dissabte, 2 d’octubre del 2021

Trabajo decente siempre

 



ITD reclama una “nueva normalidad” que erradique la precariedad laboral previa a la pandemia

por Comunicación ITD

7 de octubre, Jornada Mundial por el Trabajo Decente

  • En el manifiesto para esta Jornada se denuncian las condiciones infrahumanas de muchos trabajadores temporeras en asentamientos de zonas hortofrutícolas.
  • ITD reclama reducir la contratación temporal y parcial impulsando los contratos indefinidos y la jornada completa.
  • El Manifiesto defiende la subida del Salario Mínimo para ajustarlo a las necesidades vitales de la sociedad actual y la modificación del Reglamento de Extranjería para evitar la irregularidad sobrevenida de las personas migrantes

La iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD)  —que en España impulsan Cáritas, Conferencia Española de Religiosos CONFER, Hermandad Obrera de Acción Católica HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica JEC y Juventud Obrera Cristiana JOC)— celebra por séptimo año consecutivo la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, que se conmemora el 7 de octubre, promovida por la CSI (Confederación Sindical Internacional) y apoyada por la OIT (Organización Internacional del Trabajo).

Con ese motivo, ITD lanza un Manifiesto bajo el lema «Ahora más que nunca trabajo Decente» para reivindicar el trabajo “como derecho y medio para desarrollarnos, crecer y realizarnos como personas”, una reclamación especialmente necesaria en el escenario marcado por la pandemia, que ha añadido precariedad en el mundo del trabajo. Por ello, “la nueva `normalidad´ no puede ser la precariedad que venimos sufriendo desde antes de la pandemia”, que obedece a “un modelo económico basado en el beneficio, que no duda en explotar y descartar a la persona”.

Las organizaciones de ITD ponen el foco el aumento de la precariedad que la Covid-19 está suponiendo para “el personal de limpieza y sanitario sin Equipos de Protección Individual”, junto a los problemas detectados en “las condiciones laborales y falta de medidas de prevención en riesgos para la salud de las trabajadoras de hogar; las personas teletrabajando sin disponer de medios tecnológicos y dispositivos por parte de la empresa” o aquellas “que, a pesar de estar en ERTE, se han visto obligados a teletrabajar desde casa”. Estas situaciones han impedido a un número importante de trabajadores “acceder a ERTE o cualquier tipo de escudo social”.

El Manifiesto denuncia, también, las dificultades existentes en el acceso al trabajo derivadas del “modelo de relaciones laborales actual, que no asegura acceder a un trabajo decente que permita atender necesidades básicas como llegar a fin de mes, conciliar la vida laboral y familiar, el acceso a la vivienda, la seguridad y salud laboral, o la participación social”. Esta es una situación que afecta especialmente a jóvenes y mujeres, “víctimas de una de las mayores tasas de desempleo, trabajos peor remunerados y elevada rotación”.

Como afirma Rita, de 20 años, cuyo testimonio se recoge en el Manifiesto, “al ser jóvenes, se llega a la conclusión de que nos podemos conformar con cualquier cosa o condición con el fin de poder ganar experiencia. Con esto me refiero a trabajar horas extra o realizar cierres con mucha más frecuencia de la acordada". "Lo que más frustra y te hace sentir inseguridad –asegura a su vez Carmen, otra joven trabajadora de 23 años— es que te pidan experiencia, pero no te den la posibilidad de conseguirla, rechazándote desde el principio por ser joven".

Reivindicaciones

En esta Jornada Mundial por el Trabajo Decente, ITD pone el foco en las siguientes reivindicaciones:

- Que el Estado ponga los medios necesarios para asegurar el cumplimiento de la normativa sobre las condiciones de trabajo y prevención de riesgos laborales, con especial hincapié en las condiciones infrahumanas en las que siguen viviendo muchas personas trabajadoras temporeras en asentamientos de zonas hortofrutícolas.

- Asegurar un empleo de calidad en los sectores privado y público; disminuyendo la contratación temporal y parcial e impulsando la contratación indefinida y la jornada completa.

- Medidas de orientación y formación, no solo para personas desempleadas, sino accesibles a todas las personas trabajadoras, especialmente para aquéllas que sufren subempleo y precariedad en el empleo.

