Entidades de Iglesia consideran la regularización extraordinaria de personas migrantes una medida de responsabilidad política, ética y social.
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Entidades de Iglesia consideran la regularización extraordinaria de personas migrantes una medida de responsabilidad política, ética y social.
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Madrid, 28 de abril de 2026José Luis Méndez, director del Departamento de Pastoral de la SaludAntonio Javier Aranda, director del Departamento de Pastoral del Trabajo
Vivimos un tiempo de desgaste profundo. El cansancio se ha vuelto el paisaje cotidiano de nuestros barrios y transportes públicos; un agotamiento que no es fruto del esfuerzo sano, sino de una economía que exige demasiado y devuelve demasiado poco. Desde los departamentos de la Pastoral del Trabajo y la Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española, alzamos nuestra voz para denunciar que hemos normalizado la precariedad y que es urgente transitar hacia una ética del cuidado que ponga la vida en el centro.
La precariedad ya no es una excepción, sino un sistema que corroe la vida común. Según el reciente Informe PRESME 2025, el 47,5% de los trabajadores en nuestro país vive bajo algún tipo de precariedad. Esta inseguridad estructural impide planificar el futuro, rompe los vínculos familiares y debilita el tejido social. Como sociedad, no podemos permitir que el trabajo, que debería ser fuente de dignidad, se convierta en una herramienta de erosión humana.
Es un escándalo ético que el 90% de las mujeres jóvenes migrantes en trabajos manuales sufran precariedad severa. Ellas sostienen nuestros hogares, cuidan a nuestros mayores y limpian nuestras ciudades, a menudo sin derechos básicos ni protección. Una sociedad que descansa sobre el sacrificio invisible de las más vulnerables ha perdido su brújula moral. La verdadera justicia exige que quienes más cuidan sean, precisamente, las más protegidas.
La precariedad enferma y, en demasiadas ocasiones, mata:
Nadie puede decir que no lo sabía: La precariedad es un hecho público con datos indiscutibles.
El cuidado empieza hoy
Inspirados en el Evangelio y en una ética humana universal, decimos: ¡Basta de una economía que mata!, de ritmos que enferman y de muertes que pudieron evitarse.
Es tiempo de un país que cuide, donde el trabajo sostenga la vida en lugar de desgastarla. Hacemos un llamamiento a las instituciones, sindicatos, organizaciones empresariales y ciudadanos para despertar a esta urgencia. La dignidad humana no es negociable: Es tiempo de justicia, ¡es tiempo de un país que cuide!
Fuente: Comisión Episcopal para la Pastoral Social y la promoción humana
Benvolguts.
Videoconferencia " FAMILIA y PRECARIEDAD LABORAL "
📆 25 marzo de 2026, 19:30h
🔍Escanea el código QR o entra en el canal de YouTube de la Pastoral del Trabajo: https://www.youtube.com/@pastoraldeltrabajo
✍️ Papa Francisco: “A veces son dramáticas las angustias de las familias (…) cuando se prolonga el tiempo sin acceder a un empleo digno. «Las coerciones económicas excluyen el acceso de la familia a la educación, la vida cultural y la vida social activa. El actual sistema económico produce diversas formas de exclusión social. Las familias sufren, en particular, los problemas relativos al trabajo. Las posibilidades para los jóvenes son pocas y la oferta de trabajo es muy selectiva y precaria. Las jornadas de trabajo son largas y, a menudo, agravadas por largos tiempos de desplazamiento. Esto no ayuda a los miembros de la familia a encontrarse entre ellos y con los hijos, a fin de alimentar cotidianamente sus relaciones»” (Amoris laetitia, 44).