dijous, 11 de juliol del 2013

Ramadà en temps de crisi


Comença el Ramadà: temps de reflexió, perdó i bones obres

 
(David Casals - CR) Els 300.000 musulmans que viuen a Catalunya han començat aquest dimecres el Ramadà. Aquesta celebració no consisteix únicament en complir una sèrie de prescripcions alimentàries, sinó que va molt més enllà: és temps de reflexió, perdó, misericòrdia i bones obres, com han explicat a CatalunyaReligió des del Consell Islàmic Cultural de Catalunya.
Durant un mes, no es pot menjar, beure, fumar i mantenir relacions sexuals des de l'alba fins a la posta del sol. Un perióde més sacrificat quan el ramadà s'escau a l'estiu. Ara bé, els fidels, a més de complir amb aquestes prescripcions, també ha de viure aquests dies com un temps de reflexió, de perdó, de misericòrdia i de bones obres i de pregària intensiva.
És un mes d'abstinència des de l'alba fins al vespre. I sobretot, un mes per posar en valor el concepte de l'almoina, destinat a donar, compartir, regalar menjar i oferir a qui no té. Valors que prenen rellevància, en un actual context de crisi econòmica.

Un dels "cinc pilars"
Aquest mes forma un dels "cinc pilars" de la fe musulmana juntament amb la la professió de fe (no hi ha més divinitat que Al·là, i el profeta Mahoma és el seu missatger), l'oració cinc cops al dia mirant cap a La Meca, el dejuni, la peregrinació a La Meca almenys una vegada a la vida i l'almoina als més pobres i necessitats.
Tothom ha de seguir el dejuni, exceptuant determinats col·lectius, com malalts, embarassades, dones amb el període menstrual i nens petits. Els fidels fan els tres àpats al llarg de la jornada, però cap mentre brilla el sol. El primer es fa sobre les quatre de la matinada, quan el sol no ha sortit, un abundant esmorzar per poder afrontar bé el dia. Després, ni es menja ni es veu fins al capvespre, i quan el sol s’ha post, es fa un “trencament de dejuni”, i una mica més tard, l’àpat final del dia.
La tradició profètica especifica que el trencament del dejuni s'ha de fer amb un àpat amb dàtils i aigua. El món musulmà és ampli i divers i a l’Alcorà no es concreta cap recepta ni menjar obligatori per aquestes dates, tot i que hi ha tradicions pròpies de cada zona: sopes al Marroc, arrosos a l'Orient, i també sucs, batuts i dolços típics.
El Ramadà recorda que fou en aquest mes quan el profeta Mahoma va rebre la primera revelació de l'Alcorà, ara fa 1431 anys, per tant és un període amb un significat molt especial.
El calendari musulmà és lunar i per això, cada any el Ramadà, el setè mes de l'any, mai cau en les mateixes dates.

dilluns, 24 de juny del 2013

Tenir en compte la Doctrina Social de l'Església


Iniciativa


Carta al Sr. Obispo de la diócesis de Cádiz y Ceuta D: Rafael Zornoza Boy
Grupo cristiano de reflexión-acción de la diócesis de Cádiz .jun., 22, 2013

Hace cerca de tres meses le enviamos esta carta al Sr. Obispo de Cádiz y Ceuta. No hemos tenido respuesta oficial a nuestro escrito. Hoy difundimos este escrito para general conocimiento y pedimos las firmas de todos aquellos que compartan su contenido.Grupo cristiano de reflexión-acción de la diócesis de Cádiz 

AL SR. OBISPO DE LA DIÓCESIS DE CÁDIZ Y CEUTA
D. RAFAEL ZORNOZA BOY

Sr. Obispo:

