diumenge, 15 de desembre del 2013

Les tanques que s'allunyen de l'Evangeli

 

En tiempo de Adviento, Día Internacional de los Derechos Humanos, la Iglesia de la diócesis de Tánger, con la fuerza de la fe, la esperanza y el amor de sus hijos, pide que esos derechos, que han sido reconocidos como universales y que han de ser respetados con todos, «sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición», sean respetados de modo escrupuloso y discriminatoriamente positivo con quienes, por hallarse en situación de mayor vulnerabilidad, necesitan mayor protección.
Esta comunidad eclesial es testigo asombrado y apenado de que, en las fronteras del sur de Europa, son vulnerados no pocos de los artículos incluidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Nadie puede considerar respetuoso con la dignidad de las personas y con «su derecho a salir de cualquier país, incluido el propio», el que, en veinte años, las fronteras se hayan cobrado la vida de más de 20.000 jóvenes.
Las medidas adoptadas hasta ahora por los Gobiernos de los países europeos para el control de las fronteras del sur, han sido y son un fracaso político y humano, pues dejan a los emigrantes en una situación de abandono, y transforman en sarcasmo sus proclamados derechos «a la vida, a la libertad y a la seguridad».
Desde la fe, con esperanza, y por la caridad que nos une a quienes padecen las consecuencias inhumanas de esas medidas, como Iglesia:
Denunciamos el sistema Europeo de vigilancia de fronteras, Eurosur, cuyo objetivo principal es «prevenir la inmigración irregular, el crimen transfronterizo y las muertes en el mar», o, como han expresado otros: «mejorar la detección, prevención y lucha contra la inmigración irregular y la delincuencia organizada».
Lo denunciamos porque asocia inmigración y crimen, inmigración y delincuencia, lo que evidencia un inaceptable juicio negativo sobre los emigrantes y favorece el desarrollo de sentimientos xenófobos en la sociedad. Prevé la colaboración de las autoridades nacionales en un intercambio de información que puede lesionar los derechos de los emigrantes a la protección de sus datos personales. Privilegia objetivos de control y represión, que harán fácil y legítima la violación de los derechos de los emigrantes, incluido el derecho a la vida. Evidencia de esto son los 3.530 millones de euros que «los países miembros de la Unión Europea van a recibir, entre 2014 y 2020, para reforzar sus fronteras exteriores». Es escandaloso que las fronteras y su seguridad sean más importantes que las personas y sus derechos.
Denunciamos el doble lenguaje de quienes deciden las políticas de fronteras. Puestos ellos también, después de Lampedusa y sus muertos, ante la evidencia de centenares de víctimas de la miseria humana y de leyes que la agravan, se apresuraron a manifestar sentimientos de pesar y voluntad de evitar en el futuro tragedias semejantes, voluntad que se ha concretado en la creación del sistema Eurosur. Es decir, que a la necesidad y esperanzas de los emigrantes, se responde una vez más con medidas sobre todo represivas, que los empujarán a asumir en sus caminos cada vez mayores riesgos, incluido el riesgo siempre más alto de perder la vida.
Denunciamos la presencia de concertinas con cuchillas en las vallas de Ceuta y Melilla. Estos elementos de control de fronteras representan un atentado a la integridad física de los emigrantes: esas cuchillas cortan, lesionan, mutilan, y no son coherentes con el deber que todos tenemos de respetar los derechos de hombres, mujeres y niños de África en su camino hacia los países de Europa.
Denunciamos la obsesión por la seguridad de unos a costa de la salud de otros, puede que a costa de sus vidas. Se entiende que un Gobierno ha de garantizar con medios apropiados la seguridad de los ciudadanos en el territorio de la nación. Pero esos medios dejan de ser apropiados, su legitimidad se desvanece, cuando usarlos significa privar a otros del derecho fundamental a la salud, al bienestar, a la alimentación, al vestido, a la vivienda, a la asistencia médica, a los servicios sociales necesarios. Las condiciones de vida en los países de origen y las leyes de protección de fronteras en Europa empujan a hombres, mujeres y niños de África a un infierno interminable de soledad y clandestinidad por los caminos de la emigración. Denunciamos que se oculten sus sufrimientos; denunciamos que, bajo pretexto de seguridad, se destinen cantidades ingentes de dinero a multiplicar esos sufrimientos, a hacer más difícil la situación de esa humanidad extenuada, a hacer que esos empobrecidos sean más prójimos de la muerte que de nosotros; denunciamos que a los emigrantes, a quienes nosotros mismos hemos hecho irregulares, se les obligue a la marginalidad en los países de tránsito, se les persiga como delincuentes, y se les empuje a la muerte.
Denunciamos la supeditación de las personas a intereses económicos. A nadie se le oculta que el criterio principal, por no decir único, para regular la entrada de emigrantes en un país, es el del beneficio económico que le pueden reportar. Esa supeditación de lo humano a lo económico deja sin protección derechos fundamentales de las personas, como son: el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad; el derecho a que nadie se vea sometido a esclavitud; el derecho a que nadie sea víctima de trata; el derecho a que nadie sea tratado de forma cruel, inhumana o degradante. Y denunciamos que, por intereses económicos, esos derechos universales sean derechos no vigentes en los caminos de los emigrantes.
Ni las medidas adoptadas hasta ahora por las autoridades europeas y españolas para el control de fronteras, ni otras más costosas que se puedan adoptar, impedirán que a esas fronteras sigan llegando pobres en busca de futuro: No hay cuchillas que frenen el ansia de vivir, no  hay cuchillas que puedan intimidar más que el hambre y la miseria, nada pueden perder quienes nada tienen. De ello son testimonio hombres, mujeres y niños que entre nosotros, a los ojos de este Iglesia que peregrina en Marruecos, esperan una oportunidad. Gastar dinero en destruir esperanzas es la peor de las inversiones.
Pero no se trata sólo de una mala inversión, es también una terrible irresponsabilidad, pues en las fronteras se multiplican sufrimientos y muertes. «¿Quien es el responsable de la sangre de estos hermanos y hermanas? Ninguno. Todos respondemos: yo no he sido, yo no tengo nada que ver, serán otros, pero yo no. Hoy nadie se siente responsable de éstos, hemos perdido el sentido de la responsabilidad fraterna, hemos caído en el comportamiento hipócrita» (Palabras del Papa Francisco en Lampedusa).
Por sentido de responsabilidad, por amor a la justicia, por respeto a nuestros hermanos emigrantes, pedimos a quienes tienen autoridad para hacerlo, que, en el ejercicio de esa autoridad, dispongan la retirada inmediata de las concertinas instaladas en las vallas de Ceuta y Melilla, por tratarse de instrumentos que violan derechos fundamentales de las personas y en nada favorecen el deseado desarrollo moral, cultural y económico de la sociedad española y de la Unión Europea. Las cuchillas sólo causan dolor y muerte. 