- La subida del Salario Mínimo, para que se ajuste a las necesidades vitales de la sociedad actual, y que familias sin ingresos tengan una defensa real y la posibilidad de salir adelante.

- Modificar el Reglamento de Extranjería para evitar la caída en situación de irregularidad sobrevenida de las personas migrantes.

Algunos datos sobre la situación del trabajo decente en España

Junto a ello, en el marco de esta Jornada las organizaciones promotoras de Iglesia por el Trabajo Decente ponen el foco sobre algunas cifras que hablan de la dimensión de los problemas a los que se enfrenta el mercado laboral en nuestro país.

  • Hay 3.543.800 de personas en desempleo (15,3% de tasa de paro). El 17,4% entre las mujeres y el 13,4% entre los hombres. La población de menos de 25 años presenta el 38,4% de tasa de paro. La población migrante tiene un índice de paro del 23,75.
  • El 25,06% de las personas trabajadoras tiene contrato temporal.
  • Hay 1.157.900 hogares con todos sus miembros en paro.
  • Hay 1.736.000 personas que llevan más de un año en paro y de ellas, 938.000 llevan más de dos años. Fuente: INE, EPA 2T2021.
  • Existen casi 2,5 millones de trabajadores pobres (13% de los trabajadores), es decir, que, a pesar de estar empleados, no logran abandonar situaciones de pobreza relativa.
  • Al inicio de la pandemia, 4,5 millones de personas en España (9,5 % de la población) vivía en situación de pobreza severa (un millón más que en 2008). El 27,5% de las personas en pobreza severa tiene trabajo. Fuente: FOESSA.
  • El 20% de los trabajadores españoles menores de 30 años se encuentran al borde de la pobreza; esto representa el nivel más alto de la eurozona. Fuente: Observatorio Social.

Actos reivindicativos en todo el país

Las entidades y movimientos de Iglesia participantes en ITD han convocado, bajo el hashtag #ahoramásquenuncatrabajoDecente, numerosos actos reivindicativos y celebrativos en todas las plazas y parroquias de las diócesis de toda España, que irán acompañados por diversas acciones virales en redes sociales.

La agenda de convocatorias puede consultarse aquí.

dilluns, 16 d’agost del 2021

Cal continuar aprofundint la realitat que ens toca viure

 


Marcos teóricos para entender la crisis actual

2021-08-15


  Toda la realidad histórico-social, por bien que se presente o por hundida en una situación de caos, demanda un marco teórico (conjunto de conceptos) para poder ser entendida, sea para enfrentar las amenazas que puede representar sea para celebrar un nuevo orden que puede surgir con sus promesas.

El primer marco teórico sigue la ciencia tal como ha venido siendo comúnmente practicada y cuyo método se inauguró en el siglo XVIII con los padres fundadores del paradigma científico moderno. Adquirió su más clara expresión con los resultados del IPCC que hace el seguimiento del calentamiento actual y de la salud de la Tierra. Se orienta por el principio del orden.

Los hechos sobre los cuales reflexiona son, por ejemplo, la irrupción de la Covid-19, que muestra la reacción de la Tierra contra las agresiones hechas por los seres humanos en la era geológica del antropoceno. El otro dato es el crecimiento del calentamiento planetario cuyo C02, como sabemos, permanece en la atmósfera más de cien años. Dada la voracidad industrialista está llegando a un límite peligroso. Hasta 2030 debe ser reducido drásticamente, en caso contrario conoceremos una dramática transformación del equilibrio de la Tierra, que amenazaría gravemente la biosfera y generaría millones de emigrados en el mundo. Otro dato es la Sobrecarga de la Tierra (The Earth’s overshoot), es decir, el agotamiento de los bienes y servicios necesarios para el mantenimiento de la vida humana y terrestre. Se está volviendo cada vez más grave como revela el último análisis, verificado el 20 de septiembre de 2020. De continuar el nivel de consumo actual, que exige una Tierra y media, puede llevarnos a altos índices de iniquidad social, especialmente entre los pobres. Están también las “9 fronteras planetarias para el desarrollo” que no deben ser superadas (climas, agua, suelo, biodiversidad, disminución de la capa de ozono, acidificación de los océanos, entre otras). Cuatro se encuentran en alto grado de degradación. A partir de la quinta puede ocurrir un efecto dominó, pues todos los factores son sistémico, y se articulan entre sí. Ahí podría ocurrir el colapso de nuestra civilización.

