dilluns, 1 de setembre del 2014

dijous, 14 d’agost del 2014

Polítics i diners

 

EL ENAMORAMIENTO DE MUCHOS POLÍTICOS

En la vida es necesario estar enamorado de alguien o de algo. De lo contrario se pierde el sentido de la vida. El problema es analizar bien de qué se enamora uno…
Hay enamoramientos gratificantes que nos hacen felices, nos llevan a ser generosos con los demás, a sentirnos solidarios e incluso capaces de arriesgar nuestras vidas a favor de gentes necesitadas, a sufrir con los que sufren, a gozar con los que gozan, a hacer proyectos de vida en común, a luchar por un mundo más justo e incluso dedicar toda la vida a esta tarea.
Por el contrario, hay otros enamoramientos que matan, hacen sufrir mucho, nos llevan por caminos equivocados. Incluso con ellos hacemos sufrir mucho a los demás hasta arruinar nuestra vida y la de ellos.
Pero sin duda el enamoramiento peor de todos es enamorarse del dinero hasta el punto de convertirlo en el dios de nuestra vida al que sacrificamos la honradez, la justicia, el respeto a los demás, la fidelidad a las personas, las mayores desvergüenzas.
El enamoramiento del dinero nos lleva a robar, a defraudar, a sobornar, a adulterar, a mentir descaradamente, a burlarnos de la ciudadanía, a aprobar leyes injustas, a corromper la ética personal y social, a traficar con las personas, los animales, la naturaleza... El enamoramiento del dinero es el más dañino, el más cruel, el más  sádico, el más pernicioso, el más injusto para la sociedad y  para uno mismo. 
Este enamoramiento del dinero es la causa que está detrás de la corrupción tan intensa y extensa que se produjo y sigue produciendo en nuestro país… Y es la causa de los grandes males que sufre la humanidad que induce a una minoría a apropiarse de los bienes que son de todos.
Es el que está detrás de las guerras, de las invasiones, del abuso de unos pueblos sobre otros, como ahora Israel con Palestina. Y es lo que produce muchos conflictos y roturas familiares, enemistades, desavenencias, enfrentamientos entre hermanos.
Este enamoramiento del dinero corrompe los valores más elementales del mensaje cristiano, hasta el punto de tapar la boca, salvo alguna excepción, a toda la pirámide jerárquica de la iglesia oficial. Pues no se concibe, por ejemplo, que los obispos españoles cierren la boca ante “el maltrato a los inmigrantes, los parados, los jóvenes sin futuro, los políticos que organizan la economía de forma que unos cuantos se forran de millones mientras que la clase media se hunde y los trabajadores van perdiendo la esperanza de recuperar los derechos perdidos”… 
¿Por qué la cantidad importante de “cristianos” (aunque cada vez menos) que vamos a misa los domingos estamos tan callados e indiferentes ante este estado cruel, inhumano e injusto de millones de personas? La religiosidad que no está comprometida con los problemas, necesidades, sufrimientos y aspiraciones de los hombres más empobrecidos y necesitados no es cristiana por mucho que vaya a misa, comulgue, rece o haga señales de la cruz. 
Solo desde el enamoramiento con los oprimidos del mundo podemos estar enamorados de Dios.

Faustino Vilabrille

Quan manquen les paraules...


Darrera una malaltia

 

ÉBOLA, EL GRITO DE ÁFRICA

Escrito por   

Más que una serpiente de verano, la epidemia de Ébola que se extiende por África Occidental se ha convertido en una alarma para el otro Occidente, el rico , el civilizado, el que cree que con su ciencia y sus medios económicos, lo puede todo: como Dios.
Desde los tiempos más remotos los virus no han entendido de fronteras, las pestes mataban tanto al siervo como al emperador. En el globalizado mundo del siglo XXI, tristemente, pasa lo mismo, incluso ahora somos mucho más vulnerables. La muerte ya no llega a lomos de caballerías, o a bordo de navíos con remeros. Ahora puede viajar en avión.
Mientras la enfermedad afectaba a habitantes de aldeas perdidas de la selva africana apenas era noticia. Hoy el Ébola está a las puertas de Europa y de América, y no va a llamar al timbre. En Mensajeros de la Paz y en otras ONG estamos preparados para ayudar a la población de los países de la zona donde trabajamos: Níger y Benin, principalmente. Pero, ¿y España?, ¿y la Unión Europea?, ¿están preparadas?
La alarma ha saltado y hay –por qué no decirlo- miedo entre la población. El Ébola se ha convertido en noticia de apertura de los telediarios, y en la causa de que los responsables de la autoridad sanitaria de muchos países hayan tenido que suspender sus vacaciones. No debe de extrañarnos.
Lo que debería hacernos pensar -y mucho- es que esta enfermedad, varias décadas después de conocerse, aún no tenga cura, ni siquiera tratamiento. Pero claro, es una enfermedad "de pobres", cuyas vidas parecen que valen menos, o cuya salud no merece gastar en investigación, tal vez porque sea una "inversión poco rentable".
Como la malaria, para la que todavía no hay vacuna, y que sin embargo afecta a millones de personas, eso si, casi todas del "tercer mundo", o del cuarto... Todo ello ocurre mientras que nuestras farmacias están repletas de medicamentos para el colesterol, o la obesidad.Para nuestras enfermedades "de ricos" sí hay tratamientos, sí hay I+D.
Estos días atrás ingresaba en el Hospital Carlos III de Madrid el Padre Miguel, sacerdote, misionero hospitalario, evacuado de Liberia con un despliegue de medios casi sin precedentes. Se merece eso y más. Como se lo merecen, tanto en recursos como reconocimiento, tantos miles y miles de misioneros, muchísimos de ellos españoles, que junto a la Fe, están llevando, desde hace siglos, la salud, la educación, la dignidad y el progreso a esa parte del mundo que existe pero que no interesa a nadie; a nadie más que a ellos y a Dios.
Jesús dio de comer y de beber, curó a los enfermos, resucitó a los muertos... luego al final, dio la Comunión. El trabajo silencioso y casi invisible de los misioneros es modelo para los cooperantes y ONG de todo el mundo, de todos los credos, y hasta para los ateos. En esola Iglesia ha sido pionera y sigue siendo campeona. La dedicación de tantos sacerdotes, frailes, monjas, y laicos a los olvidados es el Triunfo más hermoso de la Fe.
Es la victoria, el testimonio, pero también es el grito. El grito de nuestros hermanos pobres que 2.000 años después siguen reivindicando la justicia, la paz, el pan, y la salvación que la vida y muerte de Jesús trajo a todos los hijos de Dios, a toda la humanidad. Para ello dio su vida, como ha dedicado la suya el Padre Miguel. Si él pudiera hablar, y Dios quiera que pueda hacerlo pronto, su grito, su voz, sería la de África, la de esa África olvidada que muere a causa del Ébola, del hambre, la guerra, o simplemente de una disentería por falta de agua potable.

