divendres, 20 de març de 2015

Paraules de Monsenyor Òscar Romero (XXIV)

"Nadie se casa sólo para ser felices los dos. El matrimonio tiene una gran función social, tiene que ser antorcha que ilumina a su alrededor, a otros matrimonios, caminos de otras liberaciones. Tiene que salir del hogar el hombre, la mujer, capaz de promover después en la política, en la sociedad, en los caminos de la justicia, los cambios que son necesarios y que no se harán mientras los hogares se opongan. En cambio, será tan fácil cuando desde la intimidad de cada familia se vayan formando esos niños y niñas que no pongan su afán en tener esas más, sino en ser más, no en atraparlo todo sino en darse a manos llenas a los demás. Hay que educarse para el amor. No es otra cosa la familia que amar y amar es darse, amar es entregarse al bienestar de todos, es trabajar por la felicidad común." (1979)