divendres, 4 de març de 2016

Manifest internacional del Dia Internacional de la Dona Treballadora



MENSAJE DEL DÍA INTERNACIONAL 
DE LA MUJER


08 DE MARZO



La jornada por el reconocimiento de los derechos de la mujer es larga y secular, en la lucha por la construcción de una sociedad menos excluyente.



En el encanto de la vida, la mujer es la luz que nunca debe oscurecer: su ausencia es una oscuridad en la que ninguna fuente de energía puede hacer ver, incluso en la luz del día.



Esta mujer de encantos es la mujer madre; la mujer amante y amada, y, sin lugar para dudas, la más grande creación de la naturaleza.



Sin embargo, las mujeres todavía buscan espacio en el mundo, una actividad política que se ejerza con gran eficiencia, y a que ella es, ante todo, un ser humano, con los brazos, las piernas, la cabeza y la capacidad de pensar como cualquier otra persona en el planeta Tierra.



Por tales condiciones y valores, no se desanima, no se rinde:

- Cuando se sufre todas las formas de exclusión y opresión;

- Cuando su hijo llora de hambre, de frío, o por la ausencia de la abrazo y afecto maternal;

- Al salir de su casa con el fin de ganar el pan de cada día a través de su sudor y sangre.

- Al salir para organizarse con otras mujeres en la lucha contra la prostitución y el abandono social, para poner fin a la violencia contra las mujeres - casi siempre causada por el sexo opuesto, a menudo esposos y parejas - y así contribuir a la construcción de un mundo más justo, solidario y fraterno, donde las niñas (infantes) y las jóvenes (adolescentes) puedan vivir su infancia y la adolescencia de forma segura, acogidos y amados.



Recordamos aquí la situación sigue siendo preocupante de las mujeres que sobreviven en los países más pobres del planeta. En el siglo XXI, las mujeres africanas tienen 175% más de probabilidades de morir en el parto que las mujeres de los países desarrollados, según el informe de la ONU. En el año 2000, de las 529.000 muertes de madres en el parto, registrados, 95% eran mujeres africanas. Muchas de las muertes se producen por el retraso en reconocer que hay un problema, la dificultad de la madre para llegar a un hospital, o para recibir un servicio de calidad.





Como Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos, creemos en el Dios Padre-Madre que creó a la mujer y al hombre a su imagen y los creó para ser compañeros en la creación.



Seguimos firmemente nuestra misión como Iglesia, al lado de las mujeres trabajadoras que se entregan cada segundo en el nombre de la justicia.



     
MOVIMIENTO MUNDIAL DE TRABAJADORES CRISTIANOS