Amb motiu dels atemptatsque s’hanesdevinguta
l’aeroport
ial metro de Brussel·les,laciutat que representa el
cor
d’Europa,expressem el nostre rebuig frontal a tot tipus de
violència. Apostem perseguirconstruint
unacultura de l’acolliment, que allunyi tota temptació de
discriminació quees pugui suscitar a causa de la barbàriedel
terrorisme que ha tornat
a colpejar Europa.El terrorisme és
la negació absolutadel respecte ala
vida
de les persones,i
de Déu mateix que viu en elles.
Fem nostresles paraules del
Cardenal Erdo, presidentdel
Consell de Conferències
Episcopals d'Europa:
“En aquest moment d'angoixa,fem una crida atotes les persones
de bona
voluntata
no deixar-se vèncerper la
pori aseguir pregant
per la pau a Europa,alPròxim Orient
i atot el món.”
El PapaFrancesc ens
varecordar a l’Evangelii
Gaudium,que “finsque no
es reverteixin l'exclusió i ladesigualtat dins d’una
societati entre
els distints pobles,serà
impossible eradicarla violència”(n.59).Peraixò,coma treballadors cristians
d'Europa,seguirem
treballant per aconseguir superarl’exclusió
i ladesigualtat apostantpel
diàlegi el
bécomú i evitant postures
d’odi
iintolerànciacapa
lespersones migrants.Acabo
expressant la nostra proximitati solidaritat ambles famílies de les víctimes d’aquests horribles
atemptats.
A continuació us comparteixo una carta d'un periodista, en Raúl Solís. Em sento molt reflectit perquè també la meva mare, immigrant d'Albacete, va treballar un temps com a minyona a casa d'una família burguesa catalana.
Només dir-vos que em sento molt orgullós de ser fill d'obrers que van deixar les seves respectives terres per a guanyar-se les garrofes i així fundar una família amb tres fills que, també ara, es guanyen la vida amb dignitat entre tants treballs indicents i precaris.
Pepe
Carta abierta de un hijo
de una limpiasuelos
15 de marzo de 2016
En el intento de insulto de la derecha cañí a Ada Colau,
más que insulto a la alcaldesa de Barcelona, lo que se esconde es el arsenal de
desprecio y odio que tienen a las personas trabajadoras y a la gente
sencilla (Raúl Solís)
Soy hijo de una mujer que con
nueve años empezó a limpiar suelos en casa de unos señoritos de mi pueblo. Esa
mujer ahora tiene 72 años. Creció sin padre en una España enlutada y de
silencio en la que las mujeres que fregaban suelos no trabajaban, servían. “Yo
de chica servía”, ha dicho mi madre en más de una ocasión.
Servir significaba lo que
significaba. Trabajar mucho, quejarse poco, ganar menos todavía y aceptar que
tu nivel social y expectativas de futuro estaban a la altura del suelo al que
te arrodillabas para fregar a mano, por donde, una vez limpio, desfilarían los
zapatos finos y elegantes de quienes pensaban que nacer pobre era un castigo
divino porque ellos, su fortuna y bienestar, era lo que se merecían.
En su sociedad de perdedores y ganadores, el trozo de
bacalao diario con el que le pagaban a mi madre por servirles era lo más a lo
que podía aspirar una pobre desgraciada, hija de perdedores de la guerra civil
y analfabeta. Pero aquella pobre y analfabeta mujer, de la Extremadura de
posguerra, contra todo pronóstico no olvidaría jamás su memoria ni perdería la
dignidad. Yo, su hijo, tampoco lo olvidaré nunca.
Aquella dignidad de mi madre
consiguió que, harta de que le pagaran en “trocitos de bacalao” en lugar de dinero,
un día se ‘jartara’ y les tirara en señal de desprecio el bacalao a los
señoritos, que era el salario que le daban a mi madre a cambio de perder toda
su adolescencia tirada en el suelo de rodillas para que ellos pudieran lucir
estatus. Esa mujer, mi madre, antes había acarreado cubos de agua de la fuente
pública a casa de los señoritos, los abuelos y padres ideológicos de los que
hoy creen que Ada Colau “tendría que estar limpiando suelos”.
En el intento de insulto de
la derecha cañí a Ada Colau más que insulto a la alcaldesa de Barcelona, lo que
se esconde es el arsenal de desprecio y rabia que tienen y han tenido por las
personas trabajadoras, a las que el máximo nivel que les permitían ocupar era
el del suelo, de rodillas frente a su insaciable voracidad y odio por la gente
sencilla.