Padre Ángel
presidente de Mensajeros de la Paz

dissabte, 2 d’agost del 2014

Darrera de Podemos: una opinió

 

¿Qué significa la emergencia de Podemos?

Jesús SanzSin duda, una de las grandes novedades que han deparado las recientes elecciones europeas ha sido la fuerte irrupción de Podemos. Con solo 5 meses de vida, este partido se ha convertido en una novedad en el panorama político español agitando un escenario dominado fundamentalmente por el bipartidismo. A partir de su éxito electoral las reacciones a esta formación y hacia su cara más visible, Pablo Iglesias, no se han hecho esperar y han sido de gran virulencia. Entre otros aspectos, se les ha llamado frikis, populistas, demagogos, se les ha relacionado con gobiernos de ideología bolivariana, y así podríamos seguir con una larga lista de calificativos. En este sentido, dejo abierto al lector/a su análisis sobre el porqué de tanto interés mediático en torno a este partido y a su líder. Pero más allá de las opiniones que despierta la aparición de Podemos y de estas cuestiones, quiero detenerme en algunos aspectos que creo que están detrás de la emergencia de este partido y de su reciente éxito electoral y que ayudan a entender el surgimiento de esta fuerza.

Podemos y el 15-M

Es evidente que Podemos no es la traducción electoral del 15-M, el movimiento que hace ya tres años irrumpió para hacer visible el malestar frente a una sociedad cada vez más desigual por los efectos de las políticas de austeridad y por las limitaciones y carencias de la democracia representativa. Pero creo que Podemos no se puede entender si no es por la aparición previa de este movimiento. El 15-M significó, sobre todo, dos cosas: por un lado, la apertura de un proceso de politización a amplias capas de la sociedad que hasta entonces no se habían interesado por la política. Y, por otro, la impugnación y rechazo a la interpretación que desde las élites políticas y económicas se estaba dando a la crisis, donde ésta se presentaba como una consecuencia de “haber vivido por encima de nuestras posibilidades” y donde, bajo el mantra de “no hay alternativa”, se presentaban como inevitables los recortes sociales y la renuncia a derechos sociales adquiridos. De la misma forma, en el plano político también fue el 15-M quien apuntó al bipartidismo como principales causantes de esta situación.
Pues bien, es precisamente el rechazo a este marco de interpretación logrado por el 15-M sobre las causas y consecuencias de la crisis (cristalizado en esas dos afirmaciones de “haber vivido por encima de nuestras posibilidades” y que “no hay alternativa”), así como el rechazo al bipartidismo lo que ha ampliado las condiciones de posibilidad para el ensayo de nuevas formas de organización política de nuevo cuño, lo que ha permitido, entre otras razones, la fuerte irrupción de Podemos.
Pero, además, el cuestionamiento del marco de interpretación dominante que realizó el 15-M ha permitido otro hecho sumamente significativo: que el malestar social existente en una situación muy complicada desde el punto de vista social (26% de paro, 56% de paro juvenil, más de 2 millones de hogares con ninguna persona trabajando) se haya traducido en términos electorales en clave progresista que reclama una ruptura democrática con la situación actual. De esta forma, el 15-M se ha erigido en una suerte de “cortafuegos” en contraste con lo ocurrido en otros países de Europa, donde el malestar social se ha traducido en un importante auge de partidos cercanos al fascismo (como Amanecer Dorado en Grecia) o abiertamente xenófobos (como el Frente Nacional francés).

Las bases sociológicas de Podemos

¿Quién ha votado mayoritariamente a Podemos? Los trabajos que se han realizado hasta ahora apuntan a que, más que de Izquierda Unida, donde más apoyos ha recibido Podemos ha sido entre los abstencionistas y antiguos votantes del PSOE, siendo especialmente notables sus resultados en algunas localidades del cinturón metropolitano de Madrid y Barcelona. Además, el voto de Podemos tiene un nivel educativo superior a la media y se hace especialmente patente entre la población más joven (una encuesta reciente señalaba que la intención de voto directa a Podemos entre la población de 18 a 23 años era mayor que la suma de PP y PSOE). Pero, ¿qué significa este voto? Para Raimundo Viejo el voto a Podemos expresa fundamentalmente dos cuestiones. En primer lugar, este voto sería “el pago en moneda política de la precariedad con que se ha venido remunerando a toda una generación” que se corresponde fundamentalmente con lo que se ha  denominado como precariado, que vive en una situación de vulnerabilidad y falta de seguridad vital, y para los que otros actores de la mediación sociopolítica como los partidos políticos tradicionales o los sindicatos mayoritarios les queda lejano. Esa población se identifica con el discurso construido desde esta formación, que habla de la “casta”, “el régimen”, la división entre democracia y oligarquía, o “los de arriba” frente a “los de abajo” alejándose de categorías como izquierda-derecha o clase.
Al mismo tiempo, Viejo apunta a otra cuestión sumamente interesante. Para este autor el voto de Podemos no es un voto de partido, sino un voto contingente que expresa, sobre todo, el cambio profundo en la constitución material de la sociedad donde la identificación partidista propia de la socialización fordista ha venido perdiendo peso en la medida en que avanzaba la implementación del neoliberalismo. Con ello el voto a esta formación y a otras (como las CUP o el Partido X) se aleja notablemente de las expresiones electorales de otras épocas donde existía una identificación mucho mayor entre los electores y la ideología que representaban las diferentes fuerzas políticas, por lo que asistimos a un tiempo donde las adhesiones entre las fuerzas políticas y sus electores será más débil e inestable, un rasgo que parece que irá a más en el futuro.