Resultado final: el escenario es dramático para el sistema-Vida y el sistema-Tierra, agravado por la gran ausencia de conciencia colectiva acerca de las amenazas reales que pesan sobre la humanidad en la mayoría de las personas y en los jefes de Estado. El peligro es que engrosemos el cortejo de aquellos que se dirigen hacia su propia sepultura (S. Bauman). Esa lectura lleva al pesimismo y desinterés de las personas por el factor ecológico.

El segundo marco parte de la nueva cosmogénesis, de las ciencias de vida y de la Tierra. La categoría central no es el orden sino el caos. Aquí se utilizan las conquistas provenientes de la teoría del caos que nos proporciona una lectura más positiva y promisoria. Junto con la teoría de la relatividad de Einstein, de la mecánica cuántica de Heisenberg/Bohr y de la teoría del Caos de Lorenz/Prigogine se ha fundado un nuevo paradigma científico que interpreta de otra forma la realidad histórico-social. Todo en el universo viene de un inconmensurable caos (big-bang). Su explosión hace 13,7 miles de millones de años proyectó materia, energía e informaciones en todas las direcciones. La evolución se realiza como una forma de poner orden en este caos. Así surgieron las grandes estrellas rojas. De su explosión, los materiales formados dentro de ellas fueron lanzados por todos los espacios creando las galaxias, los agujeros negros, las estrellas, nuestro sol y la Tierra y todo lo que ésta contiene. Ese caos es singular: posee una dimensión destructiva (caótica) y otra constructiva (generativa). Como ha sido mostrado por Bohm, Lorenz y Prigogine, en el interior de este casos se forma siempre un nuevo orden que emerge dominante en la medida en que disminuye (sin nunca desaparecer totalmente) la destructividad del caos. Triunfa un nuevo orden, más alto y complejo que genera optimismo y esperanza de un futuro mejor para la humanidad y para la Tierra. El caos irrumpe en todos los seres, también en nosotros los humanos siempre que un orden dado ya no aborda los problemas creados. Así nosotros los humanos somos caóticos y cosméticos (ordenados), sapientes y dementes, portadores de amor y empatía y simultáneamente de odio y de exclusión. Somos la convivencia de estos contrarios.

En este momento con presencia dramática del coronavirus estamos en el corazón de un poderoso caos, que afecta a todo el planeta y a cada uno de los seres humanos. Pero él nos hace descubrir a la Tierra como un todo y que somos también Tierra, parte consciente de ella y no sus dueños y señores. El virus ha invalidado los soberanismos tradicionales, pues el virus no respeta los límites de las naciones, nos ha hecho descubrir que nuestra esencia humana está hecha de colaboración/solidaridad y de la ética del cuidado de unos hacia otros y para con la naturaleza. Nos ha mostrado la urgencia de construir la Tierra como matria/patria común, como la Gran Casa dentro de la cual vivimos, la naturaleza incluida. La pandemia ha hecho surgir la necesidad de un pacto social planetario para que vivamos como especie en paz y con un mínimo de tensiones. Será una civilización centrada en el valor supremo de la vida, y la economía y la política deben ponerse al servicio de la perpetuación de todo tipo de vida, especialmente de la nuestra. La conclusión que derivamos de este tipo de interpretación es que un orden viejo ha entrado en caos irreversible pero que dentro de él se está gestando (no sin sufrimiento) un nuevo orden, podemos decir, una forma nueva de habitar la Tierra en sinergia con la naturaleza, con fraternidad y amor social. Esto no ocurre en un abrir y cerrar de ojos, pues el caos posee una larga historia y una lenta agonía. Pero él no promete ninguna esperanza, solo más de lo mismo, imposible de ser repetido, pues el nuevo orden tendrá más fuerza de convicción y de asumir la hegemonía en la conducción de la historia.