Un grupo de creyentes de la Diócesis de Cádiz y Ceuta llevamos reflexionando durante todo este curso 2012-2013 sobre la crisis que empezó en el año 2007 y dura ya muchos años y sus consecuencias nefastas, que está dejando en la exclusión social a tantísimas familias y personas.
La pérdida del trabajo ha traído como consecuencia la pérdida también de la vivienda, del fin de todos los recursos económicos y la caída, por tanto, en la exclusión social. Nos ha impresionado de modo muy especial el número de personas que se ven obligadas a pedir limosnas en las calles, recurrir a los comedores sociales para poder comer y buscar un espacio para poder dormir cada noche, ya sea un cajero automático de una entidad bancaria, un banco de alguna plaza o calle o algún local vacío o nave industrial en desuso.
Según un estudio elaborado por Caritas y algunos ayuntamientos de la provincia, realizado en Enero de 2010 y publicado por “Diario de Cádiz”, existían 83 personas durmiendo sin vivienda: 60 de ellas en plena calle y 23 en albergues). Pero, según las últimas informaciones que aportan las asociaciones que trabajan habitualmente con las personas sin hogar, son ya aproximadamente unas 130. Es decir ha aumentado en cerca de un 60% en sólo tres años.
Hemos estado reflexionando durante varias reuniones tenidas a lo largo de todo el curso sobre lo que nos dice Jesús en el Evangelio y en los Hechos de los apóstoles y cartas de S. Pablo, de la actitud que debemos tener ante las personas marginadas, excluidas, enfermas o abandonadas.
Hemos estudiado la Doctrina Social de la Iglesia: la doctrina de los Santos Padres, del Concilio Vaticano II y de encíclicas como “Caritas in Veritate”.
Hemos visto cómo en algunas diócesis: Cartagena, Bizkaia, Navarra, grupos numerosos de sacerdotes y laicos cristianos han tomado iniciativas en esta misma línea que la nuestra, para pedir a sus pastores soluciones urgentes ante estos problemas de falta de viviendas y de desahucios de tantísimas familias angustiadas.
También nosotros, miembros de movimientos de Iglesia como HOAC, Justicia y Paz, Comunidades Cristianas Populares, Comunidades Laicas Marianistas (CLM) , Equipos Parroquiales de Pastoral Obrera (EPPO) de la Iglesia San Lorenzo-Pastora y otros muchos a título individual y colectivo, como el Comité Óscar Romero de Cádiz, nos queremos dirigir a Ud. para plantearle el resultado de nuestras reflexiones:

1.-. Entendemos que sería necesario que la Iglesia –y Ud. Como obispo de Cádiz y Ceuta- denunciara las causas que están provocando toda esta situación de exclusión social en tantas personas.
Como Ud. bien sabe, las personas deben ser lo primero, no los bancos. No se puede consentir que un país y un gobierno, atendiendo a las recomendaciones de los organismos económicos mundiales y europeos priorice la ayuda a los bancos con miles y miles de millones, mientras las personas están tiradas en las calles en peligro de morir, como ya ha ocurrido en Cádiz en algunos casos, alguno de ellos muy reciente.
2.- La Iglesia debería también exigir a las autoridades locales, provinciales o estatales la apertura inmediata de los numerosos locales vacíos que existen en Cádiz sin uso alguno, cerrado durante años. Y que se busquen medios para que las distintas asociaciones que trabajan con las personas sin hogar puedan atenderlas en su totalidad y necesidades, tanto de día como de noche, de modo que no tengan que dormir en la calle. Creemos que la falta de algún o algunos locales (uno en Cádiz extramuros y otro en Cádiz interior) no debería ser mucho problema.
Al mismo tiempo, la Conferencia Episcopal debe pedir, a nivel nacional, que se cambie la ley hipotecaria del año 1909 y se apoye la ILP que ha recogido más de 1.400.000 firmas exigiendo la dación en pago para la cancelación de la deuda y convertir la vivienda entregada en una vivienda en alquiler social, cuyo pago no exceda del 30% de los ingresos de quien la ocupa.
3.- Además de la excelente labor que Caritas está haciendo en la diócesis y en las parroquias en favor de los empobrecidos, en este nuevo tiempo eclesial que nos trae el nuevo Papa, nos gustaría que Ud, adoptara gestos concretos en apoyo de quienes más lo necesitan: aquellos que están tirados en la calle, sin techo ni hogar. Pensamos que la Iglesia, que dispone de varios o muchos locales vacíos y sin uso, puede y debe aportar alguno de ellos para estos casos y también para familias que puedan ser desahuciadas en los próximos meses, dada la evolución alarmante que está teniendo este problema que aumenta cada vez más entre los ciudadanos.
4.- Concretamente, le pedimos, Sr. Obispo, que estudie Ud. la posibilidad de ceder parte del Seminario Diocesano para este fin, como ha hecho recientemente el obispo de Lleida, aunque se vea la forma de que otras entidades públicas o particulares puedan colaborar en la financiación de las obras necesarias.
5.- Por último, decirle que nos sentimos reconfortados con los gestos de humildad del nuevo papa Francisco quien ha dicho que debemos acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños y también dijo: “¡Oh, cómo me gustaría una Iglesia pobre, y para los pobres!”.
6. En este nuevo tiempo eclesial que nos trae el nuevo Papa nos gustaría que Ud. aquí en la diócesis adoptara gestos concretos en apoyo de quienes más lo necesitan: aquellos que están tirados en la calle, sin techo ni hogar.
7.- Estos gestos que le pedimos para la ciudad de Cádiz, entendemos que se pueden extender perfectamente a las demás localidades de la diócesis donde existan estos graves problemas de exclusión social, para buscar también soluciones a quienes más lo necesitan. Tenemos esperanza de que Ud. reciba estas nuestras reflexiones y propuestas sabiendo que lo hacemos movidos por nuestro afán de que la Iglesia diocesana dé respuesta, desde el compartir que pregona el Evangelio, a los más necesitados. Nosotros estamos dispuestos a colaborar en la medida de nuestras posibilidades en la puesta en marcha de estos proyectos.

Con todo respeto le saludan los abajo firmantes:
Siguen las firmas de representantes de:

HOAC
COMISIÓN JUSTICIA Y PAZ
COMUNIDADES LAICAS MARIANISTAS
EQUIPOS PARROQUIALES DE PASTORAL OBRERA DE LA IGLESIA DE SAN LORENZO-PASTORA
COMITÉ ÓSCAR ROMERO
COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES

diumenge, 23 de juny del 2013

Esclavatge

 