Fr. Santiago Agrelo. Arzobispo de Tánger

dijous, 12 de desembre del 2013

Els testos s'assemblen a les olles

 

 Clases sociales hereditarias

La mitad de los hijos de familias sin cualificación repiten los escasos estudios de sus padres

La falta de movilidad social es un problema crónico en España



Los hijos de los obreros y agricultores tienen pocas posibilidades de mejorar la posición social que tuvieron sus padres y, probablemente, sus abuelos. El 50% de ellos repetirán esas profesiones y solo un 25% llegará a tener estudios superiores y elevar sus posibilidades vitales. Es una cadena que se repite en España desde los años sesenta: las familias que no tienen estudios no consiguen en general que sus hijos los tengan y prosperen. Y el sistema educativo tampoco parece que consiga compensar esa carencia. Los datos presentados ayer por la oficina estadística europea (Eurostat) revelan que España ocupa el quinto lugar por la cola entre 28 países porque no alcanzan grandes progresos educativos en este campo. Sin embargo, los hijos que se crían en familias con estudios medios consiguen conjurar ese determinismo social y España es la tercera, a la cabeza, con un 52% de licenciados.
El sociólogo Ildefonso Marqués se refiere al efecto suelo: “Cuando los padres vienen de lo más bajo cualquier mejora calma sus aspiraciones. Por ejemplo, si es analfabeto se contenta con que su hijo sepa leer y escribir”. Y este profesor de la Universidad de Sevilla habla también, en cambio, del efecto techo: “Si un padre se doctoró en Medicina vive como un fracaso que su hijo se conforme con una carrera universitaria”. Pues en opinión de Marqués “los deseos crecen a medida que estás más cerca y el coste de oportunidad no es el mismo para todos”. Las clases bajas apremian muchas veces para que los estudiantes ayuden con un sueldo en casa —de ahí la importancia de las becas compensatorias en la Universidad— y no pueden permitirse que repitan varias veces. “Las clases medias, en cambio, han hecho un gran esfuerzo por escalar socialmente y son conscientes de la importancia de los estudios y recursos culturales. No son licenciados, pero saben que es importante que sus hijos aprendan idiomas o vayan al conservatorio”.
Si un padre se doctoró en Medicina vive como un fracaso que su hijo se conforme con una carrera universitaria
Mucha gente en los sesenta hacía la reválida a los 10 años y luego se quedaba en la escuela dos años más en una especie de limbo. En los ochenta, eran legión los que abandonaban las aulas en EGB — entonces muy masificadas y faltas de profesores de apoyo— y hoy, con una escolarización obligatoria hasta los 16, uno de cada cuatro —la mayoría de familias humildes— deja el sistema sin el título de secundaria.
Pero Rafel Feito, profesor de Sociología en la Complutense, considera que incluir en la muestra tomada por Eurostat a personas de 25 años hasta los 59 y hacer la media puede distorsionar los resultados. Si solo se tomaran datos de los más jóvenes, la estadística serían mejor. “Hasta mediados de los ochenta no hubo escolarización hasta los 16 años”, recuerda. El número de titulados universitarios entre 25 y 35 años ha pasado de 812.000 en 1991 a casi millón y medio de personas que están estudiando en la actualidad, un 7,4% más que hace cinco años. Aunque el nuevo presidente de los rectores, Manuel José López, alertaba en este diario sobre el riesgo de que los jóvenes más humildes renuncien a los estudios superiores por el aumento de tasas y el endurecimiento del acceso a las becas.
“Es un problema crónico del sistema educativo español. Se reproduce el efecto Mateo. Dar más ventajas a los más aventajados y menos a los desfavorecidos”, opina, pesimista, el sociólogo Xavier Martínez Celorrio, que realiza estudios de movilidad social para a Fundación Jaume Bofill. “Los datos concuerdan con las cifras del informe Condiciones de vida 2011 del INE, aunque me resultan algo severos. No creo que pase de un 40% el porcentaje de los que se quedan en la escala social de sus padres”, prosigue. Martínez Celorrio, de la Universidad de Barcelona, opina que el sistema educativo falla. “Hemos calculado que en Cataluña solo el 27% de los niños de menos de 16 años de familias humildes reciben ayudas de libros de texto o comedor. Y es errónea la política de becas. No se trata solo de dar dinero y, además, meses más tarde. Hay que hacer un seguimiento de las familias. Falta aspiración de llegar a la Universidad en los hogares pobres”.
