dimecres, 26 de juny del 2013
dilluns, 24 de juny del 2013
Iniciativa

Carta al Sr. Obispo de la diócesis de Cádiz y Ceuta D: Rafael Zornoza Boy
Grupo cristiano de
reflexión-acción de la diócesis de Cádiz .jun., 22, 2013
Hace cerca de tres meses
le enviamos esta carta al Sr. Obispo de Cádiz y Ceuta. No hemos tenido
respuesta oficial a nuestro escrito. Hoy difundimos este escrito para general
conocimiento y pedimos las firmas de todos aquellos que compartan su
contenido.Grupo cristiano de reflexión-acción de la diócesis de Cádiz
AL SR. OBISPO DE LA DIÓCESIS DE CÁDIZ Y CEUTA
D. RAFAEL ZORNOZA BOY
Sr. Obispo:
Un grupo de creyentes de
la Diócesis de Cádiz y Ceuta llevamos reflexionando durante todo este curso
2012-2013 sobre la crisis que empezó en el año 2007 y dura ya muchos años y sus
consecuencias nefastas, que está dejando en la exclusión social a tantísimas
familias y personas.
La pérdida del trabajo ha
traído como consecuencia la pérdida también de la vivienda, del fin de todos
los recursos económicos y la caída, por tanto, en la exclusión social. Nos ha
impresionado de modo muy especial el número de personas que se ven obligadas a
pedir limosnas en las calles, recurrir a los comedores sociales para poder
comer y buscar un espacio para poder dormir cada noche, ya sea un cajero
automático de una entidad bancaria, un banco de alguna plaza o calle o algún
local vacío o nave industrial en desuso.
Según un estudio
elaborado por Caritas y algunos ayuntamientos de la provincia, realizado en
Enero de 2010 y publicado por “Diario de Cádiz”, existían 83 personas durmiendo
sin vivienda: 60 de ellas en plena calle y 23 en albergues). Pero, según las
últimas informaciones que aportan las asociaciones que trabajan habitualmente
con las personas sin hogar, son ya aproximadamente unas 130. Es decir ha
aumentado en cerca de un 60% en sólo tres años.
Hemos estado
reflexionando durante varias reuniones tenidas a lo largo de todo el curso
sobre lo que nos dice Jesús en el Evangelio y en los Hechos de los apóstoles y
cartas de S. Pablo, de la actitud que debemos tener ante las personas
marginadas, excluidas, enfermas o abandonadas.
Hemos estudiado la
Doctrina Social de la Iglesia: la doctrina de los Santos Padres, del Concilio
Vaticano II y de encíclicas como “Caritas in Veritate”.
Hemos visto cómo en
algunas diócesis: Cartagena, Bizkaia, Navarra, grupos numerosos de sacerdotes y
laicos cristianos han tomado iniciativas en esta misma línea que la nuestra,
para pedir a sus pastores soluciones urgentes ante estos problemas de falta de
viviendas y de desahucios de tantísimas familias angustiadas.
También nosotros,
miembros de movimientos de Iglesia como HOAC, Justicia y Paz, Comunidades
Cristianas Populares, Comunidades Laicas Marianistas (CLM) , Equipos
Parroquiales de Pastoral Obrera (EPPO) de la Iglesia San Lorenzo-Pastora y
otros muchos a título individual y colectivo, como el Comité Óscar Romero de
Cádiz, nos queremos dirigir a Ud. para plantearle el resultado de nuestras
reflexiones:
1.-. Entendemos que sería
necesario que la Iglesia –y Ud. Como obispo de Cádiz y Ceuta- denunciara las
causas que están provocando toda esta situación de exclusión social en tantas
personas.
Como Ud. bien sabe, las
personas deben ser lo primero, no los bancos. No se puede consentir que un país
y un gobierno, atendiendo a las recomendaciones de los organismos económicos
mundiales y europeos priorice la ayuda a los bancos con miles y miles de
millones, mientras las personas están tiradas en las calles en peligro de morir,
como ya ha ocurrido en Cádiz en algunos casos, alguno de ellos muy reciente.