En la gala de los Goya
también insultaron a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón porque “parecen dos
camareros”, como si ser camarero fuera el escalafón más bajo de su sociedad
clasista en la que nacer en una cuna pobre bastaría para que toda la vida
estuvieras de rodilla. No insultaron a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón, sino
que mostraron todo el odio que les sangra por la gente que les pone los cafés
por la mañana.
Hoy, aquellos hijos y nietos
de las mujeres que le fregaron los suelos a los abuelos y padres de la derecha
española, andamos por la calle con la misma dignidad con la que mi madre les
lanzó el bacalao a los señoritos que se negaban a pagarle el jornal que
merecía. Somos los hijos e hijas y nietos y nietas de las mujeres que les han
fregado los suelos, pero somos algo más.
Además de títulos
universitarios y ser hijos e hijas de la universidad pública que ahora quieren
privatizar para que volvamos a estar a la altura del estropajo que usaba mi
madre para fregar el suelo, sabemos de dónde venimos. Somos el símbolo más
evidente de su derrota, los podemos mirar a los ojos y hasta ocupar los
sillones de alcaldes, ministros y diputados en los que ellos se sentaban por la
gracia de Dios. Y lo que es peor, tenemos memoria.
La jornada por el
reconocimiento de los derechos de la mujer es larga y secular, en la lucha por
la construcción de una sociedad menos excluyente.
En el encanto de la
vida, la mujer es la luz que nunca debe oscurecer: su ausencia es una oscuridad
en la que ninguna fuente de energía puede hacer ver, incluso en la luz del día.
Esta mujer de encantos
es la mujer madre; la mujer amante y amada, y, sin lugar para dudas, la más
grande creación de la naturaleza.
Sin embargo, las
mujeres todavía buscan espacio en el mundo, una actividad política que se
ejerza con gran eficiencia, y a que ella es, ante todo, un ser humano, con los
brazos, las piernas, la cabeza y la capacidad de pensar como cualquier otra
persona en el planeta Tierra.
Por tales condiciones
y valores, no se desanima, no se rinde:
- Cuando se sufre
todas las formas de exclusión y opresión;
- Cuando su hijo llora
de hambre, de frío, o por la ausencia de la abrazo y afecto maternal;
- Al salir de su casa
con el fin de ganar el pan de cada día a través de su sudor y sangre.
- Al salir para
organizarse con otras mujeres en la lucha contra la prostitución y el abandono
social, para poner fin a la violencia contra las mujeres - casi siempre causada
por el sexo opuesto, a menudo esposos y parejas - y así contribuir a la
construcción de un mundo más justo, solidario y fraterno, donde las niñas
(infantes) y las jóvenes (adolescentes) puedan vivir su infancia y la
adolescencia de forma segura, acogidos y amados.
Recordamos aquí la
situación sigue siendo preocupante
de las mujeres que sobreviven en los
países más pobres del planeta. En el siglo XXI, las mujeres africanas
tienen 175% más de probabilidades de morir en el parto que las mujeres de los
países desarrollados, según el informe de la ONU. En el año 2000, de las
529.000 muertes de madres en el parto, registrados, 95% eran mujeres africanas.
Muchas de las muertes se producen por el retraso en reconocer que hay un
problema, la dificultad de la madre para llegar a un hospital, o para recibir
un servicio de calidad.
Como Movimiento
Mundial de Trabajadores Cristianos, creemos en el Dios Padre-Madre que creó a
la mujer y al hombre a su imagen y los creó para ser compañeros en la creación.
Seguimos firmemente
nuestra misión como Iglesia, al lado de las mujeres trabajadoras que se
entregan cada segundo en el nombre de la justicia.
XXVIII Jornada d’Estudi de la Pastoral Obrera de Catalunya com a resposta de la precarietat social actual
Fa poques setmanes s'ha anunciat que el passat 2015 s’ha tancat, per
segon any consecutiu, amb un descens de l’atur, augmentant el nombre de
persones treballadores. No obstant, des de la Pastoral Obrera de Catalunya (POC) ja
ho analitzàvem el curs passat: darrera de la notícia que l’atur
disminueix ens hem de preguntar quants llocs de treball indefinits s’han
destruït i han estat substituïts per llocs de treball precaris.
Cada vegada ens trobem més persones excloses del sistema econòmic,
d’altres amb unes condicions laborals penoses, i joves que continuen
patint una falta angoixant de perspectives. Persones amb treballs més
precaris i amb una situació de més vulnerabilitat.