Falta aspiración de llegar a la Universidad en los hogares pobres
En contra de lo que ocurre en España, llama la atención la poca movilidad dentro de familias con estudios medios en Alemania y otros países de centro de Europa. “Eso creo que se debe a que tienen una FP muy fuerte. A partir de los 10 años separan a los niños pero mientras cursan esos estudios reciben un salario y hacen prácticas en un tejido industrial que aquí no existe”, razona Feito, que aboga por seguir apostando por la FP de grado superior (se accede después del bachillerato) o la universitaria, la única que, en su opinión, garantiza dominar las destrezas (aprender a aprender, trabajar en equipo, comunicarse). Una mejor preparación no es sinónimo de ascenso social. En España muchos titulados tienen un trabajo para el que están sobrecualificados o reciben un sueldo muy por debajo del empleo que desempeñan. “Muchos graduados de familias humildes no pueden hacer valer su título porque media el origen social”, asegura Marqués. “No solo porque influya la red de contactos de tus padres para encontrar trabajo. También porque muchas empresas buscan un perfil sociocultural determinado y hay diferencias en habilidades no cognitivas. En las entrevistas se entiende que la motivación, el sentido de jerarquía o incluso la limpieza están asociados a clases medias y altas”.
La pertenencia a una clase social influye también en el mileurismo, pero sobre todo el género, según un estudio de José Saturnino Martínez, sociólogo de La Laguna. Sus datos reflejan que lo son, de media, el 26,1% de los varones, pero un 42,3% en la clase más deprimida. Mientras que son mileuristas el 44,1% de las mujeres, pero si tienen un origen pobre el porcentaje asciende a un 53,6%.
“Hace tiempo que se demostró que en Estados Unidos no hay mayor ascenso social. Si quieres vivir el sueño americano vete a Dinamarca”, ironiza Feito. En el país nórdico, las guarderías son gratuitas para frenar la desigualdad antes de la primaria y los alumnos pobres acuden a clase en barrios privilegiados para que se impregnen de sus ventajas.

dimarts, 3 de desembre del 2013

El final del camí

 

Los que llegan a Melilla son “los supervivientes”, la mayoría muere por el camino

 

Director del CETI de Melilla: “El camino hasta la valla es un crudo proceso de selección natural”

 

La “valla” de Melilla es un sistema de valla triple reforzado con cuchillas y alambradas

Irene López, 30 de noviembre de 2013 a las 15:45
(Irene López Alonso, enviada especial a Melilla)- El problema no son sólo las cuchillas. La valla de Melilla es un complejo sistema de seguridad que pensaríamos infranqueable si no supiéramos que muchos lo han logrado traspasar: Una reja de seis metros de altura coronada por dos metros más de valla abatible (incorporada a principios del verano pasado por el Gobierno), de manera que, si un inmigrante logra trepar los primeros seis metros, al llegar a la parte más alta de la valla su propio mecanismo le empuja hacia abajo. Un macabro reflejo de la condena de Sísifo, obligado a cargar de nuevo con la piedra una vez coronaba la cumbre.
Además, las polémicas concertinas (alambradas en espiral con pequeñas cuchillas afiladas) están repartidas a distintas alturas por toda la longitud de la valla. A la mitad o incluso a ras de suelo, estas cuchillas, que se pueden distinguir porque relucen con el sol, son sin embargo camufladas por la maraña de alambradas que hay entre valla y valla.
Y es que, aunque se hable de valla (en singular), la frontera que divide Marruecos y Melilla es en realidad un sistema de valla triple, atravesado por hierros con los que se pretende herir a los inmigrantes que logran saltar la primera verja.
"Cuando uno cae entre valla y valla, rápidamente llegan los militares marroquíes y lo apresan", explica Francisco Salvador, de la Asociación melillense Amigos por la Solidaridad.
Todo el perímetro de seguridad está vigilado por cámaras, y todavía hay tramos donde se puede ver a los operario colocando las cuchillas por orden del Ministerio del Interior de España, pero del lado marroquí de la frontera.