2.- La Iglesia debería
también exigir a las autoridades locales, provinciales o estatales la apertura
inmediata de los numerosos locales vacíos que existen en Cádiz sin uso alguno,
cerrado durante años. Y que se busquen medios para que las distintas
asociaciones que trabajan con las personas sin hogar puedan atenderlas en su
totalidad y necesidades, tanto de día como de noche, de modo que no tengan que
dormir en la calle. Creemos que la falta de algún o algunos locales (uno en
Cádiz extramuros y otro en Cádiz interior) no debería ser mucho problema.
Al mismo tiempo, la
Conferencia Episcopal debe pedir, a nivel nacional, que se cambie la ley
hipotecaria del año 1909 y se apoye la ILP que ha recogido más de 1.400.000
firmas exigiendo la dación en pago para la cancelación de la deuda y convertir
la vivienda entregada en una vivienda en alquiler social, cuyo pago no exceda
del 30% de los ingresos de quien la ocupa.
3.- Además de la excelente
labor que Caritas está haciendo en la diócesis y en las parroquias en favor de
los empobrecidos, en este nuevo tiempo eclesial que nos trae el nuevo Papa, nos
gustaría que Ud, adoptara gestos concretos en apoyo de quienes más lo
necesitan: aquellos que están tirados en la calle, sin techo ni hogar. Pensamos
que la Iglesia, que dispone de varios o muchos locales vacíos y sin uso, puede
y debe aportar alguno de ellos para estos casos y también para familias que
puedan ser desahuciadas en los próximos meses, dada la evolución alarmante que
está teniendo este problema que aumenta cada vez más entre los ciudadanos.
4.- Concretamente, le
pedimos, Sr. Obispo, que estudie Ud. la posibilidad de ceder parte del
Seminario Diocesano para este fin, como ha hecho recientemente el obispo de
Lleida, aunque se vea la forma de que otras entidades públicas o particulares
puedan colaborar en la financiación de las obras necesarias.
5.- Por último, decirle
que nos sentimos reconfortados con los gestos de humildad del nuevo papa
Francisco quien ha dicho que debemos acoger con afecto y ternura a toda la
humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños y
también dijo: “¡Oh, cómo me gustaría una Iglesia pobre, y para los pobres!”.
6. En este nuevo tiempo
eclesial que nos trae el nuevo Papa nos gustaría que Ud. aquí en la diócesis
adoptara gestos concretos en apoyo de quienes más lo necesitan: aquellos que
están tirados en la calle, sin techo ni hogar.
7.- Estos gestos que le
pedimos para la ciudad de Cádiz, entendemos que se pueden extender
perfectamente a las demás localidades de la diócesis donde existan estos graves
problemas de exclusión social, para buscar también soluciones a quienes más lo
necesitan. Tenemos esperanza de que Ud. reciba estas nuestras reflexiones y
propuestas sabiendo que lo hacemos movidos por nuestro afán de que la Iglesia
diocesana dé respuesta, desde el compartir que pregona el Evangelio, a los más
necesitados. Nosotros estamos dispuestos a colaborar en la medida de nuestras posibilidades
en la puesta en marcha de estos proyectos.
Con todo respeto le
saludan los abajo firmantes:
Siguen las firmas de
representantes de:
HOAC
COMISIÓN JUSTICIA Y PAZ
COMUNIDADES LAICAS MARIANISTAS
EQUIPOS PARROQUIALES DE PASTORAL
OBRERA DE LA IGLESIA DE SAN LORENZO-PASTORA
COMITÉ ÓSCAR ROMERO
diumenge, 23 de juny del 2013
Esclavatge
En el estado español vuelve a haber esclavitud
Carlos Martínez – ATTAC Andalucía
No es tan solo por las sucesivas reformas laborales –que por cierto
han sido varias y con gobiernos de los dos colores del turnismo-, ni
siquiera tan solo por los más de 6.500.000 paradas y parados. Es por que
las mentes y los espíritus de muchas personas, dirigentes,
sindicalistas, políticos y activistas están resignados. No digamos
población abrumada por un futuro incierto y un presente peor, sin
prestación alguna, sin poder pagar luz o el agua o sin poder seguir
dando estudios a sus hijos.
