dimarts, 17 de desembre del 2013
diumenge, 15 de desembre del 2013
Les tanques que s'allunyen de l'Evangeli
En tiempo de Adviento, Día Internacional de los Derechos Humanos,
la Iglesia de la diócesis de Tánger, con la fuerza de la fe, la
esperanza y el amor de sus hijos, pide que esos derechos, que han sido
reconocidos como universales y que han de ser respetados con todos, «sin
distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión
política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición
económica, nacimiento o cualquier otra condición», sean respetados de
modo escrupuloso y discriminatoriamente positivo con quienes, por
hallarse en situación de mayor vulnerabilidad, necesitan mayor
protección.
Esta comunidad eclesial es testigo asombrado y apenado de que, en
las fronteras del sur de Europa, son vulnerados no pocos de los
artículos incluidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
Nadie puede considerar respetuoso con la dignidad de las personas y con
«su derecho a salir de cualquier país, incluido el propio», el que, en
veinte años, las fronteras se hayan cobrado la vida de más de 20.000
jóvenes.
Las medidas adoptadas hasta ahora por los Gobiernos de los países
europeos para el control de las fronteras del sur, han sido y son un
fracaso político y humano, pues dejan a los emigrantes en una situación
de abandono, y transforman en sarcasmo sus proclamados derechos «a la
vida, a la libertad y a la seguridad».
Desde la fe, con esperanza, y por la caridad que nos une a quienes
padecen las consecuencias inhumanas de esas medidas, como Iglesia:
Denunciamos el sistema Europeo de vigilancia de fronteras, Eurosur, cuyo objetivo principal
es «prevenir la inmigración irregular, el crimen transfronterizo y las
muertes en el mar», o, como han expresado otros: «mejorar la detección,
prevención y lucha contra la inmigración irregular y la delincuencia
organizada».
Lo denunciamos porque asocia inmigración y crimen, inmigración y
delincuencia, lo que evidencia un inaceptable juicio negativo sobre los
emigrantes y favorece el desarrollo de sentimientos xenófobos en la
sociedad. Prevé la colaboración de las autoridades nacionales en un
intercambio de información que puede lesionar los derechos de los
emigrantes a la protección de sus datos personales. Privilegia objetivos
de control y represión, que harán fácil y legítima la violación de los
derechos de los emigrantes, incluido el derecho a la vida. Evidencia de
esto son los 3.530 millones de euros que «los países miembros de la
Unión Europea van a recibir, entre 2014 y 2020, para reforzar sus
fronteras exteriores». Es escandaloso que las fronteras y su seguridad
sean más importantes que las personas y sus derechos.
Denunciamos el doble lenguaje de quienes deciden las políticas de
fronteras. Puestos ellos también, después de Lampedusa y sus muertos,
ante la evidencia de centenares de víctimas de la miseria humana y de
leyes que la agravan, se apresuraron a manifestar sentimientos de pesar y
voluntad de evitar en el futuro tragedias semejantes, voluntad que se
ha concretado en la creación del sistema Eurosur. Es decir, que
a la necesidad y esperanzas de los emigrantes, se responde una vez más
con medidas sobre todo represivas, que los empujarán a asumir en sus
caminos cada vez mayores riesgos, incluido el riesgo siempre más alto de
perder la vida.
Denunciamos la presencia de concertinas con cuchillas en las
vallas de Ceuta y Melilla. Estos elementos de control de fronteras
representan un atentado a la integridad física de los emigrantes: esas
cuchillas cortan, lesionan, mutilan, y no son coherentes con el deber
que todos tenemos de respetar los derechos de hombres, mujeres y niños
de África en su camino hacia los países de Europa.
Denunciamos la obsesión por la seguridad de unos a costa de la
salud de otros, puede que a costa de sus vidas. Se entiende que un
Gobierno ha de garantizar con medios apropiados la seguridad de los
ciudadanos en el territorio de la nación. Pero esos medios dejan de ser
apropiados, su legitimidad se desvanece, cuando usarlos significa privar
a otros del derecho fundamental a la salud, al bienestar, a la
alimentación, al vestido, a la vivienda, a la asistencia médica, a los
servicios sociales necesarios. Las condiciones de vida en los países de
origen y las leyes de protección de fronteras en Europa empujan a
hombres, mujeres y niños de África a un infierno interminable de soledad
y clandestinidad por los caminos de la emigración. Denunciamos que se
oculten sus sufrimientos; denunciamos que, bajo pretexto de seguridad,
se destinen cantidades ingentes de dinero a multiplicar esos
sufrimientos, a hacer más difícil la situación de esa humanidad
extenuada, a hacer que esos empobrecidos sean más prójimos de la muerte
que de nosotros; denunciamos que a los emigrantes, a quienes nosotros
mismos hemos hecho irregulares, se les obligue a la marginalidad en los
países de tránsito, se les persiga como delincuentes, y se les empuje a
la muerte.
Denunciamos la supeditación de las personas a intereses
económicos. A nadie se le oculta que el criterio principal, por no decir
único, para regular la entrada de emigrantes en un país, es el del
beneficio económico que le pueden reportar. Esa supeditación de lo
humano a lo económico deja sin protección derechos fundamentales de las
personas, como son: el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad;
el derecho a que nadie se vea sometido a esclavitud; el derecho a que
nadie sea víctima de trata; el derecho a que nadie sea tratado de forma
cruel, inhumana o degradante. Y denunciamos que, por intereses
económicos, esos derechos universales sean derechos no vigentes en los
caminos de los emigrantes.