Los supervivientes
Tras ver de cerca la valla y después de que un militar marroquí nos dijera desde detrás de la alambrada que no se puede fotografiar en la "zona de seguridad", nos desplazamos unos metros hasta el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla, donde se encuentran "los supervivientes". Los que han conseguido atravesar la valla y entrar a España. En su puerta, los inmigrantes magrebíes y subsaharianos pueden ver, detrás de los alambres, el monte donde estuvieron malviviendo hasta poder cruzar la valla.
"Estamos sobrepasados", nos cuenta Carlos Montero, el director del centro, "pero prefiero que entren apretados a que estén durmiendo en la calle".
Carlos Montero es un militar retirado, pero no lo parece. Lo encontramos en su despacho rodeado de una multitud de niños del CETI, que juegan con su ordenador y revuelven sus cosas descontroladamente, pidiéndole caramelos o echándole los brazos para que les coja.
Había concertado una cita con el Padre Ángel para enseñarle el centro, y mientras caminamos por las instalaciones de esa micro ciudad, sus habitantes le saludan con cariño.
Vemos mujeres lavando y tendiendo ropa, niños correteando por las calles de ese pequeño pueblo, argelinos viendo la televisión en el comedor común o charlando entre ellos como cualquier grupo de vecinos.
Montero nos enseña los almacenes donde guardan todos los productos con los que surten a los residentes del CETI (jabón y demás productos de higiene, mantas, utensilios, ropita de bebé), y nos cuenta que los 163 niños del centro están escolarizados.
A pesar de que el CETI alberga en estos momentos al doble de su aforo, sus habitantes pueden salir y entrar libremente, reciben tres comidas al día y viven dignamente en pequeñas habitaciones compartidas. El que menos, tiene una litera en uno de los últimos módulos que han tenido que ampliar urgentemente, para evitar que faltaran camas de cara al invierno.

La crueldad de Darwin
Un grupo de subsaharianos estaba pintando la silueta de África en una de las paredes del CETI cuando Carlos Montero nos llevó a ver la enfermería. Allí, una doctora cubana nos contó que las principales enfermedades de los residentes del CETI son la tuberculosis y el Sida. "Pero aún así tienen una salud de hierro", nos explicó la médico. Y el director del centro aclaró: "Hasta aquí sólo llegan los más fuertes. El camino hasta la valla es un crudo proceso de selección natural".
Y es que la valla, en realidad, es tan sólo la última etapa de la terrible odisea de los inmigrantes, que abandonan su país teniendo que atravesar otros muchos. Si son subsaharianos tienen que cruzar también el desierto, sobrevivir a las tormentas, burlar muchas otras fronteras, y finalmente soportar los palos de la policía de Marruecos cuando llegan al monte Gurugú.
Y ni siquiera eso es garantía de nada: En el último salto masivo a la valla, cuando todavía no habían sido colocadas las cuchillas, un hombre murió al caer desde los ocho metros de altura.
La dolorosa realidad es que los que llegan hasta Melilla son "los fuertes", los supervivientes. La mayoría se queda atrás, sepultada por la ignominia.

dimecres, 27 de novembre del 2013

És l'hora de la Pastoral Obrera


Quan el servei esdevé Bona Nova


El Papa Francesc, en la homilia de la missa celebrada el proppassat 22 de
maig de 2013, afirmà que "el camí del Senyor és seu servei: tal i com Ell ha fet
aquest camí de servei, nosaltres hem de fer el mateix. Aquest és el veritable
poder a l'Església. Voldria pregar avui per tots nosaltres, perquè el Senyor ens
infongui la gràcia de comprendre que el veritable poder a l'Església és el servei.
I també per comprendre aquella regla d'or que Ell ens va ensenyar amb el seu
exemple: per a un cristià, progressar, avançar, significa abaixar, abaixar ... Li
demanem aquesta gràcia ".
Aquestes paraules ressonen una vegada més en tots nosaltres i es troben a la
base de les Jornades Transmet que per segon any consecutiu he convocat a la
diòcesi, en aquesta ocasió a través de les delegacions episcopals de Càritas,
Apostolat Seglar i Pastoral Universitària i Món de la Cultura.
Les jornades d’enguany tenen com a títol “Quan el servei esdevé Bona Nova”.
Es tracta d’unes jornades obertes a tots els cristians per tal d’aprofundir en les
implicacions que la Nova Evangelització té en questa ocasió en l’àmbit de la
presència cristiana enmig dels sectors més desfavorits de la societat. El context
actual de crisi profunda que viu la nostra societat i les seves implicacions
econòmiques, socials, culturals i morals serà objecte de la nostra reflexió per tal de
viure una vegada més la invitació del Senyor a fer present l’Evangeli de l’amor, del
perdó i de la solidaritat a través del compromís dels creients.
Us convido a participar-hi activament i a fer-ne difusió d’aquest programa.