En el estado español vuelve a haber esclavitud


Carlos Martínez – ATTAC Andalucía

No es tan solo por las sucesivas reformas laborales –que por cierto han sido varias y con gobiernos de los dos colores del turnismo-, ni siquiera tan solo por los más de 6.500.000 paradas y parados. Es por que las mentes y los espíritus de muchas personas, dirigentes, sindicalistas, políticos y activistas están resignados. No digamos población abrumada por un futuro incierto y un presente peor, sin prestación alguna, sin poder pagar luz o el agua o sin poder seguir dando estudios a sus hijos.
Es que demasiados millones de personas con inteligencia, ansias por seguir viviendo y pensamientos, emociones y deseos, ya no saben qué hacer contemplando con resignación como los poderosos se salen con la suya. Los brotes verdes de los que habla el Gobierno genocida que sufrimos, son las rebajas salariales, la carencia de derechos sociales y las grandes rebajas en subsidios, pensiones, becas y prestaciones, todas ellas conseguidas con luchas y sacrificios y además pagadas por nuestros bolsillos, pues en el estado español, de forma proporcional, cuanto más rico eres, menos impuestos pagas. Claro, todos estos recortes y descuentos animan a los poderes financieros y a la oligarquía rentista que nos domina, así como a inversores extranjeros, deseosos de invertir en nuevos reinos autoritarios y sin obligaciones.
Tal es la desesperación que las personas ya ni se preguntan antes de aceptar un empleo precario y por días, cuánto van a cobrar o en calidad de que les van a asegurar. Es la ocasión de los desaprensivos. Es el poder dictatorial de ricos, banqueros y empresarios sin escrúpulos, que por cierto y ya está bien de cuentos, es una especie demasiado abundante en el estado español. El “eso es lo que hay y si no ahí tienes la puerta” es un comentario empresarial, tan español como la tortilla de patata y que yo llevo toda mi vida escuchando.
Cierto es que hay excepciones, en empresas sociales o cooperativas medianas, también en empresas que tuvieron fuertes luchas sindicales o por parte de algunos empresarios medianos y pequeños. Pero honradamente, no es lo que abunda ya. Pero siguiendo, hace unos años los derechos existieron porque estuvieron legalmente mucho más protegidos, fruto de luchas generalizadas en los años sesenta, setenta y ochenta del siglo pasado. Después, nada, derrotas, cesiones, traiciones y pelotazos. El reino bananero de la corrupción y el ladrillo y el empleo creado a base de destruir territorio, cementar playas y aplanar montes. Deslocalizaciones, venta de nuestra industria para conseguir entrar en la Comunidad Europea y nuestra dignidad y soberanía a cambio de kilómetros de autovía.
Lo avisamos. El objetivo era acabar con las conquistas sociales y el poco estado social en este reino de opereta, nueva corte borbónica de los milagros. Como el euro no se puede devaluar por voluntad gubernamental española, pues nos devalúan a todos y todas. La devaluación que está habiendo, pues la está habiendo, es rebajar salarios y pensiones, cerrar centros de salud, gastar mucho menos en educación pública, no investigar y cerrar kilómetros de ferrocarril. Es privatizar lo que queda y así que una burguesía rentista, inútil, burra y autoritaria, siga haciendo negocio como siempre a costa del estado, de lo público.
En este reino de opereta lo más más subvencionado que hay son los bancos, las grandes empresas, las grandes fortunas y la Iglesia Católica, a ver si se entera de una vez tanto tonto útil a los poderosos, desviando la atención o cargando contra otras instituciones.
Ante tanta miseria moral, tan excesivamente generalizada, no cabe hacerse ilusiones, sino luchar, organizarse y agrupar a todas las personas con dignidad, vergüenza y valores.
Ha habido respuestas, sí. Pero al poder neo-franquista que nos domina, a las cúpulas bipartidistas vendidas y a las grandes y medias patronales, no les asusta, ni preocupa seriamente.