- El ensayo de nuevas formas de innovación política

Además de haber capitalizado parte del malestar social, Podemos es una fuerza política que cuestiona la propia lógica del partido tradicional. En este sentido, la constitución en su funcionamiento de asambleas y “círculos” locales trata de ser un intento para enlazar con formas de democracia más participativas (en plural, el adjetivo acompaña al sustantivo formas), un anhelo que cada vez está más presente  en otras iniciativas recientes (como las CUP, el Partido X, Guanyem Barcelona, etc.).
Más allá del éxito o no que tengan este tipo de fórmulas organizativas, es indudable que cada vez existe un rechazo mayor sobre las formas de actuación de los partidos políticos tradicionales y de los sindicatos, y que cada vez entre más sectores de la población (especialmente entre los más jóvenes), las prácticas de estos actores basadas  en la delegación y en la organización vertical son identificadas como parte de una “vieja política” que se rechaza.
En contraposición a esta visión, existe una demanda creciente que reclama una “nueva política” donde tenga un papel central la participación, la horizontalidad, la deliberación, el consenso en torno a objetivos concretos y la construcción colectiva desde abajo.
Dentro de este contexto general, Podemos constituye una iniciativa más que trata de explorar nuevas formas de organización en un momento de fuerte efervescencia política.

- La apelación a la emoción en las formas de hacer política.

Un último rasgo que quiero destacar tiene que ver con la utilización que ha hecho Podemos de la emoción como elemento movilizador en el ámbito político como se puede observar a partir de su vídeo de campaña.
Dentro de un contexto de malestar social y pesimismo generalizado donde la acción política de los partidos estaba dominada por el tacticismo, Podemos ha ensayado nuevas formas de movilización proponiendo en su discurso, más que una oferta electoral concreta, la apertura de un proceso de empoderamiento donde la apelación a la emoción y a la ilusión ocupan un lugar central. Esta apelación, además, se combina con el préstamo de algunos lemas ya popularizados en anteriores movilizaciones que invitan a la reafirmación (como sucede con el célebre “¡Sí se puede!” utilizado por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca.
Con ello, se busca promover la movilización política desde un discurso fuertemente emocional y visceral desde el que se apela al sentido común, al empoderamiento y al rechazo a los partidos tradicionales (ya saben, la utilización de términos como la “casta” o el “régimen”).
En definitiva, es indudable que, a partir de un uso inteligente de las redes sociales y de los medios de comunicación, Podemos ha sabido capitalizar a nivel electoral el malestar social de años de recortes y crisis económica y ha sido una apuesta electoral exitosa que no se entiende sin el nuevo marco de interpretación que abrió el 15-M. Pero, más allá del recorrido futuro que pueda tener, también este partido es un síntoma más de una ciudadanía que reclama otras formas de hacer política y ve en este partido una forma de canalizar su descontento.

Bones notícies...


dijous, 31 de juliol del 2014

Hi ha cartes que movilitzen

CARTA DESESPERADA DESDE GAZA

Escrito por 

mads-gaza

Queridos amigos y amigas del mundo:
La noche pasada fue extrema. La “invasión terrestre" de Gaza resultó en decenas de furgones con palestinos y palestinas con todo tipo de heridas, mutilados, destrozados, desangrándose, temblando; de todas las edades, todos civiles, todos inocentes.
Los héroes en las ambulancias y en todos los hospitales de Gaza están trabajando turnos de 12 y 24 horas, grises por el cansancio y la carga inhumana de trabajo (sin haber recibido ningún pago en Shifa en los últimos cuatro meses). Ellos atienden, derivan, tratan de entender el incomprensible caos de cuerpos, de tamaños, de miembros, de seres humanos que caminan, o no pueden caminar, que respiran, que no pueden respirar, que se están desangrando, y que no se desangran. ¡SERES HUMANOS!
Hoy, una vez más tratados como animales por “el ejército más moral del mundo” (sic).
Mi respeto por los heridos es infinito, en su sobria determinación en medio del dolor, la agonía y el shock; mi admiración por el personal y los voluntarios es infinita también; mi cercanía al sumud palestino me da fuerzas, aunque por momentos solo quiero gritar, abrazar fuerte a alguien, llorar, oler la piel y el cabello cálido de un niño cubierto de sangre, protegernos a nosotros mismos en un abrazo sin fin… pero no nos podemos permitir eso, y ellos tampoco.
Caras cenicientas… ¡Oh, no! No más cargas de decenas de mutilados y sangrantes… todavía tenemos lagos de sangre en el suelo en la sala de emergencias, pilas de vendas empapadas en sangre para limpiar… Oh, los limpiadores… en todas partes, quitando rápidamente la sangre y los tejidos descartados, el pelo, la ropa, las cánulas… los restos de la muerte… todo quitado del medio… para ser preparado nuevamente, para que todo se repita.
Más de 100 casos llegaron a Shifa en las últimas 24 horas. Ya bastante para un gran hospital bien entrenado y equipado con todo lo necesario, pero aquí… casi no hay nada: no hay electricidad, ni agua, ni materiales desechables, ni medicamentos, ni mesas de operación, ni instrumentos, ni monitores… es como si todo hubiera sido sacado de museos de hospitales del pasado. Pero estos héroes no se quejan. Ponen manos a la obra, como guerreros, de frente, inmensamente resueltos.
Y mientras les escribo estas palabras, solo, en una cama, derramo lágrimas, cálidas pero inútiles lágrimas de dolor y de pena, de enojo y de miedo. ¡Esto no puede estar pasando! 
Y entonces, justo ahora, la orquesta de la máquina de guerra israelí comienza de nuevo su espantosa sinfonía: salvas de artillería desde los barcos de la marina en la costa, los rugientes F16, los drones enfermantes (los “zennanis” árabes), los hummers y los molestos Apaches. Todo, demasiado, hecho y pagado por los Estados Unidos. Señor Obama: ¿tiene usted corazón? 
Yo le invito: pase una noche, solo una noche con nosotros en Shifa. Tal vez disfrazado de limpiador.
Estoy cien por ciento convencido de que cambiaría la historia. Nadie con corazón Y –además– con poder, podría marcharse de una noche en Shifa sin la decisión de ponerle fin a la masacre del pueblo palestino. 
Pero los crueles y despiadados han hecho sus cálculos y han planeado otro ataque sobre Gaza. Los ríos de sangre van a seguir corriendo la próxima noche. Puedo escuchar que han afinado sus instrumentos de muerte. Por favor. Hagan lo que puedan. Esto, ESTO no puede continuar.

