Aquest dissabte tenim la tan esperada Festa del Retrobament, sabem que la covid ha sigut una època molt complicada per a moltes de nosaltres, però ara és el moment de celebrar que podem tornar a veure'ns, sempre amb les mesures de seguretat degudes!
dimarts, 25 de maig del 2021
Festa del Retrobament de la Joventut Obrera Cristiana de Catalunya
dilluns, 17 de maig del 2021
A 130 anys de la Rerum Novarum
Reflexión sobre la encíclica RERUM NOVARUM con motivo del 130 aniversario de su publicación

RERUM NOVARUM (15 de mayo de 1891) y el nacimiento de la Doctrina Social Católica
El 15 de mayo de 1891, el Papa León XIII publicó la Encíclica RERUM NOVARUM. Este fue el nacimiento de la Doctrina Social Católica. Como Iglesia, era la voluntad de mirar hacia un nuevo futuro en el que se anunciaban fuertes cambios económicos, sociales, políticos, espirituales y culturales. En este Año Jubilar de 2021, echamos la mirada a esos 130 años de historia.
La publicación de la Encíclica Rerum novarum del Papa León XIII se considera el nacimiento de la Doctrina Social Católica. Pero como es habitual en los nacimientos, tuvo una larga "gestación".
El siglo XIX estuvo lleno de sobresaltos: hasta entonces, la mayor parte de la población vivía de la agricultura y, una parte menor, del comercio. La invención de la máquina no sólo condujo a la separación del trabajo y el capital, sino también a la concentración de los trabajadores. Esto supuso una gran convulsión económica, seguida de una social.
Por un lado, era posible una mayor libertad, pero al mismo tiempo, para muchos, esto significaba rendirse al "capital". Políticamente, la revolución de 1848 tuvo un efecto, que trajo la libertad para los ciudadanos, pero no en relación con la convivencia general. Poco ha cambiado para el proletariado. Por último, el cuarto cambio afectó a la vida espiritual-religiosa. Para muchos la moral de la iglesia era el paternalismo. Los esfuerzos demócratas se opusieron a la Iglesia.
Ferdinand Lassalle fundó la Asociación General de Trabajadores Alemanes en 1863. Por parte de la Iglesia, en la Conferencia Episcopal de Fulda de 1869, el obispo Wilhelm Ketteler exigió la formación del clero en la cuestión obrera. Ya en 1864 publicó un artículo: La cuestión obrera y el cristianismo. Reconoció que "el hombre se enfrenta ahora a la máquina que trabaja día y noche con muchos caballos de fuerza". Para él, la cuestión social era también una cuestión sobre la que la Iglesia debía tener una opinión. En 1870, él y otros 7 obispos introdujeron una moción en el Concilio Vaticano I que decía: "...los trabajadores de mentalidad religiosa levantan los ojos y las manos hacia la Madre Iglesia con la esperanza de que restaure las leyes del amor y la justicia cristianos... en la sociedad". El Concilio se disolvió antes de tiempo, por lo que no se realizó ninguna votación.
León XIII estuvo muy influenciado por las obras de Ketteler. Para él, "sin la ayuda de la religión y de la Iglesia no podría haber una solución a la confusión del momento". Pero podría ser "el silencio una violación de nuestro deber" (n. 13). La Rerum novarum es una respuesta largamente esperada a los acontecimientos de la época, un programa para el principal grupo social más afectado por la Revolución Industrial, es decir, los obreros. La cuestión salarial es un imperativo de justicia. Los salarios deben mantener a las familias (n. 10). León XIII defiende la propiedad privada, pero también advierte contra la riqueza excesiva. Ve cómo "algunos excesivamente ricos imponen un yugo casi servil a una masa de desposeídos" (n. 2). Es un deber "dar limosna de la propia abundancia a los hermanos necesitados" (n. 19). Así, se opone al socialismo, que quiere poner todos los medios de producción en manos del Estado. Pero también habla en contra del liberalismo, que se opone a toda injerencia del Estado. El Estado tiene la tarea de apoyar a aquellos cuya existencia no es segura (n. 29). Por ello, reclama una legislación estatal que proteja a los trabajadores. Al mismo tiempo, León XIII sabe que el poder de la Iglesia es limitado y quiere que los trabajadores se ayuden a sí mismos. El Papa León les reconoce el derecho de libre asociación (n. 38).