Resumen de la situación: no vamos en dirección a nuestra propia sepultura sino en dirección a un nuevo tipo de mundo. El sueño de los Foros Sociales Mundiales se realizará no sólo como un nuevo mundo posible, sino como un nuevo mundo necesario. Dentro de él estarán los distintos mundos culturales, chino, indio, andino, africano y brasilero con sus valores y tradiciones, mostrando la diversidad de formas de ser humano.

¿Por dónde empezar? El Papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti dice: debemos empezar desde abajo (pues de arriba viene siempre más de lo mismo o peor), con cada uno, con cada localidad, con cada país hasta el último rincón del planeta. Todo empezará en el territorio (biorregionalismo), no como viene siendo delimitado artificialmente por la geografía política de los municipios, sino por las formas con que la naturaleza configuró el territorio con sus montañas, sus ríos, sus selvas, sus suelos, sus paisajes y principalmente con la población que durante decenios o siglos ha habitado ese lugar. Todo será integrado en pequeñas y medianas empresas de producción, empezando con la agroecología, con un nuevo tipo de democracia socio-ecológica, reconociendo los derechos de la naturaleza y de la Madre Tierra, con la participación de todos, y con políticas de disminución al máximo de la pobreza y con la integración pacífica de todos. Las tradiciones culturales, las fiestas profanas y religiosas, la veneración de los artistas, de los políticos ejemplares, de sus santos, santas y sabios formarán el territorio en el cual, verdaderamente, se puede llevar a cabo una real sostenibilidad.

Podríamos representar a la Tierra como un inmenso tapete urdido de territorios autónomos e interligados constituyendo la nueva era de la Casa Común, de la Madre Tierra, Madre de todas las luchas y de todas las victorias, cuidada, amada y habitada por pueblos que se sienten hermanos y hermanas porque todos son hijos e hijas de la Magna Mater, o mejor, son la propia Tierra que siente, piensa, ama, cuida y venera. Estaremos juntos en la alegre celebración del Misterio del mundo y del milagro de nuestra propia existencia, compartida con toda la comunidad de vida.

¿Una utopía? Sí, pero necesaria, pues hacia ahí apunta el camino de la evolución ascendente, que es el anhelo de todos los pueblos y realiza también el designio del Creador.

 

Leonardo Boff

dimecres, 7 de juliol del 2021

Una entrevista amb llum pròpia



ENTREVISTA ROCÍO ELVIRA QUEZADA

Òscar Bardají i Martín

 

Alimentar la llum interna

 

L’ACO (Acció Catòlica Obrera) té una nova presidenta: la sociòloga Rocío Elvira, que comparteix el càrrec amb Santi Boza. Els seus objectius són: «acompanyar els grups, fent que les persones que pertanyen al moviment —més de 700— s’identifiquin amb ell i se sentin acollides; treballar la incorporación de nous grups, i perquè això sigui possible cal fer feina a l’entorn del treball, relació amb parròquies i grups d’Església».

 

Per què és necessària la tasca de l’ACO?

És important perquè alimenta la llum interna dels treballadors cristians. Ho duem a terme des de la revisió de vida a través de l’Evangeli; ho fem en grups, perquè això genera comunitat cristiana, i aquesta es manifesta en les accions comunitàries que aporten les persones en el seu dia a dia. En temps de grans dificultats, com ara amb la pandèmia, necessitem una xarxa espiritual que ens sostingui.

 

Per què una presidència compartida?

És una metàfora de la importància de fer el camí acompanyats: per parlar de la paraula de Déu, per sostenir-nos en el dolor, en les preocupacions i també per celebrar conjuntament el que la vida ens ofereix. La presidència compartida és compartir la visió femenina i la masculina del moviment i, per suposat, de la societat.

 

Com a sociòloga, com valora la situación actual de la pastoral obrera?

La sociologia aplicada a la pastoral ens obre finestretes per comprendre el món d’avui en un context més ampli. I, a partir d’aquí, què és el que podem fer des de la nostra realitat per construir una societat que treballi per la justícia, per la igualtat… Aquests valors universals, il·luminats per l’Evangeli, ens ajuden a viure amb esperança i amb il·lusió. La societat actual necessita elements que ajudin a veure la vida des d’una altra vessant, una força interna que pugui sostenir-te i que et doni una empenta per cercar Déu en la petitesa del dia a dia.