+Josep Àngel Saiz Meneses
Bisbe de Terrassa

Espiritualitat en l'acció social des de les comunitats religioses


dimarts, 26 de novembre del 2013

Nova encíclica del papa Francesc



 
SINTESÍS DE LA EXHORTACIÓN APOSTÓLICA 
“LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO”
 
Ciudad del Vaticano, 26 de noviembre 2013 (VIS).-“La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús”. Así empieza la Exhortación apostólica “Evangelii Gaudium” en la que el Papa Francisco recoge la riqueza de los trabajos del Sínodo dedicado a “La nueva evangelización para la transmisión de la fe” celebrado del 7 al 28 de octubre de 2012. El texto, que el Santo Padre entregó a 36 fieles, el pasado domingo durante la misa de clausura del Año de la Fe, es el primer documento oficial de su pontificado, ya que la encíclica “Lumen Fidei” fue escrita en colaboración con su predecesor, el Papa Benedicto XVI.
“Quiero dirigirme a los fieles cristianos –escribe el Papa- para invitarlos a una nueva etapa evangelizadora marcada por esa alegría, e indicar caminos para la marcha de la Iglesia en los próximos años” .Se trata de un fuerte llamamiento a todos los bautizados para que, con fervor y dinamismo nuevos, lleven a los otros el amor de Jesús en un “estado permanente de misión”, venciendo “el gran riesgo del mundo actual”: el de caer en “una tristeza individualista”.
El Papa invita a “recuperar la frescura original del Evangelio”, encontrando “nuevos caminos” y “métodos creativos”, a no encerrar a Jesús en nuestros “esquemas aburridos”.Es necesaria “una conversión pastoral y misionera, que no puede dejar las cosas como están” y una “reforma de estructuras” eclesiales para que “todas ellas se vuelvan más misioneras”.El Pontífice piensa también en “una conversión del papado” para que sea “más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle y a las necesidades actuales de la evangelización”.El deseo de que las Conferencias episcopales pudieran dar una contribución a fin de que “el afecto colegial” tuviera una aplicación “concreta” –afirma- todavía “no se realizó plenamente”. Es necesaria “una saludable descentralización”. En esta renovación no hay que tener miedo de revisar costumbres de la Iglesia “no directamente ligadas al núcleo del Evangelio, algunas muy arraigadas a lo largo de la historia”.
Signo de la acogida de Dios es “tener templos con las puertas abiertas en todas partes” para que todos los que buscan no se encuentren “con la frialdad de unas puertas cerradas”. “Tampoco las puertas de los sacramentos deberían cerrarse por una razón cualquiera”, así, la Eucaristía “no es un premio para los perfectos sino un generoso remedio y un alimento para los débiles. Estas convicciones también tienen consecuencias pastorales que estamos llamados a considerar con prudencia y audacia”.El Papa reitera que prefiere una Iglesia “herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia... preocupada por ser el centro y que termine clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos. Si algo debe inquietarnos santamente... es que tantos hermanos nuestros vivan” sin la amistad de Jesús.
El Papa indica las “tentaciones de los agentes pastorales”: individualismo, crisis de identidad, caída del fervor.“La mayor amenaza” es “el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando”. Exhorta a no dejarse vencer por un “pesimismo estéril” y a ser signos de esperanza poniendo en marcha “la revolución de la ternura”. Es necesario huir de la “espiritualidad del bienestar” que rechaza los “compromisos fraternos” y vencer “la mundanidad espiritual” que consiste en “buscar, en lugar de la gloria del Señor, la gloria humana”. El Papa habla de los que “se sienten superiores a otros” por ser “inquebrantablemente fieles a cierto estilo católico propio del pasado” y, “en lugar de evangelizar lo que se hace es ...clasificar a los demás”, o de los que tienen un “cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia, pero sin preocuparles que el Evangelio tenga una real inserción” en las necesidades de la gente. Se trata de “una tremenda corrupción con apariencia de bien...¡Dios nos libre de una Iglesia mundana bajo ropajes espirituales o pastorales!” .