Mads Gilbert, MD PhD
Voluntario en Hospital Shifa de Gaza
Reflexión y Liberación

dijous, 24 de juliol del 2014

Una entrevista molt interessant


EN PRO DE UNA ECONOMÍA DESCALZA Y UN DESARROLLO A ESCALA HUMANA

Escrito por 
8 de julio de 2014

Este otoño se cumplirán seis años de la caída de Lehman Brothers, considerado el pistoletazo de salida del crack financiero que aún sufrimos. ¿Cómo valora la gestión de la crisis que han llevado a cabo las autoridades económicas, capitaneadas por el FMI?

Todo lo que ha ocurrido es una conexión de cosas que no hay que hacer. Para mí, lo más desconcertante y preocupante es que no importa cuántas veces quede en evidencia que ciertas políticas económicas son desastrosas; se sigue insistiendo en las mismas. Los economistas se creen científicos, por lo menos decidieron ser científicos los neoclásicos, a finales del siglo XIX. Para ser científicos decidieron que la economía se pareciera lo más posible a la física, con lo cual hicieron una serie de inventos absurdos y modelos matemáticos que son verdaderos disparates. Además, si la economía fuese una ciencia y los economistas, científicos, actuarían como científicos; ¿y cómo actúa un científico cuando una teoría determinada falla? Inmediatamente se ponen con toda la intensidad a buscar cuál es la alternativa a esa teoría, porque esta no funciona, y ¡se destierra y se acabó!

Pues eso es exactamente lo que los economistas parecen hacer.

¡No lo hacen! Tienen actitud científica cero, se insiste en los mismos errores. Lo que ocurrió desde octubre de 2008 es, a mi juicio, una de las peores monstruosidades de la historia. Con todas las especulaciones, la basura que vendían los bancos, absolutamente repugnante… de repente se ven en una situación crítica y hay que hacer todo lo imaginable e inimaginable para salvar a los delincuentes. O sea, no se salva a las víctimas, las víctimas no tienen ninguna importancia, lo que importa es salvar a los delincuentes, a los que provocaron la crisis. Y en cuestión de un par de meses logran juntar a nivel de todo el mundo, para salvar a esos delincuentes, del orden de diecisiete billones de dólares.

Sí que había dinero…

El informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), de poco antes de octubre de 2008, indicó que para superar el hambre en el mundo se necesitan del orden de 30.000 millones de dólares al año. Divide diecisiete billones por treinta mil millones: obtienes seiscientos años de un mundo sin hambre. ¿Dónde estaba esa plata? Yo mismo, que trabajé en las Naciones Unidas años atrás, hasta hace poco estaba convencido de que era verdad que no alcanzaban los recursos para resolver el hambre. ¡Pero sí hay mil veces más recursos para salvar a los delincuentes! Eso, para mí, es tal vez el acto inmoral más grande que se ha cometido en la historia de la humanidad.

Cómo explica que se recete austeridad a Europa y luego el economista jefe del FMI reconozca el “error” a la hora de valorar el impacto de las medidas. ¿No sabían lo que iba a ocurrir?

No hay que ser economista, ¡es cuestión de sentido común! Si tú no tienes nada, perdiste la casa, perdiste tus ahorros, y yo te digo: ‘¡Pero sé más austero!’, se llega a lo que llegaron ustedes aquí en España; nunca había ocurrido, que en España llegara un momento en que muera más gente por suicidios que por accidentes de tráfico. Y yo pregunto, ¿esos suicidios eran realmente suicidios? ¿O eran asesinatos de un sistema económico perverso? ¿Qué manera tienes de ser más austero cuando no tienes nada? ¡Pegarte un tiro! ¡Esa es la máxima austeridad! Eres un patriota, porque ayudas a la economía al eliminarte. Esa es la situación. Para mí, desde un punto de vista científico, ético, moral, desde todo punto de vista, todo lo que ha ocurrido es una asquerosidad inconmensurable, y que va además contra el más elemental sentido común. ¿Qué lógica tiene hacer sufrir a una población hasta los extremos más indecibles para beneficiar a la economía? ¡Si la cosa es al revés! La economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía. ¡La economía no es Dios! Las consecuencias son que una economía como esta mata a más gente que todos los ejércitos del mundo juntos, pero no hay culpables. Todos esos muertos son muertos impunes.

¿Responde a una cuestión de ineptitud o de intereses?

Es perversidad. A menos que sean absolutos imbéciles, que supongo que no lo son. Pero les conviene más eso que lo otro. La gente no interesa, la gente es prescindible, y eso está dentro de la teoría económica neoclásica. ¿Sabes que en un libro de texto de economía neoclásica, la solidaridad es un acto irracional? ¡Si eso te lo enseñan! Lo de que la única racionalidad es maximizar tu utilidad, todo lo otro es irracional…

Así que el problema comienza en la educación económica… ¿No se forma correctamente a los economistas?