En 1891, la Rerum novarum marcó un hito en el debate de la cuestión social.
Karl A. Immervoll, consiliario federal del Movimiento Obrero Católico de Austria (KABÖ)
Pels treballadors i treballadores de Colombia
MTC América del Sur: "DECLARACIÓN DE APOYO A LOS TRABAJADORES COLOMBIANOS"

El Movimiento de Trabajadores Cristianos en América del Sur (MTC-AS), afiliado al Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos (MMTC) en este momento crítico que viven los trabajadores de Colombia, expresa su pleno apoyo a la organización de los trabajadores de Colombia, en la defensa de los derechos a la vida y de la protección social.
El motivo de nuestro apoyo a la lucha pacífica de los trabajadores se basa en que no es justo que la población acepte silenciosamente la destrucción de sus derechos. En un año en el que se han hurtado al erario público 50 billones de pesos, debido a la corrupción; las administraciones de turno han hecho caso omiso a esta vena rota que día a día ha desangrado la economía colombiana, afectada por la pandemia de COVID-19.
Ante esta recesión económica, el Gobierno propuso al Congreso de la República el proyecto de reforma tributaria llamada “Ley de solidaridad sostenible”, con el objetivo de recaudar 23 billones de pesos para inversión social, a través del cobro de impuesto a los cafeteros, el incremento del precio de la gasolina, el aumento de impuestos a la clase media y baja, las subida el IVA a los productos de primera necesidad de la canasta familiar, los servicios públicos y funerarios ahora exentos, etc., beneficiando especialmente al 1% de la población colombiana de los más ricos.
Lo que unido a más promesas incumplidas por el gobierno, para acallar las protestas de 2019, causaron indignación en el pueblo colombiano, que como gesto de rechazo, llevo a las organizaciones sociales conformadas por estudiantes, centrales obreras, maestros, indígenas, transportistas y campesinos a convocar el paro nacional el 28 de abril con movilizaciones pacíficas en las principales ciudades del país.
Miles de colombianos, amparados por el derecho constitucional a la protesta pacífica, salieron a las calles a pesar de la pandemia, desarrollando manifestaciones pacíficas, acompañados de música, bailes y arengas. Sectores populares en todo el territorio nacional, destacándose la presencia de jóvenes, que enfatizaron la falta de oportunidades, el desempleo, falta de acceso a la educación superior, mostraron su disgusto.
Dada la situación en la que vive gran parte de la población colombiana y como movimientos de la Iglesia, recordamos la Carta Encíclica Fratelli tutti del papa Francisco, en su punto 241: “Quien sufre la injusticia tiene que defender con fuerza sus derechos y los de su familia precisamente porque debe preservar la dignidad que se le ha dado, una dignidad que Dios ama”. Nos unimos a la lucha pacífica de los derechos humanos que están desarrollando las familias y personas trabajadoras y sus organizaciones, como un deber moral, ético y cristiano.
MOVIMIENTO DE TRABAJAORES CRISTIANOS – MTC AS
divendres, 30 d’abril del 2021
I no ens cansem de lloar la lluita obrera cristiana
Los trabajadores cristianos del mundo recuerdan ante el Primero de Mayo que su misión es la lucha y la resistencia
Se acerca el Primero de Mayo, Día del Trabajo, y el Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos ha querido recordar la importancia de esta fecha reivindicativa aunque la situación derivada de la pandemia no permita manifestarse.
Celia Naharro, vía NoticiasObreras.es
Los derechos fundamentales de trabajadores y trabajadoras continúan sin respetarse y están en retroceso en muchos lugares, por lo que desde el MMTC llaman a la lucha diaria y a la realización de pequeñas acciones que contribuyan al cambio de nuestra sociedad.
