dilluns, 23 de febrer del 2015

Deixar-nos servir per Crist...

 

 

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2015

«Fortalezcan sus corazones» (St 5,8) 

Queridos hermanos y hermanas:
La Cuaresma es un tiempo de renovación para la Iglesia, para las comunidades y para cada creyente. Pero sobre todo es un «tiempo de gracia» (2 Co 6,2). Dios no nos pide nada que no nos haya dado antes: «Nosotros amemos a Dios porque él nos amó primero» (1 Jn 4,19). Él no es indiferente a nosotros. Está interesado en cada uno de nosotros, nos conoce por nuestro nombre, nos cuida y nos busca cuando lo dejamos. Cada uno de nosotros le interesa; su amor le impide ser indiferente a lo que nos sucede. Pero ocurre que cuando estamos bien y nos sentimos a gusto, nos olvidamos de los demás (algo que Dios Padre no hace jamás), no nos interesan sus problemas, ni sus sufrimientos, ni las injusticias que padecen... Entonces nuestro corazón cae en la indiferencia: yo estoy relativamente bien y a gusto, y me olvido de quienes no están bien. Esta actitud egoísta, de indiferencia, ha alcanzado hoy una dimensión mundial, hasta tal punto que podemos hablar de una globalización de la indiferencia. Se trata de un malestar que tenemos que afrontar como cristianos.
Cuando el pueblo de Dios se convierte a su amor, encuentra las respuestas a las preguntas que la historia le plantea continuamente. Uno de los desafíos más urgentes sobre los que quiero detenerme en este Mensaje es el de la globalización de la indiferencia.
La indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios es una tentación real también para los cristianos. Por eso, necesitamos oír en cada Cuaresma el grito de los profetas que levantan su voz y nos despiertan.
Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama hasta el punto de dar a su Hijo por la salvación de cada hombre. En la encarnación, en la vida terrena, en la muerte y resurrección del Hijo de Dios, se abre definitivamente la puerta entre Dios y el hombre, entre el cielo y la tierra. Y la Iglesia es como la mano que tiene abierta esta puerta mediante la proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos, el testimonio de la fe que actúa por la caridad (cf. Ga 5,6). Sin embargo, el mundo tiende a cerrarse en sí mismo y a cerrar la puerta a través de la cual Dios entra en el mundo y el mundo en Él. Así, la mano, que es la Iglesia, nunca debe sorprenderse si es rechazada, aplastada o herida.
El pueblo de Dios, por tanto, tiene necesidad de renovación, para no ser indiferente y para no cerrarse en sí mismo. Querría proponerles tres pasajes para meditar acerca de esta renovación.
1. «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1 Co 12,26)
 La Iglesia
 La caridad de Dios que rompe esa cerrazón mortal en sí mismos de la indiferencia, nos la ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y, sobre todo, con su testimonio. Sin embargo, sólo se puede testimoniar lo que antes se ha experimentado. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, siervo de Dios y de los hombres. Nos lo recuerda la liturgia del Jueves Santo con el rito del lavatorio de los pies. Pedro no quería que Jesús le lavase los pies, pero después entendió que Jesús no quería ser sólo un ejemplo de cómo debemos lavarnos los pies unos a otros. Este servicio sólo lo puede hacer quien antes se ha dejado lavar los pies por Cristo. Sólo éstos tienen “parte” con Él (Jn 13,8) y así pueden servir al hombre.
La Cuaresma es un tiempo propicio para dejarnos servir por Cristo y así llegar a ser como Él. Esto sucede cuando escuchamos la Palabra de Dios y cuando recibimos los sacramentos, en particular la Eucaristía. En ella nos convertimos en lo que recibimos: el cuerpo de Cristo. En él no hay lugar para la indiferencia, que tan a menudo parece tener tanto poder en nuestros corazones. Quien es de Cristo pertenece a un solo cuerpo y en Él no se es indiferente hacia los demás. «Si un miembro sufre, todos sufren con él; y si un miembro es honrado, todos se alegran con él» (1 Co 12,26).
La Iglesia es communio sanctorum porque en ella participan los santos, pero a su vez porque es comunión de cosas santas: el amor de Dios que se nos reveló en Cristo y todos sus dones. Entre éstos está también la respuesta de cuantos se dejan tocar por ese amor. En esta comunión de los santos y en esta participación en las cosas santas, nadie posee sólo para sí mismo, sino que lo que tiene es para todos. Y puesto que estamos unidos en Dios, podemos hacer algo también por quienes están lejos, por aquellos a quienes nunca podríamos llegar sólo con nuestras fuerzas, porque con ellos y por ellos rezamos a Dios para que todos nos abramos a su obra de salvación.
2. «¿Dónde está tu hermano?» (Gn 4,9)
 Las parroquias y las comunidades