Nada que no se pueda seguir arrancando en un pacto. Nada que no se consiga negociando miseria y cómo se reparte. Nada que no logre una sentencia judicial. Nada que no despejen las Unidades antidisturbios. Nada que no se logre haciendo perderse a los “dirigentes” políticos en pasillos, comisiones, despachos y hemiciclos. Se ha cambiado la rueda de prensa por la movilización y el mitin de agitación. Se ha renunciado a la calle y el pasquín por los “twits” y el “fais” creyendo inútiles de nosotros que la brecha digital de millones de personas humildes, sencillas y pobres, no existe. Así nos va.
Lo de la sociedad del conocimiento es la sociedad del control, el espionaje electrónico y el reino del video juego, el porno y descargarse música, acabando de paso con la cultura.
Ya lo sabemos. Ya lo hemos estudiado. Ya tenemos miles de grupos de trabajo y comités científicos. Ahora lo que necesitamos es salir, mover, pegar carteles, hacer actos de agitación, ir al encuentro de los desesperados y sin futuro. Organizar la solidaridad y olvidarnos de la discusión estéril.
Sí hay soluciones, pero no están en el sistema.
¿Cómo salimos de esta?
Ante lo difícil de la tarea, hemos de unirnos y hemos de recobrar la esperanza. Pero ¿cómo? Pues si los aparatos ya sean políticos, sindicales, sociales y alternativos, incluido los aparatos del anti aparato y el sectarismo nos dejan: estando todas y todos juntos. Buscando la convergencia y pasando del infierno al purgatorio y desde ahí construir el cielo. Es decir con acuerdos amplios y posibles, asumibles y sobre todo que al pueblo soberano le parezcan alcanzables o no nos creerán. Por mal que nos sepa, pues el personal anda muy descreído.
Veamos la historia para proyectar el futuro. Podemos estar como en los años veinte, con una monarquía podrida, una profunda crisis social, económica y política, con un parlamento sin ideas dominado por las fuerzas del Pacto del Pardo – que por cierto era bipartidista- y tan solo unas minorías de izquierdas obreras y republicanas incrustadas en la Carrera de San Jerónimo, pero sin capacidad de conseguir nada. Tras la huelga general del 1917, reprimida duramente y encima alumbrando el ejército, los burgueses rentistas y el rey Alfonso XIII una dictadura a las órdenes de un generalote jerezano, muy pocos años después. Pero a pesar de ello, a pesar de esos años de plomo, las fuerzas políticas, culturales y sociales, son capaces de agruparse y conseguir un objetivo político. Es decir se proponen una opción política y esta es unas elecciones, sin renunciar a la movilización y la agitación social y política. Elecciones municipales, que no son parlamentarias, no son para determinar un gobierno de España, no, son municipales y sin embargo la victoria de las candidaturas republicanas en las capitales de Provincia y pueblos grandes, traen la democracia, es decir la República.
Hay visión, organización, pacto y saben aprovechar una oportunidad. Ahora se nos presenta otra: Las elecciones europeas. Así pues hay que construir un pacto desde abajo. Un programa desde abajo y obligar a los aparatos de todo tipo y condición, -excepto los del turno bipartidista y sus adheridos nacionalistas de derechas-, a conformar una candidatura que demuestre y nos demuestre, que sí se puede.
Si no aprovechamos esta oportunidad y la perdemos, será culpa solo nuestra. Necesitamos moral, necesitamos agrupar fuerzas. Necesitamos darles el susto. Necesitamos ir todas y todos juntos a acabar con las políticas neoliberales, tanto en el estado español, como ir a su corazón, a Bruselas a clamar contra ellas y decir alto y claro que los pueblos del estado español, no las aceptan, que son nuestra ruina y nos hacen sufrir.
Estas elecciones europeas serán el paso que nos haga avanzar hacia la república de las y los iguales. Si esto no se entiende y se prefiere la dispersión o bien ser cabeza de ratón a cola de león, el bipartidismo sumará, contará y seguirá a lo suyo. Por eso llamo a que todas y todos le exijamos a los profesionales, otra política y otra forma de hacerla y de entenderla. Como en 1930, podemos despertar una ilusión. Podemos tener nuestro triunfo que sea el inicio. Pero advierto, aunque nos juntemos, no será fácil y habrá que dejar de trabajar tan solo la red y las ruedas de prensa. Y… Y a los sindicatos incluido los mayoritarios, esto también va con ellos y mucho. No sirve mirar para otro lado y menos seguir confiando en cadáveres.