Lanza un llamamiento a las comunidades eclesiales a no caer en envidias ni en celos “dentro del Pueblo de Dios y en las distintas comunidades, ¡cuántas guerras!” .“¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?. “Subraya la necesidad de hacer crecer la responsabilidad de los laicos, mantenidos “al margen de las decisiones.” a raíz de “un excesivo clericalismo”.Afirma que “todavía es necesario ampliar los espacios para una presencia femenina más incisiva en la Iglesia”, en particular “en los diversos lugares donde se toman las decisiones importantes” .“Las reivindicaciones de los legítimos derechos de las mujeres...no se pueden eludir superficialmente” .Los jóvenes deben tener “un protagonismo mayor”.Frente a la escasez de vocaciones en algunos lugares, afirma que “no se pueden llenar los seminarios con cualquier tipo de motivaciones”.
Afrontando el tema de la inculturación, recuerda que “el cristianismo no tiene un único modo cultural” y que el rostro de la Iglesia es “pluriforme”. “No podemos pretender que los pueblos de todos los continentes, al expresar la fe cristiana, imiten los modos que encontraron los pueblos europeos en un determinado momento de la historia”. El Papa reafirma la “fuerza activamente evangelizadora” de la piedad popular y alienta la investigación de los teólogos, invitándoles a llevar en el corazón “la finalidad evangelizadora de la Iglesia” y a no contentarse con “una teología de escritorio”.
Se detiene “con cierta meticulosidad, en la homilía” porque “son muchos los reclamos que se dirigen en relación con este gran ministerio y no podemos hacer oídos sordos”. La homilía “debe ser breve y evitar parecerse a una charla o una clase”, debe saber decir “palabras que hacer arder los corazones”, huyendo de “una predicación puramente moralista o adoctrinadora”. Subraya la importancia de la preparación: “Un predicador que no se prepara no es «espiritual»; es deshonesto e irresponsable” .“Una buena homilía...debe contener «una idea, un sentimiento, una imagen» .La predicación debe ser positiva para que de “siempre ... esperanza” y no nos deje “encerrados en la negatividad”.El anuncio mismo del Evangelio debe tener características positivas: “cercanía, apertura al diálogo, paciencia, acogida cordial que no condena”.
Hablando de los retos del mundo contemporáneo, el Papa denuncia el sistema económico actual: “es injusto en su raíz” .“Esa economía mata” porque predomina “la ley del más fuerte”. La cultura actual del “descarte” ha creado “algo nuevo”: “Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes»”. Vivimos en una “nueva tiranía invisible, a veces virtual”, de un “mercado divinizado” donde imperan la “especulación financiera”, “una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta” .Denuncia los “ataques a la libertad religiosa” y “las nuevas situaciones de persecución a los cristianos... En muchos lugares se trata más bien de una difusa indiferencia relativista”. La familia –prosigue el Papa- “atraviesa una crisis cultural profunda”. Insistiendo en “el aporte indispensable del matrimonio a la sociedad” ,subraya que “el individualismo posmoderno y globalizado favorece un estilo de vida que...desnaturaliza los vínculos familiares”.
Reafirma “la íntima conexión que existe entre evangelización y promoción humana” y el derecho de los pastores “a emitir opiniones sobre todo aquello que afecte a la vida de las personas”. “Nadie puede exigirnos que releguemos la religión a la intimidad secreta de las personas, sin influencia alguna en la vida social”. Cita a Juan Pablo II cuando afirma que la Iglesia «no puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia» . “Para la Iglesia la opción por los pobres es una categoría teológica” antes que sociológica. “Por eso quiero una Iglesia pobre para los pobres. Ellos tienen mucho que enseñarnos”. “Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres... no se resolverán los problemas del mundo”. “La política, tan denigrada” –afirma- “es una de las formas más preciosas de la caridad” . “¡Ruego al Señor que nos regale más políticos a quienes les duela de verdad.... la vida de los pobres!”. Después una advertencia: “Cualquier comunidad de la Iglesia” que se olvide de los pobres “correrá el riesgo de la disolución”.