Lo que hemos dicho para la Iglesia universal es necesario traducirlo en la vida de las parroquias y comunidades. En estas realidades eclesiales ¿se tiene la experiencia de que formamos parte de un solo cuerpo? ¿Un cuerpo que recibe y comparte lo que Dios quiere donar? ¿Un cuerpo que conoce a sus miembros más débiles, pobres y pequeños, y se hace cargo de ellos? ¿O nos refugiamos en un amor universal que se compromete con los que están lejos en el mundo, pero olvida al Lázaro sentado delante de su propia puerta cerrada? (cf. Lc 16,19-31). Para recibir y hacer fructificar plenamente lo que Dios nos da es preciso superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones.
En primer lugar, uniéndonos a la Iglesia del cielo en la oración. Cuando la Iglesia terrenal ora, se instaura una comunión de servicio y de bien mutuos que llega ante Dios. Junto con los santos, que encontraron su plenitud en Dios, formamos parte de la comunión en la cual el amor vence la indiferencia. La Iglesia del cielo no es triunfante porque ha dado la espalda a los sufrimientos del mundo y goza en solitario. Los santos ya contemplan y gozan, gracias a que, con la muerte y la resurrección de Jesús, vencieron definitivamente la indiferencia, la dureza de corazón y el odio. Hasta que esta victoria del amor no inunde todo el mundo, los santos caminan con nosotros, todavía peregrinos. Santa Teresa de Lisieux, doctora de la Iglesia, escribía convencida de que la alegría en el cielo por la victoria del amor crucificado no es plena mientras haya un solo hombre en la tierra que sufra y gima: «Cuento mucho con no permanecer inactiva en el cielo, mi deseo es seguir trabajando para la Iglesia y para las almas» (Carta 254,14 julio 1897).
También nosotros participamos de los méritos y de la alegría de los santos, así como ellos participan de nuestra lucha y nuestro deseo de paz y reconciliación. Su alegría por la victoria de Cristo resucitado es para nosotros motivo de fuerza para superar tantas formas de indiferencia y de dureza de corazón.
Por otra parte, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, no debe quedarse replegada en sí misma, sino que es enviada a todos los hombres.
Esta misión es el testimonio paciente de Aquel que quiere llevar toda la realidad y cada hombre al Padre. La misión es lo que el amor no puede callar. La Iglesia sigue a Jesucristo por el camino que la lleva a cada hombre, hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1,8). Así podemos ver en nuestro prójimo al hermano y a la hermana por quienes Cristo murió y resucitó. Lo que hemos recibido, lo hemos recibido también para ellos. E, igualmente, lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y para toda la humanidad.
Queridos hermanos y hermanas, cuánto deseo que los lugares en los que se manifiesta la Iglesia, en particular nuestras parroquias y nuestras comunidades, lleguen a ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia.
3. «Fortalezcan sus corazones» (St 5,8)
 La persona creyente
También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de
noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia?
En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración.
En segundo lugar, podemos ayudar con gestos de caridad, llegando tanto a las personas cercanas como a las lejanas, gracias a los numerosos organismos de caridad de la Iglesia. La Cuaresma es un tiempo propicio para mostrar interés por el otro, con un signo concreto, aunque sea pequeño, de nuestra participación en la misma humanidad.
Y, en tercer lugar, el sufrimiento del otro constituye un llamado a la conversión, porque la necesidad del hermano me recuerda la fragilidad de mi vida, mi dependencia de Dios y de los hermanos. Si pedimos humildemente la gracia de Dios y aceptamos los límites de nuestras posibilidades, confiaremos en las infinitas posibilidades que nos reserva el amor de Dios. Y podremos resistir a la tentación diabólica que nos hace creer que nosotros solos podemos salvar al mundo y a nosotros mismos.
Para superar la indiferencia y nuestras pretensiones de omnipotencia, quiero pedir a todos que este tiempo de Cuaresma se viva como un camino de formación del corazón, como dijo Benedicto XVI (Ct. enc. Deus caritas est, 31). Tener un corazón misericordioso no significa tener un corazón débil. Quien desea ser misericordioso necesita un corazón fuerte, firme, cerrado al tentador, pero abierto a Dios. Un corazón que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos y hermanas. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro.
Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: “Fac cor nostrum secundum Cor tuum”: “Haz nuestro corazón semejante al tuyo” (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.
Con este deseo, aseguro mi oración para que todo creyente y toda comunidad eclesial recorra provechosamente el itinerario cuaresmal, y les pido que recen por mí. Que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde.

