dissabte, 17 d’abril del 2021
divendres, 16 d’abril del 2021
divendres, 9 d’abril del 2021
Arcadi Oliveres per sempre
«Mamá, ¿quién era Arcadi?»
escrito por Sonia Herrera Sánchez -7 Abril
2021356
«Mamá, ¿quién era Arcadi?». Algún día, tal vez dentro de unos cuantos años, surgirá esta pregunta en medio de alguna conversación… La crisis ecológica y social quizás se habrán agravado y seguramente nos estaremos preguntando qué nos diría Arcadi Oliveres, que nos alentaría a hacer, qué entramados de poder y desigualdad deconstruiría, qué caminos iluminaría en la oscuridad…
Los adultos allí presentes, ya observando los 40 probablemente por el retrovisor, nos miraremos cómplices con una sonrisa, porque somos de aquella generación afortunada que lo tuvo de profesor en la universidad o, simplemente, en la vida, como referente indispensable de nuestro activismo social y político. Somos de la generación que lo escuchó en tantas y tantas charlas a lo largo del territorio hablando sobre este sistema que es como un kraken colosal que todo lo devora: le escuchamos hablar de decrecimiento, de banca ética, de patentes y farmacéuticas, de antimilitarismo, de la deuda externa, del Norte depredador y el expolio de las transnacionales en el Sur, de objeción fiscal, de democracia y de movimientos sociales…
Nos miraremos satisfechos por el privilegio de haber aprendido de personas como Arcadi, con su ejemplo de coherencia entre reflexión y acción, que la esperanza se construye día a día y se pasa de mano en mano como una antorcha encendida en la llama de la utopía. Sentiremos el peso de la responsabilidad de ser relevo, discípulos -quizás indignos- de aquellos maestros y maestras que como él pusieron el cuerpo y el nombre siempre al lado de quien sufre.
Recordaremos que Arcadi fue uno de aquellos hombres buenos que encarnaron un trabajo infatigable por la justicia global que brotaba de una profunda fe. Y así lo explicaba nítidamente el historiador Giaime Pala en Twitter el mismo día de su muerte: «El principio de esperanza, si está apoyado en una genuina base cristiana, es más robusto que el optimismo de la voluntad». Así lo puso de manifiesto Arcadi hasta el último momento: enseñando, escribiendo, respondiendo, acogiendo…
«Mamá, ¿quién era Arcadi?», me preguntarás
insistente. Y no me faltarán las palabras, sino que todas se amontonarán entre
el corazón y los labios, esperando ser pronunciadas. Te subiré en mi regazo y
quizás googlearé para enseñarte alguna foto de aquel profesor con barba y
rostro amable que se ofrecía para darte toda una clase, café mediante, porque
no habías podido asistir a su sesión por estar enferma. Y te contaré orgullosa
que me acompañó el día de la defensa de mi tesis, como Jaume Botey, que también
nos dejó hace algún tiempo. Y más allá de las anécdotas, te hablaré de
servicio, de gratuidad, de resiliencia, de ternura, de compromiso, de humildad,
de cuidado…, de que para Arcadi no había causas perdidas.
Te explicaremos entre todas las presentes por qué la palabra profética de Arcadi siempre fue acicate que nos hizo creer que era posible hacer caer este sistema capitalista, patriarcal y colonial desde la cultura de paz y transformarlo todo para hacer, para los que veníais detrás, un mundo más justo y habitable. Y, tal vez, acabaremos citándolo para decirte que «estamos obligados, pues, a no perder la esperanza, pero también hay que ser realistas y tener claro que este no perder la esperanza nos obliga a hacer muchos cambios y muchos trabajos inmediatos. (…) Solo falta voluntad. Voluntad generalizada y voluntad individual para combatir el egoísmo y caminar hacia una dignidad global» (Paraules d’Arcadi, Angle Editorial, 2021).
Quizás entonces, hijo, entenderás que la
muerte no se llevó a Arcadi, que lo llevamos dentro y que nos enseñó que nunca
está tan oscuro como justo antes de que salga el sol.
Una jornada de formació a l'ACO sobre la revisio de vida
JORNADA DE COMUNICACIÓ, EL 17 D'ABRIL DE 2021
S’acosta la V Jornada de comunicació de l’ACO
que portarà per títol «Fer Revisió de Vida en temps de pandèmia». Serà el
dissabte 17 d'abril a partir de les 10 h en format telemàtic.