Signes vius d'amor
I en comunió amb l’Església, situats en la convocatòria a l’Any de Jubileu de la Misericòrdia (Misericordiae vultus), el papa Francesc ens recorda e insisteix en que l’Església «tenim
la responsabilitat de ser en el món signe viu de l’amor del Pare (n.4),
d’obrir els nostres ulls per a mirar les misèries del món, les ferides de tants germans i germanes privats de dignitat, i ens sentim provocats a escoltar el seu crit d’auxili. Que les
nostres mans estrenyin les seves mans, i apropem-los a nosaltres perquè
sentin la calor de la nostra presència, de la nostra amistat i de la
fraternitat. Que el seu crit es torni el nostre crit i junt puguem
trencar la barrera de la indiferència» (n. 15).
No es pot separar Justícia i Misericòrdia, diu el Papa, sabent que el fonament de la justícia és l'amor misericordiós.
Alliberament dels empobrits
Per tot això, enguany hem volgut abordar, com a prioritat de treball de la POC, la nostra lluita per un treball decent, com la resposta davant tota aquesta precarietat que ens ha de portar a l’alliberament de les persones més empobrides.
El passat 20 de febrer la Pastoral Obrera de Catalunya (POC) va celebrar la seva XXVIII Jornada d’Estudi.
Vam voler mirar aquesta realitat sagnant en clau d’esperança. Després
de recollir, en un material previ, el testimoni de persones militants
dels nostres moviments que ens han ofert la seva lluita per un treball
decent, vam aprofundir, des de la nostra fe en Crist, la importància del
treball digne per una societat decent.
Reconstruint les comunitats
Durant la Jornada ens va acompanyar i ajudar en Imanol Zubero, teòleg
i sociòleg, especialitzat en el món del treball, per la Universitat de
Deusto. Partint de la tan bella combinació de treball i decència, vam
aprofundir en les claus del treball, en quin paper està jugant la crisi
en tot això i en la importància de reconstruir les seguretats i les
comunitats per a un treball i societat decent.
Ara tenim molt reptes, un gran compromís cap a un nou projecte de vida, una Bona Nova que, com diu el Papa Francesc, ens faci “defensar la dignitat que ens dóna el treball”.
Trabajo digno, ¡nuestra lucha!
XXVIII Jornada de Estudio de la Pastoral Obrera de Cataluña como respuesta de la precariedad social actual
Hace pocas semanas se ha anunciado que el pasado 2015 se ha cerrado,
por segundo año consecutivo, con un descenso del paro, aumentando el
número de personas trabajadoras. No obstante, desde la Pastoral Obrera
de Cataluña (POC) ya lo analizábamos el curso pasado: detrás de la
noticia de que el paro disminuye, cabe preguntarse cuántos puestos de
trabajo indefinidos se han destruido y han sido sustituidos por empleos
precarios. Cada vez, nos encontramos más personas excluidas del sistema
económico, otras con unas condiciones laborales penosas, y jóvenes que
siguen sufriendo una falta angustiosa de perspectivas. Personas con
trabajos más precarios y con una situación de mayor vulnerabilidad.
Signos vivos de amor En comunión con la Iglesia, situados en la convocatoria al Año de
Jubileo de la Misericordia (Misericordiae Vulture), el Papa Francisco
nos recuerda y insiste en que la Iglesia «tenemos la
responsabilidad de ser en el mundo signo vivo de el amor del Padre
(n.4), de abrir nuestros ojos para mirar las miserias del mundo,
las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de dignidad, y nos
sentimos provocados a escuchar su grito de auxilio. Que nuestras manos
estrechen sus manos, y acercamos a nosotros para que sientan el calor de
nuestra presencia, de nuestra amistad y de la fraternidad. Que su grito
se vuelva nuestro grito y junto podamos romper la barrera de la
indiferencia»(n. 15). No se puede separar Justicia y Misericordia, dice el Papa, sabiendo que el fundamento de la justicia es el amor misericordioso.
Liberación de los empobrecidos Por todo ello, este año hemos querido abordar, como prioridad de
trabajo de la POC, nuestra lucha por un trabajo decente, como la
respuesta ante toda esta precariedad que nos debe llevar a la liberación
de las personas más empobrecidas. El pasado 20 de febrero la Pastoral Obrera de Cataluña (POC) celebró
su XXVIII Jornada de Estudio. Quisimos mirar esta realidad sangrante en
clave de esperanza. Después de recoger, en un material previo, el
testimonio de personas militantes de nuestros movimientos que nos han
ofrecido su lucha por un trabajo decente, profundizamos, desde nuestra
fe en Cristo, la importancia del trabajo digno para una sociedad
decente.