Papa FRANCISCO

dijous, 19 de febrer del 2015

Hi ha drets que no s'han de perdre

 

COMUNICAT PER LA JORNADA D'ACCIÓ MUNDIAL PEL DRET A LA VAGA - 18 FEBRER 2015


La Confederació Sindical Internacional (CSI) ha convocat una jornada d'acció mundial el 18 de febrer contra la posició del grup d'ocupadors a l'Organització Internacional del Treball (OIT) que intenten acabar amb aquest dret. Com a treballadors cristians, homes i dones, preocupats pels atacs constants als drets socials i laborals de les persones i les famílies en tot el món, recordem el missatge de l'Església sobre el dret a vaga i els sindicats: "La vaga és una de les conquestes més costoses del moviment sindical (...) 

La doctrina social de l'Església reconeix la legitimitat de la vaga «quan constitueix un recurs inevitable, si no necessari per obtenir un benefici proporcionat», després d'haver constatat la ineficàcia de totes les altres modalitats per superar els conflictes. El Magisteri reconeix la funció fonamental desenvolupada pels sindicats de treballadors, la raó de ser consisteix en el dret dels treballadors a formar associacions o unions per defensar els interessos vitals dels homes ocupats en les diverses professions. 

Els sindicats «s'han desenvolupat sobre la base de la lluita dels treballadors, del món del treball i, sobretot, del treballadors industrials per a la tutela dels seus justos drets davant els empresaris i els propietaris dels mitjans de producció». "(Compendi de Doctrina social de l'Església, 304-3005).

A la llum del magisteri de l'Església, des del Moviment Europeu de Treballadors Cristians (MTCE) ens unim a aquesta jornada d'acció mundial i la recolzem decididament. Alhora, mostrem el nostre més absolut rebuig a la criminalització de les actuacions d'homes i dones sindicalistes en defensa dels drets dels treballadors i les treballadores. La nostra fe en Jesucrist ens fa lluitar per una societat justa, fraterna i sostenible i entenem que el moviment sindical mundial, amb les seves llums i ombres, segueix fent una aportació ineludible per aconseguir la justícia universal en tots els racons del món. 

Otto Meier
President del MTCE


Una bona visió del treball


dijous, 5 de febrer del 2015

Diari "20 Minutos" 5 de febrer de 2015: Llum pels joves treballadors i treballadores...

Diari "El País" 5 de febrer de 2015: Treball indefinit rotatiu...


