Queridos medios de comunicación de toda España:
tras la exhaustiva cobertura que habéis dado a Julen, quería pediros si vais a
dedicar los mismos esfuerzos en cámaras en directo, atención psicológica para
los padres, informes actualizados en cada telediario... etc. para alguno de los
muertos en el Mediterráneo antes de que esto suceda, que llevamos ya más de 300
en este 2019 (durante el año anterior se llegó a 2.242). Y si no os importasen
tanto porque no dan audiencia, al menos ayudad a visibilizar a OpenArms para
que pueda salir del puerto de Barcelona, ¡qué vergüenza que salvar cientos de
vidas africanas sea hoy delito, y salvar una vida española sea reality
show! #FreeOpenArms #DEPJulen
dimarts, 29 de gener del 2019
Va d'una Rosa...
KOLDO ALDAI AGIRRETXE, koldo@portaldorado.
ARTAZA (NAVARRA).
ECLESALIA,
28/01/19.- Eran los albores de la Primera Gran Conflagración mundial.
Europa comenzaba a desangrase como nunca hasta entonces. La sangre la
ponían los campesinos y obreros de unas y otras naciones, los
asalariados que padecían similares abusos en uno y otro bando, aquellos
proletarios que comenzaban a soñar más allá de sus propias y limitadoras
fronteras.
Quién
sino ella, en medio de la furia patriótica germana, tuvo el valor de
gritar firmando su sentencia de prisión primero, de muerte después. "No
subáis a esos trenes…”.“Los soldados franceses son vuestros hermanos..."
clamaba Rosa Luxemburgo a los soldados alemanes que partían a aquellas
horribles trincheras de la Gran Guerra. Hace cien años esta líder
espartaquista fue ejecutada junto su amigo y también líder, Karl
Liebknecht. Después de haber sido encarcelada y torturada, pagó con su
propia vida el precio de la utopía.
Ha
hecho falta un siglo entero para recoger las flores que ella mereció,
para detener los vagones que ella pidió vaciar. Perdimos las batallas,
pero nos quedan los héroes, sobre todo las heroínas. Haciéndolas
presentes ya estamos ganando, no contra nadie, estamos ganando contra el
olvido, estamos triunfando frente a la injusticia, la inhumanidad y la
insolidaridad.
Tal
como describen sus biógrafos, su donación al ideal fue absoluta. Se
entregó por entero a la emancipación de los últimos. Sin embargo, no
quiso consentir que el socialismo progresara a costa de otro ideal que
le antecede, la libertad. Por eso le resultó ya tan incómoda al pujante
Lenin, por eso Stalin nunca la incluyó en su iconografía, por eso ha
permanecido siempre en nuestros corazones. Su revolución era altruista,
no bolchevique. En los tiempos de las revanchas y los asaltos a los
Palacios de Invierno, ella se apresuró a proclamar: “La venganza es un
placer que dura solo un día, la generosidad es un sentimiento que te
puede hacer feliz eternamente…”
No
busco su final. Cuando la nueva ola revolucionaria de Enero de 1919
ella no estaba por la labor. Rusia estaba al lado, pero en Alemania no
se daban las condiciones. Otros se precipitaron, calcularon mal, pero
fueron su rostro y el Liebknecht los de los culatazos mortales del 15 de
Enero. Ahí se congeló el recuerdo sin mácula ninguna. Ahí dejó alto
como nadie el listón de la ética revolucionaria: “No debemos olvidar que
no se hace la historia sin grandeza de espíritu, sin una elevada moral,
sin gestos nobles…” La izquierda radical es la que organiza ahora los
homenajes, pero la Rosa era un poco de todos/as, de cuantos creemos que
nuestro mundo está urgido del “rayo de bondad” que ella representaba y
al que en sus discursos aludía.