Ni las medidas adoptadas hasta ahora por las autoridades europeas y
españolas para el control de fronteras, ni otras más costosas que se
puedan adoptar, impedirán que a esas fronteras sigan llegando pobres en
busca de futuro: No hay cuchillas que frenen el ansia de vivir, no hay
cuchillas que puedan intimidar más que el hambre y la miseria, nada
pueden perder quienes nada tienen. De ello son testimonio hombres,
mujeres y niños que entre nosotros, a los ojos de este Iglesia que
peregrina en Marruecos, esperan una oportunidad. Gastar dinero en
destruir esperanzas es la peor de las inversiones.
Pero no se trata sólo de una mala inversión, es también una
terrible irresponsabilidad, pues en las fronteras se multiplican
sufrimientos y muertes. «¿Quien es el responsable de la sangre de estos
hermanos y hermanas? Ninguno. Todos respondemos: yo no he sido, yo no
tengo nada que ver, serán otros, pero yo no. Hoy nadie se siente
responsable de éstos, hemos perdido el sentido de la responsabilidad
fraterna, hemos caído en el comportamiento hipócrita» (Palabras del Papa
Francisco en Lampedusa).
Por sentido de responsabilidad, por amor a la justicia, por
respeto a nuestros hermanos emigrantes, pedimos a quienes tienen
autoridad para hacerlo, que, en el ejercicio de esa autoridad, dispongan
la retirada inmediata de las concertinas instaladas en las vallas de
Ceuta y Melilla, por tratarse de instrumentos que violan derechos
fundamentales de las personas y en nada favorecen el deseado desarrollo
moral, cultural y económico de la sociedad española y de la Unión
Europea. Las cuchillas sólo causan dolor y muerte.
Fr. Santiago Agrelo. Arzobispo de Tánger
dijous, 12 de desembre del 2013
Els testos s'assemblen a les olles
Clases sociales hereditarias
La mitad de los hijos de familias sin cualificación repiten los escasos estudios de sus padres
La falta de movilidad social es un problema crónico en España
Los hijos de los obreros y agricultores tienen pocas posibilidades de
mejorar la posición social que tuvieron sus padres y, probablemente,
sus abuelos. El 50% de ellos repetirán esas profesiones y solo un 25%
llegará a tener estudios superiores y elevar sus posibilidades vitales.
Es una cadena que se repite en España desde los años sesenta: las
familias que no tienen estudios no consiguen en general que sus hijos
los tengan y prosperen. Y el sistema educativo tampoco parece que
consiga compensar esa carencia. Los datos presentados ayer por la oficina estadística europea
(Eurostat) revelan que España ocupa el quinto lugar por la cola entre
28 países porque no alcanzan grandes progresos educativos en este campo.
Sin embargo, los hijos que se crían en familias con estudios medios
consiguen conjurar ese determinismo social y España es la tercera, a la
cabeza, con un 52% de licenciados.
El sociólogo Ildefonso Marqués se refiere al efecto suelo: “Cuando
los padres vienen de lo más bajo cualquier mejora calma sus
aspiraciones. Por ejemplo, si es analfabeto se contenta con que su hijo
sepa leer y escribir”. Y este profesor de la Universidad de Sevilla
habla también, en cambio, del efecto techo: “Si un padre se doctoró en
Medicina vive como un fracaso que su hijo se conforme con una carrera
universitaria”. Pues en opinión de Marqués “los deseos crecen a medida
que estás más cerca y el coste de oportunidad no es el mismo para
todos”. Las clases bajas apremian muchas veces para que los estudiantes
ayuden con un sueldo en casa —de ahí la importancia de las becas
compensatorias en la Universidad— y no pueden permitirse que repitan
varias veces. “Las clases medias, en cambio, han hecho un gran esfuerzo
por escalar socialmente y son conscientes de la importancia de los
estudios y recursos culturales. No son licenciados, pero saben que es
importante que sus hijos aprendan idiomas o vayan al conservatorio”.
Si un padre se doctoró en Medicina vive como un fracaso que su hijo se conforme con una carrera universitaria
Mucha gente en los sesenta hacía la reválida a los 10 años y luego se
quedaba en la escuela dos años más en una especie de limbo. En los
ochenta, eran legión los que abandonaban las aulas en EGB — entonces muy
masificadas y faltas de profesores de apoyo— y hoy, con una
escolarización obligatoria hasta los 16, uno de cada cuatro —la mayoría
de familias humildes— deja el sistema sin el título de secundaria.
Pero Rafel Feito, profesor de Sociología en la Complutense, considera
que incluir en la muestra tomada por Eurostat a personas de 25 años
hasta los 59 y hacer la media puede distorsionar los resultados. Si solo
se tomaran datos de los más jóvenes, la estadística serían mejor.
“Hasta mediados de los ochenta no hubo escolarización hasta los 16
años”, recuerda. El número de titulados universitarios entre 25 y 35
años ha pasado de 812.000 en 1991 a casi millón y medio de personas que
están estudiando en la actualidad, un 7,4% más que hace cinco años.
