’esquadra dijous dia 12 de juliol i
previst, en principi, per dilluns 16.
Aquest cap de setmana
s’han realitzat accions de suport a les persones que viuen a l’assentament de
Josep Pla que van ser acordades per les assemblees dels habitants de la nau,
entitats del Districte i de suport als subsaharians que es van reunir divendres
dia 13 al Casal de Barri del Poblenou.
·
Dissabte al matí una caravana
solidària va sortir de Josep Pla i va fer un recorregut per la rambla de Prim per
donar a conèixer la problemàtica que representa el desnonament i demanar la
solidaritat veïnal.
·
Diumenge a la tarda una xocolatada
popular va concentrar al c/ Puigcerdà (l’altra entrada de la nau) les persones
afectades i els veïns que els donaven suport.
·
Dilluns al matí, l’advocada
acompanyada de representants de la nau i de les entitats es van personar a la
Ciutat de la Justícia per exposar el greu problema social i d’ordre públic que representaria
un desnonament precipitat i sense la deguda atenció a les necessitats dels seus
habitants.
La
Jutgessa ha concedit un ajornament d’una setmana a fi d’aconseguir una mediació
amb la propietat, la qual, en funció de la urgència amb què necessiti utilitzar
les naus, podria permetre allargar el termini de desallotjament.
Tots aquests actes
han rebut el suport de nombrosos veïns i veïnes així com de representants
d’entitats i ha obtingut un ampli seguiment per part dels mitjans de comunicació,
tant locals com estatals.
La Síndica de
Greuges de Barcelona ha desplaçat el seu equip, avui dilluns al matí, a la nau per
conèixer de prop la situació i veure les necessitats socials que es poden
derivar d’un fet de tanta transcendència.
Demà, dimarts 17 de
juliol a les 7 de la tarda està previst realitzar una assemblea a les naus de
Josep Pla per valorar la situació i proposar noves accions.
La mobilització
ciutadana ha posat en evidència el greu problema que representarà deixar tantes
persones al carrer sense mesures socials adequades.
Us seguirem informant de l’evolució de les
negociacions amb la propietat així com de l’eventual operatiu que les Administracions
públiques posin en marxa per fer front a aquesta emergència social.
Barcelona,
16 de juliol de 2012
AVV del Poblenou
divendres, 13 de juliol del 2012
Clam col·lectiu
Hola, amics i amigues!!!
Ahir, 12 de juliol de 2012, al matí vam posar-nos al costat d'una família que perdia el seu pis per culpa de la hipoteca. Ens vam aplegar algunes persones del barri de Bellavista, de Càritas de l'església de Sant Francesc d'Assís i de la PAH (Plataforma dels Afectats per la Hipoteca) i vam aconseguir aturar de moment l'ordre de desnonament.
Donem gràcies a Déu!!!
5 Després, a la presència del Senyor, el teu Déu, diràs això:
»"El meu pare era un arameu errant, que va baixar a Egipte i va viure-hi com a immigrant amb les poques persones que l'acompanyaven. Allà es convertí en una gran nació, forta i nombrosa. 6 Els egipcis ens maltractaren, ens oprimiren i ens imposaren treballs pesats. 7 Llavors vam implorar l'ajut del Senyor, Déu dels nostres pares, i ell escoltà el nostre clam: veié la nostra dissort, les nostres penes i la nostra opressió. 8 El Senyor ens va fer sortir d'Egipte amb mà forta i amb braç poderós, enmig de gestes esglaiadores i entre senyals i prodigis; 9 ens va fer entrar en aquest lloc i ens donà aquest país, un país que regalima llet i mel. 10 Per això porto aquestes primícies dels fruits de la terra que tu, Senyor, m'has donat." (Dt 26, 5-10)
Una abraçada, Pepe
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