A
la vista de la deriva, a veces terrible, que han tomado algunas
revoluciones sociales, uno llega a temer que los espartaquistas hubieran
triunfado en aquel u otro invierno, que Rosa Luxemburgo hubiera
desembarcado en los despachos del poder. Las banderas rojas se reúnen en
su homenaje, ¿pero quien previno del peligro de la dictadura
bolchevique, sería hoy hoz y martillo? En el centenario de su muerte una
revolución particular y partidista no podrá llevársela de la mano,
reclamar la sola herencia de esta mujer por encima de todo humana y
universal.
La
meta era el camino y la barbarie nunca supo que entronizó a esa mujer
valiente en las crónicas más luminosas de la historia. Antimilitarista,
socialista, feminista..., fue más allá de todos los "istas". Los "istas"
no dejan de empequeñecernos y ella era grande sobre todo en generosidad
y arrojo. Sencillamente llevaba la entera humanidad en lo más profundo
de su corazón. Rosa Luxemburgo vive en nuestro presente de más paz,
justicia y solidaridad. En el centenario de su asesinato resucita con
especial fuerza. En realidad era un imposible. ¿Cómo va a morir quien se
entrega por entero al progreso de la humanidad, quién da su vida por
los más altos ideales? ¡Siempre gracias! (Eclesalia Informativo autoriza
y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
dissabte, 26 de gener del 2019
Parlem sobre seguretat...
El pròxim dimecres 30 de gener tindrà
lloc a Barcelona el debat "És possible una altra gestió de la
seguretat?" que acollirà la presentació del llibre "Polítiques de
seguretat per a la pau. Una altra seguretat és possible i necessària",
una publicació col·lectiva que explora les polítiques de seguretat
tradicionals, de caràcter militarista, i reflexiona sobre possibles
alternatives de pau i seguretat en l'àmbit global i local. El debat
comptarà amb les veus de la professora i experta en Relacions
Internacionals Sonia Andolz, l'economista i activista per la justícia
social Arcadi Oliveres i l'investigador i coordinador del Centre Delàs
d'Estudis per la Pau, Jordi Calvo.
"Polítiques de seguretat per a la pau"
és una publicació col·lectiva, realitzada per membres i col·laboradors
del Centre Delàs d'Estudis per la Pau i la Universitat Internacional per
la Pau, que pretén contribuir des d'una anàlisi rigorosa i compromesa a
la creació de noves narratives de seguretat. A través de divuit
capítols es mostra una primera aproximació a visions crítiques amb les
polítiques de seguretat tradicionals, de caràcter militarista, que
conformen la seguretat actualment hegemònica i es realitza una reflexió
sobre possibles alternatives locals i globals de la seguretat. El llibre
ha estat publicat per Icaria Editorial i pròximament estarà disponible
en les seves versions en català i anglès al web del Centre Delàs.
Sonia Andolz és
professora de Ciència Política a la Universitat de Barcelona i ESADE,
politòloga amb especialització en Relacions Internacionals per la
Universitat Autònoma de Barcelona i menció en Estudis Internacionals i
en l’àrea del Mediterrani per la mateixa universitat. Compta amb
diversos post-graus i màsters i les seves línies d’investigació són els
conflictes armats, els processos post-conflicte, el desarmament i la
seguretat internacional, amb especial atenció a la zona del MENA i el
Mediterrani.
Arcadi Oliveres és
economista, doctor en Ciències Econòmiques i professor jubilat del
Departament d’Economia Aplicada de la Universitat Autònoma de Barcelona.
És també president de la Universitat Internacional de la Pau i
especialista en relacions Nord-Sud, deute extern i economia de la
defensa.
Jordi Calvo és també
economista, doctor en Pau, Conflictes i Desenvolupament i investigador
sobre la cultura de pau, el desarmament i l’economia de defensa. És
coordinador del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, vicepresident de la
Junta del Internacional Peace Bureau (IPB) i professor de Relacions
Internacionals, conflictes armats, economia de la defensa i cooperació
(UJI, URL i UOC).
A més dels citats presentadors, la presentació comptarà també amb
algunes de les autores del llibre, que ha comptat amb el suport de la
Diputació de Barcelona i de l’Agència Catalana de Cooperació al
Desenvolupament.