Politólogo y activista social

dimecres, 19 de juny del 2013

Tenir o no tenir


 

¿Nos gastamos más de lo que tenemos?


Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 14 de junio de 2013

Este artículo cuestiona el argumento de que en España nos estamos gastando más de lo que tenemos, aportando datos que demuestran su poca credibilidad.

Una de las frases que los establishments políticos, financieros y mediáticos remarcan constantemente es que “nos estamos gastando más de lo que tenemos”. De ahí que se nos diga por parte de estos establishments que hay que ser más austeros, a fin de ahorrar y devolver el dinero que habíamos pedido prestado y gastado. Hasta aquí el dogma y la sabiduría convencional repetida día tras día en los mayores medios de difusión, dogma que se promueve para justificar los recortes de gasto público y, muy en particular, del gasto público social.

Este dogma, sin embargo, carece de credibilidad. Y los que lo están promoviendo son conscientes de ello. De ahí que tengan un gran temor a que aparezcan y se escuchen voces críticas en los medios de información de mayor difusión que muestren los datos que cuestionan sus argumentos, demostrando su falsedad. Y puesto que tienen una enorme influencia sobre tales medios de información, evitan que esas voces críticas aparezcan en esos medios. En realidad, la evidencia empírica existente permite muy fácilmente señalar no solo la falsedad de esos argumentos, sino también la motivación existente detrás de los recortes. Veamos los datos, comenzando por el argumento de que no tenemos dinero para gastarnos, por ejemplo, en nuestro ya subfinanciado Estado del Bienestar.

España, incluyendo Catalunya, no es pobre. Todo lo contrario. España es ya casi tan rica como el promedio de los países de la UE-15, que es el grupo de países más ricos de la UE. Su PIB per cápita es ya el 94% del PIB per cápita promedio de la UE-15. Y Catalunya es incluso más rica: su PIB per cápita es el 110% del promedio de la UE-15. Y, sin embargo, tanto España como Catalunya se gastan mucho menos en su Estado del Bienestar que el promedio de la UE-15. El 74% en el caso de España, y el 72% en el caso de Catalunya. Es decir, el gasto público social (que incluye el gasto en transferencias públicas –como las pensiones- y en servicios públicos –como sanidad, educación, servicios sociales, entre otros-) por habitante en España y en Catalunya es sólo el 74% y el 72% del gasto público social por habitante promedio de la UE-15. En realidad, si España se gastara en su Estado del Bienestar lo que le corresponde por el nivel de riqueza que tiene, España se gastaría 66.000 millones de euros más al año, y Catalunya 19.600 millones. Este dinero existe en España y en Catalunya. Lo que ocurre es que el Estado no lo recoge. En realidad, tanto España como Catalunya tienen los ingresos al Estado (tanto central como autonómico) más bajos de la UE-15. Y ello como consecuencia de que tanto el Estado central como la Generalitat de Catalunya ingresan muy poco. Y ahí está el problema. No es, pues, que nos gastemos más de lo que, como país, tenemos, sino que ingresamos al Estado (central y Generalitat) menos de lo que tenemos. Y de esto casi nada aparece en los medios de mayor difusión. ¿Por qué?

La gran mala distribución de las rentas

La respuesta a esta pregunta que dan los medios del establishment es que la gente no quiere ni oír hablar de subir impuestos. Y de ahí el discreto silencio de los medios. Pero la evidencia existente muestra otra realidad. De hecho, la mayoría de la gente que trabaja y está en nómina ya paga impuestos a un nivel semejante (algo menos, pero no mucho menos) al promedio de la UE-15. La evidencia esta ahí para aquellos que quieran verla. Los trabajadores de la manufactura, por ejemplo, pagan un porcentaje de su sueldo en impuestos semejante a lo que paga en impuestos el trabajador de la manufactura promedio de la UE-15. Los que no pagan impuestos no son la gente normal y corriente, sino una minoría enormemente poderosa que controla los medios, en los que goza de una enorme influencia, y que deriva sus rentas de la propiedad del capital. Estamos hablando de las grandes fortunas, de las grandes empresas y de la banca, y que en España deja de pagar al Estado (central, Generalitat y otras CCAA) 44.000 millones de euros al año. Y la situación ha empeorado todavía más durante la crisis. A pesar de que teóricamente los impuestos han subido (de acuerdo con las medidas tomadas por el gobierno del PP para reducir el déficit), los ingresos al Estado han bajado nada menos que seis puntos del PIB, pasando del 36% al 30%. La respuesta tradicional es que este descenso de ingresos al Estado se debe al descenso de la actividad económica, lo cual es cierto, pero no es suficiente para explicar un descenso tan marcado. El descenso de la actividad económica, aún cuando ha sido muy notable, ha sido menor que la bajada de ingresos al Estado. Y puesto que la mayoría de la gente que trabaja y está en nómina ha visto aumentar sus impuestos, debe entonces preguntarse por qué no suben los ingresos al Estado. Y la respuesta es, en parte, que hay menos gente trabajando y pagando impuestos, pero otra razón es que la falta de contribución al Estado de aquella minoría que deriva sus rentas del capital ha continuado, e incluso se ha incrementado. Mientras se está recortando más y más en el Estado del Bienestar, la gente rica y súper rica está evitando, cada vez más, pagar impuestos.