El Papa invita a cuidar a los más débiles: “los sin techo, los toxicodependientes, los refugiados, los pueblos indígenas, los ancianos cada vez más solos y abandonados” y los migrantes, por los que exhorta a los países “a una generosa apertura”. Habla de las víctimas de la trata de personas y de nuevas formas de esclavitud: “En nuestras ciudades está instalado este crimen mafioso y aberrante, y muchos tienen las manos preñadas de sangre debido a la complicidad cómoda y muda”. “Doblemente pobres son las mujeres que sufren situaciones de exclusión, maltrato y violencia”. “Entre esos débiles, que la Iglesia quiere cuidar con predilección” están “los niños por nacer, que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana”. “No debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión... No es progresista pretender resolver los problemas eliminando una vida humana”. A continuación un llamamiento al respeto de todo lo creado: “estamos llamados a cuidar la fragilidad del pueblo y del mundo en que vivimos”.
Por cuanto respecta al tema de la paz, el Papa afirma que “es necesaria una voz profética” cuando se quiere construir una reconciliación falsa que “silencie” a los más pobres mientras “algunos no quieren renunciar a sus privilegios”.Para la construcción de una sociedad “en paz, justicia y fraternidad” indica cuatro principios: “El tiempo es superior al espacio” significa “trabajar a largo plazo, sin obsesionarse por resultados inmediatos” .“La unidad prevalece sobre el conflicto” quiere decir obrar para que los opuestos alcancen “una unidad pluriforme que engendra nueva vida” . “La realidad es más importante que la idea” significa evitar que la política y la fe se reduzcan a la retórica .“El todo es superior a la parte” significa aunar globalización y localización.
“La evangelización -continúa el Papa- también implica un camino de diálogo” que abre a la Iglesia para colaborar con todas las realidades políticas, sociales, religiosas y culturales. El ecumenismo es “un camino ineludible de la evangelización”. Es importante el enriquecimiento recíproco: “¡cuántas cosas podemos aprender unos de otros!, por ejemplo, “en el diálogo con los hermanos ortodoxos, los católicos tenemos la posibilidad de aprender algo más sobre el sentido de la colegialidad episcopal y sobre su experiencia de la sinodalidad” ; “el diálogo y la amistad con los hijos de Israel son parte de la vida de los discípulos de Jesús”; “el diálogo interreligioso”, que se conduce con “una identidad clara y gozosa”, es “es una condición necesaria para la paz en el mundo” y no oscurece la evangelización ; “en esta época adquiere gran importancia la relación con los creyentes del Islam”: el Papa implora “humildemente” para que los países de tradición islámica aseguren la libertad religiosa a los cristianos, también “¡teniendo en cuenta la libertad que los creyentes del Islam gozan en los países occidentales!”. “Frente a episodios de fundamentalismo violento” invita a “evitar odiosas generalizaciones, porque el verdadero Islam y una adecuada interpretación del Corán se oponen a toda violencia” . Y contra el intento de privatizar las religiones en algunos contextos, afirma que “el debido respeto a las minorías de agnósticos o no creyentes no debe imponerse de un modo arbitrario que silencie las convicciones de mayorías creyentes o ignore la riqueza de las tradiciones religiosas” . Reitera de este modo la importancia del diálogo y de la alianza entre creyentes y no creyentes.
El último capítulo está dedicado a los “evangelizadores con Espíritu”, que son aquellos que “se abren sin temor a la acción del Espíritu Santo” que “infunde la fuerza para anunciar la novedad del Evangelio con audacia (parresía), en voz alta y en todo tiempo y lugar, incluso a contracorriente” .Se trata de “evangelizadores que oran y trabajan” ,conscientes de que “la misión es una pasión por Jesús pero, al mismo tiempo, una pasión por su pueblo” : “Jesús quiere que toquemos la miseria humana, que toquemos la carne sufriente de los demás” . “En nuestra relación con el mundo-precisa-, se nos invita a dar razón de nuestra esperanza, pero no como enemigos que señalan y condenan” . “Sólo puede ser misionero –añade- alguien que se sienta bien buscando el bien de los demás, deseando la felicidad de los otros”: “si logro ayudar a una sola persona a vivir mejor, eso ya justifica la entrega de mi vida” . El Papa invita a no desanimarse ante los fracasos o la escasez de resultados porque la “fecundidad es muchas veces invisible, inaferrable, no puede ser contabilizada”; “sólo sabemos que nuestra entrega es necesaria” . La Exhortación concluye con una oración a María “Madre del Evangelio”. “Hay un estilo mariano en la actividad evangelizadora de la Iglesia. Porque cada vez que miramos a María volvemos a creer en lo revolucionario de la ternura y del cariño”.