No. En la época en que yo estudié Economía estudiábamos todas las escuelas económicas. Dos cursos fundamentales del currículum eran Historia Económica e Historia del Pensamiento Económico; ninguna de esas está en ningún currículum hoy día. Los economistas no tienen ni idea de la historia económica del mundo ni de qué otros economistas pensaron qué cosas, porque este ya es un modelo definitivo para la eternidad, o sea que ¿para qué quieres saber lo que pensaban otros? Fíjate qué estupidez. Y eso en todas las universidades, se pueden contar con los dedos de la mano las que se han zafado de eso. En consecuencia ahí tienes una institución que en estos momentos tiene una inmensa responsabilidad, y es la Universidad.

¿Qué implica este tipo de educación?

Que son economistas absolutamente incultos, y además con teorías que impiden que entiendan el mundo real. Lo único que tienen es un modelo matemático, y ese modelo es la realidad. Y si resulta que ese modelo no funciona no es porque el modelo esté mal, sino que la realidad hace trampas, y la función de la realidad es adaptarse a tu modelo. Esa es la actitud. Mientras sigan produciéndose economistas así no hay manera de cambiar, porque son los economistas los que tienen acceso al poder: los políticos, los empresarios, consultan a los economistas. O sea, ¡le consultan al que menos entiende el mundo real! Es una comedia dramática. Completamente absurda.

¿Qué implicación tiene en ello la entrada de grandes empresas y bancos a las universidades?

Uno de los problemas que tiene la Universidad hoy en día es que dejó de ser lo que era y terminó vendida al mercado. La Universidad funciona de acuerdo a lo que le pide el mercado. Y el mercado son las empresas… Hay muchas empresas que hacen donaciones sabrosas a muchas universidades para que eduquen de la manera en que a ellos les conviene. Harvard educa a niños para Wall Street, esa es la función. Se llamará la mejor universidad del mundo, que yo tengo mis serias dudas, pero los educa para Wall Street. Está todo determinado para satisfacer las codicias de grupos de poder.

Ha afirmado usted en reiteradas ocasiones que los economistas no entienden lo que es la pobreza.

Una cosa es saber y la otra comprender. Saben todo lo que se puede saber sobre la pobreza, pero no la comprenden. Tienen todas las estadísticas, y sobre eso hacen planes para la superación de la pobreza. Pero no han estado en la pobreza, no han convivido en la pobreza, no han olido, ni han comido ni han dormido la pobreza. Y eso es tremendamente importante y fue gravitante en mi vida. Yo era un joven brillante profesor en Berckley, una de las mejores universidades del mundo. Tenía 27 años, orgulloso. Cuando me fui a trabajar con organismos internacionales a zonas de pobreza, recuerdo que estaba en la sierra peruana, en una comunidad indígena, un día muy feo, había llovido… Yo estaba parado en el barro y frente a mi, otro hombre pequeño, flaco, sin trabajo, cinco hijos, una mujer, una abuela… Y nos miramos, y en ese momento fue para mí como una puñalada, ¿qué le puedo decir a este hombre? Y me di cuenta de que no tenía lenguaje. No tenía nada coherente que poder decirle. En el momento en que miré a lo ojos a la pobreza, me quedé mudo.

De ahí acuña después el concepto de economía descalza

Me di cuenta de que todo lo que había estudiado no me servía para nada. Ahí cambié radicalmente como economista y surgieron mis principios de economía descalza, desarrollo a escala humana, etc. Una cosa es tener información y la otra es comprender. Y yo diría que, como problema general, nuestra época se caracteriza porque sabemos muchísimo pero comprendemos muy poco. Y la diferencia entre saber y comprender te la puedo ilustrar de mi manera favorita: puedes estudiar todo lo que se pueda estudiar, desde una visión teológica, antropológica, sociológica, biológica, química, bioquímica, neurológica… sobre un fenómeno humano que se llama amor. El resultado es que vas a saber todo lo que se puede saber sobre el amor, pero nunca vas a comprender el amor a menos que te enamores. Es decir, que sólo puedes comprender aquello de lo eres parte. Si no eres parte, sólo tienes información.

Información no nos falta hoy en día…

Piensa que nunca en la historia de la humanidad se ha juntado tanto conocimiento como en los últimos cien años, ¡y mira cómo estamos! Me pregunto para qué diablos sirvió todo ese conocimiento con un mundo destrozado, hecho pedazos, como en el que estamos viviendo ahora. No necesitamos saber más, lo que necesitamos es comenzar a comprender, y para comprender tienes que integrarte. Mientras no nos demos cuenta de que todo está integrado con todo, mientras sigamos con un mundo atomizado, con una visión cartesiana, no se resuelven los temas. La pobreza es eso. Tú eres parte de los pobres. Por eso yo siempre he dicho que uno no puede hacer nada por los pobres, uno sólo puede hacer con los pobres. Métete, ve qué potenciales hay en una comunidad pobre, y sobre esos potenciales, construye. Pero desde tu oficina, con aire acondicionado y con todas las estadísticas, hacer el gran plan como lo hacen en el Banco Mundial no sirve para nada.

Desde 2008 hasta ahora. ¿Podemos encontrar algún ejemplo de medidas económicas bien aplicadas en algún país?

El ejemplo más notable y más espléndido es el de Islandia. Es el único país que no socializó el disparate. Islandia tenía cuatro bancos, que eran bancos nacionales. Privatizó los bancos, que se metieron inmediatamente en el baile de todos los otros bancos. A la vuelta de seis meses ya tenían deudas que eran como cinco veces el PIB de Islandia. Llegó el momento del colapso, y la reacción de toda la ciudadanía de Islandia fue ‘nosotros no pagamos un centavo, si quebraron, que quiebren, y además que se vayan a la cárcel’. Quebraron los cuatro bancos, juzgaron a los tipos, fueron a la cárcel y están presos. El único país que lo hizo. Ahora, llama la atención de que se sepa tan poco eso, que no se haya divulgado, y la razón es obvia, imagínate que hubiese provocado contagio, y que ustedes hubiesen hecho lo mismo. ¿Te das cuenta qué terrible para los pobres banqueros? Eso me recuerda a una propuesta muy simpática que hizo mi amigo Galeano, por qué no creamos el movimiento ‘sea generoso y ayude a una banquerito’. Islandia hizo lo que había que hacer, y mira cómo está Islandia ahora, espléndida.