Es que demasiados millones de personas con inteligencia, ansias por
seguir viviendo y pensamientos, emociones y deseos, ya no saben qué
hacer contemplando con resignación como los poderosos se salen con la
suya. Los brotes verdes de los que habla el Gobierno genocida que
sufrimos, son las rebajas salariales, la carencia de derechos sociales y
las grandes rebajas en subsidios, pensiones, becas y prestaciones,
todas ellas conseguidas con luchas y sacrificios y además pagadas por
nuestros bolsillos, pues en el estado español, de forma proporcional,
cuanto más rico eres, menos impuestos pagas. Claro, todos estos recortes
y descuentos animan a los poderes financieros y a la oligarquía
rentista que nos domina, así como a inversores extranjeros, deseosos de
invertir en nuevos reinos autoritarios y sin obligaciones.
Tal es la desesperación que las personas ya ni se preguntan antes de
aceptar un empleo precario y por días, cuánto van a cobrar o en calidad
de que les van a asegurar. Es la ocasión de los desaprensivos. Es el
poder dictatorial de ricos, banqueros y empresarios sin escrúpulos, que
por cierto y ya está bien de cuentos, es una especie demasiado abundante
en el estado español. El “eso es lo que hay y si no ahí tienes la
puerta” es un comentario empresarial, tan español como la tortilla de
patata y que yo llevo toda mi vida escuchando.
Cierto es que hay excepciones, en empresas sociales o cooperativas
medianas, también en empresas que tuvieron fuertes luchas sindicales o
por parte de algunos empresarios medianos y pequeños. Pero honradamente,
no es lo que abunda ya. Pero siguiendo, hace unos años los derechos
existieron porque estuvieron legalmente mucho más protegidos, fruto de
luchas generalizadas en los años sesenta, setenta y ochenta del siglo
pasado. Después, nada, derrotas, cesiones, traiciones y pelotazos. El
reino bananero de la corrupción y el ladrillo y el empleo creado a base
de destruir territorio, cementar playas y aplanar montes.
Deslocalizaciones, venta de nuestra industria para conseguir entrar en
la Comunidad Europea y nuestra dignidad y soberanía a cambio de
kilómetros de autovía.
Lo avisamos. El objetivo era acabar con las conquistas sociales y el
poco estado social en este reino de opereta, nueva corte borbónica de
los milagros. Como el euro no se puede devaluar por voluntad
gubernamental española, pues nos devalúan a todos y todas. La
devaluación que está habiendo, pues la está habiendo, es rebajar
salarios y pensiones, cerrar centros de salud, gastar mucho menos en
educación pública, no investigar y cerrar kilómetros de ferrocarril. Es
privatizar lo que queda y así que una burguesía rentista, inútil, burra y
autoritaria, siga haciendo negocio como siempre a costa del estado, de
lo público.
En este reino de opereta lo más más subvencionado que hay son los
bancos, las grandes empresas, las grandes fortunas y la Iglesia
Católica, a ver si se entera de una vez tanto tonto útil a los
poderosos, desviando la atención o cargando contra otras instituciones.
Ante tanta miseria moral, tan excesivamente generalizada, no cabe
hacerse ilusiones, sino luchar, organizarse y agrupar a todas las
personas con dignidad, vergüenza y valores.
Ha habido respuestas, sí. Pero al poder neo-franquista que nos
domina, a las cúpulas bipartidistas vendidas y a las grandes y medias
patronales, no les asusta, ni preocupa seriamente.
Nada que no se pueda seguir arrancando en un pacto. Nada que no se
consiga negociando miseria y cómo se reparte. Nada que no logre una
sentencia judicial. Nada que no despejen las Unidades antidisturbios.
Nada que no se logre haciendo perderse a los “dirigentes” políticos en
pasillos, comisiones, despachos y hemiciclos. Se ha cambiado la rueda de
prensa por la movilización y el mitin de agitación. Se ha renunciado a
la calle y el pasquín por los “twits” y el “fais” creyendo inútiles de
nosotros que la brecha digital de millones de personas humildes,
sencillas y pobres, no existe. Así nos va.
Lo de la sociedad del conocimiento es la sociedad del control, el
espionaje electrónico y el reino del video juego, el porno y descargarse
música, acabando de paso con la cultura.
Ya lo sabemos. Ya lo hemos estudiado. Ya tenemos miles de grupos de
trabajo y comités científicos. Ahora lo que necesitamos es salir, mover,
pegar carteles, hacer actos de agitación, ir al encuentro de los
desesperados y sin futuro. Organizar la solidaridad y olvidarnos de la
discusión estéril.