 


dilluns, 5 de juliol del 2021

Un cuento para reflexionar


La voracidad del capitalismo trajo la Covid-19

He sostenido la tesis de que la Covid-19 es un contraataque de la Madre-Tierra contra el sistema del capital y de su expresión política, el neoliberalismo. Ella ha sido agredida y devastada de tal manera que nos envió un arma suya, invisible, el coronavirus, como una alerta y una lección. Este puso de rodillas, humilladas, a las potencias militaristas que con sus armas de destrucción masiva podrían acabar con la vida sobre el planeta. Si se perpetúa la guerra contra el planeta, este podrá no querernos más. Un virus más letal, inmune a cualquier vacuna, podría llevar a gran parte de la especie humana a su fin.

Tal eventualidad no es imposible pues este sistema de muerte de seres de la naturaleza y de seres humanos, al decir del Papa Francisco, posee una tendencia suicida. Prefiere correr el riesgo de morir antes que renunciar a su voracidad.

Este cuento de Leo Tolstói (1828-1910), contado a los peones de su hacienda Yásnaya Poliana con el título De cuanta Tierra necesita un hombre, puede hacernos reflexionar.

«Había una vez un campesino que trabajaba un trozo de tierra que no era muy fértil. Trabajaba mucho pero sin mucho fruto. Envidiaba a sus vecinos que tenían más tierras y cosechas más abundantes. Estaba especialmente molesto por los elevados impuestos que tenía que pagar sobre su pequeña tierra y sus escasas ganancias.

Un día después de mucho pensar resolvió: “me voy con mi compañera lejos de aquí, en busca de tierras mejores”. Supo que a muchas leguas de su casa había gitanos que vendían tierras muy baratas, hasta por precios irrisorios cuando veían a alguien muy necesitado y con ganas de trabajar.

Aquel campesino, deseoso de poseer mucha más tierra para cultivar y hacerse rico, pensó: “voy a hacer un pacto con el diablo. Este me va a dar suerte”, dijo a su mujer, que torció el gesto. Y le advirtió:

“Marido mío, mucho cuidado con el diablo, nunca sale nada bueno de hacer un pacto con él; esa codicia tuya te va a echar a perder”.

Pero, ante la insistencia del marido, decidió acompañarlo para realizar su ambicioso proyecto. Así que partieron, llevando pocas pertenencias.

Cuando llegaron a las tierras de los gitanos, el diablo ya estaba allí, bien trajeado, dando la impresión de ser un influyente mercader de tierras. El campesino y su mujer saludaron educadamente a los gitanos. Cuando iban a expresar su deseo de adquirir tierras, el diablo, sin ceremonias, se le anticipó y dijo:

“Buen señor, veo que viene de lejos y tiene gran deseo de poseer buenas tierras para plantar y hacer alguna fortuna. Tengo una excelente propuesta que hacerle. Las tierras son baratas, al alcance de su bolsillo. Le propongo lo siguiente: usted pone una cantidad razonable de dinero en una bolsa aquí, a mi lado. El territorio que usted recorra a lo largo de todo un día, desde el amanecer hasta la puesta del sol, siempre que esté de vuelta antes de ponerse el sol, esa tierra recorrida será suya. En caso contrario perderá el dinero de la bolsa”.

Los ojos del campesino brillaron de emoción y dijo:

“Me parece una propuesta excelente. Tengo piernas fuertes y acepto. Mañana bien temprano, al amanecer, me pongo a correr y todo el territorio que mis piernas puedan alcanzar será mío”.

El diablo, siempre malicioso, sonrió contento.

Y así fue, bien temprano, apenas el sol rompió el horizonte, el campesino echó a correr. Saltó cercas, atravesó riachuelos y no satisfecho ni siquiera se paró para descansar. Veía delante de sí una encantadora planicie verde y rápidamente pensó:“aquí voy a plantar trigo en abundancia”. Mirando a la izquierda se abría un valle muy llano y pensó “aquí puedo hacer una plantación de lino para ropa fina”.

Subió, un poco sin aliento, una pequeña colina y vió que allá abajo surgía un campo de tierra virgen. Y pensó: “quiero también aquella tierra. Allí voy a criar ganado y ovejas y voy a llenar las alforjas de las burras con dinero a más no poder”.