Reconstruyendo las comunidades Durante la Jornada nos acompañó y ayudar en Imanol Zubero, teólogo y
sociólogo, especializado en el mundo del trabajo, por la Universidad de
Deusto. Partiendo de la tan bella combinación de trabajo y decencia,
profundizamos en las claves del trabajo, en qué papel está jugando la
crisis en todo esto y en la importancia de reconstruir las seguridades y
las comunidades para un trabajo y sociedad decente. Ahora tenemos mucho retos, un gran compromiso hacia un nuevo proyecto
de vida, una Buena Nueva que, como dice el Papa Francisco, nos haga
"defender la dignidad que nos da el trabajo".
"Per
realitzar la justícia social són sempre necessaris nous moviments de
solidaritat dels homes i dones del treball. Aquesta solidaritat ha
d'estar present allí on ho requereixi la degradació social del subjecte
del treball, l'explotació dels treballadors, i les creixents zones de
misèria i fins i tot de fam." Laborem exercens.
Les
delegacions i moviments de la Pastoral Obrera de Catalunya ens sumem i
ens fem ressò de la lluita per un treball digne dels treballadors i
treballadores de les subcontractes de Movistar-Telefònica i la seva
iniciativaCORRESCALES: UN TRAJECTE DE DIGNITAT CONTRA LA PRECARIETAT.
Us convidem a participar solidàriament a l'acollida de la marxa el proper dia 22 de febrer de 2016 a les 19 hores als Jardinets de Gràcia i acompanyar als components en el darrer tram fins a l'avinguda de Portal de l'Àngel.
Reportaje de Canal sur emitido en 1995 tras la muerte del párroco del
Martín de la Jara, Diamantino García Acosta. El cura de los pobres, fue
un cura obrero y sindicalista español, miembro fundador del Sindicato de
Obreros del Campo.
CONVERTIRSE ES VIVIR UNA VIDA
DE CALIDAD. Diamantino García.
CUARESMA DE LA ALEGRIA
La Pascua es
el triunfo de la vida sobre la muerte. La Cuaresma no es solo preparación sino
que es anticipo de la celebración de la vida. El primer anuncio de la Cuaresma
es de ALEGRÍA. Cuaresma no tiene que ser sinónimo de mortificaciones y complejo
de culpa.
Vivir en la negatividad es hasta blasfemia.
En lugar de
mortificaciones, VIVIFICACIONES.
En lugar de privarme
de comer algo, INVITAR a alguien a comer.
En lugar de
ahorrar para no gastar, poner a disposición de otro que lo necesite para así COMPARTIR.
En lugar de
penitencias, CONVERSION.
En vez de
imponerme la penitencia de no criticar a nadie, proponerme el descubrir las cosas positivas
de los demás.
En vez de
proponerme el sacrificio de aguantar en silencio cuando hacen crítica de alguna
actitud mía, hacer el propósito de escuchar las razones del otr@ poniéndome
en su caso.
En vez de
imponerme el sacrificio de no perder el tiempo viendo un programa de televisión,
sacar tiempo para compartir en la casa de algún vecin@ un rato agradable.
En lugar de
complejo de culpa, sentimiento de poseer la gracia de DIOS, que es la
CREATIVIDAD.. Cambiar la actitud negativa de que tengo tantos defectos, tantas
limitaciones y de que valgo tan poco..., por la actitud positiva de que soy
una persona de suerte porque DIOS se ha empeñado en mí, porque conozco la
esperanza evangélica, porque cuento con amigos-as realmente excelentes, porque
cuento con un grupo, familia, que difícilmente se encuentra, etc… En cierto modo
soy una privilegiad@ y por ello tengo que dar gracias a DIOS, a los
otros. Estar content@, optimista. Sintiendo mucho más la gracia que la culpa.
En esta
Cuaresma tenemos que hacer la traducción en positivo de la mortificación, del ayuno,
del sufrimiento. Porque, el DIOS de la Vida que sacó a su Hijo de la muerte, nos llama a todos a VIVIR.
Cada victoria sobre nuestro egoísmo es ya una parte de Pascua.
En lugar de
obsesionarme por la manía de mortificar mi hablar, mi pensar, mi actuar,...
procurar trabajar por ser más libre, más espontánea. La libertad es más
positiva que la mortificación.
En lugar de
.proponer ayunos, limosnas..., incitar a la solidaridad. Ya lo dice el
Señor: …”el ayuno que yo quiero, que a mí me gusta, es visitar al huérfano y a
la viuda y abrir tu carne al necesitado”. La solidaridad es la forma
concreta hoy día de practicar la caridad. No busquemos sufrimientos artificiales
para ser virtuosos, sino que compartamos solidariamente el sufrir de !os demás,
para así ir superando todo sufrimiento.