- per pensar altres maneres de fer grup sense aquestes eines
- i per acompanyar aquells grups que tenen més
dificultats en l’ús de les tecnologies digitals.
Us heu d’inscriure a un dels tallers prèviament en aquest enllaç.
Teniu més informació al programa.
Etiqueta per a la jornada: #JdaComunicacioACO.
Esperem poder saludar-te el dissabte 17!
Comissió de comunicació
diumenge, 28 de març del 2021
Una entrevista a Santi Boza, president de l'ACO (Acció Catòlica Obrera)
SANTI BOZA
PRESIDENT D'ACCIÓ CATÒLICA OBRERA (ACO)
“Fer la revisió de vida no és com anar al psicòleg”
MIREIA ROURERA - BARCELONA
diumenge, 21 de març del 2021
La discrimació de la dona al treball
Opinión | La discriminación de la mujer en el mercado laboralpor Comunicación ITD |
Clara Fernández-Merino y Tamar Arranz, representantes de Iglesia por el Trabajo Decente. Presidenta de la Juventud Estudiante Católica (JEC) y técnica de Economía Solidaria de Cáritas, respectivamente. Publicado en la revista Ecclesia.
Como cada 8 marzo, desde la Iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente, alzamos la voz y el bolígrafo para visibilizar y denunciar la situación de las mujeres en el mercado laboral y las múltiples discriminaciones directas e indirectas de las que son objeto: la imposibilidad de acceder a un empleo o mantenerlo ante la necesidad de cuidar a familiares a su cargo, la diferencia salarial respecto al mismo trabajo que realizan los hombres, el techo de cristal que obstaculiza que puedan alcanzar puestos de responsabilidad, su mayor presencia en los trabajos esenciales sin que ello se traduzca en un salario y condiciones laborales dignas, la falta de reconocimiento social de estos empleos a pesar de ser fundamentales para la sostenibilidad de la vida…. En fin, tantas y tan variadas discriminaciones fruto tanto de la falta de corresponsabilidad efectiva (por parte de los hombres, las empresas y el Estado) como de un sistema patriarcal que aún imposibilita la igualdad real y no pone los medios suficientes para corregir y evitar las desigualdades a las que se enfrentan las mujeres.
Pero este no es un 8 de marzo cualquiera y la pandemia del Covid-19 donde la crisis sanitaria ha desencadenado una fuerte crisis económica y social, ha afectado a las mujeres en diferentes aspectos y muy especialmente en términos de empleo. Según los datos de la EPA, las actividades en las que las mujeres trabajadoras se concentran y tienen una representación mayoritaria, son las que han perdido más empleo. Y por otro lado, en algunas de las actividades que más demanda de trabajadoras han tenido con motivo de la pandemia (como el sector cuidados), se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad y más expuestas al contagio1
En este sentido resaltamos la situación en que se encuentran las mujeres empleadas de hogar, en la que, por un lado, muchas no pudieron trabajar durante el periodo de confinamiento que duró meses, y cuyo sector, considerado fundamental, aún no cuenta con prestación por desempleo que pueda protegerlas ante situaciones de despido al igual que al resto de personas trabajadoras, ni, por supuesto ante este tipo de emergencias. Para que pudieran quedar cubiertas y paliar esta situación de absoluta vulnerabilidad, el gobierno estableció un subsidio extraordinario y temporal, el cual no ha cubierto las necesidades de la mayoría de mujeres debido en parte a los trámites administrativos que dificultaban el acceso y al retraso o impago de los mismos, con un desembolso que no ha alcanzado más que al 18,5% de lo presupuestado2, y a que una buena parte de ellas no estaban dadas de alta en la seguridad social, por lo que no tenían derecho a cobrarlo.
Y por otro lado, la crisis alargada en el tiempo también ha provocado una caída muy importante en las contrataciones, que ya se habían visto afectadas desde la subida del SMI, lo que ha supuesto que las familias, no puedan o no quieran hacer frente a las contrataciones, provocando una caída de las afiliaciones a la Seguridad Social (21.365 menos que un año antes), estando hoy en su nivel más bajo desde 20123. Así, las mujeres que trabajan como empleadas de hogar se están enfrentando por un lado a la pérdida de sus empleos, pero también a la necesidad de trabajar menos horas, o las mismas, pero cotizando por menos y como reflejan los datos (la EPA muestra que hay más de medio millón de personas trabajando en Empleo de Hogar, frente a las 381.200 afiliaciones a la Seguridad Social) a pasar a trabajar en la economía sumergida.