Sí hay soluciones, pero no están en el sistema.
¿Cómo salimos de esta?
Ante lo difícil de la tarea, hemos de unirnos y hemos de recobrar la
esperanza. Pero ¿cómo? Pues si los aparatos ya sean políticos,
sindicales, sociales y alternativos, incluido los aparatos del anti
aparato y el sectarismo nos dejan: estando todas y todos juntos.
Buscando la convergencia y pasando del infierno al purgatorio y desde
ahí construir el cielo. Es decir con acuerdos amplios y posibles,
asumibles y sobre todo que al pueblo soberano le parezcan alcanzables o
no nos creerán. Por mal que nos sepa, pues el personal anda muy
descreído.
Veamos la historia para proyectar el futuro. Podemos estar como en
los años veinte, con una monarquía podrida, una profunda crisis social,
económica y política, con un parlamento sin ideas dominado por las
fuerzas del Pacto del Pardo – que por cierto era bipartidista- y tan
solo unas minorías de izquierdas obreras y republicanas incrustadas en
la Carrera de San Jerónimo, pero sin capacidad de conseguir nada. Tras
la huelga general del 1917, reprimida duramente y encima alumbrando el
ejército, los burgueses rentistas y el rey Alfonso XIII una dictadura a
las órdenes de un generalote jerezano, muy pocos años después. Pero a
pesar de ello, a pesar de esos años de plomo, las fuerzas políticas,
culturales y sociales, son capaces de agruparse y conseguir un objetivo
político. Es decir se proponen una opción política y esta es unas
elecciones, sin renunciar a la movilización y la agitación social y
política. Elecciones municipales, que no son parlamentarias, no son para
determinar un gobierno de España, no, son municipales y sin embargo la
victoria de las candidaturas republicanas en las capitales de Provincia y
pueblos grandes, traen la democracia, es decir la República.
Hay visión, organización, pacto y saben aprovechar una oportunidad.
Ahora se nos presenta otra: Las elecciones europeas. Así pues hay que
construir un pacto desde abajo. Un programa desde abajo y obligar a los
aparatos de todo tipo y condición, -excepto los del turno bipartidista y
sus adheridos nacionalistas de derechas-, a conformar una candidatura
que demuestre y nos demuestre, que sí se puede.
Si no aprovechamos esta oportunidad y la perdemos, será culpa solo
nuestra. Necesitamos moral, necesitamos agrupar fuerzas. Necesitamos
darles el susto. Necesitamos ir todas y todos juntos a acabar con las
políticas neoliberales, tanto en el estado español, como ir a su
corazón, a Bruselas a clamar contra ellas y decir alto y claro que los
pueblos del estado español, no las aceptan, que son nuestra ruina y nos
hacen sufrir.
Estas elecciones europeas serán el paso que nos haga avanzar hacia la
república de las y los iguales. Si esto no se entiende y se prefiere la
dispersión o bien ser cabeza de ratón a cola de león, el bipartidismo
sumará, contará y seguirá a lo suyo. Por eso llamo a que todas y todos
le exijamos a los profesionales, otra política y otra forma de hacerla y
de entenderla. Como en 1930, podemos despertar una ilusión. Podemos
tener nuestro triunfo que sea el inicio. Pero advierto, aunque nos
juntemos, no será fácil y habrá que dejar de trabajar tan solo la red y
las ruedas de prensa. Y… Y a los sindicatos incluido los mayoritarios,
esto también va con ellos y mucho. No sirve mirar para otro lado y menos
seguir confiando en cadáveres.
Politólogo y activista social
dijous, 20 de juny del 2013
dimecres, 19 de juny del 2013
Tenir o no tenir

¿Nos gastamos más de lo que tenemos?
Artículo publicado por Vicenç Navarro en la revista digital SISTEMA, 14 de junio de 2013
Este artículo cuestiona el
argumento de que en España nos estamos gastando más de lo que tenemos,
aportando datos que demuestran su poca credibilidad.
Una de las frases que los establishments
políticos, financieros y mediáticos remarcan constantemente es que “nos
estamos gastando más de lo que tenemos”. De ahí que se nos diga por
parte de estos establishments que hay que ser más austeros, a fin de
ahorrar y devolver el dinero que habíamos pedido prestado y gastado.