I Diumenge Advent en temps de crisi





Els diluvis i els ventijols de la vida
Déu és sempre sorprenent. Pot irrompre en la nostra vida de manera sobtada i imprevista. I la seva manera de fer ens descol·loca sempre, sigui quina sigui la forma que vulgui prendre.
Pot ser que, com a Noe, Déu se’ns presenti en forma de diluvi, amb una força i totalitat que tot ho arrasa, ho esporga, ho neteja, ho capgira... deixant-nos a la intempèrie, desprotegits de tots i de tot per a que comencem de nou, amb el terreny interior ben aplanat. Sí, sovint Déu pot irrompre en la nostra vida des de la catàstrofe, des d’un trencament de la pròpia identitat, una malaltia, una pèrdua laboral, una crisi de parella o tants altres “diluvis” que se’ns presenten en la vida sense desitjar-los. I llavors.....estarem preparats per a sobrevolar-los? Qui o què ens hi rescatarà? Serem capaços de reconèixer l’oportunitat que ens brinden de refundar-nos o morirem ofegats pel sense sentit?
Amb tot, Déu no sempre ens visita en la nostra vida amb aquesta espectacularitat. Molt sovint acostuma a ser silenciós i discret i, com a Elies, es presenta en el murmuri d’un ventijol suau que esbufega en l’ànima transfigurant-la lenta i acompassadament. Però potser estem tant desitjosos d’experiències intenses o vivim tan ofuscats en les nostres preocupacions, que el deixem passar de llarg sense pràcticament adonar-nos-en. Què difícil que ens resulta captar-lo en la seva discreció!. Quins sorolls de la vida hem de silenciar  per a poder sentir el seu alè discret?
Què hi veiem nosaltres en els diluvis o els ventijols suaus de la nostra vida?
Que aquest temps d’advent ens ajudi  a mantenir-nos-hi ben receptius.
Mar Galceran
Pastoral Universitària de Barcelona
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Los diluvios y las brisas ligeras de la vida
Dios es siempre sorprendente. Puede irrumpir en nuestra vida de manera repentina e imprevista. Y su manera de hacer nos descoloca siempre, sea cual sea la forma que quiera tomar.
Puede que, como Noe, Dios se nos manifieste en forma de diluvio, con una fuerza y totalidad que todo lo arrasa, lo poda, lo limpia, lo sacude... dejándonos a la intemperie, desprotegidos de todos y de todo para que comencemos de nuevo, con el terreno interior bien aplanado. Sí, a menudo Dios puede irrumpir en nuestra vida desde la catástrofe, desde una quiebra de la propia identidad, una enfermedad, una pérdida laboral, una crisis de pareja o tantos otros " diluvios " que se nos presentan en la vida sin desearlos. Y entonces ..... ¿estaremos preparados para sobrevolarlos? ¿Quién o qué nos rescatará? Seremos capaces de reconocer la oportunidad que nos brindan de refundarnos o moriremos ahogados por sin sentido?
Con todo, Dios no siempre nos visita en nuestra vida con esta espectacularidad. Muy a menudo suele ser silencioso y discreto y, como a Elías, se presenta en el murmullo de una brisa suave que sopla en el alma transfigurándola lenta y acompasadamente. Pero quizás estamos tan deseosos de experiencias intensas  o vivimos tan ofuscados en nuestras preocupaciones, que lo dejamos pasar de largo sin darnos cuenta . Qué difícil que nos resulta captarlo en su discreción! . ¿Qué ruidos de la vida debemos silenciar para poder sentir su aliento discreto?
¿Qué vemos nosotros en los diluvios o la brisa suave de nuestra vida?
Que este tiempo de adviento nos ayude a mantenernos bien receptivos.
Mar Galceran
Pastoral Universitaria de Barcelona

Un cristià íntegre


Mor l’activista Lleonard Ramírez, iniciador de l’ACO i de la JOC a Catalunya

 
(Justícia i Pau) Des de les seves conviccions cristianes, en Lleonard Ramírez va ser un destacat activista antifranquista, militant sindical, promotor de l'Acció Catòlica Obrera (ACO), membre de Justícia i Pau i defensor dels drets humans. Va morir aquest dissabte a Boadella i les Escaules (Alt Empordà)
Lleonard Ramírez i Viadé va néixer a Barcelona l'any 1928. L'any 1945 es va afiliar a l'Orientació Catòlica Professional del Dependent (OCPD) i dos anys més tard va crear la secció de la Joventut Obrera Catòlica ( JOC) del barri de Sants, juntament amb Miquel Juncadella. Amb la seva dona Josefina Rofastes va fundar també l'Acció Catòlica Obrera (ACO). A mitjans dels anys cinquanta va entrar en contacte amb la CNT, i va formar part dels Cors de Clavé de Collblanc.
Durant els anys seixanta va col·laborar amb els Grups Cristians per a la Promoció i Defensa dels Drets Humans (col·lectiu que es va integrar posteriorment a Justícia i Pau), i va mantenir reunions clandestines a Montserrat amb militants antifranquistes. També va participar en les primeres reunions de Comissions Obreres a la parròquia de Sant Isidre de l'Hospitalet de Llobregat. A més, és membre del Grup de Solidaritat amb Presos i Represaliats.
En la dècada dels seixanta va ser membre fundador de l'escola Proa de la Bordeta i també de l'editorial Nova Terra, amb la finalitat que fos un instrument de pedagogia popular. Tant a Nova Terra com per la seva vida parroquial a Sant Isidre va compartir diverses iniciatives amb el bisbe Joan Carrera.
L'any 1970 es tancà a la Catedral de Barcelona en solidaritat amb els treballadors expedientats de l'empresa AEG i va ser detingut per la policia.
Va ser membre molt actiu de Justícia i Pau almenys des de 1972. Va promoure en els anys 2000 la creació de la comissió de Justícia i Pau de Collblanc (Barcelona). També va participar a Càritas diocesana.
Els últims anys del franquisme va ser membre de l'Assemblea de Catalunya, del Consell Pastoral del Baix Llobregat i el Sindicat Independent de Tècnics en la clandestinitat, i ajudà a crear el Centre Social de Sants.
El 1991 va ajudar a fundar l'Associació de Veïns El Racó de les Corts, de la qual va ser president de 1996 a 2005 i on ha contribuït a aconseguir equipaments com el Centre Cultural Riera Blanca, la biblioteca Miquel Llongueras i el CAP de les Corts.
També ha participat de manera activa en altres plataformes ciutadanes, com ara la Comissió Pro Parc de Can Rigalt, la Plataforma Ciutadana Opositora al Projecte Barça 2000 o la Plataforma Diagonal Ponent. El 2005 va rebre la Medalla d'Honor de Barcelona.

Font:Catalunya Religió