CUARESMA DE VIDA
Si la Pascua
es el triunfa de la Vida sobre la muerte, la Cuaresma es un anticipo de ese
triunfo.Y la mejor manera de mostrar ese anticipo del triunfo de la Vida plena,
es ya, ir llevando aquí una vida de calidad. La Conversión no es otra cosa que esforzarme
por vivir una vida de calidad en un mundo de vidas tan superficiales,
rutinarias, consumistas. Vivir una vida de calidad en esta saciedad, no es cosa
fácil: es conflictivo. Incluso tenemos que pagar el precio de ser bichos raros,
marginados. Nosotr@s, como creyentes, podemos
asumir la cruz de la conflictividad, de la marginación, siguiendo sin
temor el camino que ya recorrió Jesús. En el sentido de vivir la cruz de la
cuaresma, pero no una cruz que mata sino que vivifica.
En este
sentido hemos de tener las cosas muy claras: No dejaremos de ser fieles por
temor a “quemarnos”. En la conflictividad que asumimos, hemos de ser sencill@s
pero no ingenu@s; prudentes pero no escurridiz@s. Hemos de discernir, como
Jesús, los signos de los tiempos y del lugar, para actuar consecuentemente. Y
en los momentos precisos, no guardaremos la vida, sino que podemos dar la cara.
CONVERTIRNOS AL AMOR Y A LA SOLIDARIDAD, ESA TIENE QUE SER NUESTRA CUARESMA.
La vida y la
felicidad y la realización de toda persona honesta están en el amar, en el
compartir, en el vivir con y para los demás. Con esto, no solo imitamos a
Dios que se solidarizó con nosotros y se hizo pobre, marginado, perseguido,
ejecutado; sino que hacemos presente a Dios en nuestra vida porque ÉL ES AMOR.
Vivir en
solidaridad es calidad de vida, porque el otro es para ti, no un rival sino
complemento, estímulo, fuente en tu propia personalidad.
El que no ama
está muerto. Y es el egoísmo el que va matando en ti el amor, que es la auténtica
vida. Es lo que llamamos crucificar el egoísmo y el individualismo, en sentido
positivo, cultivando la solidaridad.
EN LA CUARESMA
PODEMOS RENACER COMO MUJERES Y HOMBRES
NUEV@S.
Nuestra fe,
nuestra religiosidad, ha de estar avalada por el testimonio de una vida
austera y desprendida. Buscando siempre la coherencia y la transparencia entre
lo que pensamos y lo que vivimos. Es muy conveniente en este sentido que
nos ayudemos de los demás, que busquemos la
corrección
fraterna para huir de las desviaciones individuales, personalistas,
obsesivas... Hemos de conjugar generosamente la ACCIÓN Y LA CONTEMPLACIÓN; la oración y la lucha por la justicia;
la militancia y la acogida; el coraje y la ternura.
Orar es abrirse al SER; dejarse invadir por la
presencia del SER. De este modo orar es:
CONTEMPLAR El
Ser bueno, bello, verdadero.
AGRADECER: Todo lo creado. AMAR:
porque ahí radica la FELICIDAD. Orar es dejarse interpelar por la PALABRA
DE DIOS, que se ha hecho vida en cristo Jesús,
Orar es entrar en la profundidad de todo, porque ahí,
en lo profundo encontramos a Dios. Lo mismo da
que cantemos los salmos, que contemplemos el árbol, que meditemos un libro o
que estemos cocinando…Dios está ahí, cuando sabemos
llegar al fondo de las cosas. La Cuaresma es un tiempo muy propicio para ser
profundos en la vida. Podemos evitar la dispersión, la superficialidad, las prisas,
el activismo de tan escasos resultados…Porque con frecuencia, siempre nos falta
tiempo. Sólo tenemos prisa. El orar nos parece con frecuencia una complicación
más y una solemne pérdida de tiempo. Es cuestión de PACIFICARSE. Podemos DISFRUTAR DEL TIEMPO, de los trabajos, de las cosas. Es cuestión
de relativizar y buscar prioridades ACEPTANDO
LIMITACIONES. Es cuestión de organizarse. La Cuaresma, así tomada, nos puede ayudar a
comprender que solo una cosa es necesaria: DIOS.
Diamantino García
Acosta. Cura obrero. Párroco de los Corrales (Sevilla) Fundador del SOC
(Sindicato de Obrer@s del Campo) y la APDH (Asociación Pro Derechos Humanos de
Andalucía). .