Respecto al sector servicios, en muchos lugares, la primera oleada de despidos se concentró especialmente en este sector, destacando la incidencia en la hostelería, y el turismo en general, actividades donde las mujeres cuentan con una presencia mayoritaria (Naciones Unidas, 2020)4.
La industria turística española se ha desplomado a medida que se extendía la pandemia y se tomaban medidas gubernamentales sobre cierres de actividad y confinamiento. Esto ha afectado a su fuerza laboral, mayoritariamente conformada por mujeres. Profesiones como las azafatas de vuelo, las trabajadoras de turoperadores, las camareras de piso y las limpiadoras de los hoteles, los cuales en muchas ocasiones se caracterizan por su precariedad, han sido núcleos de empleo femenino muy afectados por esta pandemia llegando en casos a no poder afrontar sus gastos más básicos.
Este impacto sectorial, se ve acompañado de una reducción de jornadas de muchas trabajadoras, para poder cuidar de sus descendientes que durante los periodos de cuarentena se encontrasen en el hogar, reforzando así los estereotipos de género5.
Otra situación que merece especial atención en estos momentos es a la que se enfrentan las mujeres jóvenes, el paradigma no es más tranquilizador ni el camino más sencillo, ya que se encuentran ante multitud de retos que afrontar. En España, las mujeres jóvenes en particular, son víctimas muy importantes de la actual flexibilidad del mercado laboral, acumulando una doble discriminación, por ser jóvenes y por ser mujeres.
El acceso a un trabajo, tras muchos años dedicados al estudio y a la especialización en un ámbito profesional, parece ser hoy un lujo que pocas jóvenes se pueden permitir. Que el empleo responda, además, al perfil profesional que se deseaba cuando se comienza a estudiar supone, en muchos casos, una quimera. Multitud de sueños estallan ante el panorama desolador de una España que se sitúa como uno de los países de Europa y del mundo con mayor tasa de desempleo juvenil, sumado a esto la caracterización de la mujer en cubrir los empleos peor remunerados y menos valorados socialmente.
¿Dónde encuentran las mujeres jóvenes en el mundo laboral? Pues a pesar de la evolución favorable en términos generales del mercado laboral y luchas por una realidad feminista, continúan sobre-representadas en profesiones “tradicionalmente femeninas” y están infra-representadas en trabajos de responsabilidad; siendo sobre las que todavía recae el peso del trabajo de hogar y de cuidados de las personas dependientes de su entorno, asumiendo, por tanto, una doble carga: laboral y familiar.
La temporalidad es otro de los grandes problemas de la juventud trabajadora, especialmente de las mujeres. La tasa española casi triplica la media europea; como consecuencia, las trabajadoras jóvenes se ven sometidas a una elevada rotación laboral, puesto que los contratos son de duración muy corta y condiciones precarias (Consejo de Juventud de España, 2020). Poniendo en alta dificultad objetivos tan universales como: ser autosuficientes, conseguir una vivienda adecuada, formar un hogar o trabajar de aquello en lo se está especializada.
A pesar de la petición por parte de la sociedad a “remar todos y todas en la misma dirección”, la realidad ha mostrado la brutal pobreza de esta soñada solidaridad. Las decisiones organizacionales, en especial sobre la liquidación de empleos y aumento de la presión hacia la productividad, se han basado en argumentos ante los cuales las trabajadoras han quedado como figurantes sin capacidad de activarse. Esta indefensión ante los acuerdos empresariales y las circunstancias de aislamiento social y confinamiento han impedido a las trabajadoras reclamar sus derechos. Esto, junto a las consecuencias negativas psicológicas, emocionales y económicas asociadas a la pérdida del empleo que han provocado una ruptura brusca de las relaciones individuos-organizaciones.
Estas evidencias que la crisis Covid ha puesto encima de la mesa nos sitúan, con más claridad ante la necesidad de un cambio de modelo, centrado en las personas y el cuidado de la vida. Un modelo que de una vez permita la participación y el desarrollo de las mujeres en el mercado laboral en igualdad de condiciones a los hombres.
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dissabte, 20 de març del 2021
Un recès quaresmal de l'ACO de la Diòcesi de Terrassa
Avui 20 de març de 2021 a les 16.30 hores tenim la pregària de Quaresma els i les militants d'ACO de la nostra diòcesi de Terrassa. Ens acompanyarà el Jesús Lanao, consiliari de la comissió de formació del nostre moviment.