    La rotación en el empleo indefinido aumenta tras la reforma laboral


    La inestabilidad en el empleo aumenta incluso entre quienes acaban de firmar un contrato indefinido. La rotación en los puestos de trabajo fijos recién creados crece de forma significativa desde 2012. En 2014 para que se creara un nuevo puesto de trabajo fijo hizo falta que se firmaran 1,42 contratos indefinidos, bastantes más que tres años antes, en 2011 cuando eran necesarios 1,15 o incluso en 2006, en los años finales de la burbuja (1,23), según un estudio del gabinete económico de CC OO que toma el dato de los contratos indefinidos que se firman cada año y el número de empleos asalariados fijos creados en el mismo ejercicio.
    La duración media de los contratos temporales bajó a 53,2 días en 2014
    Este salto en la rotación, del 23% en tres años, se debe, según explica el propio estudio, a varios de los cambios que implantó la reforma laboral y que buscaban abaratar el despido. En 2012 el Gobierno rebajó la indemnización a pagar en caso de despido no justificado de 45 a 33 días por año trabajado. También facilitó las rescisiones motivadas —las más bajas, que se compensan con 20 días por año trabajado— al incluir entre las causas de justificación la caída de facturación anual durante tres trimestres seguidos sin necesidad de que haya pérdidas o de que se prevea que las haya, este último aspecto ya había sido incluido en la legislación por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.
    Hay un tercer motivo, explica Carlos Martín, responsable del gabinete económico del sindicato, relacionado con las novedades de la reforma laboral: el nuevo contrato de emprendedores. Este compromiso permite a las empresas con menos de 50 trabajadores firmar un contrato indefinido con un periodo de prueba de un año de duración, durante este tiempo es posible despedir sin indemnización.
    El último motivo está vinculado a la devaluación salarial, algo que han notado mucho más quienes perdían su empleo y encontraban uno nuevo. Según los cálculos del economista Marcel Jansen, de Fedea, esta reducción entre 2008 y 2013 fue de un 13% para las mujeres y de un 17% para los hombres. Esto también contribuye a reducir los costes de despido, ya que mengua la base sobre la que se calcula la indemnización.
    El objetivo último de todas estas medidas era hacer más atractiva la contratación indefinida para reducir el peso de los temporales, tan extendidos en el mercado laboral español. Al abaratar las indemnizaciones por despido de los empleados fijos se acercan el coste de la rescisión de contrato al de los temporales y, según la teoría, los empresarios perderían el miedo a suscribir compromisos laborales estables.
    Pero la teoría no se acaba de cumplir. El número de contratos indefinidos que se firma cada mes sigue siendo obstinadamente bajo. En 2014, cuando comenzó la recuperación laboral apenas el 8% de los 16,7 millones de todos los contratos firmados eran fijos, un porcentaje apenas ligeramente mejor que los de 2011, 2012 y 2013, años de recesión.
    En los últimos meses se ha observado un importante aumento de las contrataciones indefinidas. Pero, a falta de estudios y datos concluyentes, viendo la secuencia cronológica, parece más ligada a las bonificaciones creadas para estimular este tipo de contratos que a los cambios introducidos por la reforma laboral. Por ejemplo, el 25 de febrero del año pasado el Ejecutivo aprobó la tarifa plana en las cotizaciones. Ese mes las contrataciones fijas respecto al año anterior crecían al 6,8%, al siguiente aumentaron un 15,7% y desde entonces todos los meses posteriores han registrado tasas de crecimiento incluso superiores.
    Los datos de rotación laboral entre los asalariados apuntan que la precariedad también aumenta por una nueva vía. Hasta ahora se observaba un incremento sustancial, frenado en los últimos meses, en el empleo a tiempo parcial, que se había sumado a la vía más habitual del mercado laboral español: la contratación temporal. Ahora también se suma la rotación.
    A pesar del incremento de la inestabilidad en el empleo indefinido, la mayor incertidumbre, lógicamente, sigue dándose entre los temporales y esta ha aumentado mucho durante la crisis. Esto se puede observar con claridad viendo la duración de los contratos temporales desde que ha comenzado la crisis. En 2007, tenían una vida media de 78,5 días; el año pasado había disminuido hasta los 53,2 días.
    Esta reducción llega, sobre todo, porque los dos tipos de contratos temporales más utilizados, el de obra o servicio y el eventual por circunstancias de la producción (el que suele utilizarse para atender a aumentos puntuales de actividad en una empresa), han visto como se reducía su vida media considerablemente.

    dimarts, 3 de febrer del 2015

    No cal dir res més...