¿Por qué no se hizo en otros lados?

Si los otros lo hubieran hecho se habría resuelto el problema. Pero surgen conceptos como ‘es que es demasiado grande para que caiga’, ‘es demasiado poderoso para ir a la cárcel’, todo ese tipo de conceptos, ‘too big to fail’, ¡demasiado grande para fracasar! Todos esos conceptos estúpidos. Si tú quieres ser delincuente impune tienes que ser lo más grande posible. Pero anda a robar una gallina porque tienes hambre, que vas a pasar cinco años preso. Eso sí que es inaceptable, es un peligro para la sociedad. Estos monstruos ahí están, más gordos que antes. En medio de la crisis, la plata para salvarlos se la repartieron con bonos multimillonarios para que se fueran a casa. El que menos se llevó 20 millones de dólares en el bolsillo, por el buen trabajo realizado. ¿Y los que perdieron la casa porque no pudieron pagar la hipoteca? ¿Los que perdieron el trabajo, el ahorro? Bien, gracias, ahí están.

Ha mencionado antes el concepto de desarrollo a escala humana, ¿en qué consiste?

Es un desarrollo que está orientado hacia la satisfacción de las necesidades humanas fundamentales. Y no está basado meramente en el crecimiento, porque el crecimiento y el desarrollo son dos cosas completamente distintas. Y el desarrollo no necesita necesariamente de crecimiento. El crecimiento es una agregación de magnitudes cuantitativas, y el desarrollo, de elementos cualitativos, creativos. El desarrollo no tiene límites y el crecimiento sí: no hay nada que pueda crecer para siempre. Y como decía Kenneth Boulding, ‘el que piensa que en un mundo finito el crecimiento perpetuo es posible, o está loco o es economista’. Lo que yo propongo hoy día para una nueva economía, coherente con los problemas que tenemos, es una economía que se basa en cinco postulados y un principio valórico irrenunciable:
- La economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía.
- El desarrollo tiene que ver con personas y no con objetos.
- El crecimiento no es lo mismo que el desarrollo y el desarrollo no implica necesariamente crecimiento.
- Ninguna actividad económica es posible al margen de los servicios que prestan los ecosistemas.
- La economía es un subsistema de un sistema mayor y finito que es la biosfera, en consecuencia el crecimiento permanente es imposible.
Y el principio valórico en que debe sustentarse es que ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede estar por encima de la reverencia por la vida. Recorre esa lista uno por uno y verás que lo que tenemos hoy es exactamente lo contrario.

¿Y llegaremos, como humanidad, a darnos cuenta a tiempo de esto?

No sé, porque no tengo una bola de cristal, pero el ser humano es siempre lo suficientemente estúpido para no reaccionar mientras no se haya llevado un golpe. De manera que creo que queda mucho sufrimiento por delante todavía. Y en muchos aspectos ya hemos cruzado el punto de no retorno. El mundo ya nunca volverá a ser lo que fue.

Si tuviese la oportunidad de tomar las riendas de la economía mundial, ¿por dónde comenzaría a corregir errores?

Ya te dije antes, primero educar a economistas que entiendan el mundo. Eso para mí es el paso número uno. Y en seguida, reforzar al máximo el mirar hacia adentro, fortalecer las economías locales y regionales, fortalecer lo pequeño y lo mediano, y olvidarse de la pura globalización. Porque esta globalización ha terminado siendo tremendamente destructiva, con impactos espantosos en el planeta, llena de absurdos y de disparates que son imposibles de comprender. Donde vivo yo, en el extremo sur de Chile, que es una zona agrícola maravillosa, el otro día, cuando fui a comprar la verdura, estaba sacando unos ajos, y resulta que ahora los ajos que se venden en Valdivia ¡son ajos que vienen de China! Cuando nosotros producimos ajos maravillosos.

Efectos de la globalización…

¡30.000 kilómetros de viaje de ajos a un lugar donde se produce ajo! ¿Puedes entender una estupidez como esa? Y el argumento del economista es que es más barato. Claro, ahí está la trampita genial de los economistas, que inventaron esa cosa que se llama externalidades, que los impactos que provoca es una externalidad que no tiene nada que ver conmigo. El impacto que significa ese traslado en términos ambientales, de emisión de gases, etc. eso no entra en el precio. El hecho de que vas a destruir el producto local tampoco entra en el precio. Que ese ajo viene subsidiado por el gobierno chino, eso tampoco se considera en el precio. Simplemente se cuenta que este vale 3 y este otro 3,50. Los economistas están llenos de esos trucos, y lo de las externalidades es uno de los más escandalosos, porque es no hacerte responsable de los efectos que tú estás provocando. Eso es inaceptable. Anticientífico por definición.

Tiene que ver con no tener en cuenta escenarios que vayan más allá de lo inmediato…

Claro que sí. Yo siempre me pregunto, toda esta gente que está destruyendo el medio ambiente de forma escandalosa, ¿ninguno de estos tíos se ha puesto a pensar que va a tener nietos, biznietos, y en el mundo que les van a dejar? ¡Creo que no se les pasa ni siquiera por la mente! El negocio está en la plata que voy a ganar de aquí al próximo año con esta especulación. Eso es lo que interesa, el resto no tiene ninguna importancia. ¡Por eso es muy perverso!

Manfred Max-Neef
Entrevista publicada recientemente por la revista La Marea.

Sempre la vida!