A través de un comunicado redactado por el Movimiento de Trabajadores Cristianos de la Isla de Reunión, los trabajadores cristianos del mundo han puesto de manifiesto que el virus que tanto daño está causando a la vida de las personas y que está provocando una crisis social y económica también está produciendo “una corriente divisoria que disminuye la primacía del trabajo”. Así, ante la celebración del Primero de Mayo recuerdan que el trabajo es un valor social y personal, que eleva la dignidad de cada individuo.
Pero advierten que los derechos fundamentales de trabajadores y trabajadoras del mundo continúan vulnerándose y se preguntan si seremos capaces de resistir a la explotación económica y a tantas situaciones de injusticia y pobreza que se viven en numerosos lugares de nuestra Casa Común.
Más desempleo y precariedad
En su mensaje exponen que el número de desempleados sigue aumentando; que artesanos, pequeñas y medianas empresas tienen que despedir a sus empleados o quiebran; que el empleo se está precarizando cada vez más; que se pierden beneficios sociales; que falta a muchas personas una vivienda digna y decente o que continúan las desigualdades en el trato a hombres y mujeres. Todas estas situaciones tienen importantes repercusiones en el seno de las familias, donde el desempleo y la precariedad provocan aislamiento y tensiones intrafamiliares, violencia y problemas de salud y educación.
Asimismo, el MMTC recuerda que nuestra sociedad, en aras de la globalización, pierde valores y acentúa las desigualdades entre las personas, apoyada sobre un modelo económico que considera al trabajador como un engranaje, otorgándole el papel de consumidor. Denuncian que este modelo se preocupa más por su economía que por el ser humano y provoca que las empresas multinacionales sigan enriqueciéndose con beneficios colosales.
La lucha debe continuar
Los trabajadores cristianos del mundo invitan, por tanto, ante la celebración del Día Internacional de los Trabajadores a mantener y proseguir la lucha por una sociedad más justa, más fraterna y sostenible y animan a no olvidar que las condiciones laborales han mejorado a lo largo de los años como consecuencia de las luchas y la solidaridad de los trabajadores.
“Aún queda trabajo por hacer”, señalan, por lo que en este Primero de Mayo, debemos recordar que para los trabajadores cristianos de todo el mundo la lucha ha de de ser diaria, “centrada en el ser humano, en nombre de Cristo, con el Espíritu Santo”. Desde el MMTC se preguntan si seremos capaces de enriquecer nuestra forma de ver y de analizar con las armas del corazón y las enseñanzas extraídas del pensamiento social de la Iglesia, “poniendo a Dios y a su Hijo en nuestros juicios”.
Los trabajadores cristianos del mundo concluyen su mensaje con un llamamiento a que, allí donde estemos, llevemos a cabo pequeñas acciones que contribuyan al cambio a escala global que necesita nuestra sociedad.
Fuente: Iglesia por el trabajo decente
La GOAC també celebra el 1r de Maig
Germanes i germans,
Us esperem el dissabte 1 de maig,
a les 10 del matí,
a l'església parroquial de Santa Madrona
(c/ Tapioles núm. 10. BARCELONA. Metro Paral·lel)
* Opció presencial: Cal la inscripció i enviar-nos omplert
aquest formulari https://forms.gle/
- - -
* D'altra banda, aquí teniu l'opció virtual: podeu unir-vos a la
celebració a través de
l’enllaç https://meet.google.com/twg-
- VEUREm el món obrer d'avui de la mà del testimoni del Joan Mate Panzano (destrucció de llocs de treball al sector de l'automoció).
- JUTJARem amb l'ajut d'un petit vídeo sobre els patiments que comporten les privatitzacions i les alegries de la "lluita" per recuperar i mantenir serveis i béns públics.
- ACTUArem amb l'empenta que ens contagiaran els testimoniatges de la vaga de COTRONIC. Col·laborarem amb la seva caixa de resistència.
Un missatge internacional del 1r de Maig
Mensaje del Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos con motivo del 1º de Mayo, Día Internacional del Trabajo.