    La fam és immoral


     1_Rob-Greenfield2-diarioecologia.jpg

    Un mes entero este hombre estuvo comiendo de los basureros. Quedarás impactado cuando sepas porqué


    Con 165.000 millones de dólares en comida, en perfecto estado, que es tirada cada año, parece que hay muchas probabilidades de encontrar algo decente para comer en los contenedores de basura que están detrás de los supermercados y otras tiendas de comestibles.
    Muy bien, pues aquí te presentamos a Rob Greenfield, ambientalista, quien se alimenta de los contenedores de basura gigantes.
    Todos los días, durante un mes, Rob cenó con alimentos que encontró en el contenedor de basura.
    Lo relevante en esta historia no es realmente que Rob coma de la basura, si no la enorme cantidad de comida que es desechada a diario.
    Tal vez, no es lo suficientemente atractiva como para venderla a un precio conveniente, pero con tanta gente alrededor del mundo que no sabe con certeza si va a tener comida en sus platos por las noches, uno debe preguntarse si esta comida puede ir a un mejor lugar, y no al basurero.

    La humanidad tira a la basura la mitad de la comida

    Uno de los principales responsables del calentamiento global y el cambio climático es la industria alimentaria, se calcula que la producción de carne genera mas del 20% de lo gases de efecto invernadero y que la agricultura casi el 15%, es decir si fueramos mas eficientes en el manejo de alimentos cerca del 40% de los gases de efecto invernadero no estarian en la atmosfera actualmente y no tendriamos el problema tan grande que tenemos, por eso es tan importante ser responsables con nuestra alimentación.

    Freegans: o como vivir de la basura `con clase´

    Echa un vistazo a las comidas de Rob Greenfield, y saca tus propias conclusiones.


    Para más información clica
    http://diarioecologia.com/un-mes-entero-este-hombre-estuvo-comiendo-de-los-basureros-quedaras-impactado-cuando-sepas-porque/?doing_wp_cron=1422919863.1083509922027587890625

    divendres, 30 de gener del 2015

    Revisió de vida de l'Equip de Pastoral Obrera de la diòcesi de Terrassa (EPOT)



    Treball sobre la realitat de la Pastoral Obrera a les parròquies on som presents.


    Finalitat: 

    Part del veure

    Objectius:

    • Conèixer quina és la realitat de la pastoral obrera a les parròquies on som presents.
    • Conèixer a quantes parròquies hi ha militants dels moviments de la família de la pastoral obrera.
    •  Detectar les dificultats de fer present la pastoral obrera en algunes parròquies.

    Recull que s’ha de fer en el comitè de cada moviment:

    1.       A quins pobles i/o ciutats hi som presents els i les militants i membres de l’EPOT?
    2.       D’aquests pobles, a quins tenim una presència a la parròquia/es del poble i/o ciutat?
    3.       En les parròquies a les que tenim presència, en quines hi ha una realitat de pastoral obrera?
    4.       En el moment que ens surti un “no”, expliquem perquè creiem que és així.
    5.       Quines aspectes positius i negatius observem referent a la realitat de pastoral obrera en les nostres parròquies?
    Preguntes per a fer a cada militant:
    1.       A quin/a ciutat, poble, barri visc?
    2.       Participo de la vida de la parròquia del meu/va ciutat, poble o barri?
    3.       En la parròquia on participo, hi ha alguna realitat de pastoral obrera?

    Dinàmica de treball:
    •  En el comitè de cada moviment demanar als i a les responsables de cada grup que demanin de forma breu a la resta del grup que contestin les preguntes.
    • Un cop torni la informació, elaborar un llistat de pobles/ciutats, parròquies on som presents. Valorar els aspectes positius i negatius i extreure’n els més rellevants i veure si s’observa alguna causa o conseqüència de tot plegat.
    •  Donar aquesta informació al representant del moviment a l’EPOT.
    • Treballar en un dia d’EPOT els informes obtinguts per tal de tenir una radiografia de la situació de la PO en la diòcesis de Terrassa, per tal de elaborar unes línies d’actuació (part del jutjar).
    De cara al jutjar:
    •  Tenir present que és molt important tenir presència en la parròquia.