Esta situación, muy clara y acentuada en los países periféricos de la Eurozona (como España, Grecia, Portugal e Irlanda), pero presente en todos los países, ha alcanzado un nivel escandaloso. Según la propia Comisión Europea (su Comisaria de Fiscalidad) cada año en la Unión Europea los Estados que la componen pierden un billón (repito, un billón, con “b”) de euros debido a la evasión y fraude fiscal, cantidad que sería más que suficiente para evitar todos los recortes en dichos países. España contribuye a esta cantidad con la friolera cantidad de 90.000 millones de euros, cantidad que, de nuevo, evitaría tener que hacer recortes. Y toda la evidencia acumulada es que la mayoría del fraude fiscal ocurre entre las grandes empresas, la banca y las grandes fortunas. Y mientras tanto se subraya en los medios que “nos gastamos más de lo que tenemos”, cuando la evidencia es abrumadora de que el problema está en que el Estado (tanto central como autonómico y local) no está recogiendo tanto como podría y debería hacerlo. Y, ¿por qué no lo hace? La respuesta es la influencia que tales sectores de la sociedad (los establishmnents financieros y de las grandes empresas) tienen sobre el Estado, tanto en sus ramas ejecutivas –el gobierno- como en la legislativa –las Cortes y los Parlamentos Autonómicos-. Así de claro. Y de ahí el enorme desprestigio y pérdida de legitimidad de las instituciones llamadas representativas. No es de extrañar que el eslogan del 15-M “no nos representan” sea compartido –según las últimas encuestas- por el 78% de la población española.

La escasa capacidad redistributiva del Estado (tanto Central como Autonómico)

Una prueba más de la enorme influencia que los establishments financieros y empresariales (de las grandes empresas) así como las clases pudientes, tienen sobre el Estado (lo que la ciudadanía suele llamar la clase política) aparece en el escasísimo impacto redistributivo del Estado en España, uno de los menos redistributivos de la UE-15- Así, las transferencias y servicios públicos reducen la pobreza en España solo 4 puntos, pasando a ser del 24% de la población a un 20%, en comparación a 8 puntos, pasando del 24% al 16% en el promedio de la UE-15 y 14 puntos, pasando del 27% al 13%, en Suecia (donde históricamente las fuerzas progresistas han sido más influyentes desde la II Guerra Mundial). Tal reducida capacidad redistributiva del Estado aparece también en Grecia, Portugal e Irlanda, países donde las fuerzas conservadoras han tenido históricamente gran influencia sobre sus Estados. En realidad, en estos países las rentas del capital han subido de una manera muy marcada a costa de las rentas del trabajo, habiendo alcanzado en España una situación nueva este año, en que las primeras ya son mayores que las segundas. Y de ello apenas se habla en los medios de mayor difusión. En su lugar, se acusa al Estado de gastarse más de lo que el país tiene. La evidencia, resumida n este artículo, muestra claramente que el país tiene tales recursos. Lo que ocurre es que aquellos que los tienen, con la ayuda de sus instrumentos políticos gobernantes, no quiere contribuir con ello al Estado tal como hace la mayoría de la población empleada en España.