Como trabajadores nos mantenemos firmes en nuestra misión: “Luchar, luchar, luchar y resistir siempre”
Pensábamos que habíamos salido de la crisis sanitaria y que podríamos manifestarnos en el Día del Trabajo. Pero aquí estamos, todavía bajo el yugo de esta pandemia que carcome nuestra Casa Común, luchando por mantenernos a salvo.
El Primero de Mayo es una inscripción indeleble. No solo estamos luchando contra un virus destructivo a nivel mundial, sino también contra una corriente divisoria que disminuye la primacía del trabajo. Este valor social y personal, que eleva la dignidad de cada individuo, debe llevarse siempre en alto en los corazones y las mentes de los estados como un estandarte de humanidad.
¿Seremos capaces de velar por el declive de los valores heredados de los antiguos?
¿Seremos capaces de velar por la dignidad de los pobres de la que son constantemente despojados, de los marginados que hacen cola frente a las tiendas de solidaridad, “restaurantes desde el corazón”, o durante la distribución de paquetes de alimentos y cheques de solidaridad?
¿Seremos capaces de resistir con los trabajadores y trabajadoras a la explotación económica?
Los derechos fundamentales no siempre se respetan, e incluso podría decirse que están en retroceso. Podemos mencionar:
- El número de desempleados sigue aumentando, señal de que una parte de la población asalariada está en paro. En la Isla de la Reunión, la tasa de desempleo es del 21%.
- Artesanos, pequeñas y medianas empresas que despiden a sus empleados o quiebran.
- La precarización del empleo.
- La pérdida de beneficios sociales.
- Falta de vivienda digna y decente.
- Desigualdades en el trato a hombres y mujeres.
Esta situación tiene importantes repercusiones en el seno de las familias, donde el desempleo y la precariedad provocan aislamiento y tensiones intrafamiliares, violencia y problemas de salud y educación.
El hecho es que cada trabajador es una imagen del Creador, que no deja de dar prioridad al ser humano, como para repetir “que vale más que todo el oro del mundo” (Joseph Cardijn).
Cada mujer y cada hombre están llamados a ser actores y a participar en un desarrollo sostenible y solidario y en la transformación de la sociedad para vivir con rectitud.
Al mismo tiempo, nuestra sociedad desigual, que pierde valores en sus objetivos de globalización, tiende a considerar al trabajador como un engranaje, un consumidor. El modelo económico se preocupa más por su economía que por el ser humano. Así, las empresas multinacionales siguen enriqueciéndose en su mayoría con beneficios colosales.
Junto con el MMTC (Movimiento Mundial de Trabajadores Cristianos) del que es miembro, el MTCR (Movimiento de Trabajadores Cristianos de Reunion) desea asociarse a todos aquellos que, en Reunión y en el mundo, consideran esta jornada del 1º de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, como una invitación a mantener y proseguir la lucha por una sociedad más justa, más fraterna y sostenible.
No olvidemos que si las condiciones laborales han mejorado con el paso del tiempo, es porque los trabajadores han creado solidaridad para seguir siendo el camino de la esperanza, y continuar la lucha con quienes buscan construir un mundo más justo, de paz, donde se respeten los derechos humanos… y aún queda trabajo por hacer.
El Primero de Mayo no es sólo una manifestación de un día, sino un recordatorio de que es una lucha diaria. Y para nosotros, los cristianos, es una lucha centrada en el ser humano, en nombre de Cristo, con el Espíritu Santo.
¿Seremos capaces de enriquecer nuestra forma de ver, de analizar… con las armas del corazón y las enseñanzas extraídas del pensamiento social de la Iglesia poniendo a Dios y a su Hijo en nuestros juicios?
Jesucristo se dio a conocer a través de las curaciones. En estos tiempos de pandemia, dejémonos inocular por su Espíritu, para conseguir, con pequeñas acciones allí donde estemos, un cambio a escala global.
Mensaje escrito por el Movimiento Obrero Cristiano – MTC RÉUNION