Hasta aquí el dogma y la sabiduría convencional repetida día tras día en
los mayores medios de difusión, dogma que se promueve para justificar
los recortes de gasto público y, muy en particular, del gasto público
social.
Este dogma, sin embargo, carece de
credibilidad. Y los que lo están promoviendo son conscientes de ello. De
ahí que tengan un gran temor a que aparezcan y se escuchen voces
críticas en los medios de información de mayor difusión que muestren los
datos que cuestionan sus argumentos, demostrando su falsedad. Y puesto
que tienen una enorme influencia sobre tales medios de información,
evitan que esas voces críticas aparezcan en esos medios. En realidad, la
evidencia empírica existente permite muy fácilmente señalar no solo la
falsedad de esos argumentos, sino también la motivación existente detrás
de los recortes. Veamos los datos, comenzando por el argumento de que
no tenemos dinero para gastarnos, por ejemplo, en nuestro ya
subfinanciado Estado del Bienestar.
España, incluyendo Catalunya, no es
pobre. Todo lo contrario. España es ya casi tan rica como el promedio de
los países de la UE-15, que es el grupo de países más ricos de la UE.
Su PIB per cápita es ya el 94% del PIB per cápita promedio de la UE-15. Y
Catalunya es incluso más rica: su PIB per cápita es el 110% del
promedio de la UE-15. Y, sin embargo, tanto España como Catalunya se
gastan mucho menos en su Estado del Bienestar que el promedio de la
UE-15. El 74% en el caso de España, y el 72% en el caso de Catalunya. Es
decir, el gasto público social (que incluye el gasto en transferencias
públicas –como las pensiones- y en servicios públicos –como sanidad,
educación, servicios sociales, entre otros-) por habitante en España y
en Catalunya es sólo el 74% y el 72% del gasto público social por
habitante promedio de la UE-15. En realidad, si España se gastara en su
Estado del Bienestar lo que le corresponde por el nivel de riqueza que
tiene, España se gastaría 66.000 millones de euros más al año, y
Catalunya 19.600 millones. Este dinero existe en España y en Catalunya.
Lo que ocurre es que el Estado no lo recoge. En realidad, tanto España
como Catalunya tienen los ingresos al Estado (tanto central como
autonómico) más bajos de la UE-15. Y ello como consecuencia de que tanto
el Estado central como la Generalitat de Catalunya ingresan muy poco. Y
ahí está el problema. No es, pues, que nos gastemos más de lo que, como
país, tenemos, sino que ingresamos al Estado (central y Generalitat)
menos de lo que tenemos. Y de esto casi nada aparece en los medios de
mayor difusión. ¿Por qué?
La gran mala distribución de las rentas
La respuesta a esta pregunta que dan los
medios del establishment es que la gente no quiere ni oír hablar de
subir impuestos. Y de ahí el discreto silencio de los medios. Pero la
evidencia existente muestra otra realidad. De hecho, la mayoría de la
gente que trabaja y está en nómina ya paga impuestos a un nivel
semejante (algo menos, pero no mucho menos) al promedio de la UE-15. La
evidencia esta ahí para aquellos que quieran verla. Los trabajadores de
la manufactura, por ejemplo, pagan un porcentaje de su sueldo en
impuestos semejante a lo que paga en impuestos el trabajador de la
manufactura promedio de la UE-15. Los que no pagan impuestos no son la
gente normal y corriente, sino una minoría enormemente poderosa que
controla los medios, en los que goza de una enorme influencia, y que
deriva sus rentas de la propiedad del capital. Estamos hablando de las
grandes fortunas, de las grandes empresas y de la banca, y que en España
deja de pagar al Estado (central, Generalitat y otras CCAA) 44.000
millones de euros al año. Y la situación ha empeorado todavía más
durante la crisis. A pesar de que teóricamente los impuestos han subido
(de acuerdo con las medidas tomadas por el gobierno del PP para reducir
el déficit), los ingresos al Estado han bajado nada menos que seis
puntos del PIB, pasando del 36% al 30%. La respuesta tradicional es que
este descenso de ingresos al Estado se debe al descenso de la actividad
económica, lo cual es cierto, pero no es suficiente para explicar un
descenso tan marcado. El descenso de la actividad económica, aún cuando
ha sido muy notable, ha sido menor que la bajada de ingresos al Estado. Y
puesto que la mayoría de la gente que trabaja y está en nómina ha visto
aumentar sus impuestos, debe entonces preguntarse por qué no suben los
ingresos al Estado. Y la respuesta es, en parte, que hay menos gente
trabajando y pagando impuestos, pero otra razón es que la falta de
contribución al Estado de aquella minoría que deriva sus rentas del
capital ha continuado, e incluso se ha incrementado. Mientras se está
recortando más y más en el Estado del Bienestar, la gente rica y súper
rica está evitando, cada vez más, pagar impuestos.