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El aborto es una cuestión compleja, que suscita polémica y que tiene decisivas derivadas antropológicas, culturales, económicas y sociales, jurídicas y morales. Es un tema que presenta una amplia casuística de situaciones.
Los mismos firmantes de este documento tenemos sensibilidades diferentes ante el aborto: algunos de nosotros consideramos que, dentro de determinados límites, el aborto podría entenderse; otros lo rechazamos razonadamente.
El aborto compromete aspectos centrales de las garantías jurídicas de nuestra sociedad actual, además de lo que comporta como drama personal y como fracaso social. Acostumbra a representar un sufrimiento físico y psíquico para la mujer que decide abortar, y constituye un fracaso social por no haber sabido evitar las causas que son el origen. Esta situación merece una profunda reflexión en tres direcciones para encontrar respuestas a los diversos interrogantes planteados.
Primera pregunta. ¿Por qué una parte no despreciable de la conciencia moderna occidental entiende que el aborto es resultado del derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo? ¿Por qué no tiene la misma consideración el ser concebido?
Forma parte de esta conciencia moderna considerar que tiene que prevalecer el derecho de la madre por encima de los derechos del nuevo ser.
Segunda pregunta. ¿Por qué hay tan poca preocupación social ante la importante cantidad de abortos? Las cifras en Catalunya son elocuentes: un aborto por cada tres nacimientos en el 2012.
Tercera pregunta. ¿Por qué esta práctica socialmente poco aceptada durante siglos ha pasado a tener una consideración positiva hasta convertirse en un derecho autónomo de la mujer con una valoración moral positiva?
Cuando intentamos encontrar respuestas a estas preguntas no podemos despreciar algunos de los argumentos propuestos para situar el aborto con relación a la defensa de los derechos de las mujeres. Se afirma que el aborto, en algunas ocasiones, permite a la mujer liberarse de cargas no deseadas, conservar el puesto de trabajo, progresar en la escalera laboral o acercar la situación de la mujer a la del hombre, que tan desconsideradamente, según nuestra opinión, se ha mantenido ajeno a estas preocupaciones.
La modernidad ha aportado, entre sus ideales, una valoración positiva de la autonomía crítica y responsable del individuo que puede justificar la defensa de los derechos individuales, entre los cuales se encuentra el derecho a decidir sobre el propio cuerpo.
Pero ninguno de estos aspectos, algunos de los cuales evidencian problemas latentes en nuestra sociedad, puede esconder la dura interpelación a las conciencias que hace la insoportable cifra de abortos que hay en Catalunya.
En este contexto, es bueno retener qué dice nuestra jurisprudencia al respecto. Por una parte reconoce que, cuando un derecho entra en colisión con otro derecho, se producen "graves conflictos de características singulares", como es el caso del derecho a la vida y a la dignidad de la persona humana, en este caso de la mujer, y textualmente dice que "no pueden contemplarse únicamente desde la perspectiva de los derechos de la mujer o desde la protección de la vida del nasciturus. Ni esta puede prevalecer incondicionalmente frente a aquellos ni los de la mujer pueden tener primacía absoluta sobre la vida del nasciturus", así que no puede afirmarse "en ninguno su carácter absoluto".
Antes, sin embargo, se afirma:
"a) Que la vida humana es un devenir, un proceso que empieza con la gestación, en el curso de la cual una realidad biológica va tomando corpórea y sensitivamente configuración humana, y que finaliza con la muerte; (...)
b) Que la gestación ha generado un tertium existencialmente diferente de la madre, a pesar de que está albergado en el seno de esta" (...)
"De las consideraciones anteriores se deduce que si la Constitución protege la vida con la relevancia a que antes se ha hecho mención, no puede desprotegerla en aquella etapa de su proceso, que no únicamente es condición para la vida independiente del claustro materno, sino que es también un momento del desarrollo de la vida misma; por lo que tiene que concluirse que la vida del nasciturus, en tanto esta encarna un valor fundamental -la vida humana-, garantizado en el artículo 15 de la Constitución, constituye un bien jurídico que encuentra protección en el mencionado precepto constitucional".
Es a escala europea cuando se afirma que el embrión humano, en razón de que no es una "cosa", resulta imposible de patentar, toda vez que es un bien jurídico portador de dignidad que exige protección jurídica (SS.TC y TJUE 53/1985 y 18.10.2011).
Todas estas consideraciones nos llevan a hacernos otra pregunta: ¿en qué términos el aborto puede tener justificación? Hay una coincidencia de valoraciones bastante extendida de aceptar el aborto cuando hay riesgo de muerte o enfermedad grave para la madre, o si es el resultado de una violación y, con más dudas, cuando el embrión tiene malformaciones o defectos tan grandes que sólo permitirán al futuro ser una vida puramente vegetativa.
El aborto se ha convertido en una cuestión que ha entrado con fuerza en la agenda política y mediática favorecida por una comprensión cultural que hay que cuestionar por estas razones:
En primer lugar, plantea un problema decisivo sobre el concepto que tenemos de la vida humana.
La segunda razón es que en el aborto no hay conciencia clara de llevarse la vida de alguien, porque se considera que el nasciturus es sólo un conglomerado de células. No hay conciencia de que el nasciturus tiene una dignidad inherente por el hecho de pertenecer a la especie humana, cosa que lo hace sujeto de derechos.
Esto favorece que desde algunos planteamientos abortistas extremos se considere la maternidad como una carga insoportable y el aborto como una solución.
La consecuencia de todo eso es una cultura cada vez más alejada de los valores de la maternidad y paternidad creadora; eso es, de los valores de la donación y de la confianza en el futuro.
Finalmente, hay otro factor que puede resultar decisivo, y que hay que subrayar; es la muy poca ayuda a la unidad familiar por parte de las diversas instituciones. Si todo es incierto y oscuro, traer un hijo al mundo es percibido cada vez más como una temeridad y carga insoportable.
Entendemos que los poderes públicos tendrían que velar para preservar la vida del concebido en todo lo racionalmente posible. Los legisladores tienen que abordar esta problemática con amplitud de miras, ya que no sólo hay que adoptar medidas respecto de la regulación del aborto, sino que también hay que acordar políticas de fomento y protección real de la mujer embarazada y de la familia, así como sobre la educación sexual integrada en el conjunto de las dimensiones humanas.
Hace falta poner fin a la discriminación laboral, tal como indica la OIT, contra la mujer embarazada, y seguir el camino inverso, asignando cuotas obligatorias a las administraciones públicas, e incentivando su contratación en el ámbito privado.
Hay que aplicar con más decisión las políticas tendentes a favorecer la conciliación de la vida laboral y familiar.
Los cristianos debemos tener una actitud misericordiosamente prudente hacia las mujeres que, pese a nuestras consideraciones, hayan decidido libremente abortar. Somos conscientes de que se trata, en muchas ocasiones, de una decisión que rompe el corazón. Por eso, por encima de cualquier valoración sobre el hecho, hay que acoger en el amor y prestar la atención necesaria a quien haya practicado una interrupción voluntaria del embarazo.
En definitiva, los cristianos estamos llamados a fomentar una cultura de la esperanza y de la responsabilidad en relación a la vida y la maternidad que se extienda a todos los ámbitos, invite a la prudencia en la acción y a responsabilidad en el sexo y fomente la solidaridad y el coraje.