Aunque el nuevo presidente de los rectores, Manuel José López, alertaba
en este diario sobre el riesgo de que los jóvenes más humildes renuncien
a los estudios superiores por el aumento de tasas y el endurecimiento
del acceso a las becas.
“Es un problema crónico del sistema educativo español.
Se reproduce el efecto Mateo. Dar más ventajas a los más aventajados y
menos a los desfavorecidos”, opina, pesimista, el sociólogo Xavier
Martínez Celorrio, que realiza estudios de movilidad social para a
Fundación Jaume Bofill. “Los datos concuerdan con las cifras del informe
Condiciones de vida 2011 del INE, aunque me resultan algo severos. No
creo que pase de un 40% el porcentaje de los que se quedan en la escala
social de sus padres”, prosigue. Martínez Celorrio, de la Universidad de
Barcelona, opina que el sistema educativo falla. “Hemos calculado que
en Cataluña solo el 27% de los niños de menos de 16 años de familias
humildes reciben ayudas de libros de texto o comedor. Y es errónea la
política de becas. No se trata solo de dar dinero y, además, meses más
tarde. Hay que hacer un seguimiento de las familias. Falta aspiración de
llegar a la Universidad en los hogares pobres”.
En contra de lo que ocurre en España, llama la atención la poca
movilidad dentro de familias con estudios medios en Alemania y otros
países de centro de Europa. “Eso creo que se debe a que tienen una FP
muy fuerte. A partir de los 10 años separan a los niños pero mientras
cursan esos estudios reciben un salario y hacen prácticas en un tejido
industrial que aquí no existe”, razona Feito, que aboga por seguir
apostando por la FP de grado superior (se accede después del
bachillerato) o la universitaria, la única que, en su opinión, garantiza
dominar las destrezas (aprender a aprender, trabajar en equipo,
comunicarse). Una mejor preparación no es sinónimo de ascenso social. En
España muchos titulados tienen un trabajo para el que están
sobrecualificados o reciben un sueldo muy por debajo del empleo que
desempeñan. “Muchos graduados de familias humildes no pueden hacer valer
su título porque media el origen social”, asegura Marqués. “No solo
porque influya la red de contactos de tus padres para encontrar trabajo.
También porque muchas empresas buscan un perfil sociocultural
determinado y hay diferencias en habilidades no cognitivas. En las
entrevistas se entiende que la motivación, el sentido de jerarquía o
incluso la limpieza están asociados a clases medias y altas”.
La pertenencia a una clase social influye también en el mileurismo,
pero sobre todo el género, según un estudio de José Saturnino Martínez,
sociólogo de La Laguna. Sus datos reflejan que lo son, de media, el
26,1% de los varones, pero un 42,3% en la clase más deprimida. Mientras
que son mileuristas el 44,1% de las mujeres, pero si tienen un origen
pobre el porcentaje asciende a un 53,6%.
“Hace tiempo que se demostró que en Estados Unidos no hay mayor
ascenso social. Si quieres vivir el sueño americano vete a Dinamarca”,
ironiza Feito. En el país nórdico, las guarderías son gratuitas para
frenar la desigualdad antes de la primaria y los alumnos pobres acuden a
clase en barrios privilegiados para que se impregnen de sus ventajas.
dimarts, 3 de desembre del 2013
El final del camí
Los que llegan a Melilla son “los supervivientes”, la mayoría muere por el camino
Director del CETI de Melilla: “El camino hasta la valla es un crudo proceso de selección natural”
La “valla” de Melilla es un sistema de valla triple reforzado con cuchillas y alambradas
Irene López, 30 de
noviembre de 2013 a
las 15:45
(Irene López Alonso, enviada especial a Melilla)-
El problema no son sólo las cuchillas.
La valla de Melilla es un complejo sistema de seguridad que pensaríamos
infranqueable si no supiéramos que muchos lo han logrado traspasar: Una reja de
seis metros de altura coronada por dos metros más de valla abatible
(incorporada a principios del verano pasado por el Gobierno), de manera que, si
un inmigrante logra trepar los primeros seis metros, al llegar a la parte más
alta de la valla su propio mecanismo le empuja hacia abajo. Un macabro reflejo
de la condena de Sísifo, obligado a cargar de nuevo con la piedra una vez
coronaba la cumbre.
Además,
las polémicas concertinas (alambradas en
espiral con pequeñas cuchillas afiladas) están repartidas a
distintas alturas por toda la longitud de la valla. A la mitad o incluso a ras
de suelo, estas cuchillas, que se pueden distinguir porque relucen con el sol,
son sin embargo camufladas por la maraña de alambradas que hay entre valla y
valla.
Y
es que, aunque se hable de valla (en singular), la frontera que divide
Marruecos y Melilla es en realidad un sistema
de valla triple, atravesado por hierros con los que se pretende
herir a los inmigrantes que logran saltar la primera verja.
"Cuando
uno cae entre valla y valla, rápidamente llegan los militares marroquíes y lo
apresan", explica Francisco Salvador, de la Asociación melillense Amigos por la Solidaridad.