Esta situación, muy clara y acentuada en
los países periféricos de la Eurozona (como España, Grecia, Portugal e
Irlanda), pero presente en todos los países, ha alcanzado un nivel
escandaloso. Según la propia Comisión Europea (su Comisaria de
Fiscalidad) cada año en la Unión Europea los Estados que la componen
pierden un billón (repito, un billón, con “b”) de euros debido a la
evasión y fraude fiscal, cantidad que sería más que suficiente para
evitar todos los recortes en dichos países. España contribuye a esta
cantidad con la friolera cantidad de 90.000 millones de euros, cantidad
que, de nuevo, evitaría tener que hacer recortes. Y toda la evidencia
acumulada es que la mayoría del fraude fiscal ocurre entre las grandes
empresas, la banca y las grandes fortunas. Y mientras tanto se subraya
en los medios que “nos gastamos más de lo que tenemos”, cuando la
evidencia es abrumadora de que el problema está en que el Estado (tanto
central como autonómico y local) no está recogiendo tanto como podría y
debería hacerlo. Y, ¿por qué no lo hace? La respuesta es la influencia
que tales sectores de la sociedad (los establishmnents financieros y de
las grandes empresas) tienen sobre el Estado, tanto en sus ramas
ejecutivas –el gobierno- como en la legislativa –las Cortes y los
Parlamentos Autonómicos-. Así de claro. Y de ahí el enorme desprestigio y
pérdida de legitimidad de las instituciones llamadas representativas.
No es de extrañar que el eslogan del 15-M “no nos representan” sea
compartido –según las últimas encuestas- por el 78% de la población
española.
La escasa capacidad redistributiva del Estado (tanto Central como Autonómico)
Una prueba más de la enorme influencia
que los establishments financieros y empresariales (de las grandes
empresas) así como las clases pudientes, tienen sobre el Estado (lo que
la ciudadanía suele llamar la clase política) aparece en el escasísimo
impacto redistributivo del Estado en España, uno de los menos
redistributivos de la UE-15- Así, las transferencias y servicios
públicos reducen la pobreza en España solo 4 puntos, pasando a ser del
24% de la población a un 20%, en comparación a 8 puntos, pasando del 24%
al 16% en el promedio de la UE-15 y 14 puntos, pasando del 27% al 13%,
en Suecia (donde históricamente las fuerzas progresistas han sido más
influyentes desde la II Guerra Mundial). Tal reducida capacidad
redistributiva del Estado aparece también en Grecia, Portugal e Irlanda,
países donde las fuerzas conservadoras han tenido históricamente gran
influencia sobre sus Estados. En realidad, en estos países las rentas
del capital han subido de una manera muy marcada a costa de las rentas
del trabajo, habiendo alcanzado en España una situación nueva este año,
en que las primeras ya son mayores que las segundas. Y de ello apenas se
habla en los medios de mayor difusión. En su lugar, se acusa al Estado
de gastarse más de lo que el país tiene. La evidencia, resumida n este
artículo, muestra claramente que el país tiene tales recursos. Lo que
ocurre es que aquellos que los tienen, con la ayuda de sus instrumentos
políticos gobernantes, no quiere contribuir con ello al Estado tal como
hace la mayoría de la población empleada en España.
dimarts, 18 de juny del 2013
Darrera reunió del curs de l'Equip de Pastoral Obrera de la Diòcesi de Terrassa (EPOT)

Avui dimarts 18 de juny de 2013 a les 21:30h a Badia del Vallès es farà la darrera reunió del curs
L'ordre del dia és el següent:
- Pregària
- Valoració del curs
- Reptes curs vinent
- Informacions diverses
- Precs i preguntes
Moltes gràcies!!!
Pepe Baena
dilluns, 17 de juny del 2013
dimecres, 12 de juny del 2013
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