Josep Maria Carbonell, Josep Maria Cullell, Eugeni Gay Montalvo, David Jou, Jordi Lòpez Camps, Josep Miró i Ardèvol y Francesc Torralba.
                                                                                                             La Vanguardia

divendres, 18 de juliol del 2014

El senyor diners

Els diners com a déu

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J. I. González Faus. [La Vanguardia] 

U. Fa gairebé cent anys, Walter Benjamin va redactar una nota titulada “Capitalisme com a religió”: el capitalisme exerceix religiosament perquè es presenta com a “experiència de la totalitat”. Però és una religió només de culte: sense dogmes ni moral. Aquest culte es duu a terme mitjançant el consum, empalmant amb la tesi marxiana de la mercaderia convertida en fetitxe mentre el treballador és convertit en mercaderia. És a més una religió de culte continu en la qual tots els dies són “de precepte”. I de culte culpabilitzador (en alemany Schuld significa alhora deute i culpa: per això, segons Benjamin, viure amb un deute equival a viure amb una culpa. Curiosament en l’arameu de Jesús succeïa una cosa semblant: la paraula schabq significa alhora el perdó dels pecats i la remissió dels deutes).
Dos. Tota religió té un déu. Cap al 1936, Keynes, en la seva Teoria general de l’ocupació, l’interès i els diners, va parlar dels diners com a déu: totes les funcions que antany exercia Déu les exerceixen avui els diners. Keynes subratlla que no parla simplement de la riquesa sinó dels diners trinco-trinco (la liquiditat), que permeten la disponibilitat immediata i l’especulació. Aquest diner: a) dóna seguretat i garanteix el futur: se’n valen aquelles paraules del salmista: “T’estimo, Senyor, tu ets la meva roca, la meva fortalesa”. b) Dóna seguretat perquè és totpoderós i omnipresent: no hi ha res que no pugui aconseguir-se sense ell. Finalment c) el diner és fecund: en el capitalisme financer els diners ja no s’utilitzen com a mitjà per crear riquesa sinó que ells mateixos produeixen més diners: “Especular resulta llavors més lucratiu que invertir” (per això els bancs ja no donen crèdits). A tot això hi podríem afegir d) que avui que els diners també són invisibles, com Déu, malgrat el seu poder i la seva omnipresència. Resumint: si els diners són l’últim punt de referència, bé se’n pot parlar com “l’ésser necessari” (clàssic terme metafísic per designar Déu).
Tres. Tot això posa en relleu la no-neutralitat dels diners que ja no són un simple instrument pràctic d’intercanvi, com pretenen els teòrics neoliberals. Planteja a més una pregunta molt seriosa sobre la legitimitat del préstec a interès, la història del qual té tres etapes: a) Tant en la Bíblia com en el món grecollatí era considerat immoral: per Aristòtil la usura era el més baix dels vicis, comparant-la al proxenetisme que aprofita la necessitat de l’altre per a l’enriquiment propi. Si demano un quilo de patates no és lícit que m’obliguin a tornar-ne quilo i mig. Per què hauria de ser lícit si demano diners en comptes de patates?
b) En les albors del capitalisme, els diners es converteixen en una ocasió per crear riquesa: si et deixo uns diners evito comprar-me amb ells un camp que podria conrear, o muntar una petita indústria. El préstec em priva d’un benefici i sembla legítim que, en tornar-lo, se’m doni alguna compensació per aquest guany perdut.
c) Amb l’economia especulativa financera, la cosa torna a canviar: els diners ja no són una oportunitat perquè jo creï riquesa, sinó que ells mateixos són fecunds: amb menys riscos i amb percentatges de guany més alts. Això serà una gran mentida, però funciona fins que esclati la crisi. Doncs bé: així com als començaments del primer capitalisme no es va veure que el préstec a interès canviava de significat i van continuar prohibint, així ara tampoc no es veu que, en el capitalisme financer, l’interès torna a canviar de significat, i s’ho continua permetent. Segons la tesi de Benjamin del capitalisme com a religió de culpa, ara l’interès ve a ser respecte del préstec el que és la penitència respecte de la culpa. Deixem aquest problema per al futur i tornem a Keynes. Del susdit dedueix ell que el nostre sistema té dos grans defectes: és incapaç de crear ocupació i reparteix injustament la riquesa i els ingressos. Dos defectes o dues desautoritzacions totals?
Quatre. Tot el susdit ningú no ho va percebre amb tanta claredat com Luter, quan ja s’anava despertant el capitalisme. Creure en Déu és confiar-hi, però nosaltres hem substituït la confiança pel culte: confiem el nostre futur als diners, i a Déu li fem processons i temples que “no arriben fins al cel”. Per això, en el seu Gran Catecisme, Luter tracta dels diners en comentar no el setè manament sinó el primer: perquè els diners són “l’ídol més comú a la terra”. Segons Luter, la comunitat cristiana hauria de ser un àmbit on no regeixen les lleis de l’economia monetària. Els cristians haurien de manifestar el déu veritable amb la seva conducta en qüestions econòmiques. Per això afegeix: “Sempre he dit que els cristians som gent rara a la terra”. Però aquesta raresa permet comprendre que la frase de Jesús “no podeu servir a Déu i als diners” té una traducció laica ben clara: no podeu servir a l’home i als diners.