Todo el perímetro de seguridad está vigilado por
cámaras, y todavía hay tramos donde se puede ver a los
operario colocando las cuchillas por orden del Ministerio del Interior de
España, pero del lado marroquí de la frontera.
Los supervivientes
Tras
ver de cerca la valla y después de que un militar marroquí nos dijera desde
detrás de la alambrada que no se puede fotografiar en la "zona de
seguridad", nos desplazamos unos metros hasta el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes
(CETI) de Melilla, donde se encuentran "los supervivientes". Los que
han conseguido atravesar la valla y entrar a España. En su puerta, los
inmigrantes magrebíes y subsaharianos pueden ver, detrás de los alambres, el monte donde estuvieron malviviendo hasta
poder cruzar la valla.
"Estamos
sobrepasados", nos cuenta Carlos Montero, el director del centro,
"pero prefiero que entren apretados a
que estén durmiendo en la calle".
Carlos Montero es un militar retirado, pero no lo
parece. Lo encontramos en su despacho rodeado de una multitud
de niños del CETI, que juegan con su ordenador y revuelven sus cosas
descontroladamente, pidiéndole caramelos o echándole los brazos para que les
coja.
Había
concertado una cita con el Padre Ángel para enseñarle el centro, y mientras
caminamos por las instalaciones de esa micro
ciudad, sus habitantes le saludan con cariño.
Vemos
mujeres lavando y tendiendo ropa,
niños correteando por las calles de ese pequeño pueblo, argelinos viendo la
televisión en el comedor común o charlando entre ellos como cualquier grupo de
vecinos.
Montero
nos enseña los almacenes donde guardan todos los productos con los que surten a
los residentes del CETI (jabón y demás productos de higiene, mantas,
utensilios, ropita de bebé), y nos cuenta que los
163 niños del centro están escolarizados.
A
pesar de que el CETI alberga en estos momentos al doble de su aforo, sus habitantes pueden salir y entrar libremente,
reciben tres comidas al día y viven dignamente en pequeñas habitaciones
compartidas. El que menos, tiene una litera en uno de los últimos módulos que
han tenido que ampliar urgentemente, para evitar que faltaran camas de cara al
invierno.
La crueldad de Darwin
Un
grupo de subsaharianos estaba pintando la silueta de África en una de las
paredes del CETI cuando Carlos Montero nos llevó a ver la enfermería. Allí, una
doctora cubana nos contó que las principales enfermedades de los residentes del
CETI son la tuberculosis y el Sida. "Pero aún así tienen una salud de
hierro", nos explicó la médico. Y el director del centro aclaró: "Hasta aquí sólo llegan los más fuertes. El camino
hasta la valla es un crudo proceso de selección natural".
Y
es que la valla, en realidad, es tan sólo la
última etapa de la terrible odisea de los inmigrantes, que abandonan
su país teniendo que atravesar otros muchos. Si son subsaharianos tienen que
cruzar también el desierto, sobrevivir a las tormentas, burlar muchas otras
fronteras, y finalmente soportar los palos de la policía de Marruecos cuando
llegan al monte Gurugú.
Y
ni siquiera eso es garantía de nada: En el último
salto masivo a la valla, cuando todavía no habían sido colocadas las
cuchillas, un hombre murió al caer desde los ocho metros de altura.
La
dolorosa realidad es que los que llegan hasta Melilla son "los
fuertes", los supervivientes. La mayoría
se queda atrás, sepultada por la ignominia.
dimecres, 27 de novembre del 2013
Quan el servei esdevé Bona Nova
El Papa Francesc, en la homilia de la missa celebrada el proppassat 22 de
maig de 2013, afirmà que "el camí del Senyor és seu servei: tal i com Ell ha fet
aquest camí de servei, nosaltres hem de fer el mateix. Aquest és el veritable
poder a l'Església. Voldria pregar avui per tots nosaltres, perquè el Senyor ens
infongui la gràcia de comprendre que el veritable poder a l'Església és el servei.
I també per comprendre aquella regla d'or que Ell ens va ensenyar amb el seu
exemple: per a un cristià, progressar, avançar, significa abaixar, abaixar ... Li
demanem aquesta gràcia ".
Aquestes paraules ressonen una vegada més en tots nosaltres i es troben a la
base de les Jornades Transmet que per segon any consecutiu he convocat a la
diòcesi, en aquesta ocasió a través de les delegacions episcopals de Càritas,
Apostolat Seglar i Pastoral Universitària i Món de la Cultura.
Les jornades d’enguany tenen com a títol “Quan el servei esdevé Bona Nova”.
Es tracta d’unes jornades obertes a tots els cristians per tal d’aprofundir en les
implicacions que la Nova Evangelització té en questa ocasió en l’àmbit de la
presència cristiana enmig dels sectors més desfavorits de la societat. El context
actual de crisi profunda que viu la nostra societat i les seves implicacions
econòmiques, socials, culturals i morals serà objecte de la nostra reflexió per tal de
viure una vegada més la invitació del Senyor a fer present l’Evangeli de l’amor, del
perdó i de la solidaritat a través del compromís dels creients.
Us convido a participar-hi activament i a fer-ne difusió d’aquest programa.
maig de 2013, afirmà que "el camí del Senyor és seu servei: tal i com Ell ha fet
aquest camí de servei, nosaltres hem de fer el mateix. Aquest és el veritable
poder a l'Església. Voldria pregar avui per tots nosaltres, perquè el Senyor ens
infongui la gràcia de comprendre que el veritable poder a l'Església és el servei.