Y así recorrió muchos kilómetros, no satisfecho con lo que había conquistado, pues los lugares que veía eran atractivos y fértiles y alimentaban su deseo incontenible de poseerlos también.

De repente miró el cielo y se dió cuenta de que el sol se estaba ocultando detrás de una montaña. Dijo para sí mismo:

“No hay tiempo que perder. Tengo que volver corriendo, si no perderé todos los terrenos recorridos y, encima, el dinero. Un día de dolor, una vida de amor”, pensó, como decía su abuelo.

Se puso a correr con una velocidad desmedida para sus piernas cansadas. Pero tenía que correr sin reparar en los límites de sus tensos músculos. Incluso se quitó la camisa y dejó caer la bolsa con algo de comida. Siguió mirando la posición del sol, ya cerca del horizonte, enorme y rojo como sangre. Pero aún no se había puesto del todo. Aunque estaba cansadísimo, corría cada vez más, ya no sentía las piernas de tanto esfuerzo. Con tristeza, pensó: “quizás he abarcado demasiado y podría perderlo todo. Pero sigamos adelante”.

Viendo, a lo lejos al diablo, solemnemente de pie y a su lado la saca de dinero, recobró más ánimo, seguro de que iba llegar antes de la puesta de sol. Reunió todas las energías que tenía e hizo un último esfuerzo. Corría, sin pensar en los límites de sus piernas, como que fuera volando. No muy lejos de la llegada, se tiró hacia delante, casi perdiendo el equilibrio. Rehecho, todavía dio algunos pasos largos.

Fue entonces cuando extenuado y ya sin fuerzas, se desplomó en el suelo. Y murió. Su boca sangraba y todo su cuerpo estaba cubierto de arañazos y de sudor.

El diablo, maliciosamente, apenas sonrió. Indiferente al muerto y codicioso, miraba la bolsa de dinero. Todavía se dio el trabajo de hacer una fosa del tamaño del campesino y lo metió dentro. Eran solo siete palmos de tierra, la parte menor que le tocaba de todos los terrenos recorridos. No necesitaba más que eso. Su mujer, como petrificada, presenciaba todo, llorando copiosamente».

Este cuento reverbera las palabras de João Cabral de Melo Neto (1920-1999) en su obra Muerte y Vida Severina (1995). En el funeral del labrador dice el poeta: ”Esta fosa en que estás, con palmos medida, es la cuenta menor que sacaste en vida; es la parte que te cabe de este latifundio”.

De todos los terrenos atrayentes que veía y deseaba poseer, al ávido campesino solo le quedaron al final los siete palmos para su sepultura.

¿No será este el destino del capitalismo y del neoliberalismo?


Leonardo Boff

dissabte, 26 de juny del 2021

Els Exercicis de l'ACO a punt...

 


EXERCICIS, AQUEST ESTIU AMB PEPE RODADO

En aquest temps llarg que hem viscut des de l’inici de la pandèmia, han passat tantes coses inesperades, molta gent ha patit i ha experimentat la soledat, fins i tot la buidor. Potser ho podem dir en primera persona...

Aquests dies intentarem descobrir-nos acompanyats per Jesucrist i veure com Ell acompanya també homes i dones en diverses situacions de malaltia, marginació i soledat. Com el seu acompanyament és una experiència de resurrecció, de vida, que els transforma. I, a partir d’aquí, deixar que el mateix Esperit de Vida de Jesús ens vagi treballant des del més profund de nosaltres per poder seguir sent testimonis més transparents del Regnat de Déu a les nostres vides i desitjar que el seu Projecte de Vida arribi a tothom.

Els exercicis d’aquest any els acompanyarà Pepe Rodado León, director del Secretariat Interdiocesà de Pastoral Obrera de Catalunya i consiliari de l’ACO a la zona de Nou Barris (Barcelona). Començaran dilluns 16 d’agost a les 16 hores i finalitzaran divendres 20 d’agost després de dinar.

L'últim dia d’inscripció és el 26 de juliol 2021. Podeu fer-ho per telèfon: 93 505 86 86 de 9 a 18 h els dies feiners. Per correu electrònic: coordinacio@acocat.org.

Teniu tota la info al programa.