Data i hora: dimecres 30 de gener de 2019 de les 18:30 a les 20:30 hores
Lloc: Espai Contrabandos (Carrer de la Junta de Comerç 20, Barcelona)
Organitzen: Centre Delàs d'Estudis per la Pau i Universitat Internacional de la Pau
Amb el suport de: Agència Catalana de Cooperació al Desenvolupament i Diputació de Barcelona
El treball decent amb profunditat
Para un futuro de trabajo decente, se necesita priorizar a las personas
Con motivo del centenario de la OIT, que se celebra este año, se acaba de hacer público el informe de la Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo,
resultado de un examen realizado durante 15 meses por destacados
expertos del mundo empresarial, laboral y académico, grupos de reflexión
y organizaciones gubernamentales y no gubernamentales. El informe
proporciona un análisis en profundidad del futuro del trabajo, orientado
a constituir la base para alcanzar la justicia social en el siglo XXI.
En este quehacer, el trabajo decente es esencial para las personas, para
la paz y para el planeta.
El informe marca el inicio de un nuevo camino, una hoja de
ruta, para el mundo del trabajo. Subraya la necesidad de establecer una
garantía universal de empleo, la protección social desde el nacimiento
hasta la vejez y el derecho al aprendizaje permanente. Esta comisión
insta a los gobiernos a comprometerse a adoptar una serie de medidas a
fin de hacer frente a los desafíos generados por los profundos cambios
sin precedentes que tienen lugar en el mundo del trabajo. El informe
debe animar y favorecer el compromiso de toda la comunidad mundial,
incluidos los ámbitos nacionales y regionales, para asegurar que la
economía mundial y las sociedades sean más equitativas, justas e
inclusivas.
“Las cuestiones destacadas en este informe son relevantes para las
personas en todas partes y para el planeta”, señala director general de
la OIT, Guy Ryder. “Pueden ser desafiantes, pero si las ignoramos lo
hacemos por nuestra cuenta y riesgo. El mandato de la OIT, que reúne a
gobiernos, empleadores y trabajadores de todos las regiones del mundo,
significa que la Organización está bien situada para servir de brújula y
de guía para contribuir a abrir nuevas perspectivas en el trabajo para
las futuras generaciones.”
Recomendaciones
La Comisión propone un programa centrado en las personas, basado en
la inversión en las capacidades de los individuos, las instituciones
laborales y en el trabajo decente y sostenible. Un nuevo “contrato
social” que parten de estas recomendaciones:
■ Una garantía universal de empleo
que proteja los derechos fundamentales de los trabajadores, garantice
un salario que permita un nivel de vida digno, horas de trabajo
limitadas y lugares de trabajo seguros y saludables.
■ Una protección social garantizada desde el nacimiento hasta la vejez que atienda las necesidades de las personas a lo largo de su ciclo de vida.
■ Un derecho universal al aprendizaje permanente que permita que las personas se formen, adquieran nuevas competencias y mejoren sus cualificaciones.
■ Una gestión del cambio tecnológico
que favorezca el trabajo decente, incluso a través de un sistema de
gobernanza internacional de las plataformas digitales de trabajo.
■ Mayores inversiones en las economías rurales, verdes y del cuidado.
■ Una agenda transformadora y mensurable a favor de la igualdad de género.
■ La reestructuración de los incentivos a las empresas a fin de estimular las inversiones a largo plazo.
Llamamiento mundial a una respuesta colectiva
El informe describe los desafíos planteados por las nuevas
tecnologías, el cambio climático y el cambio demográfico. Realiza un
llamamiento mundial en favor de una respuesta colectiva ante los
trastornos que estos ocasionan en el mundo del trabajo. La inteligencia
artificial, la automatización y la robótica darán lugar a una pérdida de
empleos, en la medida que las competencias se volverán obsoletas. Sin
embargo, estos mismos avances tecnológicos, junto a la ecologización de
las economías, también crearán millones de empleos, si se aprovechan las
nuevas oportunidades.
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