I també per comprendre aquella regla d'or que Ell ens va ensenyar amb el seu
exemple: per a un cristià, progressar, avançar, significa abaixar, abaixar ... Li
demanem aquesta gràcia ".
Aquestes paraules ressonen una vegada més en tots nosaltres i es troben a la
base de les Jornades Transmet que per segon any consecutiu he convocat a la
diòcesi, en aquesta ocasió a través de les delegacions episcopals de Càritas,
Apostolat Seglar i Pastoral Universitària i Món de la Cultura.
Les jornades d’enguany tenen com a títol “Quan el servei esdevé Bona Nova”.
Es tracta d’unes jornades obertes a tots els cristians per tal d’aprofundir en les
implicacions que la Nova Evangelització té en questa ocasió en l’àmbit de la
presència cristiana enmig dels sectors més desfavorits de la societat. El context
actual de crisi profunda que viu la nostra societat i les seves implicacions
econòmiques, socials, culturals i morals serà objecte de la nostra reflexió per tal de
viure una vegada més la invitació del Senyor a fer present l’Evangeli de l’amor, del
perdó i de la solidaritat a través del compromís dels creients.
Us convido a participar-hi activament i a fer-ne difusió d’aquest programa.
+Josep Àngel Saiz Meneses
Bisbe de Terrassa
dimarts, 26 de novembre del 2013
Nova encíclica del papa Francesc

SINTESÍS DE LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA
“LA ALEGRÍA DEL
EVANGELIO”
Ciudad del Vaticano, 26 de noviembre 2013 (VIS).-“La alegría
del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con
Jesús”. Así empieza la Exhortación apostólica “Evangelii Gaudium” en la que el
Papa Francisco recoge la riqueza de los trabajos del Sínodo dedicado a “La
nueva evangelización para la transmisión de la fe” celebrado del 7 al 28 de
octubre de 2012. El texto, que el Santo Padre entregó a 36 fieles, el pasado domingo
durante la misa de clausura del Año de la Fe, es el primer documento oficial de
su pontificado, ya que la encíclica “Lumen Fidei” fue escrita en colaboración
con su predecesor, el Papa Benedicto XVI.
“Quiero dirigirme a los fieles cristianos –escribe el Papa-
para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e
indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años” .Se trata de
un fuerte llamamiento a todos los bautizados para que, con fervor y dinamismo
nuevos, lleven a los otros el amor de Jesús en un “estado permanente de
misión”, venciendo “el gran riesgo del mundo actual”: el de caer en “una
tristeza individualista”.
El Papa invita a “recuperar la frescura original del
Evangelio”, encontrando “nuevos caminos” y “métodos creativos”, a no encerrar a
Jesús en nuestros “esquemas aburridos”.Es necesaria “una conversión pastoral y
misionera, que no puede dejar las cosas como están” y una “reforma de
estructuras” eclesiales para que “todas ellas se vuelvan más misioneras”.El
Pontífice piensa también en “una conversión del papado” para que sea “más fiel
al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la
evangelización”.El deseo de que las Conferencias episcopales pudieran dar una
contribución a fin de que “el afecto colegial” tuviera una aplicación
“concreta” –afirma- todavía “no se realizó plenamente”. Es necesaria “una
saludable descentralización”. En esta renovación no hay que tener miedo de
revisar costumbres de la Iglesia “no directamente ligadas al núcleo del
Evangelio, algunas muy arraigadas a lo largo de la historia”.
Signo de la acogida de Dios es “tener templos con las puertas
abiertas en todas partes” para que todos los que buscan no se encuentren “con
la frialdad de unas puertas cerradas”. “Tampoco las puertas de los sacramentos
deberían cerrarse por una razón cualquiera”, así, la Eucaristía “no es un
premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los
débiles. Estas convicciones también tienen consecuencias pastorales que estamos
llamados a considerar con prudencia y audacia”.El Papa reitera que prefiere una
Iglesia “herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia...
preocupada por ser el centro y que termine clausurada en una maraña de
obsesiones y procedimientos. Si algo debe inquietarnos santamente... es que
tantos hermanos nuestros vivan” sin la amistad de Jesús.
El Papa indica las “tentaciones de los agentes pastorales”:
individualismo, crisis de identidad, caída del fervor.“La mayor amenaza” es “el
gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente
todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando”. Exhorta
a no dejarse vencer por un “pesimismo estéril” y a ser signos de esperanza
poniendo en marcha “la revolución de la ternura”. Es necesario huir de la
“espiritualidad del bienestar” que rechaza los “compromisos fraternos” y vencer
“la mundanidad espiritual” que consiste en “buscar, en lugar de la gloria del
Señor, la gloria humana”. El Papa habla de los que “se sienten superiores a
otros” por ser “inquebrantablemente fieles a cierto estilo católico propio del
pasado” y, “en lugar de evangelizar lo que se hace es ...clasificar a los
demás”, o de los que tienen un “cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina
y del prestigio de la Iglesia, pero sin preocuparles que el Evangelio tenga una
real inserción” en las necesidades de la gente. Se trata de “una tremenda
corrupción con apariencia de bien...¡Dios nos libre de una Iglesia mundana bajo
ropajes espirituales o pastorales!” .
Lanza un llamamiento a las comunidades eclesiales a no caer en
envidias ni en celos “dentro del Pueblo de Dios y en las distintas comunidades,
¡cuántas guerras!” .“¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?.
“Subraya la necesidad de hacer crecer la responsabilidad de los laicos,
mantenidos “al margen de las decisiones.” a raíz de “un excesivo
clericalismo”.Afirma que “todavía es necesario ampliar los espacios para una
presencia femenina más incisiva en la Iglesia”, en particular “en los diversos
lugares donde se toman las decisiones importantes” .“Las reivindicaciones de
los legítimos derechos de las mujeres...no se pueden eludir superficialmente”
.Los jóvenes deben tener “un protagonismo mayor”.Frente a la escasez de vocaciones
en algunos lugares, afirma que “no se pueden llenar los seminarios con
cualquier tipo de motivaciones”.
Afrontando el tema de la inculturación, recuerda que “el
cristianismo no tiene un único modo cultural” y que el rostro de la Iglesia es
“pluriforme”. “No podemos pretender que los pueblos de todos los continentes,
al expresar la fe cristiana, imiten los modos que encontraron los pueblos
europeos en un determinado momento de la historia”. El Papa reafirma la “fuerza
activamente evangelizadora” de la piedad popular y alienta la investigación de
los teólogos, invitándoles a llevar en el corazón “la finalidad evangelizadora
de la Iglesia” y a no contentarse con “una teología de escritorio”.
Se detiene “con cierta meticulosidad, en la homilía” porque
“son muchos los reclamos que se dirigen en relación con este gran ministerio y
no podemos hacer oídos sordos”. La homilía “debe ser breve y evitar parecerse a
una charla o una clase”, debe saber decir “palabras que hacer arder los
corazones”, huyendo de “una predicación puramente moralista o adoctrinadora”.
Subraya la importancia de la preparación: “Un predicador que no se prepara no
es «espiritual»; es deshonesto e irresponsable” .“Una buena homilía...debe
contener «una idea, un sentimiento, una imagen» .La predicación debe ser
positiva para que de “siempre ... esperanza” y no nos deje “encerrados en la
negatividad”.El anuncio mismo del Evangelio debe tener características
positivas: “cercanía, apertura al diálogo, paciencia, acogida cordial que no
condena”.
Hablando de los retos del mundo contemporáneo, el Papa
denuncia el sistema económico actual: “es injusto en su raíz” .“Esa economía
mata” porque predomina “la ley del más fuerte”. La cultura actual del
“descarte” ha creado “algo nuevo”: “Los excluidos no son «explotados» sino
desechos, «sobrantes»”. Vivimos en una “nueva tiranía invisible, a veces
virtual”, de un “mercado divinizado” donde imperan la “especulación
financiera”, “una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta” .Denuncia
los “ataques a la libertad religiosa” y “las nuevas situaciones de persecución
a los cristianos... En muchos lugares se trata más bien de una difusa
indiferencia relativista”. La familia –prosigue el Papa- “atraviesa una crisis
cultural profunda”. Insistiendo en “el aporte indispensable del matrimonio a la
sociedad” ,subraya que “el individualismo posmoderno y globalizado favorece un
estilo de vida que...desnaturaliza los vínculos familiares”.
Reafirma “la íntima conexión que existe entre evangelización y
promoción humana” y el derecho de los pastores “a emitir opiniones sobre todo
aquello que afecte a la vida de las personas”. “Nadie puede exigirnos que
releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia
alguna en la vida social”. Cita a Juan Pablo II cuando afirma que la Iglesia
«no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia» . “Para la
Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica” antes que
sociológica. “Por eso quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen
mucho que enseñarnos”. “Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de
los pobres... no se resolverán los problemas del mundo”. “La política, tan
denigrada” –afirma- “es una de las formas más preciosas de la caridad” .
“¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad....
la vida de los pobres!”. Después una advertencia: “Cualquier comunidad de la
Iglesia” que se olvide de los pobres “correrá el riesgo de la disolución”.
El Papa invita a cuidar a los más débiles: “los sin techo, los
toxicodependientes, los refugiados, los pueblos indígenas, los ancianos cada
vez más solos y abandonados” y los migrantes, por los que exhorta a los países
“a una generosa apertura”. Habla de las víctimas de la trata de personas y de
nuevas formas de esclavitud: “En nuestras ciudades está instalado este crimen
mafioso y aberrante, y muchos tienen las manos preñadas de sangre debido a la
complicidad cómoda y muda”. “Doblemente pobres son las mujeres que sufren
situaciones de exclusión, maltrato y violencia”. “Entre esos débiles, que la
Iglesia quiere cuidar con predilección” están “los niños por nacer, que son los
más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su
dignidad humana”. “No debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre
esta cuestión... No es progresista pretender resolver los problemas eliminando
una vida humana”. A continuación un llamamiento al respeto de todo lo creado:
“estamos llamados a cuidar la fragilidad del pueblo y del mundo en que
vivimos”.
Por cuanto respecta al tema de la paz, el Papa afirma que “es
necesaria una voz profética” cuando se quiere construir una reconciliación
falsa que “silencie” a los más pobres mientras “algunos no quieren renunciar a
sus privilegios”.Para la construcción de una sociedad “en paz, justicia y
fraternidad” indica cuatro principios: “El tiempo es superior al espacio”
significa “trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos”
.“La unidad prevalece sobre el conflicto” quiere decir obrar para que los
opuestos alcancen “una unidad pluriforme que engendra nueva vida” . “La
realidad es más importante que la idea” significa evitar que la política y la
fe se reduzcan a la retórica .“El todo es superior a la parte” significa aunar
globalización y localización.
“La evangelización -continúa el Papa- también implica un
camino de diálogo” que abre a la Iglesia para colaborar con todas las
realidades políticas, sociales, religiosas y culturales. El ecumenismo es “un
camino ineludible de la evangelización”. Es importante el enriquecimiento
recíproco: “¡cuántas cosas podemos aprender unos de otros!, por ejemplo, “en el
diálogo con los hermanos ortodoxos, los católicos tenemos la posibilidad de
aprender algo más sobre el sentido de la colegialidad episcopal y sobre su
experiencia de la sinodalidad” ; “el diálogo y la amistad con los hijos de
Israel son parte de la vida de los discípulos de Jesús”; “el diálogo
interreligioso”, que se conduce con “una identidad clara y gozosa”, es “es una
condición necesaria para la paz en el mundo” y no oscurece la evangelización ;
“en esta época adquiere gran importancia la relación con los creyentes del
Islam”: el Papa implora “humildemente” para que los países de tradición
islámica aseguren la libertad religiosa a los cristianos, también “¡teniendo en
cuenta la libertad que los creyentes del Islam gozan en los países
occidentales!”. “Frente a episodios de fundamentalismo violento” invita a
“evitar odiosas generalizaciones, porque el verdadero Islam y una adecuada
interpretación del Corán se oponen a toda violencia” . Y contra el intento de
privatizar las religiones en algunos contextos, afirma que “el debido respeto a
las minorías de agnósticos o no creyentes no debe imponerse de un modo
arbitrario que silencie las convicciones de mayorías creyentes o ignore la
riqueza de las tradiciones religiosas” . Reitera de este modo la importancia
del diálogo y de la alianza entre creyentes y no creyentes.
El último capítulo está dedicado a los “evangelizadores con
Espíritu”, que son aquellos que “se abren sin temor a la acción del Espíritu
Santo” que “infunde la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con
audacia (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a
contracorriente” .Se trata de “evangelizadores que oran y trabajan” ,conscientes
de que “la misión es una pasión por Jesús pero, al mismo tiempo, una pasión por
su pueblo” : “Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la
carne sufriente de los demás” . “En nuestra relación con el mundo-precisa-, se
nos invita a dar razón de nuestra esperanza, pero no como enemigos que señalan
y condenan” . “Sólo puede ser misionero –añade- alguien que se sienta bien
buscando el bien de los demás, deseando la felicidad de los otros”: “si logro
ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi
vida” . El Papa invita a no desanimarse ante los fracasos o la escasez de
resultados porque la “fecundidad es muchas veces invisible, inaferrable, no
puede ser contabilizada”; “sólo sabemos que nuestra entrega es necesaria” . La
Exhortación concluye con una oración a María “Madre del Evangelio”. “Hay un
estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia. Porque cada vez
que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del
cariño”.
I Diumenge Advent en temps de crisi
Els diluvis i els ventijols de la
vida
Déu és sempre sorprenent. Pot irrompre en la nostra vida
de manera sobtada i imprevista. I la seva manera de fer ens descol·loca sempre,
sigui quina sigui la forma que vulgui
prendre.
Pot ser que, com a Noe, Déu se’ns presenti en forma de
diluvi, amb una força i totalitat que tot ho arrasa, ho esporga, ho neteja, ho
capgira... deixant-nos a la intempèrie, desprotegits de tots i de tot per a que
comencem de nou, amb el terreny interior ben aplanat. Sí, sovint Déu pot
irrompre en la nostra vida des de la catàstrofe, des d’un trencament de la
pròpia identitat, una malaltia, una pèrdua laboral, una crisi de parella o tants
altres “diluvis” que se’ns presenten en la vida sense desitjar-los. I
llavors.....estarem preparats per a sobrevolar-los? Qui o què ens hi rescatarà?
Serem capaços de reconèixer l’oportunitat que ens brinden de refundar-nos o
morirem ofegats pel sense sentit?
Amb tot, Déu no sempre ens visita en la
nostra vida amb aquesta espectacularitat. Molt sovint acostuma a ser silenciós i
discret i, com a Elies, es presenta en el murmuri d’un ventijol suau que
esbufega en l’ànima transfigurant-la lenta i acompassadament. Però potser estem tant desitjosos
d’experiències intenses o vivim tan
ofuscats en les nostres preocupacions, que
el deixem passar de llarg sense pràcticament adonar-nos-en. Què difícil que ens
resulta captar-lo en la seva discreció!. Quins sorolls de la vida hem de
silenciar per a poder sentir el seu alè
discret?
Què hi veiem nosaltres en els diluvis o els ventijols
suaus de la nostra vida?
Que aquest temps d’advent ens ajudi a mantenir-nos-hi ben
receptius.
Mar
Galceran
Pastoral Universitària de
Barcelona
______________________________ ___________________
Los diluvios y las brisas
ligeras de la vida
Dios es siempre sorprendente. Puede
irrumpir en nuestra vida de manera repentina e imprevista. Y su manera de hacer
nos descoloca siempre, sea cual sea la forma que quiera tomar.
Puede que, como Noe, Dios se nos
manifieste en forma de diluvio, con una fuerza y totalidad que todo lo arrasa,
lo poda, lo limpia, lo sacude... dejándonos a la intemperie, desprotegidos de
todos y de todo para que comencemos de nuevo, con el terreno interior bien
aplanado. Sí, a menudo Dios puede irrumpir en nuestra vida desde la catástrofe,
desde una quiebra de la propia identidad, una enfermedad, una pérdida laboral,
una crisis de pareja o tantos otros " diluvios " que se nos presentan en la vida
sin desearlos. Y entonces ..... ¿estaremos preparados para sobrevolarlos? ¿Quién
o qué nos rescatará? Seremos capaces de reconocer la oportunidad que nos brindan
de refundarnos o moriremos ahogados por sin sentido?
Con todo, Dios no siempre nos visita
en nuestra vida con esta espectacularidad. Muy a menudo suele ser silencioso y
discreto y, como a Elías, se presenta en el murmullo de una brisa suave que
sopla en el alma transfigurándola lenta y acompasadamente. Pero quizás estamos tan deseosos de experiencias
intensas o vivimos tan ofuscados en
nuestras preocupaciones, que lo dejamos
pasar de largo sin darnos cuenta . Qué difícil que nos resulta captarlo en su
discreción! . ¿Qué ruidos de la vida debemos silenciar para poder sentir su
aliento discreto?
¿Qué vemos nosotros en los diluvios
o la brisa suave de nuestra vida?
Que este tiempo de adviento nos ayude a mantenernos bien
receptivos.
Mar
Galceran
Pastoral
Universitaria de Barcelona
Un cristià íntegre
Mor l’activista Lleonard Ramírez, iniciador de l’ACO i de la JOC a Catalunya
Dll, 25/11/2013
(Justícia i Pau) Des de les seves conviccions cristianes, en Lleonard Ramírez
va ser un destacat activista antifranquista, militant sindical,
promotor de l'Acció Catòlica Obrera (ACO), membre de Justícia i Pau i
defensor dels drets humans. Va morir aquest dissabte a Boadella i les Escaules (Alt Empordà)
Lleonard Ramírez i Viadé va néixer a Barcelona l'any 1928. L'any 1945
es va afiliar a l'Orientació Catòlica Professional del Dependent (OCPD)
i dos anys més tard va crear la secció de la Joventut Obrera Catòlica (
JOC) del barri de Sants, juntament amb Miquel Juncadella. Amb la seva
dona Josefina Rofastes va fundar
també l'Acció Catòlica Obrera (ACO). A mitjans dels anys cinquanta va
entrar en contacte amb la CNT, i va formar part dels Cors de Clavé de
Collblanc.
Durant els anys seixanta va col·laborar amb els Grups Cristians per a
la Promoció i Defensa dels Drets Humans (col·lectiu que es va integrar
posteriorment a Justícia i Pau), i va mantenir reunions clandestines a
Montserrat amb militants antifranquistes. També va participar en les
primeres reunions de Comissions Obreres a la parròquia de Sant Isidre de
l'Hospitalet de Llobregat. A més, és membre del Grup de Solidaritat amb
Presos i Represaliats.
En la dècada dels seixanta va ser membre fundador de l'escola Proa de
la Bordeta i també de l'editorial Nova Terra, amb la finalitat que fos
un instrument de pedagogia popular. Tant a Nova Terra com per la seva
vida parroquial a Sant Isidre va compartir diverses iniciatives amb el
bisbe Joan Carrera.
L'any 1970 es tancà a la Catedral de Barcelona en solidaritat amb els
treballadors expedientats de l'empresa AEG i va ser detingut per la
policia.
Va ser membre molt actiu
de Justícia i Pau almenys des de 1972. Va promoure en els anys 2000 la
creació de la comissió de Justícia i Pau de Collblanc (Barcelona). També
va participar a Càritas diocesana.
Els últims anys del franquisme va ser membre de l'Assemblea de
Catalunya, del Consell Pastoral del Baix Llobregat i el Sindicat
Independent de Tècnics en la clandestinitat, i ajudà a crear el Centre
Social de Sants.
El 1991 va ajudar a fundar l'Associació de Veïns El Racó de les
Corts, de la qual va ser president de 1996 a 2005 i on ha contribuït a
aconseguir equipaments com el Centre Cultural Riera Blanca, la
biblioteca Miquel Llongueras i el CAP de les Corts.
També ha participat de manera activa en altres plataformes
ciutadanes, com ara la Comissió Pro Parc de Can Rigalt, la Plataforma
Ciutadana Opositora al Projecte Barça 2000 o la Plataforma Diagonal
Ponent. El 2005 va rebre la Medalla d'Honor de Barcelona.
Font:Catalunya Religió
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